{"id":744,"date":"2024-01-18T09:44:59","date_gmt":"2024-01-18T09:44:59","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=744"},"modified":"2026-04-13T11:00:10","modified_gmt":"2026-04-13T11:00:10","slug":"lectio-divina-ciclo-a-cuaresma-domingo-v","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=744","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 CUARESMA DOMINGO V"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-e3b02b01-caa2-470b-aa4f-d3ae794c5888\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/LECTIO-CICLO-A-CUARESMA-5.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; CUARESMA 5<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/LECTIO-CICLO-A-CUARESMA-5.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-e3b02b01-caa2-470b-aa4f-d3ae794c5888\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura de la profec\u00eda de Ezequiel 37, 12-14<\/strong><\/h3>\n<p>Esto dice el Se\u00f1or Dios:<\/p>\n<p>\u00abYo mismo abrir\u00e9 vuestros sepulcros, y os sacar\u00e9 de ellos, pueblo m\u00edo, y os llevar\u00e9 a la tierra de Israel.<\/p>\n<p>Y cuando abra vuestros sepulcros y os saque de ellos, pueblo m\u00edo, comprender\u00e9is que soy el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Pondr\u00e9 mi esp\u00edritu en vosotros y vivir\u00e9is; os establecer\u00e9 en vuestra tierra y comprender\u00e9is que yo, el Se\u00f1or, lo digo y lo hago -or\u00e1culo del Se\u00f1or-\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 129, 1b-2. 3-4. 5-7ab. 7cd-8<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Del Se\u00f1or viene la misericordia, la redenci\u00f3n copiosa.<\/strong><\/h4>\n<p>Desde lo hondo a ti grito, Se\u00f1or;<br \/>Se\u00f1or, escucha mi voz;<br \/>est\u00e9n tus o\u00eddos atentos<br \/>a la voz de mi s\u00faplica. R.\/<\/p>\n<p>Si llevas cuentas de los delitos, Se\u00f1or,<br \/>\u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 resistir?<br \/>Pero de ti procede el perd\u00f3n,<br \/>y as\u00ed infundes temor. R.\/<\/p>\n<p>Mi alma espera en el Se\u00f1or,<br \/>espera en su palabra;<br \/>mi alma aguarda al Se\u00f1or,<br \/>m\u00e1s que el centinela la aurora.<br \/>Aguarde Israel al Se\u00f1or,<br \/>como el centinela la aurora. R.\/<\/p>\n<p>Porque del Se\u00f1or viene la misericordia,<br \/>la redenci\u00f3n copiosa;<br \/>y \u00e9l redimir\u00e1 a Israel<br \/>de todos sus delitos. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 8, 8-11<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Los que est\u00e1n en la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no est\u00e1is en la carne, sino en el Esp\u00edritu, si es que el Esp\u00edritu de Dios habita en vosotros; en cambio, si alguien no posee el Esp\u00edritu de Cristo no es de Cristo.<\/p>\n<p>Pero si Cristo est\u00e1 en vosotros, el cuerpo est\u00e1 muerto por el pecado, pero el esp\u00edritu vive por la justicia. Y si el Esp\u00edritu del que resucit\u00f3 a Jes\u00fas de entre los muertos habita en vosotros, el que resucit\u00f3 de entre los muertos a Cristo Jes\u00fas tambi\u00e9n dar\u00e1 vida a vuestros cuerpos mortales, por el mismo Esp\u00edritu que habita en vosotros.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan San Juan 11, 1-45<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, hab\u00eda ca\u00eddo enfermo un cierto L\u00e1zaro, de Betania, la aldea de Mar\u00eda y de Marta, su hermana. Mar\u00eda era la que ungi\u00f3 al Se\u00f1or con perfume y le enjug\u00f3 los pies con su cabellera; el enfermo era su hermano L\u00e1zaro.<\/p>\n<p>Las hermanas le mandaron recado a Jes\u00fas diciendo: \u00abSe\u00f1or, el que t\u00fa amas est\u00e1 enfermo\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, al o\u00edrlo, dijo: \u00abEsta enfermedad no es para la muerte, sino que servir\u00e1 para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas amaba a Marta, a su hermana y a L\u00e1zaro. Cuando se enter\u00f3 de que estaba enfermo se qued\u00f3 todav\u00eda dos d\u00edas donde estaba.<\/p>\n<p>S\u00f3lo entonces dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abVamos otra vez a Judea\u00bb.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos le replicaron: \u00abMaestro, hace poco intentaban apedrearte los jud\u00edos, \u00bfy vas a volver de nuevo all\u00ed?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas contest\u00f3: \u00ab\u00bfNo tiene el d\u00eda doce horas? Si uno camina de d\u00eda no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si camina de noche tropieza, porque la luz no est\u00e1 en \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>Dicho esto, a\u00f1adi\u00f3: \u00abL\u00e1zaro, nuestro amigo, est\u00e1 dormido; voy a despertarlo\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces le dijeron sus disc\u00edpulos: \u00abSe\u00f1or, si duerme, se salvar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se refer\u00eda a su muerte; en cambio, ellos creyeron que hablaba del sue\u00f1o natural.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas les replic\u00f3 claramente: \u00abL\u00e1zaro ha muerto, y me alegro por vosotros de que no hayamos estado all\u00ed, para que cre\u00e1is. Y ahora vamos a su encuentro\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces Tom\u00e1s, apodado el Mellizo, dijo a los dem\u00e1s disc\u00edpulos: \u00abVamos tambi\u00e9n nosotros y muramos con \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas lleg\u00f3, L\u00e1zaro llevaba ya cuatro d\u00edas enterrado. Betania distaba poco de Jerusal\u00e9n: unos quince estadios; y muchos jud\u00edos hab\u00edan ido a ver a Marta y a Mar\u00eda para darles el p\u00e9same por su hermano.<\/p>\n<p>Cuando Marta se enter\u00f3 de que llegaba Jes\u00fas, sali\u00f3 a su encuentro, mientras Mar\u00eda se qued\u00f3 en casa. Y dijo Marta a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed no habr\u00eda muerto mi hermano. Pero a\u00fan ahora s\u00e9 que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo conceder\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00abTu hermano resucitar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Marta respondi\u00f3: \u00abS\u00e9 que resucitar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n en el \u00faltimo d\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida: el que cree en m\u00ed, aunque haya muerto, vivir\u00e1; y el que est\u00e1 vivo y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 para siempre. \u00bfCrees esto?\u00bb.<\/p>\n<p>Ella le contest\u00f3: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or: yo creo que t\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que ten\u00eda que venir al mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Y dicho esto, fue a llamar a su hermana Mar\u00eda, dici\u00e9ndole en voz baja: \u00abEl Maestro est\u00e1 ah\u00ed y te llama\u00bb.<\/p>\n<p>Apenas lo oy\u00f3 se levant\u00f3 y sali\u00f3 adonde estaba \u00e9l, porque Jes\u00fas no hab\u00eda entrado todav\u00eda en la aldea, sino que estaba a\u00fan donde Marta lo hab\u00eda encontrado. Los jud\u00edos que estaban con ella en casa consol\u00e1ndola, al ver que Mar\u00eda se levantaba y sal\u00eda deprisa, la siguieron, pensando que iba al sepulcro a llorar all\u00ed. Cuando lleg\u00f3 Mar\u00eda adonde estaba Jes\u00fas, al verlo se ech\u00f3 a sus pies dici\u00e9ndole: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed no habr\u00eda muerto mi hermano\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, vi\u00e9ndola llorar a ella y viendo llorar a los jud\u00edos que la acompa\u00f1aban, se conmovi\u00f3 en su esp\u00edritu, se estremeci\u00f3 y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfD\u00f3nde lo hab\u00e9is enterrado?\u00bb.<\/p>\n<p>Le contestaron: \u00abSe\u00f1or, ven a verlo\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se ech\u00f3 a llorar. Los jud\u00edos comentaban: \u00ab\u00a1C\u00f3mo lo quer\u00eda!\u00bb.<\/p>\n<p>Pero algunos dijeron: \u00abY uno que le ha abierto los ojos a un ciego, \u00bfno pod\u00eda haber impedido que este muriera?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, conmovido de nuevo en su interior, lleg\u00f3 a la tumba.\u00a0Era una cavidad cubierta con una losa. Dijo Jes\u00fas: \u00abQuitad la losa\u00bb.<\/p>\n<p>Marta, la hermana del muerto, le dijo: \u00abSe\u00f1or, ya huele mal porque lleva cuatro d\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le replic\u00f3: \u00ab\u00bfNo te he dicho que si crees ver\u00e1s la gloria de Dios?\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces quitaron la losa.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, levantando los ojos a lo alto, dijo: \u00abPadre, te doy gracias porque me has escuchado; yo s\u00e9 que t\u00fa me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que t\u00fa me has enviado\u00bb.<\/p>\n<p>Y dicho esto, grit\u00f3 con voz potente: \u00abL\u00e1zaro, sal afuera\u00bb.<\/p>\n<p>El muerto sali\u00f3, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jes\u00fas les dijo: \u00abDesatadlo y dejadlo andar\u00bb.<\/p>\n<p>Y muchos jud\u00edos que hab\u00edan venido a casa de Mar\u00eda, al ver lo que hab\u00eda hecho Jes\u00fas, creyeron en \u00e9l.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Al finalizar esta Cuaresma tan \u201c<em>bautismal<\/em>\u201d, las lecturas de hoy nos ayudan a celebrar y actualizar la vida nueva que recibimos en esa fuente regeneradora. El profeta Ezequiel se hace portavoz de un Dios que saca a su pueblo de la tumba y le infunde su Esp\u00edritu para que viva. En el Evangelio de Juan es el mismo Jes\u00fas quien asume esa tarea al librar a su amigo L\u00e1zaro de las ataduras de la muerte, revel\u00e1ndose, as\u00ed como \u201c<em>resurrecci\u00f3n y vida<\/em>\u201d. Y en esa misma l\u00ednea, Pablo nos recuerda que, si vivimos seg\u00fan el Esp\u00edritu de Cristo, Dios nos har\u00e1 participar en su mismo destino de resurrecci\u00f3n. Esa es la esperanza que nosotros, los creyentes, tenemos puesta en el Se\u00f1or. La misma que el salmista nos invita a cantar con toda nuestra alma.<\/p>\n<p>La resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro es el \u00faltimo de los 7 signos narrados en la primera parte del evangelio de Juan. Aqu\u00ed, Jes\u00fas se nos revela como vencedor de la muerte y adelanta as\u00ed su propia Pascua, la hora en que ser\u00e1 glorificado por el Padre.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>Con la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro culmina un proceso en el que Jes\u00fas se ha ido dando a conocer a trav\u00e9s de sus \u201c<em>signos<\/em>\u201d. Siendo el \u00faltimo de 7 (que en la Biblia significa totalidad), muestra plenamente lo que ya estaba anunciado en los dem\u00e1s, y a la vez, anticipa el signo por excelencia, su propia resurrecci\u00f3n. Sacando a su amigo del sepulcro, Jes\u00fas se acredita como Se\u00f1or de la vida, una revelaci\u00f3n ya preparada desde el pr\u00f3logo (Jn 1,4), pero que s\u00f3lo se entender\u00e1 del todo cuando \u00c9l mismo sea glorificado. \u00c9sta es, adem\u00e1s, la narraci\u00f3n m\u00e1s extensa del cuarto evangelio, a excepci\u00f3n de la pasi\u00f3n, con el que est\u00e1 claramente relacionado. Tras una introducci\u00f3n en la que dialoga con sus disc\u00edpulos, Jes\u00fas se encuentra con Marta y con Mar\u00eda. Finalmente se acerca al sepulcro de L\u00e1zaro y le devuelve la vida.<\/p>\n<p>Juan es el \u00fanico evangelista que presenta a L\u00e1zaro, Marta y Mar\u00eda como hermanos y vecinos de Betania, una aldea pr\u00f3xima a Jerusal\u00e9n. Los 3 pertenecen al grupo de los disc\u00edpulos y son amigos de Jes\u00fas. La acci\u00f3n empieza cuando a Jes\u00fas le llega la noticia de que L\u00e1zaro est\u00e1 enfermo. En principio, resulta extra\u00f1o que el Maestro no vaya a curarle inmediatamente y lo haga s\u00f3lo cuando ya ha fallecido. Se trata de un recurso narrativo que sirve para aumentar la tensi\u00f3n del relato. A la vez que subraya la realidad de la muerte de L\u00e1zaro y realza la magnitud del hecho, nos ofrece las claves de comprensi\u00f3n que ayudan a interpretar su sentido. En este \u00faltimo signo queda a\u00fan m\u00e1s patente que la finalidad de todos ellos es \u201c<em>manifestar la gloria de Dios<\/em>\u201d, a trav\u00e9s de la cual se da a conocer tambi\u00e9n la de su Hijo. A esta revelaci\u00f3n del Padre, que muestra su rostro a trav\u00e9s de la persona y las obras de Jes\u00fas, han de responder sus seguidores con una fe cada vez m\u00e1s plena (v 15). El uso del malentendido y las palabras con doble sentido (\u201c<em>dormir<\/em>\u201d, \u201c<em>morir<\/em>\u201d) nos recuerdan, que para captar el verdadero significado de estos signos no podemos quedarnos en una comprensi\u00f3n superficial de lo que vemos y o\u00edmos.<\/p>\n<p>En el encuentro de Jes\u00fas con Marta y Mar\u00eda, especialmente en el primero (vv 17-27), estas le reciben lamentando su tardanza y se refleja una confianza m\u00e1s bien limitada en el poder de Jes\u00fas. De \u00e9l se esperaba que curase a L\u00e1zaro, pero no que le devuelva la vida. Se trata de una fe que a\u00fan debe crecer. Y ser\u00e1 a partir de ah\u00ed desde donde comenzar\u00e1 un camino de maduraci\u00f3n creyente guiado por Jes\u00fas. En efecto, cuando Marta le oye hablar de resurrecci\u00f3n piensa, a la manera jud\u00eda, en algo que suceder\u00e1 \u201c<em>al final de los tiempos<\/em>\u201d. El Maestro invita a ir m\u00e1s all\u00e1, a superar los conceptos aprendidos para centrarse en su persona. Al revelar que \u00c9l mismo es \u201c<em>la resurrecci\u00f3n y la vida<\/em>\u201d afirma que la vida eterna prometida no es s\u00f3lo una esperanza para el futuro, sino una realidad ya presente y actuante en todo aquel que cree en \u00c9l. Y es ah\u00ed donde la fe inmadura de Marta (que personifica la de todos los disc\u00edpulos) se encuentra ante un desaf\u00edo: \u201c<em>\u00bfCrees esto?<\/em>\u201d. Su respuesta es la m\u00e1s completa confesi\u00f3n de fe que ning\u00fan personaje del evangelio ha pronunciado hasta ahora, aunque no acabara de comprenderla del todo (v. 39)<\/p>\n<p>En la escena de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro (vv 38-44) se nota que el \u201c<em>signo<\/em>\u201d se verifica aqu\u00ed despu\u00e9s de los di\u00e1logos que explican su sentido, y no al rev\u00e9s, como en otros casos, su funci\u00f3n es confirmar de modo gr\u00e1fico la revelaci\u00f3n del v. 25, que es el centro de todo el relato. La respuesta que Jes\u00fas da a Marta cuando \u00e9sta se opone a que la piedra del sepulcro sea retirada y la oraci\u00f3n que formula luego en voz alta vuelven a insistir en la finalidad de lo que va a hacer a continuaci\u00f3n: mostrar la gloria de Dios y suscitar la fe en \u00c9l como enviado del Padre. Por otra parte, nadie esperaba ni hab\u00eda pedido a Jes\u00fas que liberase a L\u00e1zaro de la muerte. El don de Dios sobrepasa las expectativas humanas. L\u00e1zaro (como el ciego y la samaritana) es una figura representativa a trav\u00e9s de la cual se muestra lo que le ocurre a todo disc\u00edpulo cuando cree en Jes\u00fas. No ha de esperar al \u201c<em>final de los tiempos<\/em>\u201d para ver la resurrecci\u00f3n, sino que ya ahora comienza a experimentar la vida nueva que viene de \u00c9l.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos que forman el \u201c<em>cortejo f\u00fanebre<\/em>\u201d en torno a Marta y Mar\u00eda contemplan la escena y act\u00faan en calidad de testigos. Pero su reacci\u00f3n ante el signo no es un\u00e1nime. Muchos creen en Jes\u00fas, siendo \u00e9sta la \u00fanica respuesta que queda recogida en el texto lit\u00fargico (v 45). Otros, en cambio, van a acusarlo ante los fariseos (v. 46), provocando una reuni\u00f3n del sanedr\u00edn en la que deciden matarlo (v 53). Explota as\u00ed una tensi\u00f3n ya insinuada desde el principio del episodio (vv 7-8). La persona de Jes\u00fas no deja a nadie indiferente. Unos lo aceptan como enviado de Dios y le responden con fe; otros lo rechazan violentamente, a pesar de haber visto sus obras. Parad\u00f3jicamente, el signo en el que Jes\u00fas se ha revelado como dador de vida provocar\u00e1 su propia muerte. Se da paso as\u00ed a la 2\u00aa parte del evangelio, llamado \u201c<em>Libro de la pasi\u00f3n y de la gloria<\/em>\u201d (Jn 13,20). Ah\u00ed se ver\u00e1 que lo que Jes\u00fas ha hecho con L\u00e1zaro (devolverle a la vida mortal) no hace sino adelantar simb\u00f3licamente su propia resurrecci\u00f3n, su victoria sobre \u201c<em>el \u00faltimo enemigo<\/em>\u201d, su acceso definitivo a una vida que no se acaba.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>La vida nueva que recibimos en el bautismo nos identifica con Jes\u00fas y nos compromete a vivir ya como resucitados. Si nuestra fe es madura, no podemos esperar al final de los tiempos para mostrar que la Pascua de Cristo nos ha sacado de nuestras tumbas y nos ha liberado del poder de la muerte.\u00a0\u00a0<\/p>\n<ol>\n<li><strong><em>\u201cEl que cree en m\u00ed, aunque haya muerto, vivir\u00e1\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 notas que la fe en Jes\u00fas es para ti fuente de vida? \u00bfDe qu\u00e9 \u201c<em>tumbas<\/em>\u201d deber\u00eda sacarte?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u201c&#8230; el que est\u00e1 vivo y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 para siempre\u201d:\u00a0<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa para ti vivir ya como resucitado? \u00bfC\u00f3mo concretarlo en el d\u00eda a d\u00eda?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong><em>\u201cL\u00e1zaro, sal afuera\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos ser dadores de vida para otros?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura de la profec\u00eda de Ezequiel 37, 12-14 Esto dice el Se\u00f1or Dios: \u00abYo mismo abrir\u00e9 vuestros sepulcros, y os sacar\u00e9 de ellos, pueblo m\u00edo, y os llevar\u00e9 a la tierra de Israel. 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