{"id":838,"date":"2024-01-27T20:57:46","date_gmt":"2024-01-27T20:57:46","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=838"},"modified":"2026-04-09T17:33:32","modified_gmt":"2026-04-09T17:33:32","slug":"lectio-divina-ciclo-a-pascua-domingo-iv","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=838","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 PASCUA DOMINGO IV"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-5acc2128-a1af-478d-9afe-a477e21b8fd6\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-PASCUA-4.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; PASCUA 4<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-PASCUA-4.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-5acc2128-a1af-478d-9afe-a477e21b8fd6\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 2, 14a. 36-41<\/strong><\/h3>\n<p>El d\u00eda de Pentecost\u00e9s Pedro, poni\u00e9ndose de pie junto a los Once, levant\u00f3 su voz y declar\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abCon toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jes\u00fas, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Se\u00f1or y Mes\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto, se les traspas\u00f3 el coraz\u00f3n, y preguntaron a Pedro y a los dem\u00e1s ap\u00f3stoles:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos que hacer, hermanos?\u00bb<\/p>\n<p>Pedro les contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abConvert\u00edos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jes\u00fas, el Mes\u00edas, para perd\u00f3n de vuestros pecados, y recibir\u00e9is el don del Esp\u00edritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que est\u00e1n lejos, para cuantos llamare a s\u00ed el Se\u00f1or Dios nuestro\u00bb.<\/p>\n<p>Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo:<\/p>\n<p>\u00abSalvaos de esta generaci\u00f3n perversa\u00bb.<\/p>\n<p>Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel d\u00eda fueron agregadas unas tres mil personas.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 22, 1b-3a. 3b-4. 5. 6.<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ El Se\u00f1or es mi pastor, nada me falta.<\/strong><\/h4>\n<p>El Se\u00f1or es mi pastor, nada me falta:<br \/>en verdes praderas me hace recostar;<br \/>me conduce hacia fuentes tranquilas<br \/>y repara mis fuerzas. R.\/<\/p>\n<p>Me gu\u00eda por el sendero justo,<br \/>por el honor de su nombre.<br \/>Aunque camine por ca\u00f1adas oscuras,<br \/>nada temo, porque t\u00fa vas conmigo:<br \/>tu vara y tu cayado me sosiegan. R.\/<\/p>\n<p>Preparas una mesa ante m\u00ed,<br \/>enfrente de mis enemigos;<br \/>me unges la cabeza con perfume,<br \/>y mi copa rebosa. R.\/<\/p>\n<p>Tu bondad y tu misericordia me acompa\u00f1an<br \/>todos los d\u00edas de mi vida,<br \/>y habitar\u00e9 en la casa del Se\u00f1or<br \/>por a\u00f1os sin t\u00e9rmino. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pedro 2, 20b-25<\/strong><\/h3>\n<p>Queridos hermanos:<\/p>\n<p>Que aguant\u00e9is cuando sufr\u00eds por hacer el bien, eso es una gracia de parte de Dios.<\/p>\n<p>Pues para esto hab\u00e9is sido llamados, porque tambi\u00e9n Cristo padeci\u00f3 por vosotros, dej\u00e1ndoos un ejemplo para que sig\u00e1is sus huellas.<\/p>\n<p>\u00c9l no cometi\u00f3 pecado ni encontraron enga\u00f1o en su boca.<\/p>\n<p>\u00c9l no devolv\u00eda el insulto cuando lo insultaban; sufriendo no profer\u00eda amenazas; sino que se entregaba al que juzga rectamente.<\/p>\n<p>\u00c9l llevo nuestros pecados en su cuerpo hasta el le\u00f1o, para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia. Con sus heridas fuisteis curados.<\/p>\n<p>Pues andabais errantes como ovejas, pero ahora os hab\u00e9is convertido al pastor y guardi\u00e1n de vuestras almas.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Juan 10, 1-10<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas: \u00abEn verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladr\u00f3n y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y \u00e9l va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extra\u00f1o no lo seguir\u00e1n, sino que huir\u00e1n de \u00e9l, porque no conocen la voz de los extra\u00f1os\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les puso esta comparaci\u00f3n, pero ellos no entendieron de qu\u00e9 les hablaba. Por eso a\u00f1adi\u00f3 Jes\u00fas:<\/p>\n<p>\u00abEn verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de m\u00ed son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.<\/p>\n<p>Yo soy la puerta: quien entre por m\u00ed se salvar\u00e1 y podr\u00e1 entrar y salir, y encontrar\u00e1 pastos.<\/p>\n<p>El ladr\u00f3n no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>La liturgia de hoy est\u00e1 impregnada de met\u00e1foras sacadas del mundo de los pastores. El salmo 22 describe el cuidado amoroso y atento de un Dios-pastor que gu\u00eda a su pueblo para que no le falte de nada. Y esa misma funci\u00f3n la aplican a Jes\u00fas tanto la primera carta de Pedro como el evangelio. Ambos para recordarnos la admirable solidaridad de Cristo, que da su vida para que los suyos no anden como ovejas descarriadas ni sean v\u00edctimas de \u201cladrones y salteadores\u201d. Adem\u00e1s, Juan completa este cuadro simb\u00f3lico a\u00f1adiendo que Cristo es la \u201cpuerta\u201d por la que han de pasar las ovejas si quieren acceder a la salvaci\u00f3n. De esta manera, la Palabra nos ayuda a comprender mejor el sentido de la Pascua de Jes\u00fas y su relaci\u00f3n con nosotros, los creyentes.<\/p>\n<p>La imagen del buen pastor queda magistralmente plasmada en el cap\u00edtulo d\u00e9cimo del evangelio de Juan. Jes\u00fas se identifica no s\u00f3lo con el pastor, sino con la puerta de las ovejas: dos im\u00e1genes que esconden una dura cr\u00edtica a los dirigentes religiosos de Israel.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>El \u201c<em>discurso del buen pastor<\/em>\u201d ocupa la primera mitad del cap\u00edtulo d\u00e9cimo del evangelio de Juan (Jn 10,1-21). Para entenderlo es preciso situarlo en su contexto literario y recordar que sigue inmediatamente al signo de la curaci\u00f3n del ciego de nacimiento que le\u00edamos el cuarto domingo de Cuaresma (Jn 9). Aunque cambien las im\u00e1genes y ya no se hable de la luz, tinieblas y ceguera, sino de pastores y rediles, el tono pol\u00e9mico y la tem\u00e1tica de fondo siguen siendo los mismos. Por otro lado, el car\u00e1cter metaf\u00f3rico de este discurso nos pide buscar la clave simb\u00f3lica que nos aclare su significado.<\/p>\n<p>En la primera parte de este pasaje (vv. 1-5) Jes\u00fas propone una \u201c<em>comparaci\u00f3n<\/em>\u201d (v. 6) en la que se habla del pastor en tercera persona. Aunque no llegue a identificarse expl\u00edcitamente con \u00e9l (como har\u00e1 en Jn 10,11.14), est\u00e1 claro que se refiere a s\u00ed mismo. Las cualidades que caracterizan a este \u201c<em>buen pastor<\/em>\u201d ser\u00e1n descritas y completadas a lo largo de todo el discurso, pero ya se adelantan desde el principio. Se dice de \u00e9l que siempre entra por la puerta en el redil de las ovejas y que una vez dentro llama a las suyas por su nombre y se pone delante de ellas. \u00c9stas, que conocen su voz, la escuchan y le siguen. Son expresiones que hablan de una relaci\u00f3n personal de intimidad y confianza absolutamente \u00fanica entre Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos. Pero estas actitudes contrastan con las de otros personajes que aparecen en el pasaje.<\/p>\n<p>La otra cara de la moneda la presentan aquellos que Jes\u00fas tacha de \u201c<em>ladrones<\/em>\u201d, \u201c<em>salteadores<\/em>\u201d y \u201c<em>extra\u00f1os<\/em>\u201d. Para identificar a estos personajes habr\u00eda que volver a leer la curaci\u00f3n del ciego de nacimiento que precede a estas palabras y comprobar que son los fariseos los que se enfrentan con Jes\u00fas a prop\u00f3sito de aquel signo (Jn 9,29-41). A ellos se refieren tambi\u00e9n los duros calificativos con los que Jes\u00fas condena la mala gesti\u00f3n de los gu\u00edas religiosos del pueblo. Por eso la gente no los reconoce como tales, huye de ellos y no les hace caso (v. 8). De hecho, algunos autores se\u00f1alan que <em>\u201cel redil\u201d<\/em> simboliza aqu\u00ed a Israel y que si el pastor <em>\u201csaca fuera\u201d<\/em> de \u00e9l a sus ovejas es para librarlas de los abusos de quienes solo las buscan para <em>\u201crobar, matar y destruir\u201d<\/em> (v. 10). Y lo m\u00e1s grave es que estos ni si quiera se dan por aludidos cuando Jes\u00fas denuncia su conducta.<\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento, el t\u00edtulo de pastor se aplica ante todo a Dios para evocar la solicitud y el cuidado de Yahv\u00e9 que acompa\u00f1a y gu\u00eda a su pueblo a lo largo de la historia. Un ejemplo es el salmo de hoy (22-23). Por otro lado, son llamados con este nombre los reyes y dirigentes pol\u00edticos y religiosos a quienes el Se\u00f1or pone delante de su pueblo para que lo conduzcan y gobiernen seg\u00fan su voluntad. No obstante, los profetas tuvieron que denunciar muchas veces sus abusos y llamarlos \u201c<em>falsos pastores<\/em>\u201d porque se apacientan a s\u00ed mismos, se despreocupan del reba\u00f1o y lo dejan a merced de cualquier peligro (Ez 34). Esta situaci\u00f3n de abandono, provocada por la irresponsabilidad de sus l\u00edderes, hace surgir una esperanza. Dios volver\u00e1 a ser el pastor de su pueblo y suscitar\u00e1 un nuevo David, un Mes\u00edas liberador que apacentar\u00e1 el reba\u00f1o de Israel y lo proteger\u00e1.<\/p>\n<p>En la segunda parte del pasaje, Jes\u00fas se identifica dos veces con <em>\u201cla puerta (de las ovejas)\u201d<\/em>. Desarrolla as\u00ed lo que ha dicho hasta ahora, retomando la idea de la puerta, que hab\u00eda aparecido en su discurso anterior sobre el pastor (vv. 1-2). Esta imagen evoca seguridad, acogida, defensa ante el peligro, posibilidad de entrar y salir, de quedarse fuera o dentro, con ella Jes\u00fas se presenta como el paso obligado por el que deben entrar quienes quieran \u201c<em>estar a salvo<\/em>\u201d y encontrar todo aquello que necesitan. En cambio, los \u201c<em>ladrones y salteadores<\/em>\u201d han preferido ignorar que s\u00f3lo a trav\u00e9s de \u00e9l escuchando su voz, siguiendo sus pasos, identific\u00e1ndose con su proyecto se tiene acceso seguro a la vida.<\/p>\n<p>La dificultad para <em>\u201cvisualizar\u201d<\/em> a la vez la imagen de Jes\u00fas como pastor y como puerta no es un problema para el evangelista. En el fondo, nos vienen a decir lo mismo, pues presenta a Jes\u00fas como \u00fanico mediador de la salvaci\u00f3n que Dios ofrece a su pueblo. El \u00faltimo vers\u00edculo del pasaje sintetiza esta manera de presentar la misi\u00f3n de Cristo. Frente a quienes provocan la destrucci\u00f3n y la muerte del reba\u00f1o, Jes\u00fas ha venido para dar vida en plenitud: \u00a0<em>\u201cyo he venido para que tengan vida y la tengan abundante\u201d<\/em> (v. 10).<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>En este mundo en el que muchos andan como \u201c<em>oveja sin pastor<\/em>\u201d, los creyentes tenemos la suerte de seguir a uno que es a la vez \u201c<em>pastor<\/em>\u201d y \u201c<em>puerta<\/em>\u201d, dos im\u00e1genes que Jes\u00fas se aplica a s\u00ed mismo y que nos asegura que estamos en buenas manos, bien protegidos y acompa\u00f1ados.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Jes\u00fas es el pastor y la puerta de las ovejas:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo te ayudan estas im\u00e1genes a conocer mejor al Se\u00f1or?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tipo de relaci\u00f3n te invitan a establecer con \u00e9l?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Salvando las distancias:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podr\u00edas ser para los dem\u00e1s \u201c<em>pastor<\/em>\u201d y \u201c<em>puerta<\/em>\u201d?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 actitudes y acciones te sugieren estas im\u00e1genes como seguidor de Jes\u00fas?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>\u201c<em>Yo soy la puerta: quien entre por m\u00ed se salvar\u00e1<\/em>\u201d:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 esperanza de salvaci\u00f3n te habla este pasaje?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 2, 14a. 36-41 El d\u00eda de Pentecost\u00e9s Pedro, poni\u00e9ndose de pie junto a los Once, levant\u00f3 su voz y declar\u00f3: \u00abCon toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jes\u00fas, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Se\u00f1or y Mes\u00edas\u00bb. 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