{"id":992,"date":"2024-03-31T17:36:55","date_gmt":"2024-03-31T17:36:55","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=992"},"modified":"2026-04-20T17:24:30","modified_gmt":"2026-04-20T17:24:30","slug":"lectio-divina-ciclo-a-tiempo-ordinario-domingo-xii","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=992","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XII"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-1aac6aa1-270e-4991-aac2-91015d747e5f\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-12.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; TIEMPO ORDINARIO 12<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-12.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-1aac6aa1-270e-4991-aac2-91015d747e5f\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de Jerem\u00edas. 20, 10-13<\/strong><\/h3>\n<p>Dijo Jerem\u00edas:<\/p>\n<p>\u00abO\u00eda la acusaci\u00f3n de la gente:<\/p>\n<p>\u201cPavor-en-torno, delatadlo, vamos a delatarlo\u201d.<\/p>\n<p>Mis amigos acechaban m\u00ed traspi\u00e9:<\/p>\n<p>\u201cA ver si, enga\u00f1ado, lo sometemos y podemos vengarnos de \u00e9l\u201d.<\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or es mi fuerte defensor: me persiguen, pero tropiezan impotentes.<\/p>\n<p>Acabar\u00e1n avergonzados de su fracaso, con sonrojo eterno que no se olvidar\u00e1.<\/p>\n<p>Se\u00f1or del universo, que examinas al honrado y sondeas las entra\u00f1as y el coraz\u00f3n, \u00a1que yo vea tu venganza sobre ellos, pues te he encomendado mi causa!<\/p>\n<p>Cantad al Se\u00f1or, alabad al Se\u00f1or, que libera la vida del pobre de las manos de gente perversa\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 68, 8-10. 14 y 17. 33-35<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Se\u00f1or, que me escuche tu gran bondad.<\/strong><\/h4>\n<p>Por ti he aguantado afrentas,<br \/>la verg\u00fcenza cubri\u00f3 mi rostro.<br \/>Soy un extra\u00f1o para mis hermanos,<br \/>un extranjero para los hijos de mi madre.<br \/>Porque me devora el celo de tu templo,<br \/>y las afrentas con que te afrentan caen sobre m\u00ed R.\/<\/p>\n<p>Pero mi oraci\u00f3n se dirige a ti,<br \/>Se\u00f1or, el d\u00eda de tu favor;<br \/>que me escuche tu gran bondad,<br \/>que tu fidelidad me ayude.<br \/>Resp\u00f3ndeme, Se\u00f1or, con la bondad de tu gracia;<br \/>por tu gran compasi\u00f3n, vu\u00e9lvete hacia m\u00ed. R.\/<\/p>\n<p>Miradlo, los humildes, y alegraos;<br \/>buscad al Se\u00f1or, y revivir\u00e1 vuestro coraz\u00f3n.<br \/>Que el Se\u00f1or escucha a sus pobres,<br \/>no desprecia a sus cautivos.<br \/>Al\u00e1benlo el cielo y la tierra,<br \/>las aguas y cuanto bulle en ellas. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 5, 12-15<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Lo mismo que por un hombre entr\u00f3 el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y as\u00ed la muerte se propag\u00f3 a todos los hombres, porque todos pecaron&#8230;<\/p>\n<p>Pues, hasta que lleg\u00f3 la ley hab\u00eda pecado en el mundo, pero el pecado no se imputaba porque no hab\u00eda ley. Pese a todo, la muerte rein\u00f3 desde Ad\u00e1n hasta Mois\u00e9s, incluso sobre los que no hab\u00edan pecado con una transgresi\u00f3n como la de Ad\u00e1n, que era figura del que ten\u00eda que venir.<\/p>\n<p>Sin embargo, no hay proporci\u00f3n entre el delito y el don: si por el delito de uno solo murieron todos, con mayor raz\u00f3n la gracia de Dios y el don otorgado en virtud de un hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo 10, 26-33<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abNo teng\u00e1is miedo a los hombres, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse.<\/p>\n<p>Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz, y lo que os digo al o\u00eddo, pregonadlo desde la azotea.<\/p>\n<p>No teng\u00e1is miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; temed al que puede llevar a la perdici\u00f3n alma y cuerpo en la \u201cgehena\u201d. \u00bfNo se venden un par de gorriones por un c\u00e9ntimo? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza ten\u00e9is contados. Por eso, no teng\u00e1is miedo; val\u00e9is m\u00e1s vosotros que muchos gorriones.<\/p>\n<p>A quien se declare por m\u00ed ante los hombres, yo tambi\u00e9n me declarar\u00e9 por \u00e9l ante mi Padre que est\u00e1 en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo tambi\u00e9n lo negar\u00e9 ante mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Todas las lecturas de hoy nos hablan de un Dios extremadamente sol\u00edcito que cuida de todas las personas, especialmente de aquellas que est\u00e1n pasando por momentos dif\u00edciles, as\u00ed lo expone el profeta Jerem\u00edas, que, vi\u00e9ndose rodeado de enemigos, entona un himno de alabanza al Se\u00f1or que lo salva. Una certeza que tambi\u00e9n canta el salmo y que actualiza Pablo a partir del don que se nos ha dado en Jesucristo, el salvador por excelencia. El evangelista Mateo, dejando la palabra al mismo Jes\u00fas, recuerda a su comunidad misionera que cuando aceche la dificultad no tienen por qu\u00e9 temer, pues el Padre del cielo vela por ellos.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>Mateo se dirige a una comunidad misionera que necesitaba ser animada y fortalecida, pues algunos de sus miembros hab\u00edan sucumbido a la persecuci\u00f3n. Para hacer frente a aquella situaci\u00f3n compuso una especie de \u201cmanual del misionero cristiano\u201d, que hace alusi\u00f3n a experiencias vividas y trata de iluminarlas desde la palabra de Jes\u00fas. El discurso comienza con el env\u00edo de los mensajeros del evangelio (Mt 10, 1-15), pero a rengl\u00f3n seguido el evangelista se hace eco de las dificultades que encuentra dicha misi\u00f3n (Mt 10, 16-25). El pasaje que hoy leemos trata de exhortar a los mensajeros del evangelio a no sucumbir ante estas dificultades.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos vers\u00edculos del fragmento de hoy vuelven de nuevo la mirada al juicio final (vv.32-33), estableciendo una estrecha relaci\u00f3n entre lo que ocurra ahora y lo que pasar\u00e1 despu\u00e9s \u201cdelante de mi Padre celestial\u201d. El mismo Jes\u00fas se convertir\u00e1 entonces en defensor de quienes ahora se declaren a su favor en medio de las dificultades y persecuciones, pero negar\u00e1 a quienes hayan sucumbido al miedo y renegado de \u00e9l. Evidentemente, estas instrucciones de Jes\u00fas tendr\u00edan una especial resonancia en la comunidad de Mateo, que se vio enfrentada con los l\u00edderes del juda\u00edsmo y con las autoridades del Imperio. Pero su mensaje, que habla de confianza en el Padre y de compromiso misionero frente al rechazo, contin\u00faa manteniendo su actualidad hasta hoy.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p><strong>NUESTROS MIEDOS<\/strong><\/p>\n<p>Cuando nuestro coraz\u00f3n no est\u00e1 habitado por un amor fuerte o una fe firme, f\u00e1cilmente queda nuestra vida a merced de nuestros miedos. A veces es el miedo a perder prestigio, seguridad, comodidad o bienestar lo que nos detiene al tomar las decisiones. No nos atrevemos a arriesgar nuestra posici\u00f3n social, nuestro dinero o nuestra peque\u00f1a felicidad.<\/p>\n<p>Otras veces nos paraliza el miedo a no ser acogidos. Nos atemoriza la posibilidad de quedarnos solos, sin la amistad o el amor de las personas, tener que enfrentarnos a la vida diaria sin la compa\u00f1\u00eda cercana de nadie.<\/p>\n<p>Con frecuencia vivimos preocupados solo de quedar bien. Nos da miedo hacer el rid\u00edculo, confesar nuestras verdaderas convicciones, dar testimonio de nuestra fe. Tememos las cr\u00edticas, los comentarios y el rechazo de los dem\u00e1s. No queremos ser clasificados. Otras veces nos invade el temor al futuro. No vemos claro nuestro porvenir. No tenemos seguridad en nada. Quiz\u00e1 no confiamos en nadie. Nos da miedo enfrentarnos al ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Siempre ha sido tentador para los creyentes buscar en la religi\u00f3n un refugio seguro que nos libere de nuestros miedos, incertidumbres y temores. Pero ser\u00eda un error ver en la fe el agarradero f\u00e1cil de los pusil\u00e1nimes, los cobardes y asustadizos.<\/p>\n<p>La fe confiada en Dios, cuando es bien entendida, no conduce al creyente a eludir su propia responsabilidad ante los problemas. No le lleva a huir de los conflictos para encerrarse c\u00f3modamente en el aislamiento. Al contrario, es la fe en Dios la que llena su coraz\u00f3n de fuerza para vivir con m\u00e1s generosidad y de manera m\u00e1s arriesgada. Es la confianza viva en el Padre la que le ayuda a superar cobard\u00edas y miedos para defender con m\u00e1s audacia y libertad el reino de Dios y su justicia.<\/p>\n<p>La fe no crea hombres cobardes, sino personas resueltas y audaces. No encierra a los creyentes en s\u00ed mismos, sino que los abre m\u00e1s a la vida problem\u00e1tica y conflictiva de cada d\u00eda. No los envuelve en la pereza y la comodidad, sino que los anima para el compromiso.<\/p>\n<p>Cuando un creyente escucha de verdad en su coraz\u00f3n las palabras de Jes\u00fas: \u00abNo teng\u00e1is miedo\u00bb, no se siente invitado a eludir sus compromisos, sino alentado por la fuerza de Dios para enfrentarse a ellos.<\/p>\n<ol>\n<li><strong><em>\u201cNo teng\u00e1is miedo; val\u00e9is m\u00e1s vosotros que muchos gorriones\u00bb:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son tus miedos m\u00e1s habituales?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo te ayuda a superarlos el Dios que se revela en este pasaje?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u201cPregonadlo desde la azotea\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 invitaci\u00f3n percibes personalmente y como comunidad cristiana al leer este pasaje?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong><em>\u201cNo teng\u00e1is miedo a los que matan el cuerpo\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfSomos conscientes de que vivimos rodeados de cosas que nos cuidan el cuerpo y nos pueden matar por dentro? \u00bfQu\u00e9 podemos hacer?<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong><em>\u201cA quien se declare por m\u00ed ante los hombres, yo tambi\u00e9n me declarar\u00e9 por \u00e9l ante mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 medida coloco las decisiones que to<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de Jerem\u00edas. 20, 10-13 Dijo Jerem\u00edas: \u00abO\u00eda la acusaci\u00f3n de la gente: \u201cPavor-en-torno, delatadlo, vamos a delatarlo\u201d. 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