En el marco de la Jornada Mundial de las persona Migrantes y Refugiadas del Vaticano, junto a diversas entidades, movimientos sociales e Iglesia de Madrid os animamos, un año más, a esta Vigilia en solidaridad con las personas privadas de libertad en los Centros de Internamiento de Extrajenros, este año bajo el lema ‘Sostener la esperanza ante fronteras que encierran.’
Será una oportunidad para unirnos, alzar la voz, denunciar, hacer oración y silencio en un contexto en el que todos y todas necesitamos alimentar y fundamentar nuestra esperanza.
#SoyAcogida #Hospitalidad #NoMasCIE
Sábado 26 de septiembre 12.00 h Plaza de la estación de Metro Aluche
De LUNES a VIERNES (excepto festivos) de 9h a 13h. y de 17h a 19:30h.
SÁBADOS de 9h a 13h.
A partir del 14 de septiembre:
EUCARISTÍAS: De LUNES a SÁBADO: 9:30 h. y 19 h. DOMINGOS Y FESTIVOS: 11 h, 12:30 h. y 19 h. * Confesiones: media hora antes de la misa o cuando se solicite.
DESPACHO PARROQUIAL:
MIÉRCOLES de 17:30 h. a 19 h.
DESPACHO ACOGIDA DE CÁRITAS PARROQUIAL:
MIÉRCOLES de 18h a 20h solicitando cita previa en el siguiente correo electrónico: caritasnatividad@gmail.com Si no dispone de correo electrónico, tramitaremos la cita previa en el siguiente teléfono: 91.439.02.15 atendiendo sólo los miércoles de 18h. a 20h. * Importante: para solicitar cualquier tipo de ayuda se deben dirigir a la parroquia más cercana según la dirección del empadronamiento.
BAUTIZOS:
ACOGIDA: PRIMEROS DOMINGOS DE MES a las 12 h.
ADORACIÓN EUCARÍSTICA – EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO:
Todos los JUEVES a las 18 h.
HORA SANTA – ADORACIÓN preparada por JÓVENES :
LUNES a las 20:30h.
CURSO DE BIBLIA, Libro del Apocalipsis (continuación):
“No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal”
Algunos nos hemos levantado más pronto ¡Qué silencio hay en el campamento! Ha comenzado la mañana soleada, fresca y los servidores nos hemos ido a la oración.
Y hoy Jesús nos ha salido al encuentro invitándonos a no caer en la tentación y si os paráis un poco a pensar, las tentaciones son muchas…saber de todo, vivir centrados en nosotros mismos, querer manipular a los otros, no rezar, ni contemplar…. la tentación de vivir sin Dios, de olvidarnos de él y no incluirlo en nuestra vida.
Una suerte que después del desayuno, en el Buenos días, ha quedado claro que la opción no puede ser dejarnos vencer la tentación.
Y ya enseguida habéis llegado muchos de vosotros, a otros os hemos echado mucho de menos, sabemos que para muchos no era posible venir, por aquí os dejamos un poquito de lo que ha ocurrido.
Ha sido una alegría recibiros, teníamos muchas ganas de que vinierais y vierais lo que este camino por la oración del Padre nuestro ha hecho en nosotros.
El volante llegó un poquito después de que llegara la comunidad, es una alegría estar todos juntos.
¿Por dónde íbamos?
“No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal”
¡Qué difícil, en este día de encuentro comunitario, ahondar en la experiencia de las tentaciones! porque había tanta necesidad de encuentro y tantas ganas de compartir que todo ha sido dejar de lado todos los gustos, deseos, necesidades y cualquier tipo de tentación personal para poner todo en común y compartir y compartir todo lo bueno de esta experiencia y todo lo bueno de estar juntos, el encuentro en comunidad nos ha librado de toda oportunidad de mal.
Mirad vuestras caras en el compartir del Buenos días.
Mirad vuestras caras en los ratos de encuentro.
Mirad las caras de las catequistas.
Y al final del día hemos terminado con la celebración de la eucaristía pidiendo a Dios que no nos deje caer en tentación, que nos dé la gracia de vivir sin mal y pensando en hacer el bien.
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Os habéis ido nada más terminar la celebración; muchos habéis y hemos tenido la tentación de que os quedarais, de no separarnos, de terminar esta oración de Padre Nuestro en un rezo y rato compartido.
Nos ha encantado compartir esta experiencia de vida comunitaria y de fe, repetiremos.
Mañana nos volvemos a ver, ya en un amén final de oración y de campamento.
“Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”
Estamos llegando al final de la oración del Padre Nuestro, nos quedan dos peticiones más para terminar esta experiencia de vida.
Hoy hemos tenido un reto grande por delante: vivir el perdón desde la experiencia de ser amados como somos, con nuestras limitaciones y defectos; queridos, acogidos y perdonados, para poder perdonar con la misma misericordia a los que nos ofenden.
Con el desayuno hemos cogido fuerza para enfrentar el día. Como seguíamos siendo muy pocos en tres mesas nos hemos sentado a compartirlo.
Hay servidores que lo tienen todo a punto para que no falte detalle.
y hemos disfrutado de nuestro Buenos Días:
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No nos hemos olvidado del volante ni del mini volante. Han pasado una noche perfecta; en los pueblos en los que se han quedado les han tratado con cariño y cuidado, la acogida y la generosidad.
El volante ha hecho cumbre rápido en su segundo destino.
y el mini volante ha vuelto al campamento sanos y salvos. Cuando vengáis mañana os contarán.
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Así que como volvíamos a tener la “casa” llena nos hemos puesto a preparar la comida.
una ensaladilla rusa, pescado y melón de postre, comida de verano porque hoy ha vuelto a hacer bastante calor.
Ha sido un día para descubrir el amor recibido en el perdón de Dios, desde esa experiencia, Dios nos invita a…
“…amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen” Mt 5,44.
“Si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo que tu hermano tiene quejas contra ti, deja tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano y entonces vuelve a presentar tu ofrenda” Mt 5, 23
“Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿hasta siete veces?. Jesús le contesta: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.” Mt 18,21-25.
Buenas noches, mañana nos VEMOS con los que vengáis y nos HABLAMOS con los que no podáis venir.
Y nuestro pan de hoy ha sido enorme, generoso, rico, caliente, intenso, jugoso, enriquecido y con una masa madre difícil de mejorar.
Un pan así para vivir y compartir se ha ido formando con miles de momentos y situaciones que han ido ocurriendo sin parar: salida del volante y mini volante, desayuno, buenos días, marcha a Boñar, eucaristía, piscina, comida, juegos, reflexión, vuelta al campamento en tren, duchas, buenas tardes, cena y velada de científicos.
Nos hemos levantado todos (pequeños, medianos y mayores) muy pronto para que volante y mini-volante pudieran salir lo antes posible, todos pendientes de que no olvidaran nada.
Los que íbamos a Boñar hemos salido un poquito más tarde, hemos desayunado más tranquilos y hemos disfrutado del Buenos días.
En el camino hasta Boñar hemos ido preocupados del “hambre y la sed” de otros y al llegar nos hemos reunido en torno a la eucaristía.
Javier nos ha ayudado a entender y hacer vivos los gestos, palabras y acciones que hemos ido haciendo.
Ya en la piscina con la comida y los juegos, hemos cogido fuerzas para volver en tren al campamento.
Al Buenas tardes hemos llevado todas nuestras hambres; es una suerte no sentirnos saciados, seguimos teniendo hambre de pan de vida, queremos seguir buscando cada día el pan que Dios tiene preparado para nosotros.
Ya véis en las fotos que somos pocos los que nos hemos quedado en el campamento. Hoy ha sido un primer paso para unirnos en la distancia con la oración del Padre Nuestro.
Seguro que vuestro día también ha tenido muchos panes con sabor intenso.
“Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”
Este ha sido el plan del día de hoy, recordando que ayer se nos decía que hacer su voluntad no es otra que hacer posible el Reino de Dios, obedecer al amor.
Y así ha comenzado el día, celebrando por todo lo alto el cumple de Alex y Lili.
Después el Buenos días nos ha ayudado a poner la mirada en el día, a darnos cuenta de qué hubiera pasado si los que vinieron antes que nosotros hubieran hecho su plan y no la voluntad de Dios: Jesús no hubiera pasado por la Cruz, María no habría sido la madre de Jesús, los discípulos seguirían siendo pescadores, en las bodas de Caná no habría habido vino y así una larga lista de voluntades que no serían las de Dios.
Todo lo que se nos ha propuesto nos ha ido dando oportunidad de dejar hacer a nuestra voluntad o elegir la voluntad de Dios y os aseguramos que obedecer al amor ha merecido la pena, con todas sus dificultades y sus indecisiones…
Y, ¿cómo lo hemos hecho?
Estando en los juegos con la mejor de las sonrisas y todas las ganas por participar…
Cocinando en la mejor compañía, haciendo las tortillas de patata para todo el campamento…
Creando maravillas con placas de lasaña (INCREIBLE).
Hemos terminado el día todos juntos en la eucaristía poniendo uno por uno, ante todos los demás, el hágase de Dios en nuestras vidas.
Mañana el campamento se separa, los mayores saldrán a caminar por la montaña, viviendo lo que nos queda de la oración del Padre Nuestro en mayor intimidad con Jesús y los pequeños haremos una marcha a Boñar.
Todos los mayores han sido bendecidos para esta experiencia.
No van solos, sus catequistas van con ellos y Dios les sigue de cerca en esta aventura.
No terminéis el día sin buscar lo que ha sido vuestra voluntad o voluntad de Dios, no es fácil distinguir, cuesta mucho pero merece la pena el esfuerzo de distinguir.
“Tú eres mi siervo, te he elegido…, no temas porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortalezco, te auxilio, te sostengo con mi diestra victoriosa” (Isaías 41,9-10)
¿Es posible que venga a nosotros su reino? Es posible.
Nos hemos levantado y los servidores hemos ido a la oración donde hemos dejado lo que no nos permite que el reino de Dios venga a nosotros. Soltar lo que nos ata y no nos deja SER FELICES.
El desayuno de hoy nos ha dado una grata sorpresa, churros recién hechos para desayunar, eso si que es ¡SER FELICES!, sin descuidar el pan tostado con mantequilla y mermelada, las galletas, la miel si te duele la garganta o simplemente te gusta, la leche con cola cao, el café con leche o la leche sola.
Y así ,hemos llegado al Buenos Días y nos hemos enterado de todo. Ese reino no es otro que el de las Bienaventuranzas:
“FELICES los pobres de espíritu, FELICES los mansos, FELICES los que lloran, FELICES los que tienen hambre y sed de justicia, FELICES los misericordiosos, FELICES los limpios de corazón, FELICES los que trabajan por la paz, FELICES los perseguidos, FELICES los injuriados por causa de Jesús”
Y de ahí nos hemos lanzado a reconocer los reinos de nuestro mundo…y al pararnos hemos reconocido que son muchos los ídolos que tenemos,
lo seducidos que quedamos todos los días con las miles de propuestas desde la lógica del mundo en el que vivimos: el mundial de fútbol, la ropa, el dinero, la imagen, aparentar, ser el más fuerte, ser superdivertido,…
Nada que ver con la lógica de Dios: ser consuelo y descanso de otros, estar a la escucha, estar alegre, ser generoso con los dones recibidos, amar gratis.
¡Vaya lío que nos hemos hecho! ¿Desde dónde hacer? ¿Cómo decidir?
¡Qué suerte contar con los catequistas para despejar dudas!
Los juegos de las olimpiadas nos han mostrado que los primeros serán los últimos, que el más débil es el más fuerte, que ganar no siempre es lo mejor.
Hemos cocinado entre todos y para todos, la empanada más rica para que otros disfruten, saboreen FELICES en la cena un auténtico plato gourmet.
Nos hemos vuelto a encontrar en nuestros grupos y allí hemos ido compartiendo: que sí ES posible que venga a nosotros SU reino, si todos APORTAMOS la semilla que Dios ha puesto en cada uno de nosotros.
¡Queremos participar en la construcción del Reino de Dios!
Hemos dejado una pequeña muestra en la celebración del Buenas Tardes de nuestra apuesta por el Reino
Y, ¿vosotros? ¿estáis dispuestos?
Nosotros os podemos decir que merece la pena. Aquí os dejamos una muestra de nuestra apuesta.
Nos hemos levantado con un día perfecto para contemplar, para ser conscientes de lo que está ocurriendo a nuestro alrededor.
“Santificado sea tu nombre”
Los servidores empezábamos de nuevo el día con la mirada puesta en Jesús, escuchando y compartiendo la palabra “no andéis agobiados pensando en qué vais a comer o qué vais a beber. Buscad el reino de Dios y su justicia”
Y así nos hemos ido hoy de marcha, a caminar, a buscar, a no dejarnos llevar por la prisa, a poner la mirada en lo importante, a quitarnos los agobios, a contemplar y dejarnos mirar y cuidar por Dios.
Por supuesto antes, un buen desayuno y el Buenos días que nos ha dejado el mensaje claro “no perdáis la oportunidad de santificar su nombre, sed agradecidos”
Hemos tenido suerte con el final de la marcha, una poza fresquita nos estaba esperando y ahí, sí que ha sido fácil ser agradecidos y dejarnos cuidar como los pájaros del cielo o los lirios del campo.
A la vuelta de la marcha, nos hemos duchado y nos hemos arreglado para el Buenas tardes, todos juntos a santificar su nombre con enorme gratitud por lo vivido…
GRACIAS a Dios por los niños y niñas de este campamento.
GRACIAS a Dios por los catequistas.
GRACIAS a Dios por el grupo de apoyo.
GRACIAS a Dios por las conversaciones de la marcha.
GRACIAS a Dios por los jóvenes.
“Santificado sea tu nombre” … Dios sostiene nuestra vida, no se marcha, está en todo.
Con vosotros también.
No os acostéis sin revisar vuestro día, tenéis mucho que santificar.
Si ayer con vosotros comenzábamos el campamento con las dos primeras palabras “PADRE NUESTRO…”, hoy seguíamos con “QUE ESTÁS EN EL CIELO”.
Aquí nos hemos levantado felices, la noche para algunos ha sido fresca pero otros han dormido tan contentos sin nada de frío.
Los servidores comenzaron el día con la oración de la mañana en este espacio increíble que Dios nos ha regalado.
Como es nuestro primer día no nos ha costado nada levantarnos y desayunar y después de una rápida recogida de tiendas al Buenos días, nueva canción, nuevos mensajes y todo un “trocito de cielo” por descubrir.
Los catequistas nos han invitado a la “Fiesta del cielo” y allí nos hemos ido, con cuatro momentos de fiestón en la oración, en el amor, en el servicio/entrega, en la paz y en la alegría.
Como el calor seguía presente después de un rato de tiempo libre nos hemos metido en el río, eso sí que ha sido una fiesta, ¡qué agua tan fresca! El cielo en la tierra.
Ya por la tarde nos hemos puesto a decorar las camisetas blancas que nos trajimos, una pequeña premisa de cómo nos imaginamos el cielo: todo imaginación y creatividad.
Y cómo no, la fiesta terminó en fiesta. Todos a la eucaristía.
Como siempre, una invitación también para vosotros, una oportunidad de preguntaros… ¿cómo es vuestro trocito de cielo en la tierra? Somos muy afortunados , hay mucho que agradecer.