{"id":906,"date":"2024-02-20T18:38:19","date_gmt":"2024-02-20T18:38:19","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=906"},"modified":"2026-04-15T11:59:57","modified_gmt":"2026-04-15T11:59:57","slug":"lectio-divina-ciclo-a-tiempo-ordinario-domingo-ix-santisima-trinidad","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=906","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 TIEMPO ORDINARIO DOMINGO IX \u00abSANT\u00cdSIMA TRINIDAD\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-dfdb1918-fe19-4e3f-84bb-b062e5433da0\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-9.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; TIEMPO ORDINARIO 9<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-9.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-dfdb1918-fe19-4e3f-84bb-b062e5433da0\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro del \u00c9xodo 34, 4b-6. 8-9<\/strong><\/h3>\n<p>En aquellos d\u00edas, Mois\u00e9s madrug\u00f3 y subi\u00f3 a la monta\u00f1a del Sina\u00ed, como le hab\u00eda mandado el Se\u00f1or, llevando en la mano las dos tablas de piedra.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or baj\u00f3 en la nube y se qued\u00f3 con \u00e9l all\u00ed, y Mois\u00e9s pronunci\u00f3 el nombre del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or pas\u00f3 ante \u00e9l proclamando:<\/p>\n<p>\u00abSe\u00f1or, Se\u00f1or, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad\u00bb.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s, al momento, se inclin\u00f3 y se postr\u00f3 en tierra.<\/p>\n<p>Y le dijo:<\/p>\n<p>\u00abSi he obtenido tu favor, que mi Se\u00f1or vaya con nosotros, aunque es un pueblo de dura cerviz; perdona nuestras culpas y pecados y t\u00f3manos como heredad tuya\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo Dan 3, 52a y c. 53a. 54a. 55a. 56a<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ \u00a1A ti gloria y alabanza por los siglos!<\/strong><\/h4>\n<p>Bendito eres, Se\u00f1or, Dios de nuestros padres.<br \/>Bendito tu nombre, santo y glorioso. R.\/<\/p>\n<p>Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R.\/<\/p>\n<p>Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.\/<\/p>\n<p>Bendito eres t\u00fa, que sentado sobre querubines<br \/>sondeas los abismos. R.\/<\/p>\n<p>Bendito eres en la b\u00f3veda del cielo. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la segunda carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 13, 11-13<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos, alegraos, trabajad por vuestra perfecci\u00f3n, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estar\u00e1 con vosotros.<\/p>\n<p>Saludaos mutuamente con el beso santo.<\/p>\n<p>Os saludan todos los santos.<\/p>\n<p>La gracia del Se\u00f1or Jesucristo, el amor de Dios y la comuni\u00f3n del Esp\u00edritu Santo est\u00e9n siempre con todos vosotros.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Juan 3, 16-18<\/strong><\/h3>\n<p>Tanto am\u00f3 Dios al mundo, que entreg\u00f3 a su Unig\u00e9nito, para que todo el que cree en \u00e9l no perezca, sino que tenga vida eterna.<\/p>\n<p>Porque Dios no envi\u00f3 a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por \u00e9l.<\/p>\n<p>El que cree en \u00e9l no ser\u00e1 juzgado; el que no cree ya est\u00e1 juzgado, porque no ha cre\u00eddo en el nombre del Unig\u00e9nito de Dios.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Las lecturas de este d\u00eda nos invitan a contemplar la Trinidad no como un dogma abstracto, sino como un Misterio de amor que se ha comprometido totalmente en la salvaci\u00f3n de la humanidad. El libro del \u00c9xodo nos descubre que la revelaci\u00f3n del Dios \u201ccompasivo y misericordioso\u201d no es patrimonio exclusivo del Nuevo testamento. No obstante, es en Jes\u00fas, el Hijo \u00fanico del Padre donde contemplamos el icono m\u00e1s expresivo de su amor y fidelidad hacia nosotros, seg\u00fan nos recuerda el evangelio de Juan. Por eso Pablo, saludando a la comunidad de Corinto, expresa con una f\u00f3rmula trinitaria esa donaci\u00f3n total de Dios, que, saliendo de s\u00ed mismo, se nos ha manifestado como gracia, amor y comunicaci\u00f3n de dones espirituales.<\/p>\n<p>El pasaje del evangelio de Juan contiene una s\u00edntesis muy condensada del mensaje cristiano, leerlo con atenci\u00f3n nos puede ayudar a celebrar con m\u00e1s sentido la fiesta de la Sant\u00edsima Trinidad.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos forman parte de la entrevista nocturna entre Jes\u00fas y Nicodemo que podemos leer en Jn 3, 1-21. A trav\u00e9s de este di\u00e1logo con un destacado representante del farise\u00edsmo, el evangelista refleja el debate existente entre la comunidad cristiana y el juda\u00edsmo oficial de su \u00e9poca, que se negaba a acoger el testimonio de Cristo. Jes\u00fas trata de hacer entender a Nicodemo que \u00e9l es mucho m\u00e1s que un maestro que ense\u00f1a de parte de Dios o un mago que hace milagros en su nombre. Es el Hijo que revela lo que ha visto junto al Padre. No basta, por tanto, con admirar sus signos o reconocer la autoridad de su doctrina (Jn 2, 23-25). Es necesario creer en \u00e9l como condici\u00f3n para entrar en el Reino de Dios y acceder as\u00ed a la salvaci\u00f3n. \u00c9se y no otro es el tema de fondo que recorre toda la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El evangelista juega con el doble sentido de las palabras, dando pie a malentendidos que precisan una aclaraci\u00f3n posterior. A trav\u00e9s del lenguaje de los s\u00edmbolos, a veces enigm\u00e1tico y misterioso, Jes\u00fas explica a Nicodemo que para acoger esa revelaci\u00f3n de la que \u00e9l es portador es preciso \u201cnacer de nuevo\u201d (o bien \u201cnacer de lo alto\u201d). Este nuevo nacimiento que supone la renovaci\u00f3n radical de la persona es, por tanto, obra de Dios, que, por medio \u201cdel agua y del Esp\u00edritu\u201d, engendra y comunica as\u00ed su misma vida \u2013la \u201cvida eterna\u201d- al creyente. Se trata de un nacimiento espiritual que se celebra en el bautismo e inaugura una existencia marcada por la fe en Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Nicodemo es \u201cmaestro de Israel\u201d (Jn 3, 10) pero no sabe de qu\u00e9 manera se realiza ese \u201cnuevo nacimiento\u201d. Por eso pregunta: \u201c\u00bfC\u00f3mo puede ser esto?\u201d. Con iron\u00eda, Jes\u00fas le echa en cara su ignorancia y comienza as\u00ed un mon\u00f3logo en el que explica c\u00f3mo ha acontecido la salvaci\u00f3n, vincul\u00e1ndola a su propia muerte (Jn 3, 14-21). El pasaje de hoy debe ser comprendido en este contexto pr\u00f3ximo y viene a ser una explicaci\u00f3n de los vers\u00edculos precedentes, donde la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, humanamente escandalosa, es contemplada como exaltaci\u00f3n pascual y fuente de vida eterna.<\/p>\n<p>El texto de hoy comienza con una afirmaci\u00f3n sorprendente (v. 16). Es la \u00fanica vez que el evangelista utiliza el verbo \u201camar\u201d para hablar de la relaci\u00f3n entre Dios y el mundo. Queda claro, en todo caso, que la iniciativa de la salvaci\u00f3n parte del Padre, que su motivaci\u00f3n no es otra sino el amor que siente hacia la humanidad entera y que la finalidad de su actuaci\u00f3n es salvar, nunca condenar; es decir, comunicar su misma vida: eterna, aut\u00e9ntica, plena&#8230;, una vida que ya no puede ser amenazada ni vencida por la muerte. Para realizar ese proyecto a favor del g\u00e9nero humano da lo mejor que tiene, a su Hijo \u00fanico, de modo que el mundo se salve por medio de \u00e9l; se descubre as\u00ed el sentido m\u00e1s profundo de la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Su entrega total hasta la muerte no fue el resultado de una fatalidad o de la traici\u00f3n de Judas, ni siquiera de una decisi\u00f3n personal suya. Es el Padre quien lo ha enviado como don. No cabe por su parte mayor prueba de amor. La primera carta de Juan volver\u00e1 a hacer eco de estas afirmaciones (1\u00aa Jn 4, 8-10)<\/p>\n<p>Dios no desea condenar a nadie, pero hay que dejarse salvar por \u00c9l. Su oferta de vida eterna est\u00e1 siempre abierta, y puede ser acogida o rechazada por el ser humano. Se trata de una elecci\u00f3n fundamental que orienta la propia existencia hacia la vida o hacia la muerte. La posible condenaci\u00f3n es, por tanto, fruto de la decisi\u00f3n libre y personal de cada uno. Por eso, para el evangelio de Juan, el juicio no es un acontecimiento futuro, sino que se realiza en el presente. Es cada persona la que se juzga as\u00ed misma optando entre la fe o la incredulidad frente a Jes\u00fas, el Hijo que nos revela al Padre. Creer o no creer en Cristo equivale a aceptar o rechazar el amor de Dios, que lo ha enviado para salvar y dar sentido a la vida humana. Los vers\u00edculos siguientes, no incluidos en la lectura de hoy, explican mejor las razones de esa posible condenaci\u00f3n (Jn 3, 19-21).<\/p>\n<p>La s\u00edntesis de la fe cristiana que se recoge en estos vers\u00edculos es perfecta, aunque muy condensada. En ellos aparece claramente c\u00f3mo se han implicado el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu (Jn 3, 5) en la salvaci\u00f3n de la humanidad y c\u00f3mo \u00e9sta debe acoger ese don desde la fe. Por desgracia, el ser humano se auto excluye muchas veces de esta oferta salv\u00edfica y se aleja de la luz, conden\u00e1ndose a s\u00ed mismo a las tinieblas, al sin sentido. En eso consiste el juicio. Ojal\u00e1 que nosotros, bautizados en el nombre de la Trinidad, vivamos coherentemente nuestra fe de modo que pueda ser para nosotros fuente de vida verdadera.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>El misterio de Dios es un misterio de amor que ofrece a las personas un camino de vida en plenitud. Este proyecto de salvaci\u00f3n parte de la iniciativa del Padre y se realiza por medio de la entrega total del Hijo. Nosotros, los bautizados, hemos sido engendrados a esa \u201cvida nueva\u201d sumergi\u00e9ndonos en las aguas del Esp\u00edritu. Nuestra fe es la respuesta con la que acogemos ese don gratuito e inmerecido.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>\u201c<em>Tanto am\u00f3 Dios al mundo, que entreg\u00f3 a su Unig\u00e9nito<\/em>\u201d:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo te ayuda este texto a entender el misterio de la Sant\u00edsima Trinidad?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>\u201c<em>&#8230; para que todo el que cree en \u00e9l no perezca, sino que tenga vida eterna<\/em>\u201d:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa para ti que la fe es fuente de vida? \u00bfC\u00f3mo lo experimentas en tu existencia cotidiana?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>\u201c<em>Dios no envi\u00f3 a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por \u00e9l<\/em>\u201d:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 puedes aprender de ese modo de actuar de Dios? \u00bfA qu\u00e9 te compromete como creyente?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro del \u00c9xodo 34, 4b-6. 8-9 En aquellos d\u00edas, Mois\u00e9s madrug\u00f3 y subi\u00f3 a la monta\u00f1a del Sina\u00ed, como le hab\u00eda mandado el Se\u00f1or, llevando en la mano las dos tablas de piedra. 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