{"id":534,"date":"2024-01-08T13:09:35","date_gmt":"2024-01-08T13:09:35","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=534"},"modified":"2024-01-08T16:47:00","modified_gmt":"2024-01-08T16:47:00","slug":"lectio-divina-ciclo-b-adviento-domingo-i","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=534","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO B \u2013 ADVIENTO DOMINGO I"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-a5308923-6def-4250-a9f6-460b3fa0ee9f\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/LECTIO-CICLO-B-ADVIENTO-1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO B &#8211; ADVIENTO 1<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/LECTIO-CICLO-B-ADVIENTO-1.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-a5308923-6def-4250-a9f6-460b3fa0ee9f\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de Isa\u00edas 63, 16c-17. 19c; 64, 2b-7<\/strong><\/h3>\n<p>T\u00fa, Se\u00f1or, eres nuestro padre, tu nombre desde siempre es \u00abnuestro Libertador\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 nos extrav\u00edas, Se\u00f1or, de tus caminos, y endureces nuestro coraz\u00f3n para que no te tema?<\/p>\n<p>Vu\u00e9lvete, por amor a tus siervos y a las tribus de tu heredad.<\/p>\n<p>\u00a1Ojal\u00e1 rasgases el cielo y descendieses! En tu presencia se estremecer\u00edan las monta\u00f1as.<\/p>\n<p>\u00abDescendiste, y las monta\u00f1as se estremecieron\u00bb.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s se oy\u00f3 ni se escuch\u00f3, ni ojo vio un Dios, fuera de ti, que hiciera tanto por quien espera en \u00e9l.<\/p>\n<p>Sales al encuentro de quien practica con alegr\u00eda la justicia y, andando en tus caminos, se acuerda de ti.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed que t\u00fa estabas airado y nosotros hemos pecado.<\/p>\n<p>Pero en los caminos de antiguo seremos salvados.<\/p>\n<p>Todos \u00e9ramos impuros, nuestra justicia era un vestido manchado; todos nos marchit\u00e1bamos como hojas, nuestras culpas nos arrebataban como el viento.<\/p>\n<p>Nadie invocaba tu nombre, nadie sal\u00eda del letargo para adherirse a ti; pues nos ocultabas tu rostro y nos entregabas al poder de nuestra culpa.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, Se\u00f1or, t\u00fa eres nuestro padre, nosotros la arcilla y t\u00fa nuestro alfarero: todos somos obra de tu mano.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Oh, Dios, rest\u00e1uranos, que brille tu rostro y nos salve.<\/strong><\/h4>\n<p>Pastor de Israel, escucha;<br \/>t\u00fa que te sientas sobre querubines, resplandece;<br \/>despierta tu poder y ven a salvarnos R.\/<\/p>\n<p>Dios del universo, vu\u00e9lvete:<br \/>mira desde el cielo, f\u00edjate,<br \/>ven a visitar tu vi\u00f1a,<br \/>Cuida la cepa que tu diestra plant\u00f3<br \/>y al hijo del hombre que t\u00fa has fortalecido. R.\/<\/p>\n<p>Que tu mano proteja a tu escogido,<br \/>al hombre que t\u00fa fortaleciste.<br \/>No nos alejaremos de ti:<br \/>danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 1, 3-9<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>A vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>Doy gracias a mi Dios continuamente por vosotros, por la gracia de Dios que se os ha dado en Cristo Jes\u00fas; pues en \u00e9l hab\u00e9is sido enriquecidos en todo: en toda palabra y en toda ciencia; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo, de modo que no carec\u00e9is de ning\u00fan don gratuito, mientras aguard\u00e1is la manifestaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>\u00c9l os mantendr\u00e1 firmes hasta el final, para que se\u00e1is irreprensibles el d\u00eda de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>Fiel es Dios, el cual os llam\u00f3 a la comuni\u00f3n con su Hijo, Jesucristo nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Marcos 13, 33-37<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abEstad atentos, vigilad: pues no sab\u00e9is cu\u00e1ndo es el momento.<\/p>\n<p>Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dej\u00f3 su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara.<\/p>\n<p>Velad entonces, pues no sab\u00e9is cu\u00e1ndo vendr\u00e1 el se\u00f1or de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer: no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos.<\/p>\n<p>Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: \u00a1Velad!\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Con la celebraci\u00f3n de este primer domingo de Adviento empezamos un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico. Un a\u00f1o lit\u00fargico en el que iremos acompa\u00f1ando los misterios de la vida de Jesucristo, prepar\u00e1ndonos para volver a celebrar y a vivir su primera venida entre nosotros, la proclamaci\u00f3n de su mensaje de vida y salvaci\u00f3n en hechos y palabras, la entrega de su vida por nosotros en su pasi\u00f3n y muerte, y la respuesta de Dios Padre resucit\u00e1ndolo de entre los muertos y dando su s\u00ed al mensaje proclamado por su Hijo. En este a\u00f1o lit\u00fargico iremos siguiendo fundamentalmente el relato del evangelista san Marcos.<\/p>\n<p>Las <strong>lecturas<\/strong> de este primer domingo <strong>ponen ante nuestros ojos la venida del Se\u00f1or<\/strong>. Esta venida se expresa en <strong>Isa\u00edas como anhelo de un pueblo que se reconoce lejos de Dios, y que clama, como leemos en el salmo, para ser restaurado por su poder.<\/strong> En la segunda lectura y el evangelio la perspectiva cambia: los cristianos ya han reconocido la venida de Dios en Jes\u00fas de Nazaret. <strong>Por eso se les recomienda<\/strong> en la primera carta a los Corintios <strong>que sean fieles mientras esperan su regreso<\/strong> y, en el pasaje de <strong>Marcos, que vivan vigilantes y comprometidos en la construcci\u00f3n del Reino<\/strong>. Como aquellos primeros cristianos, tambi\u00e9n nosotros vivimos entre dos certezas: que <strong>el Se\u00f1or viene y que no sabemos cu\u00e1ndo<\/strong>. El evangelio nos despierta de nuestros letargos al tiempo que nos recuerda nuestra tarea en el mundo.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>El pasaje del evangelio de hoy se encuentra al final del gran discurso con que se cierra, en Marcos, la actividad p\u00fablica de Jes\u00fas. Se le conoce con el nombre de \u201cdiscurso apocal\u00edptico\u201d porque en \u00e9l Jes\u00fas hace a sus disc\u00edpulos algunas revelaciones que ilumina algunos aspectos de su segunda venida. El tema central del discurso es el advenimiento de Jes\u00fas, al que se identifica con un personaje del Antiguo testamento y se le denomina \u201cHijo del hombre\u201d.<\/p>\n<p>No debemos pensar que este discurso apocal\u00edptico se refiere al final del mundo y, por tanto, queda lejos. Aparentemente se pone la mirada en el final de la historia, pero se dirige a un grupo concreto de cristianos que viven en la segunda mitad del siglo I antes de Cristo. El mensaje de Jes\u00fas que les recuerda es sencillo porque aparece en forma de llamada repetida al inicio, en el centro y al final del pasaje que hemos le\u00eddo.<\/p>\n<p>En estos vers\u00edculos encontramos una clara llamada a la vigilancia: \u201cEstad atentos, vigilad\u201d. Dicha exhortaci\u00f3n est\u00e1 ilustrada con una peque\u00f1a comparaci\u00f3n de la que se saca la consecuencia. La breve par\u00e1bola que ilustra la llamada a la vigilancia es f\u00e1cil de entender. El hombre que se va de viaje es Cristo resucitado y ha ascendido al cielo. Deja su casa, su Iglesia, al cuidado de sus servidores. Cada uno debe cumplir con la tarea asignada. Todos somos, en cierto modo, porteros que hemos de permanecer despiertos, vigilantes, porque ciertamente va a venir el Se\u00f1or, pero no sabemos cu\u00e1ndo.<\/p>\n<p>Esta ense\u00f1anza no pretende hacernos vivir en el temor de un futuro incierto, es para la comunidad de Marcos una invitaci\u00f3n a la esperanza, a revitalizar la fe. No se sabe la hora porque todas las horas son buenas para abrirse al evangelio y comprometer la existencia. Mantenerse vigilantes y fieles al mensaje de Jes\u00fas en el presente es una forma de prepararse para el futuro que sin duda aguarda. No es una llamada a la angustia, sino a estar alerta.<\/p>\n<p>La llamada final del pasaje ampl\u00eda el grupo de los destinatarios de las palabras de Jes\u00fas: \u201cLo que os digo a vosotros, lo digo a todos: \u00a1Velad!\u201d (Mc 13,37). En Pedro, Santiago, Juan y Andr\u00e9s, que fueron los primeros en recibir la llamada y que son los destinatarios directos del discurso (Mc 13,3), est\u00e1n representados los seguidores de Jes\u00fas de todos los tiempos. Por tanto, todo aquel que es disc\u00edpulo de Cristo tiene que vivir en vigilancia constante.<\/p>\n<p>Los Padres de la Iglesia hablaban de tres venidas del Se\u00f1or: la primera es la que tuvo lugar cuando se encarn\u00f3; la segunda es la que tendr\u00e1 lugar al final de los tiempos; y la tercera es la venida a cada uno de nosotros. En el Adviento recordamos la primera, nos preparamos para la segunda y tratamos de hacer realidad la tercera.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>El cristiano sabe que Cristo ya ha venido y vive a la espera de su vuelta definitiva. Por eso celebra anualmente la primera llegada del Se\u00f1or y recuerda que toda su vida debe configurarse como una constante espera. De ah\u00ed que el eco de las palabras de Jes\u00fas, en las que nos promete su venida y nos pide que estemos vigilantes, vuelven a sonar hoy con fuerza.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Los cristianos afirmamos que Jesucristo ha venido, viene y vendr\u00e1.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto soy consciente de esta realidad? \u00bfAlimento mi fe con esta certeza?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Desde el pasaje del evangelio de hoy:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 debe cambiar en nuestra vida para vivir adecuadamente el Adviento?<\/p>\n<p>\u00bfPor d\u00f3nde podr\u00edamos empezar?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong><em>\u201cEstad atentos\u201d.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfVivimos conscientes de que nuestra meta es el encuentro con Cristo o nos hemos instalado en este mundo?<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong><em>\u201c&#8230; vigilad: pues no sab\u00e9is cu\u00e1ndo es el momento\u201d.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo esperamos la llegada del Se\u00f1or? \u00bfAngustiados? \u00bfPasivos?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se expresa en nuestra vida esta esperanza?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de Isa\u00edas 63, 16c-17. 19c; 64, 2b-7 T\u00fa, Se\u00f1or, eres nuestro padre, tu nombre desde siempre es \u00abnuestro Libertador\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 nos extrav\u00edas, Se\u00f1or, de tus caminos, y endureces nuestro coraz\u00f3n para que no te tema? 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