{"id":568,"date":"2024-01-08T18:45:50","date_gmt":"2024-01-08T18:45:50","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=568"},"modified":"2024-01-08T19:21:20","modified_gmt":"2024-01-08T19:21:20","slug":"lectio-divina-ciclo-b-adviento-domingo-iii","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=568","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO B \u2013 ADVIENTO DOMINGO III"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-ee5d5953-38d2-484c-81ff-89e6a2d553e4\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/LECTIO-CICLO-B-ADVIENTO-3.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO B &#8211; ADVIENTO 3<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/LECTIO-CICLO-B-ADVIENTO-3.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-ee5d5953-38d2-484c-81ff-89e6a2d553e4\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de Isa\u00edas 61, 1-2a.10-11<\/strong><\/h3>\n<p>El Esp\u00edritu del Se\u00f1or, Dios, est\u00e1 sobre m\u00ed, porque el Se\u00f1or me ha ungido.<\/p>\n<p>Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres, para curar los corazones desgarrados, proclamar la amnist\u00eda a los cautivos, y a los prisioneros la libertad; para proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Desbordo de gozo en el Se\u00f1or, y me alegro con mi Dios: porque me ha puesto un traje de salvaci\u00f3n, y me ha envuelto con un manto de justicia, como novio que se pone la corona, o novia que se adorna con sus joyas.<\/p>\n<p>Como el suelo echa sus brotes, como un jard\u00edn hace brotar sus semillas, as\u00ed el Se\u00f1or har\u00e1 brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos.<\/p>\n<h3><strong>Salmo Lc 1, 46b-48. 49-50. 53-54<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Me alegro con mi Dios.<\/strong><\/h4>\n<p>Proclama mi alma la grandeza del Se\u00f1or,<br \/>se alegra mi esp\u00edritu en Dios, mi salvador;<br \/>porque ha mirado la humildad de su esclava.<br \/>Desde ahora me felicitar\u00e1n todas las generaciones. R.\/<\/p>\n<p>Porque el Poderoso ha hecho obras grandes en m\u00ed:<br \/>su nombre es santo,<br \/>y su misericordia llega a sus fieles<br \/>de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. R.\/<\/p>\n<p>A los hambrientos los colma de bienes<br \/>y a los ricos los despide vac\u00edos.<br \/>Auxilia a Israel, su siervo,<br \/>acord\u00e1ndose de la misericordia. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Tesalonicenses 5, 16-24<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Estad siempre alegres. Sed constantes en orar. Dad gracias en toda ocasi\u00f3n: esta es la voluntad de Dios en Cristo Jes\u00fas respecto de vosotros.<\/p>\n<p>No apagu\u00e9is el esp\u00edritu, no despreci\u00e9is las profec\u00edas. Examinadlo todo; quedaos con lo bueno.<\/p>\n<p>Guardaos de toda clase de mal. Que el mismo Dios de la paz os santifique totalmente, y que todo vuestro esp\u00edritu, alma y cuerpo, se mantenga sin reproche hasta la venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>El que os llama es fiel, y \u00e9l lo realizar\u00e1.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Juan 1, 6-8. 19-28<\/strong><\/h3>\n<p>Surgi\u00f3 un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este ven\u00eda como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de \u00e9l.<\/p>\n<p>No era \u00e9l la luz, sino el que daba testimonio de la luz.<\/p>\n<p>Y este es el testimonio de Juan, cuando los jud\u00edos enviaron desde Jerusal\u00e9n sacerdotes y levitas a que le preguntaran: \u00ab\u00bfT\u00fa qui\u00e9n eres?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l confes\u00f3 y no neg\u00f3; confes\u00f3:\u00a0\u00abYo no soy el Mes\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Le preguntaron:\u00a0\u00ab\u00bfEntonces, qu\u00e9? \u00bfEres t\u00fa El\u00edas?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l dijo:\u00a0\u00abNo lo soy\u00bb.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfEres t\u00fa el Profeta?\u00bb.<\/p>\n<p>Respondi\u00f3: \u00abNo\u00bb.<\/p>\n<p>Y le dijeron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? \u00bfQu\u00e9 dices de ti mismo?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abYo soy la voz que grita en el desierto: \u201cAllanad el camino del Se\u00f1or\u201d, como dijo el profeta Isa\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Entre los enviados hab\u00eda fariseos y le preguntaron:<\/p>\n<p>\u00abEntonces, \u00bfpor qu\u00e9 bautizas si t\u00fa no eres el Mes\u00edas, ni El\u00edas, ni el Profeta?\u00bb.<\/p>\n<p>Juan les respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abYo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conoc\u00e9is, el que viene detr\u00e1s de m\u00ed, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia\u00bb.<\/p>\n<p>Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jord\u00e1n, donde Juan estaba bautizando.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>La venida del Se\u00f1or tiene sus precursores, mensajeros que van por delante allan\u00e1ndole el camino. \u00c9sa fue la tarea de los profetas en el Antiguo Testamento, pregoneros de la Buena Noticia de la salvaci\u00f3n para los pobres, como leemos hoy en el libro de Isa\u00edas. Y \u00e9sa fue la misi\u00f3n de Juan Bautista, el \u00faltimo de ellos, cuya presencia en medio de Israel hace presentir ya pr\u00f3xima la llegada de Cristo. Sin atribuirse una identidad que no le corresponde declara que \u00e9l no es el Mes\u00edas esperado, sino s\u00f3lo una voz que clama para que todos se preparen a acoger la luz que llega con Jes\u00fas. A este testimonio que hoy nos llega por medio del evangelista Juan se unen el salmo y la primera carta a los Tesalonicenses que nos invitan a vivir este anuncio del Adviento con profundo sentimiento de alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Que la espera del Se\u00f1or nos haga estar siempre contentos y a la escucha de su Palabra mientras nos disponemos para recibirle.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>De nuevo nos encontramos hoy con la figura de Juan Bautista, uno de los personajes caracter\u00edsticos del Adviento. Pero a diferencia de Marcos, que la semana pasada nos lo presentaba como un profeta austero que predica la conversi\u00f3n, el evangelista Juan, desde su propia perspectiva, insiste en subrayar su condici\u00f3n de testigo eminente de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El texto que hemos le\u00eddo re\u00fane dos pasajes diferentes, aunque separados por pocos vers\u00edculos, procedentes del cuarto evangelio. El primero pertenece al pr\u00f3logo po\u00e9tico (Jn 1,6-8) y el segundo, al pr\u00f3logo narrativo (Jn 1,19-28). En ambos aparece la figura de Juan el Bautista y podr\u00edamos decir que el segundo desarrolla lo que se afirma en el primero. Se ve claramente observando los t\u00e9rminos \u201ctestigo\u201d y \u201ctestimonio\u201d aparecen en ambos y \u201cenganchan\u201d el uno con el otro. Todo ello se entiende en el contexto del programa trazado por el evangelista, que ha concebido su obra como una gran defensa judicial sobre Jes\u00fas y quiere presentar a Juan Bautista como el primero de los que dan testimonio a favor de \u00e9l.<\/p>\n<p>En el primer pasaje la presentaci\u00f3n del Bautista como testigo corre a cargo del mismo evangelista. Aunque \u201cenviado por Dios\u201d, Juan es s\u00f3lo \u201cun hombre\u201d. Y si bien \u201cno era \u00e9l la luz\u201d, se le encarg\u00f3 la misi\u00f3n de ser \u201ctestimonio de la luz\u201d, preparando as\u00ed la encarnaci\u00f3n de la Palabra. Muchos estudiosos han dicho que, con este modo de hablar, el evangelista quiere poner las cosas en su sitio y zanjar la pol\u00e9mica con los disc\u00edpulos del Bautista, que reclamaban la superioridad de su maestro con respecto a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>En el segundo pasaje es Juan mismo quien se presenta y explica el contenido de su testimonio. La ocasi\u00f3n se la brinda el interrogatorio al que lo somete una comisi\u00f3n de sacerdotes y levitas, algunos de ellos fariseos, enviados por las autoridades religiosas de Jerusal\u00e9n. A primera vista desean saber qui\u00e9n es, pero para comprender su intenci\u00f3n tenemos que fijarnos en las preguntas que le hacen. El hecho de que Juan bautizase podr\u00eda dar a entender que \u00e9l era el Mes\u00edas esperado por Israel, o El\u00edas revivido que, seg\u00fan la mentalidad popular, aparecer\u00eda como precursor de aquel, o el profeta prometido por Dios a Mois\u00e9s (Dt 18,15-20). Las respuestas del Bautista a las preguntas que le formulan los sacerdotes y levitas enviados para saber sus intenciones son todas ellas negativas. Juan no se atribuye t\u00edtulos que no le pertenecen. De este modo se perfila a\u00fan m\u00e1s su identidad respecto a la de Jes\u00fas y se descartan ciertas maneras de concebir su misi\u00f3n que pod\u00edan haber sido defendidas hist\u00f3ricamente por sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Finalmente, el Bautista se identifica. Despu\u00e9s de dejar claro lo que no es, y respondiendo a la insistencia de sus interrogadores, declara abiertamente lo que es. Echando mano de las mismas palabras del profeta Isa\u00edas que ya encontramos la semana pasada en el evangelio de Marcos, Juan se define a s\u00ed mismo como \u201cla voz que grita en el desierto\u201d.<\/p>\n<p>Lo importante es percibir una vez m\u00e1s que Juan est\u00e1 apuntando hacia Jes\u00fas, que su misi\u00f3n est\u00e1 en funci\u00f3n de \u00e9l. Si volvemos a leer los primeros vers\u00edculos del evangelio de hoy (Jn 1,6-8), lo veremos a\u00fan m\u00e1s claramente. Las \u00faltimas palabras del Bautista insisten en ello. El hecho de que Jes\u00fas venga \u201cdetr\u00e1s\u201d de \u00e9l no significa que sea \u201cmenor\u201d que \u00e9l (Jn 1,15.30). Al contrario, la alusi\u00f3n a su bautismo con agua y a la indignidad para desatar la correa de sus sandalias ponen de relieve que de ning\u00fan modo desea suplantarlo.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Juan Bautista se presenta a s\u00ed mismo como el que da testimonio de Jes\u00fas, reconociendo humildemente su propia limitaci\u00f3n: \u00e9l no es la luz, no es el Mes\u00edas, no es El\u00edas, no es el Profeta&#8230; No es la Palabra. Es s\u00f3lo una \u201cvoz\u201d que clama. Conoce sus carencias y sabe que s\u00f3lo Jes\u00fas puede llenarlas. Por eso es una figura tan importante en el Adviento y puede ayudarnos a vivir este tiempo de espera ahondando nuestro deseo de que el Se\u00f1or se haga presente en medio de nosotros.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>\u201c<em>En medio de vosotros hay uno que no conoc\u00e9is<\/em>\u201d.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo deber\u00edamos aprovechar este tiempo de Adviento para conocer mejor a Jes\u00fas y relacionarnos con \u00e9l de un modo m\u00e1s personal y cercano?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Juan Bautista dio testimonio <em>\u201cpara<\/em> <em>que todos creyeran por medio de \u00e9l<\/em>\u201d.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo me siento interpelado por su palabra?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 clase de testimonio puede hacer que lo que anunciamos sea aceptado por quienes nos rodean?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>Juan vino \u201c<em>para dar testimonio de la luz<\/em>\u201d.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa hoy para m\u00ed ser \u201ctestimonio de la luz\u201d?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 situaciones de oscuridad me gustar\u00eda iluminar y c\u00f3mo podr\u00eda hacerlo?<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong>El Adviento es tiempo de esperanza, tiempo de alegr\u00eda.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 elementos del pasaje que hemos le\u00eddo te ayudan m\u00e1s en este sentido?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de Isa\u00edas 61, 1-2a.10-11 El Esp\u00edritu del Se\u00f1or, Dios, est\u00e1 sobre m\u00ed, porque el Se\u00f1or me ha ungido. 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