| DOMINGO DE RAMOS 29 de marzo | víspera 19:30 h. domingo 11 h, 12:30 h y 19:30 h. |
| JUEVES SANTO 2 de abril | |
| MISA DE LA CENA DEL SEÑOR | 18 h. |
| HORA SANTA | 21 h. |
| VIERNES SANTO 3 de abril | |
| VÍA CRUCIS | 12 h. |
| CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN | 18 h. |
| ADORACIÓN DE LA CRUZ | 21 h. |
| SÁBADO SANTO 4 de abril | |
| VIGILIA PASCUAL | 22 h. |
| DOMINGO DE RESURRECCIÓN 5 de abril | 12:30 h. y 19:30 h. |
“¿Estás dispuesto a cambiar?”
El mensaje de Cuaresma del cardenal José Cobo
Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión
Mensaje del Papa León XIV para la Cuaresma 2026
Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor.
NAVIDAD 2025
MIÉRCOLES 24 DE DICIEMBRE: 9:30
MISA DEL GALLO: 12 DE LA NOCHE
JUEVES 25 DE DICIEMBRE: 12:30
DOMINGO 28 DE DICIEMBRE: 12:30 y 19:30
MIÉRCOLES 31 DE DICIEMBRE: 9:30 Y
19:30 (MISA DE VÍSPERA DE AÑO NUEVO)
JUEVES 1 DE ENERO: 12:30
DOMINGO 4 DE ENERO: 12:30 Y 19:30
MARTES 6 DE ENERO (Fiesta de la Epifanía del Señor): 12:30 y 19:30 h.
ORACIÓN PARA BENDECIR LA CENA DE NAVIDAD
Bendice, Señor, nuestra mesa en este día de Luz.
Quienes vamos a cenar celebrándote sabemos que la fiesta eres Tú,
que nos invitas a nacer siempre de nuevo.
Gracias por el pan y el trabajo, por la generosidad y la esperanza.
Llena nuestra mesa de fuerza y ternura para ser personas justas,
llena de paz nuestras vidas y que la amistad y la gratitud alimenten cada día del año.
Tú eres bendición para nosotros; por eso, en esta noche fraterna,
bendice la tierra toda, bendice nuestro país.
Bendice esta familia y esta mesa.
Bendícenos a cada uno de los que estamos aquí.
Amén.

La luz de Dios ha vencido. Dios está con nosotros ¡Feliz y santa Navidad!
Os ofrecemos el Mensaje de Navidad de nuestro arzobispo, el cardenal José Cobo. En él subraya que la Navidad se hace presente sin imposición, «como una llamada suave a la puerta». Al mismo tiempo, nos recuerda las grandes sombras de nuestro mundo: guerras, pobreza, desigualdades… Y nos invita a ser como Iglesia «ese pesebre humilde donde muchos puedan encontrar calor, reconciliación, sentido y futuro».
En el vídeo encontraréis, además, un pequeño detalle que para nuestra comunidad es una agradable sorpresa.
7ª edición del curso online de atención y prevención de abusos de REPARA
«La prevención y el cuidado no son una estrategia pastoral: son el corazón del Evangelio. Es urgente arraigar en toda la Iglesia una cultura de la prevención que no tolere ninguna forma de abuso […] Esta cultura solo será auténtica si nace de una vigilancia activa, de procesos transparentes y de una escucha sincera a los que han sido heridos» (Papa León XIV)
El Proyecto REPARA es la iniciativa de la archidiócesis de Madrid para la atención a víctimas y la prevención de abusos sexuales, espirituales y de conciencia en su entorno eclesial. Ha abierto el periodo de inscripción para la 7ª edición del curso online Atención y prevención de abusos, una formación en modalidad asíncrona que podrá realizarse a ritmo del alumno entre el 26 de enero y el 26 de marzo de 2026
La formación está destinada a agentes de pastoral, personas con responsabilidades en parroquias, profesores y tutores de centros educativos, miembros de asociaciones y movimientos diocesanos, religiosos, y a toda persona que reconozca la importancia de esta preparación.
No se requieren conocimientos previos.
El programa —con 45 horas de duración y 25 plazas disponibles— ofrece por un precio de 100 euros una formación integral destinada a mejorar la respuesta de la Iglesia ante las diversas formas de abuso y a promover entornos seguros en todas las realidades eclesiales.
El curso tiene dos grandes metas:
– Ofrecer herramientas para una primera respuesta adecuada a quienes han sufrido abusos.
– Prevenir y promover relaciones sanas que eviten nuevas formas de maltrato o violencia.
| Las inscripciones pueden realizarse a través del siguiente enlace: https://repara.archimadrid.es/curso-online-atencion-y-prevencion-de-abusos/ Para más información: repara@archimadrid.es | Teléfono 682 90 48 30 |

Tras la COP30, logros, fracasos, aprendizajes y compromisos
El martes 9 de diciembre a las 18 h. tendrá lugar en la Fundación Pablo VI de forma presencial y también online una sesión con diversas organizaciones para evaluar y poner en común los logros y los fracasos de esta cumbre. Entidades como Enlázate por la Justicia, ECODES, Greenpeace y el Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española reflexionarán juntos sobre las luces y las sombras de esta última Cumbre del Clima, sobre cómo seguir avanzando por el cumplimiento de los compromisos del Acuerdo de París, la justicia climática y en la promoción de un cambio en los comportamientos individuales y colectivos para el cuidado integral de la dignidad humana y de la casa común.
Entre los participantes, se contará con María del Carmen Molina, miembro del Departamento de Ecología Integral de la CEE; Pablo Berrechenea, por parte de ECODES; Tagoy Estelou, agustino recoleto (REDES – Enlázate x la Justicia); y Pedro Zorrilla, en representación de Greenpeace – España.
Se requiere inscripción, es gratuita.

XXIII Formación de Acompañamiento a las Familias
Hoy miércoles 26 de noviembre de 2025 a las 20:00 horas tendremos la “XXIII Formación de Acompañamiento a las Familias con hijo/a de orientación sexual diversa”, que nos expondrá la doctora en medicina, doña Carmen Sánchez Carazo, con el título “Corresponsabilidad y Sinodalidad: Personas LGTBI en la Iglesia”, coordinará el encuentro Doña María Bazal, Delegada de Familia y Vida del Arzobispado de Madrid.
La conferencia tendrá lugar a través de la plataforma de Zoom’: https://us06web.zoom.us/j/84741550646?pwd=ufi02oqFppuL24pAcPsTD2m4rF1thl.1
La siguiente reunión tendrá lugar D.m. el próximo viernes 19 de diciembre de 2025 a las 18:30 horas en formato presencial en el espacio O_Lumen (C/ Claudio Coello 141, 28006 Madrid). Presentación de la propuesta para acompañar a madres y padres con hijos e hijas LGBT “El viaje Arco Iris”.
Os esperamos, recibid un afectuoso saludo,
María Bazal y José Barceló
Delegados E. Familia y Vida
Arzobispado de Madrid
LECTIO DIVINA – CICLO C – TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XXXII «DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN»
Lectura de la profecía de Ezequiel 47, 1-2. 8-9. 12
En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo del Señor.
De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este –el templo miraba al este–. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar.
Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho.
Me dijo:
«Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal. Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente.
En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».
Salmo 45, 2-3. 5-6. 8-9
R./ Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R./
Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R./
El Señor del universo está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra. R./
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 9c-11. 16-17
Hermanos:
Sois edificio de Dios.
Conforme a la gracia que Dios me ha dado, yo, como hábil arquitecto, puse el cimiento, mientras que otro levanta el edificio. Mire cada cual cómo construye.
Pues nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo.
¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 2, 13-22
Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:
«Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre».
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito:
«El celo de tu casa me devora».
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:
«¿Qué signos nos muestras para obrar así?».
Jesús contestó:
«Destruid este templo, y en tres días lo levantaré».
Los judíos replicaron:
«Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?».
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y creyeron a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.
COMENTARIO
Nosotros, obreros de la Iglesia viva, antes de poder erigir estructuras imponentes, debemos excavar en nosotros mismos y a nuestro alrededor para eliminar todo material inestable que pueda impedirnos llegar a la roca desnuda de Cristo (cf. Mt 7,24-27). San Pablo nos lo dice explícitamente en la segunda lectura, cuando afirma que «el único cimiento válido es Jesucristo y nadie puede poner otro distinto» (3,11). Y esto significa volver constantemente a Él y a su Evangelio, dóciles a la acción del Espíritu Santo. De lo contrario, correríamos el riesgo de sobrecargar con estructuras pesadas un edificio con cimientos débiles.
Por eso, queridos hermanos y hermanas, al trabajar con todo nuestro empeño al servicio del Reino de Dios, no nos apresuremos ni seamos superficiales: excavemos profundamente, libres de los criterios del mundo, que con demasiada frecuencia exige resultados inmediatos porque no conoce la sabiduría de la espera. La historia milenaria de la Iglesia nos enseña que sólo con humildad y paciencia se puede construir, con la ayuda de Dios, una verdadera comunidad de fe, capaz de difundir la caridad, de favorecer la misión, de anunciar, celebrar y servir a ese Magisterio apostólico del que este templo es la primera sede (cf. S. Pablo VI, Ángelus, 9 noviembre 1969). (homilía del Papa León XIV, 09-11-2025)
COMPRENDER EL TEXTO (Comentarios al Antiguo y al Nuevo Testamento. La Casa de la Biblia)
En la profecía de Ezequiel 47, 1-12 se habla del agua que sale del templo y se convierte en torrente impetuoso que sana y da vida a las zonas más áridas y más aisladas de la tierra santa. Uno de los fundamentos de la riqueza de Babilonia era el río Éufrates, muy conocido por Ezequiel. El profeta se sirve de la imagen del agua, y contempla a Sión toda ella recreada por los brazos de un río abundante y ve cómo del templo mana una fuente de agua que corre impetuosa desde los cimientos de ese lugar en el que Dios habita y donde se celebra su culto.
Primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 9c-11. 16-17. El juicio de Dios revelará también el valor y la dignidad de cada persona, sobre todo de cada cristiano, a quien Pablo considera templo de Dios y morada del Espíritu. No sé si hoy estamos en situación de hacernos idea de la seriedad con que el mundo antiguo respetaba la santidad de un templo y castigaba su profanación. Pablo amenaza con la destrucción del profanador.
Evangelio según san Juan 2, 13-22. Sustitución del templo. Los sinópticos sitúan este episodio en la última semana de la vida de Jesús. Probablemente demasiado tarde. Un reto tan importante lanzado al judaísmo no puede dejarse para última hora. Muy probablemente Juan lo presenta demasiado pronto. Semejante acción presupone una larga actividad, que haya dado a conocer a Jesús. Para el cuarto evangelio es un gesto programático que, como tal, debe figurar al principio de la actividad de Jesús.
El análisis del texto nos descubre su aspecto programático: el episodio es introducido mediante la afirmación sobre la proximidad de la fiesta judía de la pascua. Esta forma de mencionar la fiesta principal de los judíos indica distancia y separación frente a ellos. Además la pascua era fiesta de liberación. Evocaba el paso de la esclavitud a la libertad (Ex 12,17; 13.10). En tiempos de opresión, el pensamiento de la liberación se acentuaba más; surgía inevitablemente la idea de una nueva liberación. Y éste era el caso en tiempos de Jesús.
Con motivo de la fiesta, y para atender a las necesidades de los peregrinos, se organizaba en torno al templo, en el atrio de los gentiles, un gran mercado que ofrecía todo lo necesario para los sacrificios. Los más pudientes compraban ovejas o bueyes. Los menos afortunados adquirían palomas. La presencia de los cambistas era necesaria ya que las ofrendas debían hacerse en moneda judía, para evitar las efigies del emperador o de los dioses paganos que figuraban en otras clases de moneda. Era todo un negocio, sobre todo para la clase sacerdotal. El gesto de Jesús es interpretado como una acción profética en la tradición sinóptica, que cita a Isaías (Is 56,7) y a Jeremías (Jr 7,11). El texto de Juan cita a Zacarías (Zac 14,21), que hace referencia clara a los tiempos mesiánicos. Estos han llegado. Es la gran enseñanza que ofrece el evangelio de Juan: Jesús inaugura un tiempo nuevo en el campo de las relaciones del hombre con Dios. Reemplaza al templo antiguo, que era la institución más significativa de Israel.
En este evangelio, en lugar de hablar de la purificación del templo, sería más exacto referirse a la “sustitución” del mismo. Jesús no es sólo un profeta reformador, es el Hijo de Dios. Al designar al templo como la casa de mi Padre, Jesús se presenta como el Hijo, que tiene autoridad en el templo y sobre él. Una autoridad que sólo tenía Dios. Quien tiene autoridad sobre el templo es el Señor. El evangelio de Juan es el único que constata la acción de Jesús de echar fuera del recinto del templo a los animales, ovejas y bueyes. Ya no eran necesarios. El templo antiguo, con todo lo necesario para que pudiese cumplir su función sacrificial, era sustituido por el nuevo templo: Jesús es el nuevo templo, el lugar del encuentro del hombre y Dios.
ACTUALIZAMOS
Rezamos y meditamos con esta oración.
Mercaderes
Hay que enfadarse y gritar
contra el que profana vidas,
el vendedor de apariencias,
contra el mercader de credos
y el usurero de penas.
Hay que devolver un «no»
a quien comercia con guerras,
y oponer la fe desnuda
a las armas, a las fieras
que a zarpazos amenazan
esta humanidad hambrienta
de sentido, de palabra,
de esperanza, de inocencia.
Hay que tirar por el suelo
las mesas de los cambistas
que regatean con leyes
y manipulan conciencias.
Plantarle cara a lo indigno,
aunque resistir convierta
en incómodo a quien lucha,
en peligroso al que alega
que no es amar un negocio,
ni el egoísmo bandera.
Hay que despejar el templo
de cerrojos y cadenas,
de credos atornillados,
y corazones de piedra.
Hay que silenciar el ruido,
y dar voz a los profetas.
(José María R. Olaizola, SJ)
LECTIO DIVINA – CICLO C – TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XXXIV «NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO»
Lectura del segundo libro de Samuel 5, 1-3
En aquellos días, todas las tribus de Israel se presentaron ante David en Hebrón y le dijeron:
«Hueso tuyo y carne tuya somos. Desde hace tiempo, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú el que dirigía las salidas y entradas de Israel. Por su parte, el Señor te ha dicho: “Tú pastorearás a mi pueblo Israel, tú serás el jefe de Israel”».
Los ancianos de Israel vinieron a ver al rey en Hebrón. El rey hizo una alianza con ellos en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos le ungieron como rey de Israel.
Salmo 121, 1bc-2. 4-5
R./ Vamos alegres a la casa del Señor.
¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R./
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R./
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 1, 12-20
Hermanos:
Demos gracias a Dios Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados.
Él es imagen del Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque en él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles.
Tronos y Dominaciones, Principados y Potestades; todo fue creado por él y para él.
Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud.
Y por él y para él quiso reconciliar todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 23, 35-43
En aquel tiempo, los magistrados hacían muecas a Jesús diciendo:
«A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido».
Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo:
«Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo».
Había también por encima de él un letrero:
«Este es el rey de los judíos».
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo:
«¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros».
Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía:
«¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, este no ha hecho nada malo».
Y decía:
«Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino».
Jesús le dijo:
«En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».
COMENTARIO
En consonancia con la fiesta que celebramos, las lecturas de este domingo giran en torno a la figura del rey. En el pasaje del libro de Samuel, David es ungido por los ancianos del pueblo. Los discípulos de Jesús supieron reconocerle como el Cristo (ungido), como el sucesor esperado de aquel gran rey de Israel. Así lo presenta el evangelio de Lucas, pero su entronización no tendrá lugar en un palacio, sino en la cruz. El autor de la carta a los Colosenses, mediante un precioso himno, exalta a Cristo como rey de todo el universo según el designio amoroso de Dios.
COMPRENDER EL TEXTO
Al terminar el año litúrgico celebramos la fiesta de Jesucristo, Rey del universo. Jesús, a quien hemos acompañado como discípulos a lo largo de todo el año, ha anunciado con su palabra y sus obras la venida del Reino de Dios. El Padre lo ha puesto todo en sus manos y ahora se manifiesta como rey, como Señor del tiempo y del espacio. Veamos la peculiar forma con la que el evangelio de Lucas propone la realeza de Jesús.
Hoy la liturgia propone la lectura de un fragmento amplio de la crucifixión de Jesús tomado del relato de la pasión de san Lucas. De entrada, resulta llamativo que para celebrar la realeza de Jesús leamos un pasaje en el que lo encontramos en la cruz, próximo a su muerte y en medio de las burlas de cuantos lo rodean. Pero es en esa situación en la que el evangelista presenta a Jesús como rey, rompiendo así con las expectativas mesiánicas de muchos. Contemplemos despacio y con atención esta escena para descubrir el sentido profundo que Lucas transmite con ella.
En primer lugar, aparece el pueblo del que sólo se dice que está mirando. Pero a continuación se describe sucesivamente la actuación de las autoridades, de los soldados y de uno de los malhechores. Todos ellos se burlan de Jesús. En el otro bando se sitúa el “buen ladrón”, que se enfrenta al primer malhechor y defiende la inocencia de Jesús. Como hemos visto, las burlas se dirigen hacia su persona en tres andanadas sucesivas, y en todas ellas se repite el verbo “salvar”. Además, se aplican a Jesús diversos “títulos”. Es denominado “Mesías de Dios”, “el Elegido” y “rey de los judíos”, en tres frases en las que se cuestiona su capacidad para salvarse a sí mismo. Además, en la inscripción que ponen sobre su cabeza especificando el delito por el que es condenado también estaba escrito: “Este es el rey de los judíos”. En boca de quienes las pronuncian, esas palabras no constituyen un reconocimiento de la dignidad de Jesús, ni expresan un ápice de fe en ninguno de ellos. Son más bien un insulto sarcástico de aquellos que, victoriosos, creen haber desenmascarado a Jesús. Esperaban un Mesías-rey, poderoso, salvador, y lo que tienen delante es un despojo humano. El relato cambia de tono cuando entra en escena el buen ladrón.
Además de recriminar la actitud del primero de los malhechores, las palabras de este buen ladrón contienen el reconocimiento de la propia culpa, una declaración de la inocencia de Jesús y la petición de que le tenga presente cuando vuelva como rey. A diferencia de los anteriores, éste sí ha descubierto quién es Jesús. El evangelista, en línea con el Antiguo Testamento, presenta a Jesús en la cruz como el cordero llevado al matadero, el Mesías sufriente, distinto del esperado por quienes lo insultaban. Como en el caso del publicano que leíamos hace unas semanas (Lc 18,9-14), desde la fe y el reconocimiento de su situación brota la súplica. En el umbral de la muerte, este buen ladrón, en contraste con el otro, que no tiene temor de Dios, se dirige a Jesús desde la fe: cree realmente en su realeza, que un día se manifestará.
Desde la cruz, Jesús completa el plan misericordioso de Dios. El perdón a quienes lo crucifican (Lc 23,34) y la promesa al buen ladrón de compartir su propio destino son la expresión de su victoria, del poder de un rey que tiene autoridad para perdonar. La triple oleada de insultos, con el “sálvate”, es transformada en manifestación de misericordia y salvación. De esta manera subraya Lucas el aspecto salvífico de la crucifixión y muerte de Jesús: exaltado como rey en la cruz, trae la salvación a todos los seres humanos que sufren. Su victoria sobre la muerte constituye la manifestación de su reinado no sólo para los judíos, sino sobre todo el universo.
ACTUALIZAMOS
Lucas nos cuenta una historia del pasado: entre burlas e insultos, Jesús se manifiesta como rey a través de su muerte en la cruz. Sólo uno es capaz de reconocer su realeza. Volvamos ahora la mirada a nuestros días para meditar sobre el significado del reinado de Cristo en nuestra vida y en la de cuantos nos rodean.
- Decir que Jesús es rey puede entenderse de muchas maneras:
¿Cómo nos ayuda este pasaje a comprender la realeza de Jesús?
¿Cómo podemos manifestar en nuestras vidas que Jesús es nuestro rey, tal y como nos lo ha dado a entender el evangelio de hoy?
- Jesús muere en la cruz en medio de las burlas de los que se sienten victoriosos.
¿Quién tiene realmente más poder, el que castiga o el que perdona?
¿Cómo podemos llevar esta enseñanza a nuestro compromiso diario?

