{"id":750,"date":"2024-01-20T17:25:08","date_gmt":"2024-01-20T17:25:08","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=750"},"modified":"2024-01-20T17:25:26","modified_gmt":"2024-01-20T17:25:26","slug":"lectio-divina-ciclo-a-domingo-de-ramos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=750","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 DOMINGO DE RAMOS"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-e4340f05-bb0f-4e30-a067-c28a996a56c6\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/LECTIO-CICLO-A-DOMINGO-DE-RAMOS-.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; DOMINGO DE RAMOS<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/LECTIO-CICLO-A-DOMINGO-DE-RAMOS-.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-e4340f05-bb0f-4e30-a067-c28a996a56c6\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de Isa\u00edas 50, 4-7<\/strong><\/h3>\n<p>El Se\u00f1or Dios me ha dado una lengua de disc\u00edpulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento.<\/p>\n<p>Cada ma\u00f1ana me espabila el o\u00eddo, para que escuche como los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios me abri\u00f3 el o\u00eddo; yo no resist\u00ed ni me ech\u00e9 atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Ofrec\u00ed la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escond\u00ed el rostro ante ultrajes y salivazos.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios me ayuda, por eso no sent\u00eda los ultrajes; por eso endurec\u00ed el rostro como pedernal, sabiendo que no quedar\u00eda defraudado.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?<\/strong><\/h4>\n<p>Al verme, se burlan de m\u00ed,<br \/>\nhacen visajes, menean la cabeza:<br \/>\n\u00abAcudi\u00f3 al Se\u00f1or, que lo ponga a salvo;<br \/>\nque lo libre si tanto lo quiere.\u00bb R.\/<\/p>\n<p>Me acorrala una jaur\u00eda de mastines,<br \/>\nme cerca una banda de malhechores;<br \/>\nme taladran las manos y los pies,<br \/>\npuedo contar mis huesos. R.\/<\/p>\n<p>Se reparten mi ropa,<br \/>\nechan a suerte mi t\u00fanica.<br \/>\nPero t\u00fa, Se\u00f1or, no te quedes lejos;<br \/>\nfuerza m\u00eda, ven corriendo a ayudarme. R.\/<\/p>\n<p>Contar\u00e9 tu fama a mis hermanos,<br \/>\nen medio de la asamblea te alabar\u00e9.<br \/>\n\u00abLos que tem\u00e9is al Se\u00f1or, alabadlo;<br \/>\nlinaje de Jacob, glorificadlo;<br \/>\ntemedlo, linaje de Israel\u00bb.R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Filipenses 2, 6-11<\/strong><\/h3>\n<p>Cristo Jes\u00fas, siendo de condici\u00f3n divina, no retuvo \u00e1vidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despoj\u00f3 de s\u00ed mismo tomando la condici\u00f3n de esclavo, hecho semejante a los hombres.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, reconocido como hombre por su presencia, se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz.<\/p>\n<p>Por eso Dios lo exalt\u00f3 sobre todo y le concedi\u00f3 el <em>Nombre-sobre-todo-nombre<\/em>; de modo que al nombre de Jes\u00fas toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame:<\/p>\n<p>Jesucristo es Se\u00f1or, para gloria de Dios Padre.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo<\/strong><\/h3>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\">[<em>La divisi\u00f3n por secciones en letra roja es para facilitar la oraci\u00f3n, por pasajes, que se corresponden con los de las notas del comentario comprender el texto; no es divisi\u00f3n lit\u00fargica, sino b\u00edblica<\/em>]<\/span><\/p>\n<h4><strong>Pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo seg\u00fan san Mateo, 26, 14\u201427, 66<\/strong><\/h4>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Traici\u00f3n de Judas<\/strong><\/span><\/p>\n<p>C. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1is dispuestos a darme si os lo entrego?\u00bb.<br \/>\nC. Ellos se ajustaron con \u00e9l en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasi\u00f3n propicia para entregarlo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>La Cena de pascua<\/strong><\/span><\/p>\n<p>C. El primer d\u00eda de los \u00c1cimos se acercaron los disc\u00edpulos a Jes\u00fas y le preguntaron:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfD\u00f3nde quieres que te preparemos la cena de Pascua?\u00bb.<br \/>\nC. \u00c9l contest\u00f3:<br \/>\n+ \u2014 \u00abId a la ciudad, a casa de quien vosotros sab\u00e9is, y decidle: \u00abEl Maestro dice: mi hora est\u00e1 cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis disc\u00edpulos\u00bb\u00bb.<br \/>\nC. Los disc\u00edpulos cumplieron las instrucciones de Jes\u00fas y prepararon la Pascua.<br \/>\nC. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras com\u00edan, dijo:<br \/>\n+ \u2014 \u00abEn verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar\u00bb.<br \/>\nC. Ellos, muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfSoy yo acaso, Se\u00f1or?\u00bb.<br \/>\nC. \u00c9l respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u2014 \u00abEl que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como est\u00e1 escrito de \u00e9l; pero, \u00a1ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!, \u00a1m\u00e1s le valdr\u00eda a ese hombre no haber nacido!\u00bb.<br \/>\nC. Entonces pregunt\u00f3 Judas, el que lo iba a entregar:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfSoy yo acaso, Maestro?\u00bb.<br \/>\nC. \u00c9l respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u2014 \u00abT\u00fa lo has dicho\u00bb.<br \/>\nC. Mientras com\u00edan, Jes\u00fas tom\u00f3 pan y, despu\u00e9s de pronunciar la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3, lo dio a los disc\u00edpulos y les dijo:<br \/>\n+ \u2014 \u00abTomad, comed: esto es mi cuerpo\u00bb.<br \/>\nC. Despu\u00e9s tom\u00f3 el c\u00e1liz, pronunci\u00f3 la acci\u00f3n de gracias y dijo:<br \/>\n+ \u2014 \u00abBebed todos; porque esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos para el perd\u00f3n de los pecados. Y os digo que desde ahora ya no beber\u00e9 del fruto de la vid hasta el d\u00eda que beba con vosotros el vino nuevo en el reino de mi Padre\u00bb.<br \/>\nC. Despu\u00e9s de cantar el himno salieron para el monte de los Olivos.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>En el monte de los Olivos<\/strong><\/span><\/p>\n<p>C. Entonces Jes\u00fas les dijo:<br \/>\n+ \u2014 \u00abEsta noche os vais a escandalizar todos por mi causa, porque est\u00e1 escrito: \u00abHerir\u00e9 al pastor y se dispersar\u00e1n las ovejas del reba\u00f1o\u00bb. Pero cuando resucite, ir\u00e9 delante de vosotros a Galilea\u00bb.<br \/>\nC. Pedro replic\u00f3:<br \/>\nS. \u2014 \u00abAunque todos caigan por tu causa, yo jam\u00e1s caer\u00e9\u00bb.<br \/>\nC. Jes\u00fas le dijo:<br \/>\n+ \u2014 \u00abEn verdad te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negar\u00e1s tres veces\u00bb.<br \/>\nC. Pedro le replic\u00f3:<br \/>\nS. \u2014 \u00abAunque tenga que morir contigo, no te negar\u00e9\u00bb.<br \/>\nC. Y lo mismo dec\u00edan los dem\u00e1s disc\u00edpulos. Entonces Jes\u00fas fue con ellos a un huerto, llamado Getseman\u00ed, y dijo a los disc\u00edpulos:<br \/>\n+ \u2014 \u00abSentaos aqu\u00ed, mientras voy all\u00e1 a orar\u00bb.<br \/>\nC. Y llev\u00e1ndose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empez\u00f3 a sentir tristeza y angustia.<br \/>\nEntonces les dijo:<br \/>\n+ \u2014 \u00abMi alma est\u00e1 triste hasta la muerte; quedaos aqu\u00ed y velad conmigo\u00bb.<br \/>\nC. Y adelant\u00e1ndose un poco cay\u00f3 rostro en tierra y oraba diciendo:<br \/>\n+ \u2014 \u00abPadre m\u00edo, si es posible, que pase de m\u00ed este c\u00e1liz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres t\u00fa\u00bb.<br \/>\nC. Y volvi\u00f3 a los disc\u00edpulos y los encontr\u00f3 dormidos.<br \/>\nDijo a Pedro:<br \/>\n+ \u2014 \u00ab\u00bfNo hab\u00e9is podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentaci\u00f3n, pues el esp\u00edritu est\u00e1 pronto, pero la carne es d\u00e9bil\u00bb.<br \/>\nC. De nuevo se apart\u00f3 por segunda vez y oraba diciendo:<br \/>\n+ \u2014 \u00abPadre m\u00edo, si este c\u00e1liz no puede pasar sin que yo lo beba, h\u00e1gase tu voluntad\u00bb.<br \/>\nC. Y viniendo otra vez, los encontr\u00f3 dormidos, porque sus ojos se cerraban de sue\u00f1o. Dej\u00e1ndolos de nuevo, por tercera vez oraba repitiendo las mismas palabras.<br \/>\nVolvi\u00f3 a los disc\u00edpulos, los encontr\u00f3 dormidos y les dijo:<br \/>\n+ \u2014 \u00abYa pod\u00e9is dormir y descansar. Mirad, est\u00e1 cerca la hora y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. \u00a1Levantaos, vamos! Ya est\u00e1 cerca el que me entrega\u00bb.<br \/>\nC. Todav\u00eda estaba hablando, cuando apareci\u00f3 Judas, uno de los Doce, acompa\u00f1ado de un tropel de gente, con espadas y palos, enviado por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les hab\u00eda dado esta contrase\u00f1a:<br \/>\nS. \u2014 \u00abAI que yo bese, ese es: prendedlo\u00bb.<br \/>\nC. Despu\u00e9s se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y le dijo:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00a1Salve, Maestro!\u00bb.<br \/>\nC. Y lo bes\u00f3. Pero Jes\u00fas le contest\u00f3:<br \/>\n+ \u2014 \u00abAmigo, \u00bfa qu\u00e9 vienes?\u00bb.<br \/>\nC. Entonces se acercaron a Jes\u00fas y le echaron mano y lo prendieron. Uno de los que estaban con \u00e9l agarr\u00f3 la espada, la desenvain\u00f3 y de un tajo le cort\u00f3 la oreja al criado del sumo sacerdote.<br \/>\nJes\u00fas le dijo:<br \/>\n+ \u2014 \u00abEnvaina la espada: que todos los que empu\u00f1an espada, a espada morir\u00e1n. \u00bfPiensas t\u00fa que no puedo acudir a mi Padre? \u00c9l me mandar\u00eda enseguida m\u00e1s de doce legiones de \u00e1ngeles. \u00bfC\u00f3mo se cumplir\u00edan entonces las Escrituras que dicen que esto tiene que pasar?\u00bb.<br \/>\nC. Entonces dijo Jes\u00fas a la gente:<br \/>\n+ \u2014 \u00ab\u00bfHab\u00e9is salido a prenderme con espadas y palos como si fuera un bandido? A diario me sentaba en el templo a ense\u00f1ar y, sin embargo, no me prendisteis. Pero todo esto ha sucedido para que se cumplieran las Escrituras de los profetas\u00bb.<br \/>\nC. En aquel momento todos los disc\u00edpulos lo abandonaron y huyeron.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>El proceso jud\u00edo<\/strong><\/span><\/p>\n<p>C. Los que prendieron a Jes\u00fas lo condujeron a casa de Caif\u00e1s, el sumo sacerdote, donde se hab\u00edan reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo segu\u00eda de lejos hasta el palacio del sumo sacerdote y, entrando dentro, se sent\u00f3 con los criados para ver como terminaba aquello.<br \/>\nLos sumos sacerdotes y el Sanedr\u00edn en pleno buscaban un falso testimonio contra Jes\u00fas para condenarlo a muerte y no lo encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que comparec\u00edan. Finalmente, comparecieron dos que declararon:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00c9ste ha dicho: \u00abPuedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres d\u00edas\u00bb.\u00bb<br \/>\nC. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfNo tienes nada que responder? \u00bfQu\u00e9 son estos cargos que presentan contra ti?\u00bb.<br \/>\nC. Pero Jes\u00fas callaba. Y el sumo sacerdote le dijo:<br \/>\nS. \u2014 \u00abTe conjuro por Dios vivo a que nos digas si t\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo de Dios\u00bb.<br \/>\nC. Jes\u00fas le respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u2014 \u00abT\u00fa lo has dicho. M\u00e1s a\u00fan, yo os digo: desde ahora ver\u00e9is al Hijo del hombre sentado a la derecha del Poder y que viene sobre las nubes del cielo\u00bb.<br \/>\nC. Entonces el sumo sacerdote rasg\u00f3 sus vestiduras diciendo:<br \/>\nS. \u2014 \u00abHa blasfemado. \u00bfQu\u00e9 necesidad tenemos ya de testigos? Acab\u00e1is de o\u00edr la blasfemia. \u00bfQu\u00e9 decid\u00eds?\u00bb.<br \/>\nC. Y ellos contestaron:<br \/>\nS. \u2014 \u00abEs reo de muerte\u00bb.<br \/>\nC. Entonces le escupieron a la cara y lo abofetearon; otros lo golpearon diciendo:<br \/>\nS. \u2014 \u00abHaz de profeta, Mes\u00edas; dinos qui\u00e9n te ha pegado\u00bb.<br \/>\nC. Pedro estaba sentado fuera en el patio y se le acerc\u00f3 una criada y le dijo:<br \/>\nS. \u2014 \u00abTambi\u00e9n t\u00fa estabas con Jes\u00fas el Galileo\u00bb.<br \/>\nC. \u00c9l lo neg\u00f3 delante de todos diciendo:<br \/>\nS. \u2014 \u00abNo s\u00e9 qu\u00e9 quieres decir\u00bb.<br \/>\nC. Y al salir al portal lo vio otra y dijo a los que estaban all\u00ed:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00c9ste estaba con Jes\u00fas el Nazareno\u00bb.<br \/>\nC. Otra vez neg\u00f3 \u00e9l con juramento:<br \/>\nS. \u2014 \u00abNo conozco a ese hombre\u00bb.<br \/>\nC. Poco despu\u00e9s se acercaron los que estaban all\u00ed y dijeron a Pedro:<br \/>\nS. \u2014 \u00abSeguro; t\u00fa tambi\u00e9n eres de ellos, tu acento te delata\u00bb.<br \/>\nC. Entonces \u00e9l se puso a echar maldiciones y a jurar diciendo:<br \/>\nS. \u2014 \u00abNo conozco a ese hombre\u00bb.<br \/>\nC. Y enseguida cant\u00f3 un gallo. Pedro se acord\u00f3 de aquellas palabras de Jes\u00fas: \u00abAntes de que cante el gallo me negar\u00e1s tres veces\u00bb. Y saliendo afuera, llor\u00f3 amargamente.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>El proceso romano<\/strong><\/span><\/p>\n<p>C. Al hacerse de d\u00eda, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron para preparar la condena a muerte de Jes\u00fas. Y at\u00e1ndolo lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador.<br \/>\nEntonces Judas, el traidor, viendo que lo hab\u00edan condenado, se arrepinti\u00f3 y devolvi\u00f3 las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y ancianos diciendo:<br \/>\nS. \u2014 \u00abHe pecado entregando sangre inocente\u00bb.<br \/>\nC. Pero ellos dijeron:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfA nosotros qu\u00e9? \u00a1All\u00e1 t\u00fa!\u00bb.<br \/>\nC. \u00c9l, arrojando las monedas de plata en el templo, se march\u00f3; y fue y se ahorc\u00f3. Los sacerdotes, recogiendo las monedas de plata, dijeron:<br \/>\nS. \u2014 \u00abNo es l\u00edcito echarlas en el arca de las ofrendas porque son precio de sangre\u00bb.<br \/>\nC. Y, despu\u00e9s de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para cementerio de forasteros. Por eso aquel campo se llama todav\u00eda \u00abCampo de Sangre\u00bb. As\u00ed se cumpli\u00f3 lo dicho por medio del profeta Jerem\u00edas:<br \/>\n\u00abY tomaron las treinta monedas de plata, el precio de uno que fue tasado, seg\u00fan la tasa de los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo del Alfarero, como me lo hab\u00eda ordenado el Se\u00f1or\u00bb.<br \/>\nJes\u00fas fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le pregunt\u00f3:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos?\u00bb.<br \/>\nC. Jes\u00fas respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u2014 \u00abT\u00fa lo dices\u00bb.<br \/>\nC. Y mientras lo acusaban los sumos sacerdotes y los ancianos no contestaba nada. Entonces Pilato le pregunt\u00f3:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfNo oyes cu\u00e1ntos cargos presentan contra ti?\u00bb.<br \/>\nC. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extra\u00f1ado. Por la fiesta, el gobernador sol\u00eda liberar un preso, el que la gente quisiera. Ten\u00eda entonces un preso famoso, llamado Barrab\u00e1s. Cuando la gente acudi\u00f3, dijo Pilato:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfA qui\u00e9n quer\u00e9is que os suelte, a Barrab\u00e1s o a Jes\u00fas, a quien llaman el Mes\u00edas?\u00bb.<br \/>\nC. Pues sab\u00eda que se lo hab\u00edan entregado por envidia. Y mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mand\u00f3 a decir:<br \/>\nS. \u2014 \u00abNo te metas con ese justo porque esta noche he sufrido mucho so\u00f1ando con \u00e9l\u00bb.<br \/>\nC. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la gente para que pidieran la libertad de Barrab\u00e1s y la muerte de Jes\u00fas.<br \/>\nEl gobernador pregunt\u00f3:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfA cu\u00e1l de los dos quer\u00e9is que os suelte?\u00bb.<br \/>\nC. Ellos dijeron:<br \/>\nS. \u2014 \u00abA Barrab\u00e1s\u00bb.<br \/>\nC. Pilato les pregunt\u00f3:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00bfY qu\u00e9 hago con Jes\u00fas, llamado el Mes\u00edas?\u00bb.<br \/>\nC. Contestaron todos:<br \/>\nS. \u2014 \u00abSea crucificado\u00bb.<br \/>\nC. Pilato insisti\u00f3:<br \/>\nS. \u2014 \u00abPues, \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho?\u00bb.<br \/>\nC. Pero ellos gritaban m\u00e1s fuerte:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00a1Sea crucificado!\u00bb.<br \/>\nC. Al ver Pilato que todo era in\u00fatil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tom\u00f3 agua y se lav\u00f3 las manos ante la gente, diciendo:<br \/>\nS. \u2014 \u00abSoy inocente de esta sangre. \u00a1All\u00e1 vosotros!\u00bb.<br \/>\nC. Todo el pueblo contest\u00f3:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00a1Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!\u00bb.<br \/>\nC. Entonces les solt\u00f3 a Barrab\u00e1s; y a Jes\u00fas, despu\u00e9s de azotarlo, lo entreg\u00f3 para que lo crucificaran.<br \/>\nEntonces los soldados del gobernador se llevaron a Jes\u00fas al pretorio y reunieron alrededor de \u00e9l a toda la cohorte: lo desnudaron y le pusieron un manto de color p\u00farpura y trenzando una corona de espinas se la ci\u00f1eron a la cabeza y le pusieron una ca\u00f1a en la mano derecha. Y, doblando ante \u00e9l la rodilla, se burlaban de \u00e9l diciendo:<br \/>\nS. \u2014 \u00ab\u00a1Salve, rey de los jud\u00edos!\u00bb.<br \/>\nC. Luego lo escup\u00edan, le quitaban la ca\u00f1a y le golpeaban con ella la cabeza. Y terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Crucifixi\u00f3n, muerte y sepultura de Jes\u00fas<\/strong><\/span><\/p>\n<p>C. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Sim\u00f3n, y lo forzaron a que llevara su cruz.<br \/>\nCuando llegaron al lugar llamado G\u00f3lgota (que quiere decir lugar de \u00abla Calavera\u00bb), le dieron a beber vino mezclado con hiel; \u00e9l lo prob\u00f3, pero no quiso beberlo. Despu\u00e9s de crucificarlo, se repartieron su ropa ech\u00e1ndola a suertes y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusaci\u00f3n: \u00ab\u00c9ste es Jes\u00fas, el rey de los jud\u00edos\u00bb. Crucificaron con \u00e9l a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban, lo injuriaban, y meneando la cabeza, dec\u00edan:<br \/>\nS. \u2014 \u00abT\u00fa que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres d\u00edas, s\u00e1lvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz\u00bb.<br \/>\nC. Igualmente los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban tambi\u00e9n diciendo:<br \/>\nS. \u2014 \u00abA otros ha salvado y \u00e9l no se puede salvar. \u00a1Es el Rey de Israel!, que baje ahora de la cruz y le creeremos. Confi\u00f3 en Dios, que lo libre si es que lo ama, pues dijo: \u00abSoy Hijo de Dios\u00bb\u00bb.<br \/>\nC. De la misma manera los bandidos que estaban crucificados con \u00e9l lo insultaban.<br \/>\nDesde la hora sexta hasta la hora nona vinieron tinieblas sobre toda la tierra. A la hora nona, Jes\u00fas grit\u00f3 con voz potente:<br \/>\n+ \u2014 \u00abEl\u00ed, El\u00ed, lem\u00e1 sabaqtan\u00ed?\u00bb.<br \/>\nC. (Es decir:<br \/>\n+ \u2014 \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb).<br \/>\nC. Al o\u00edrlo algunos de los que estaban all\u00ed dijeron:<br \/>\nS. \u2014 \u00abEst\u00e1 llamando a El\u00edas\u00bb.<br \/>\nC. Enseguida uno de ellos fue corriendo, cogi\u00f3 una esponja empapada en vinagre y, sujet\u00e1ndola en una ca\u00f1a, le dio de beber. Los dem\u00e1s dec\u00edan:<br \/>\nS. \u2014 \u00abD\u00e9jalo, a ver si viene El\u00edas a salvarlo\u00bb.<br \/>\nC. Jes\u00fas, gritando de nuevo con voz potente, exhal\u00f3 el esp\u00edritu.<br \/>\n<span style=\"color: #ff0000;\">Todos se arrodillan, y se hace una pausa.<\/span><br \/>\nC. Entonces el velo del templo se rasg\u00f3 en dos de arriba abajo; la tierra tembl\u00f3, las rocas se resquebrajaron, las tumbas se abrieron y muchos cuerpos de santos que hab\u00edan muerto resucitaron y, saliendo de las tumbas despu\u00e9s que \u00e9l resucit\u00f3, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a muchos.<br \/>\nEl centuri\u00f3n y sus hombres, que custodiaban a Jes\u00fas, al ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados:<br \/>\nS. \u2014 \u00abVerdaderamente \u00e9ste era Hijo de Dios\u00bb.<br \/>\nC. Hab\u00eda all\u00ed muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que hab\u00edan seguido a Jes\u00fas desde Galilea para servirlo; entre ellas, Mar\u00eda la Magdalena y Mar\u00eda, la madre de Santiago y Jos\u00e9, y la madre de los hijos de Zebedeo.<br \/>\nAl anochecer lleg\u00f3 un hombre rico de Arimatea, llamado Jos\u00e9, que era tambi\u00e9n disc\u00edpulo de Jes\u00fas. \u00c9ste acudi\u00f3 a Pilato a pedirle el cuerpo de Jes\u00fas. Y Pilato mand\u00f3 que se lo entregaran. Jos\u00e9, tomando el cuerpo de Jes\u00fas, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana limpia, lo puso en su sepulcro nuevo que se hab\u00eda excavado en una roca, rod\u00f3 una piedra grande a la entrada del sepulcro y se march\u00f3.<br \/>\nMar\u00eda la Magdalena y la otra Mar\u00eda se quedaron all\u00ed sentadas enfrente del sepulcro.<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente, pasado el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n, acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron:<br \/>\nS. \u2014 \u00abSe\u00f1or, nos hemos acordado de que aquel impostor estando en vida anunci\u00f3: \u00abA los tres d\u00edas resucitar\u00e9\u00bb. Por eso ordena que vigilen el sepulcro hasta el tercer d\u00eda, no sea que vayan sus disc\u00edpulos, se lleven el cuerpo y digan al pueblo: \u00abHa resucitado de entre los muertos\u00bb. La \u00faltima impostura ser\u00eda peor que la primera\u00bb.<br \/>\nPilato contest\u00f3:<br \/>\nS. \u2014 \u00abAh\u00ed ten\u00e9is la guardia: id vosotros y asegurad la vigilancia como sab\u00e9is\u00bb.<br \/>\nC. Ellos fueron, aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y colocando la guardia.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>La liturgia del Domingo de Ramos tiene cierto sabor agridulce. Comienza conmemorando la entrada triunfal de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n y acaba narrando la historia dolorosa de su pasi\u00f3n y muerte, una historia que este a\u00f1o leeremos seg\u00fan la versi\u00f3n de Mateo y en la que resuena aquella otra del justo sufriente, tal como ha quedado plasmada en los \u201c<em>Cantos del siervo<\/em>\u201d de Isa\u00edas o en el salmo 21, que tantas similitudes presentan con el relato de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas. La Carta a los Filipenses nos ayuda a contemplar este drama de fracaso y sufrimiento humano desde sus motivaciones m\u00e1s profundas, como fruto de la obediencia a la voluntad del Padre, que por eso mismo exalt\u00f3 a su Hijo y no lo abandon\u00f3 al poder de la muerte.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO <\/strong><\/h3>\n<p><strong>NOTAS: <\/strong><\/p>\n<p><strong>Previo:<\/strong><\/p>\n<p>El mejor modo de orar la pasi\u00f3n es \u201cestar\u201d, permanecer en cada escena, mirar, o\u00edr, sentir, y pedir sensibilidad para percibir que todo esto lo sufri\u00f3 el Se\u00f1or \u201cpor m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Al redactar los \u00faltimos cap\u00edtulos de su evangelio, Mateo tuvo muy en cuenta el relato anterior de Marcos, que a su vez depende de una tradici\u00f3n muy antigua. Mateo introdujo ligeros retoques: sus personajes est\u00e1n mejor caracterizados, algunos episodios ganan en claridad, y pone muchas m\u00e1s referencias al AT. Lo que quiere subrayar Mateo en su relato de la pasi\u00f3n es que Jes\u00fas es el Hijo que lleva hasta sus \u00faltimas consecuencias la obediencia a la voluntad del Padre; muestra las diversas actitudes que se dan ante \u00e9l en este momento cr\u00edtico de su vida. Leyendo el relato con detenimiento, es dif\u00edcil permanecer fuera del drama; los cristianos de cualquier \u00e9poca pueden reconocer su propia respuesta a Jes\u00fas en las de aquellos que le rodearon en sus \u00faltimos momentos. Vamos a analizarlo seg\u00fan las secciones que est\u00e1n indicadas en letra roja para facilitar la meditaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Traici\u00f3n de Judas<\/strong><\/span><\/p>\n<p>El plan de los sacerdotes y de los ancianos del pueblo para matar a Jes\u00fas (Mt 26,3-5) encuentra un aliado entre los mismos disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Es importante en este pasaje el verbo \u201centregar\u201d, que ha ido apareciendo en los anuncios de la pasi\u00f3n, y que es un tema que atraviesa todo el relato. Judas es descrito sistem\u00e1ticamente como \u201cel que lo entreg\u00f3\u201d. Mateo presenta la figura de Judas no s\u00f3lo como el disc\u00edpulo que traicion\u00f3 a Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n como tipo de los disc\u00edpulos que rompen definitivamente su vinculaci\u00f3n con el Maestro. Judas entrega a Jes\u00fas a cambio de dinero: este dato se subraya y recuerda las advertencias de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos sobre el peligro de las riquezas; pero lo m\u00e1s importante ahora es que, en la entrega de estas treinta monedas, se cumple una profec\u00eda del AT en Zacar\u00edas 11,12 (una alegor\u00eda de la ruptura de la alianza, en la que un pastor cobra treinta monedas por ovejas que van al matadero). Pero la entrega que Judas hace de Jes\u00fas es s\u00f3lo una parte del drama. En realidad, es Jes\u00fas mismo quien se entrega, ya que es consciente de lo que va a suceder y asume desde el principio su destino. M\u00e1s adelante, el evangelista descubrir\u00e1 que la ra\u00edz de dicha entrega de Jes\u00fas se encuentra en la voluntad del Padre, asumida por Jes\u00fas como Hijo obediente. Hay tambi\u00e9n, pues, una entrega del Padre.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>La Cena de pascua<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Mateo sit\u00faa los acontecimientos siguientes en el marco de la cena pascual que era el acontecimiento principal de la fiesta de pascua; era una celebraci\u00f3n familiar \u2013Jes\u00fas se re\u00fane con su nueva familia, sus disc\u00edpulos-, en la que se recordaba la liberaci\u00f3n de Egipto. El primer d\u00eda de la fiesta estaba dedicado a <strong>los preparativos de la cena<\/strong>. Jes\u00fas, que no ten\u00eda casa en Jerusal\u00e9n, tiene que procurarse un lugar donde celebrarla. En estos preparativos, Mateo no da explicaciones, sobresale s\u00f3lo la voluntad de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>En el marco de la cena, \u201cmientras com\u00edan\u201d, <strong>Jes\u00fas anuncia la traici\u00f3n<\/strong>; Jes\u00fas conoce lo que han tramado contra \u00e9l. De este modo se manifiesta lo que va a ocurrir como una entrega voluntaria de Jes\u00fas, que sabe que corresponde al plan de Dios, manifestado en las Escrituras. Cuando se trata de identificar al traidor, todos los disc\u00edpulos llaman a Jes\u00fas \u201cSe\u00f1or\u201d, reconoci\u00e9ndole como tal, menos Judas; \u00e9ste le llama \u201crab\u00ed, Maestro\u201d, un apelativo que utilizan los adversarios de Jes\u00fas en este evangelio (en Mt tiene un sentido negativo). Es decir, Judas habla como los enemigos de Jes\u00fas porque no ha comprendido que \u00e9l es el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>La escena siguiente \u2013<strong>la instituci\u00f3n de la eucarist\u00eda<\/strong>-, revela m\u00e1s claramente que es Jes\u00fas quien se entrega y descubre a sus disc\u00edpulos el sentido profundo de esta entrega. En la cena de pascua, el padre de familia repart\u00eda a todos el pan sin levadura, en recuerdo de la liberaci\u00f3n de Egipto, y pasaba varias veces la copa acompa\u00f1ando el gesto con oraciones. Jes\u00fas da a estos gestos un significado nuevo a trav\u00e9s de las palabras que pronuncia sobre ellos: no se refieren ya al acontecimiento del \u00e9xodo, sino a su propia muerte. Jes\u00fas pronuncia sobre el pan la oraci\u00f3n con la que se bendec\u00eda a Dios por el man\u00e1 con que aliment\u00f3 a su pueblo, pero, al entreg\u00e1rselo a sus disc\u00edpulos, le da un significado nuevo: este pan partido y entregado es su propio cuerpo. Cuando les entrega la copa, explicita a\u00fan m\u00e1s el sentido de su entrega. El vino es su sangre \u201cderramada por todos\u201d. Mt a\u00f1ade: \u201cpara el perd\u00f3n de los pecados\u201d. Jes\u00fas se presenta a s\u00ed mismo como el nuevo cordero pascual, a trav\u00e9s del cual Dios va a establecer una alianza nueva. Estas palabras de Jes\u00fas son compendio de lo que hab\u00eda sido su vida y su misi\u00f3n: una vida entregada y derramada por todos. Pero al mismo tiempo son una explicaci\u00f3n del sentido de su muerte, pues su entrega ser\u00e1 la realizaci\u00f3n definitiva de la misi\u00f3n que el Padre le hab\u00eda confiado antes de nacer: salvar a los hombres del pecado (Mt 1,21: \u201cle pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas, porque \u00e9l salvar\u00e1 a su pueblo de los pecados\u201d). Los gestos de Jes\u00fas nos sit\u00faan en el horizonte de su muerte, pero \u00e9sta no es la palabra definitiva: detr\u00e1s de ella se encuentra el reino del Padre, en el que Jes\u00fas beber\u00e1 un vino nuevo junto con sus disc\u00edpulos. Es \u00e9sta la primera alusi\u00f3n a la resurrecci\u00f3n, que introduce en el marco de la cena un clima de espera confiada.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>En el monte de los Olivos<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cantar los himnos con que conclu\u00eda la cena de pascua (Sal 114-118), Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos abandonan la ciudad y se dirigen hacia el monte de los Olivos, situado al otro lado del torrente Cedr\u00f3n, en la parte oriental de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Lo primero que tiene lugar aqu\u00ed es que <strong>Jes\u00fas anuncia el abandono de sus disc\u00edpulos y la negaci\u00f3n de Pedro<\/strong>, lo mismo que hab\u00eda hecho con la traici\u00f3n de Judas. Mateo insiste en esta consciencia de Jes\u00fas para que se vea con claridad que \u00e9l acepta libremente su destino. M\u00e1s adelante se cumplir\u00e1 todo esto. El abandono de los disc\u00edpulos revela el esc\u00e1ndalo, la piedra en la que se puede tropezar, en el seguimiento de Jes\u00fas. Pero incluso esto entra en el designio de Dios: ante la cruz, el reba\u00f1o de Jes\u00fas se dispersar\u00e1 (es una profec\u00eda de Zac 13,7). Pero \u00e9l los congregar\u00e1 de nuevo en Galilea. Pedro, en nombre de los disc\u00edpulos, manifiesta el deseo de no sucumbir; es una actitud que manifiesta su adhesi\u00f3n a Jes\u00fas, pero su fe es todav\u00eda d\u00e9bil, y por eso no podr\u00e1 cumplir sus promesas. Los dem\u00e1s disc\u00edpulos, que corroboran las palabras de Pedro, le abandonaron antes que \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>La oraci\u00f3n de Jes\u00fas en Getseman\u00ed<\/strong> es una de las escenas m\u00e1s impresionantes del relato de la pasi\u00f3n. Se acerca el momento en que lo anticipado en la cena se tiene que cumplir en la entrega de su vida por todos. Es un trago amargo, que le hace experimentar intensamente el miedo y la angustia. Getseman\u00ed es paso obligado en el camino que va del cen\u00e1culo al calvario. A lo largo de todo el relato de la pasi\u00f3n, Mateo subrayar\u00e1 el dominio de Jes\u00fas, su valor y decisi\u00f3n, pero esta escena deja entrever la otra cara de la realidad y nos introduce en el drama profundo. Jes\u00fas experimenta la dificultad de aceptar su muerte como camino para que se manifieste el designio salvador de Dios. La oraci\u00f3n es el \u00e1mbito en el que Jes\u00fas busca, descubre y acepta la voluntad de Dios. Las palabras con las que se expresa esta aceptaci\u00f3n, \u201ch\u00e1gase tu voluntad\u201d, son las mismas que \u00e9l hab\u00eda ense\u00f1ado a sus disc\u00edpulos. Es esta obediencia un rasgo fundamental para reconocerle como \u201cHijo\u201d.<\/p>\n<p>Aparece tambi\u00e9n la relaci\u00f3n m\u00e1s cercana de Jes\u00fas con un peque\u00f1o grupo de disc\u00edpulos a los que manifiesta su angustia. Ellos son incapaces de mantenerse en vela unidos a \u00e9l (\u201cvelad conmigo\u201d s\u00f3lo en Mt). Por eso no ser\u00e1n capaces de seguirle en su pasi\u00f3n. As\u00ed se ve que tambi\u00e9n los disc\u00edpulos s\u00f3lo podr\u00e1n encontrar en el di\u00e1logo con el Padre la fuerza para cumplir su voluntad. Este episodio tiene una estrecha relaci\u00f3n con el padrenuestro: en ambas se llama a Dios \u201cPadre\u201d y el centro est\u00e1 en cumplir su voluntad, y en ambas est\u00e1 el peligro de caer en tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras esta oraci\u00f3n, entregado a la voluntad del Padre, Jes\u00fas podr\u00e1 dirigirse voluntariamente hacia el que va a entregarle. Comienza a cumplirse el plan tramado por Judas y los jefes de los sacerdotes, con <strong>el arresto de Jes\u00fas<\/strong>. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se subraya la voluntad de Jes\u00fas, el cumplimiento de la Escritura; incluso se inserta una ense\u00f1anza al impedir a sus disc\u00edpulos imponerse por la fuerza: les exhorta a no utilizar la violencia ni siquiera para defender una causa justa. \u00c9l ha elegido el camino del amor y la misericordia, que rompen la espiral que genera la violencia. A partir de aqu\u00ed todo el relato ser\u00e1 una sucesi\u00f3n de entregas: Judas no s\u00f3lo ha abandonado el seguimiento, sino que entrega a Jes\u00fas, y lo hace con un gesto hip\u00f3crita pactado con los jefes de los sacerdotes; \u00e9stos lo entregar\u00e1n al procurador romano, que a su vez lo entregar\u00e1 al pueblo. Consumado el arresto, \u201ctodos los disc\u00edpulos lo abandonaron y huyeron\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>El proceso jud\u00edo<\/strong><\/span><\/p>\n<p>El escenario se traslada a la ciudad, a <strong>casa del sumo sacerdote Caif\u00e1s<\/strong>, donde se han reunido los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y los miembros del Consejo de Ancianos. Despu\u00e9s del abandono de los disc\u00edpulos, Pedro \u201cle sigue\u201d (verbo que denota su condici\u00f3n de disc\u00edpulo) pero de lejos.<\/p>\n<p>Mateo subraya la injusticia de este proceso contra Jes\u00fas; no es un proceso limpio, pues el objetivo es buscar una acusaci\u00f3n falsa contra \u00e9l (las palabras de que le acusan nunca aparecen en Mt en labios de Jes\u00fas); los l\u00edderes jud\u00edos han rechazado a Jes\u00fas y su ense\u00f1anza y buscan por todos los medios acabar con \u00e9l.<\/p>\n<p>El pasaje contiene una de las confesiones de fe m\u00e1s completas de todo el evangelio: en las acciones y palabras de Jes\u00fas y de sus adversarios van apareciendo los t\u00edtulos con los que la comunidad de Mateo confesaba su fe en Jes\u00fas: Siervo, Mes\u00edas, Hijo de Dios e Hijo del hombre. Su actitud silenciosa ante la primera acusaci\u00f3n recuerda la figura del Siervo sufriente, lo mismo que las burlas de que es objeto. M\u00e1s adelante, en su respuesta al sumo sacerdote, Jes\u00fas revela que es el Mes\u00edas esperado, el Hijo de Dios y el Hijo del hombre, t\u00edtulo que en este evangelio se refiere a su condici\u00f3n de juez escatol\u00f3gico. Sorprendentemente, en el momento en que Jes\u00fas es condenado, es cuando manifiesta su verdadera identidad.<\/p>\n<p>La respuesta del sumo sacerdote es una nueva acusaci\u00f3n: de blasfemia, el mismo cargo de que le hab\u00edan acusado los testigos falsos. La resoluci\u00f3n de los jefes de los sacerdotes es la condena a muerte, aunque los lectores saben que la condena no es fruto del juicio, sino algo previamente acordado (Mt 26, 4.59). A la condena siguen las burlas.<\/p>\n<p><strong>Las negaciones de Pedro<\/strong> cumplen lo anunciado por Jes\u00fas. La situaci\u00f3n a la que se enfrenta Pedro describe muy bien la \u201ctentaci\u00f3n\u201d de la que Jes\u00fas hab\u00eda hablado en Getseman\u00ed. La tentaci\u00f3n, la \u00fanica gran tentaci\u00f3n, consiste en abandonar el camino del seguimiento de Jes\u00fas. Los que rodean a Pedro le reconocen como uno de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, pero \u00e9l lo niega p\u00fablicamente; sus negaciones van creciendo en intensidad: primero no sabe de qu\u00e9 le hablan, luego niega con juramento conocer a Jes\u00fas, y finalmente prorrumpe en maldiciones y juramentos asegurando no conocerle. Al negar a Jes\u00fas, Pedro est\u00e1 negando su condici\u00f3n de disc\u00edpulo, se est\u00e1 negando a s\u00ed mismo. El canto del gallo le hace caer en la cuenta de lo que acaba de hacer. No ha sido capaz de acompa\u00f1ar a Jes\u00fas hasta la cruz, su fe es d\u00e9bil porque no supo orar con Jes\u00fas en Getseman\u00ed, ha sucumbido a la tentaci\u00f3n. Por eso llora amargamente, y su llanto recoge las l\u00e1grimas de todos los disc\u00edpulos vacilantes que en los momentos de prueba siguen negando a Jes\u00fas.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>El proceso romano<\/strong><\/span><\/p>\n<p>De la casa de Caif\u00e1s, Jes\u00fas es conducido a <strong>la casa del procurador romano, Pilato<\/strong>. Pudo ser porque los jud\u00edos no ten\u00edan jurisdicci\u00f3n para ejecutar la pena capital (as\u00ed en Jn 18,31, aunque esto no est\u00e1 hist\u00f3ricamente probado con seguridad), o como una maniobra de los jefes de los sacerdotes para evadir su responsabilidad ante el pueblo. Pilato fue procurador de Judea desde el a\u00f1o 26 hasta el 36 d.C. Habitualmente resid\u00eda en Cesarea, pero con motivo de las grandes fiestas se trasladaba a Jerusal\u00e9n, para vigilar posibles disturbios, m\u00e1s frecuentes entonces por la afluencia de peregrinos. Es el cumplimiento de que Jes\u00fas \u201cser\u00eda entregado a los paganos\u201d (Mt 17,22).<\/p>\n<p>Mateo ha situado el episodio de <strong>la muerte de Judas<\/strong> despu\u00e9s de la entrega de Jes\u00fas para su proceso ante el procurador romano; situado en este punto, el cambio de actitud de Judas \u2013remordimiento- revela la iniquidad del proceso y la inocencia de Jes\u00fas. Mateo alude a la desesperaci\u00f3n. El precio de la sangre inocente significa la responsabilidad por la muerte de Jes\u00fas, responsabilidad que ahora nadie quiere aceptar; pero en esto tambi\u00e9n se cumple la profec\u00eda de Zac 11,12-13 (aunque el autor la atribuye a Jerem\u00edas).<\/p>\n<p>Se retoma el hilo y se narra <strong>el proceso romano ante Pilato<\/strong>. Aqu\u00ed todav\u00eda aparece con m\u00e1s claridad la inocencia de Jes\u00fas y la responsabilidad del pueblo. La tradici\u00f3n sit\u00faa el interrogatorio en el Pretorio, en la Fortaleza Antonia, que se alzaba al norte de la explanada del templo. La pregunta que Pilato hace a Jes\u00fas revela que los jefes de los sacerdotes han cambiado la acusaci\u00f3n religiosa \u2013es un blasfemo- por otra pol\u00edtica \u2013dice ser el rey de los jud\u00edos-; la primera no habr\u00eda sido motivo para que el procurador lo condenara a muerte. El t\u00edtulo \u201crey de los jud\u00edos\u201d expresa una concepci\u00f3n pol\u00edtica del Mes\u00edas, que era com\u00fan en aquel tiempo. Jes\u00fas reconoce que es rey, pero su reino se rige por la voluntad de Dios, y en este momento \u00e9l vuelve a su actitud silenciosa ante los que le acusan, la actitud del Siervo. Esto extra\u00f1a a Pilato, que comienza a descubrir la inocencia de Jes\u00fas; esto se desprende de algunas alusiones que introduce Mt, aunque es menos probable hist\u00f3ricamente que Pilato se tomara molestias por salvarle; en todo caso, Mt dice que Pilato \u201csab\u00eda que se lo hab\u00edan entregado por envidia\u201d; el sue\u00f1o de su mujer insiste en esta l\u00ednea; Pilato no se refiere a Jes\u00fas como \u201cel rey de los jud\u00edos\u201d (t\u00edtulo de la acusaci\u00f3n) sino como \u201cel llamado Cristo\u201d; finalmente, se lava las manos.<\/p>\n<p>Los jefes de los sacerdotes han convencido al pueblo para que pida la muerte de Jes\u00fas; ahora se hace realidad el drama de la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores malvados (Mt 21, 22-46): el pueblo de Dios matar\u00e1 al Hijo, como hizo con los profetas, y como har\u00e1 con los mensajeros del evangelio (Mt 23, 34-35). Una lectura interesada a utilizado en la historia este pasaje de Mt para justificar el antisemitismo de tipo religioso, aduciendo que el pueblo jud\u00edo fue el causante de la muerte de Jes\u00fas; pero esta lectura no est\u00e1 en la intenci\u00f3n de Mateo, cuyo prop\u00f3sito es otro: mostrar c\u00f3mo en Jes\u00fas, el Justo, el Mes\u00edas, se cumple la voluntad de Dios, y en ese plan misterioso, Dios cuenta con que se produce el rechazo de su pueblo.<\/p>\n<p>El proceso termina con el escarnio de Jes\u00fas, de igual modo que hab\u00eda terminado el proceso jud\u00edo. La burla tiene como motivo la acusaci\u00f3n falsa que han hecho contra Jes\u00fas y ha motivado su condena: pretender ser el rey de los jud\u00edos. La iron\u00eda est\u00e1 \u2013como tambi\u00e9n en el caso anterior sobre el t\u00edtulo de Mes\u00edas- en que se juega con la identidad de Jes\u00fas: los creyentes reconocen que en esta brutalidad de los gestos aparece el misterio de porqu\u00e9 Jes\u00fas ha sido rechazado: \u00e9l es Rey, pero su reinado no es de este mundo, y es precisamente en el momento de la m\u00e1s profunda humillaci\u00f3n cuando se manifiesta su misterio, el del que ha venido a derramar su vida por todos.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Crucifixi\u00f3n, muerte y sepultura de Jes\u00fas<\/strong><\/span><\/p>\n<p>El escenario de los acontecimientos se traslada del Pretorio al G\u00f3lgota, una cantera abandonada, situada en las afueras de la ciudad, cerca de la Puerta del Agua, donde sol\u00edan ajusticiar a los condenados a muerte. El camino hacia el G\u00f3lgota apenas se describe: el reo era conducido por las calles de la ciudad llevando sobre sus hombros la parte trasversal de la cruz y un cartel con el motivo de la condena. Este camino no s\u00f3lo era algo doloroso, sino tremendamente ultrajante. En el camino aparece fugazmente Sim\u00f3n de Cirene, a quien obligan a llevar la cruz de Jes\u00fas: los evangelios han conservado este detalle porque Sim\u00f3n cumple, sin saberlo, la recomendaci\u00f3n que Jes\u00fas hab\u00eda hecho a sus disc\u00edpulos de cargar con la cruz (Mt 10,38: 16,24); es un personaje secundario que en la pasi\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s cerca de Jes\u00fas que sus propios disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>En el relato de la crucifixi\u00f3n, Mateo est\u00e1 m\u00e1s interesado en el sentido de los acontecimientos que en narrar los hechos. Por eso se fija en el valor simb\u00f3lico de todo lo que sucede alrededor. Su relato es una confesi\u00f3n de fe manifestada a trav\u00e9s de tres convicciones: a) la muerte de Jes\u00fas responde al designio de Dios manifestado en las Escrituras, b) fue condenado injustamente, c) y al morir manifest\u00f3 su condici\u00f3n de Hijo de Dios. La escena de la crucifixi\u00f3n est\u00e1 llena de referencias al texto del AT en los que los primeros cristianos encontraron un anuncio de la muerte de Jes\u00fas: el vino mezclado con una sustancia amarga (Sal 69,21); los vestidos echados a suertes (Sal 22,19); toda la escena de las burlas (Is 53,12; Sal 22,7-9); el cielo se oscurece (Am 8,9). La muerte de Jes\u00fas fue interpretada, pues, como cumplimiento de un designio misterioso de Dios que estaba manifestado en las Escrituras. Vuelven a aparecer las dos acusaciones falsas, con lo que se insiste en la injusticia de la condena. Finalmente, las burlas de los transe\u00fantes son un eco de las tentaciones: los que pasan delante de la cruz, como Satan\u00e1s entonces, relacionan la condici\u00f3n de Hijo de Dios con el poder y la gloria. Pero Jes\u00fas est\u00e1 manifestando su condici\u00f3n de Hijo en la obediencia al Padre.<\/p>\n<p><strong>La muerte de Jes\u00fas<\/strong> es para Mt el momento culminante de la historia de la salvaci\u00f3n. Sus \u00faltimas palabras corresponden al comienzo del Salmo 22. La interpretaci\u00f3n de este grito de Jes\u00fas \u2013\u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d- ocupa un lugar importante: para los presentes es un grito de desesperaci\u00f3n; seg\u00fan ellos, Jes\u00fas llama a El\u00edas para que venga a salvarle; sin embargo, el grito desgarrado con que comienza el salmo se convierte despu\u00e9s en una oraci\u00f3n confiada. Al escuchar estas palabras, los primeros cristianos pon\u00edan en boca de Jes\u00fas el salmo completo, y desde \u00e9l comprend\u00edan la confianza de Jes\u00fas en este momento decisivo. La descripci\u00f3n de la muerte es muy breve. Mateo ha cambiado el verbo utilizado por Marcos (expir\u00f3) por el de \u201centreg\u00f3 el esp\u00edritu\u201d, para subrayar definitivamente la entrega voluntaria de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La enumeraci\u00f3n de los signos que acompa\u00f1an a la muerte s\u00f3lo se encuentra en este evangelio: es el tipo de signos que, seg\u00fan la tradici\u00f3n apocal\u00edptica, preceder\u00edan a la manifestaci\u00f3n de Dios al final de los tiempos: la sustituci\u00f3n del templo, la conmoci\u00f3n de toda la tierra, y sobre todo la resurrecci\u00f3n de los justos, que anuncia la de Jes\u00fas. Estos signos extraordinarios revelan la presencia de Dios cuando parece estar m\u00e1s ausente, y son una respuesta al aparente abandono de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, el evangelista menciona a dos grupos de personas que son testigos de estos acontecimientos. Por una parte, el centuri\u00f3n con sus soldados: \u00e9l es un pagano, y se le unen los dem\u00e1s soldados, y sus palabras las pronuncia justo en el momento de la muerte de Jes\u00fas: \u201crealmente \u00e9ste era Hijo de Dios\u201d. Esta confesi\u00f3n, puesta en labios de un pagano, expresa la fe cristiana: Jes\u00fas es el Hijo de Dios, y lo es precisamente en la cruz. Por otra parte, las mujeres, que ser\u00e1n tambi\u00e9n testigos de la sepultura. Mateo las presenta como disc\u00edpulas de Jes\u00fas, al decir que \u201cle segu\u00edan\u201d (el verbo que expresa la condici\u00f3n de disc\u00edpulo) y \u201cle serv\u00edan\u201d (la actitud que mejor caracteriza a los seguidores de Jes\u00fas). Ellas no le han abandonado, sino que le han seguido hasta el final.<\/p>\n<p><strong>El cuerpo de Jes\u00fas es colocado en un sepulcro nuevo<\/strong>. Mateo presenta a Jos\u00e9 de Arimatea como un disc\u00edpulo capaz de arriesgar su posici\u00f3n y su fortuna para servir a Jes\u00fas. Es el \u00faltimo de una serie de \u201cpersonajes secundarios\u201d que han sabido acompa\u00f1ar y reconocer a Jes\u00fas en el trance de su pasi\u00f3n: la mujer de Betania, la mujer de Pilato e incluso \u00e9ste (en cuanto que ve su inocencia), los soldados al pie de la cruz, Sim\u00f3n de Cirene, las mujeres. Mateo establece un contraste intencionado entre la actitud de estos personajes y la actitud cobarde del grupo de disc\u00edpulos, que han abandonado a Jes\u00fas en el momento de la prueba.<\/p>\n<p>El sepulcro de Jes\u00fas tiene en Mateo una importancia excepcional. Ello se explica por las diversas interpretaciones que se dieron al sepulcro vac\u00edo: para los cristianos ser\u00e1 un signo (no prueba) de que Jes\u00fas ha resucitado; sin embargo, algunos grupos jud\u00edos difundieron el rumor de que los disc\u00edpulos hab\u00edan robado el cuerpo de Jes\u00fas. El evangelista explica el origen de este rumor y quiere demostrar su falsedad. El motivo que los jefes de los sacerdotes y los fariseos aducen para custodiar el sepulcro hace referencia a los anuncios de la pasi\u00f3n, en los que se habla de la resurrecci\u00f3n \u201cal tercer d\u00eda\u201d (Dios se manifestar\u00e1 como Dios de la vida que vence a la muerte el d\u00eda \u201cen que act\u00faa\u201d). Pilato, de nuevo, se queda al margen y les encarga la vigilancia. El sellado de la piedra y la guarda del sepulcro son el fin de la actuaci\u00f3n humana sobre el cuerpo de Jes\u00fas. M\u00e1s all\u00e1 de esa piedra sellada, m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, s\u00f3lo Dios puede actuar.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de Isa\u00edas 50, 4-7 El Se\u00f1or Dios me ha dado una lengua de disc\u00edpulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada ma\u00f1ana me espabila el o\u00eddo, para que escuche como los disc\u00edpulos. El Se\u00f1or Dios me abri\u00f3 el o\u00eddo; yo no resist\u00ed ni me ech\u00e9 atr\u00e1s. Ofrec\u00ed la espalda &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=750\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 DOMINGO DE RAMOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"ppma_author":[52],"class_list":["post-750","page","type-page","status-publish","hentry"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/750"}],"collection":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=750"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/750\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":781,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/750\/revisions\/781"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}