CAMPA NATI 2026. DÍA 4: VENGA A NOSOTROS TU REINO

Querida comunidad.

“Venga a nosotros tu reino”

¿Es posible que venga a nosotros su reino? Es posible.

Nos hemos levantado y los servidores hemos ido a la oración donde hemos dejado lo que no nos permite que el reino de Dios venga a nosotros. Soltar lo que nos ata y no nos deja SER FELICES.

El desayuno de hoy nos ha dado una grata sorpresa, churros recién hechos para desayunar, eso si que es ¡SER FELICES!, sin descuidar el pan tostado con mantequilla y mermelada, las galletas, la miel si te duele la garganta o simplemente te gusta, la leche con cola cao, el café con leche o la leche sola.

Y así ,hemos llegado al Buenos Días y nos hemos enterado de todo. Ese reino no es otro que el de las Bienaventuranzas:

“FELICES los pobres de espíritu, FELICES los mansos, FELICES los que lloran, FELICES los que tienen hambre y sed de justicia, FELICES los misericordiosos, FELICES los limpios de corazón, FELICES los que trabajan por la paz, FELICES los perseguidos, FELICES los injuriados por causa de Jesús”

Y de ahí nos hemos lanzado a reconocer los reinos de nuestro mundo…y al pararnos hemos reconocido que son muchos los ídolos que tenemos,

lo seducidos que quedamos todos los días con las miles de propuestas desde la lógica del mundo en el que vivimos: el mundial de fútbol, la ropa, el dinero, la imagen, aparentar, ser el más fuerte, ser superdivertido,…

Nada que ver con la lógica de Dios: ser consuelo y descanso de otros, estar a la escucha, estar alegre, ser generoso con los dones recibidos, amar gratis.

¡Vaya lío que nos hemos hecho! ¿Desde dónde hacer? ¿Cómo decidir?

¡Qué suerte contar con los catequistas para despejar dudas!

Los juegos de las olimpiadas nos han mostrado que los primeros serán los últimos, que el más débil es el más fuerte, que ganar no siempre es lo mejor.

Hemos cocinado entre todos y para todos, la empanada más rica para que otros disfruten, saboreen FELICES en la cena un auténtico plato gourmet.

Nos hemos vuelto a encontrar en nuestros grupos y allí hemos ido compartiendo: que sí ES posible que venga a nosotros SU reino, si todos APORTAMOS la semilla que Dios ha puesto en cada uno de nosotros. 

¡Queremos participar en la construcción del Reino de Dios!

Hemos dejado una pequeña muestra en la celebración del Buenas Tardes de nuestra apuesta por el Reino

Y, ¿vosotros? ¿estáis dispuestos? 

Nosotros os podemos decir que merece la pena. Aquí os dejamos una muestra de nuestra apuesta.

Buenas noches, nos hablamos mañana.

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