{"id":466,"date":"2024-01-08T10:09:10","date_gmt":"2024-01-08T10:09:10","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=466"},"modified":"2025-11-15T17:14:40","modified_gmt":"2025-11-15T17:14:40","slug":"lectio-divina-ciclo-a-adviento-domingo-i","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=466","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO A \u2013 ADVIENTO DOMINGO I"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-ce9af3b9-24c1-4c9f-a0bb-48df25268f43\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/LECTIO-CICLO-A-ADVIENTO-1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; ADVIENTO 1<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/LECTIO-CICLO-A-ADVIENTO-1.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-ce9af3b9-24c1-4c9f-a0bb-48df25268f43\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de Isa\u00edas 2, 1-5<\/strong><\/h3>\n<p>Visi\u00f3n de Isa\u00edas, hijo de Amos, acerca de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n:<\/p>\n<p>En los d\u00edas futuros estar\u00e1 firme el monte de la casa del Se\u00f1or, en la cumbre de las monta\u00f1as, m\u00e1s elevado que las colinas.<\/p>\n<p>Hacia \u00e9l confluir\u00e1n todas las naciones, caminar\u00e1n pueblos numerosos y dir\u00e1n:<\/p>\n<p>\u00abVenid, subamos al monte del Se\u00f1or, a la casa del Dios de Jacob.<\/p>\n<p>\u00c9l nos instruir\u00e1 en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Si\u00f3n saldr\u00e1 la ley, la palabra del Se\u00f1or de Jerusal\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p>Juzgar\u00e1 entre las naciones, ser\u00e1 \u00e1rbitro de pueblos numerosos.<\/p>\n<p>De las espadas forjar\u00e1n arados, de las lanzas, podaderas.<\/p>\n<p>No alzar\u00e1 la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrar\u00e1n para la guerra.<\/p>\n<p>Casa de Jacob, venid; caminemos a la luz del Se\u00f1or.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 121, \u00a01-2. 4-5. 6-7. 8-9<\/strong><\/h3>\n<h4>R.\/ <strong>Vamos alegres a la casa del Se\u00f1or.<\/strong><\/h4>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda cuando me dijeron:<br \/>\u00abVamos a la casa del Se\u00f1or\u00bb!<br \/>Ya est\u00e1n pisando nuestros pies<br \/>tus umbrales, Jerusal\u00e9n. R\/.<\/p>\n<p>All\u00e1 suben las tribus,<br \/>las tribus del Se\u00f1or,<br \/>seg\u00fan la costumbre de Israel,<br \/>a celebrar el nombre del Se\u00f1or;<br \/>en ella est\u00e1n los tribunales de justicia,<br \/>en el palacio de David. R\/.<\/p>\n<p>Desead la paz a Jerusal\u00e9n:<br \/>\u00abVivan seguros los que te aman,<br \/>haya paz dentro de tus muros,<br \/>seguridad en tus palacios.\u00bb R\/.<\/p>\n<p>Por mis hermanos y compa\u00f1eros,<br \/>voy a decir: \u00abLa paz contigo.\u00bb<br \/>Por la casa del Se\u00f1or,<br \/>nuestro Dios, te deseo todo bien. R\/.<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 13, 11-14a<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Comportaos reconociendo el momento en que viv\u00eds, pues ya es hora de despertaros del sue\u00f1o, porque ahora la salvaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche est\u00e1 avanzada, el d\u00eda est\u00e1 cerca: dejemos, pues, las obras de las tinieblas y pong\u00e1monos las armas de la luz.<\/p>\n<p>Andemos como en pleno d\u00eda, con dignidad. Nada de comilonas ni borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de ri\u00f1as ni envidias. Revest\u00edos m\u00e1s bien del Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 24, 37-44<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abCuando venga el Hijo del hombre, pasar\u00e1 como en tiempo de No\u00e9.<\/p>\n<p>En los d\u00edas antes del diluvio, la gente com\u00eda y beb\u00eda y se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el d\u00eda en que No\u00e9 entr\u00f3 en el arca; y cuando menos lo esperaban lleg\u00f3 el diluvio y se los llev\u00f3 a todos; lo mismo suceder\u00e1 cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estar\u00e1n en el campo: a uno se lo llevar\u00e1n y a otro lo dejar\u00e1n; dos mujeres estar\u00e1n moliendo, a una se la llevar\u00e1n y a otra la dejar\u00e1n.<\/p>\n<p>Por tanto, estad en vela, porque no sab\u00e9is qu\u00e9 d\u00eda vendr\u00e1 vuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Comprended que si supiera el due\u00f1o de casa a qu\u00e9 hora de la noche viene el ladr\u00f3n, estar\u00eda en vela y no dejar\u00eda que abrieran un boquete en su casa.<\/p>\n<p>Por eso, estad tambi\u00e9n vosotros preparados, porque a la hora que menos pens\u00e9is viene el Hijo del hombre\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>En el comienzo de un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico, las dos par\u00e1bolas del evangelio de este primer domingo de Adviento nos invitan a velar y estar preparados para la llegada del Se\u00f1or. Mientras preparamos la venida del Hijo del hombre, esas dos han de ser nuestras actitudes. Pero lejos de provocar miedo o angustia, estas par\u00e1bolas deber\u00edan generar alegr\u00eda. Porque, como dice el profeta Isa\u00edas, avanzamos hacia la Luz del Se\u00f1or, nos encaminamos no hacia un final destructivo, sino hacia un tiempo de salvaci\u00f3n en el que hay paz y convivencia fraterna. Por eso el salmista nos invita a estar alegres y alabar a Dios mientras peregrinamos a la casa del Se\u00f1or, y san Pablo, a llevar un estilo de vida propio de los hijos de la luz.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>En las par\u00e1bolas de este domingo se hace hincapi\u00e9 en la venida del Hijo del hombre y en las actitudes con las que hay que preparar y esperar esa venida. Estos vers\u00edculos pertenecen al llamado \u201c<em>discurso apocal\u00edptico<\/em>\u201d del evangelio de Mateo (Mt 24-25). Mediante un lenguaje propio de este g\u00e9nero literario, se habla de los \u00faltimos tiempos. Parad\u00f3jicamente, abundan las im\u00e1genes de cat\u00e1strofes y tribulaciones para expresar la llegada del juicio y la salvaci\u00f3n que trae consigo. Mateo asumi\u00f3 b\u00e1sicamente el discurso de Marcos (Mc 13), pero lo reelabor\u00f3 y ampli\u00f3 para se\u00f1alar a su comunidad cristiana la actitud que deb\u00eda adoptar mientras esperaba el retorno de Jesucristo y la llegada definitiva del Reino de los Cielos. Para \u00e9l, lo m\u00e1s importante era el anuncio de la venida del hijo del hombre.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Antiguo Testamento, el Hijo del hombre vendr\u00eda a juzgar a la humanidad (Dn 7,13-14). Este personaje aparecer\u00eda, al final de los tiempos, como un juez revestido con el poder y la gloria de Dios. No se conoc\u00eda ni el momento ni el modo. Los primeros cristianos identificaron a Jes\u00fas como el Hijo del hombre, y esperaban su venida gloriosa. Pero la espera se prolongaba, el Reino no aparec\u00eda y Jes\u00fas no regresaba. Entonces surgen la duda y la pregunta en la segunda generaci\u00f3n cristiana, momentos en el que se ponen por escrito los evangelios.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos se acercan a Jes\u00fas, que est\u00e1 sentado en posici\u00f3n de ense\u00f1ar, y le preguntan cu\u00e1ndo y c\u00f3mo suceder\u00e1 el fin de los tiempos. Estas preguntas muestran la preocupaci\u00f3n de la segunda generaci\u00f3n Cristiana, a la que pertenece la comunidad de Mateo (70-100 d.C.). En esta comunidad se empiezan a comprobar signos de abandono, rutina y dejadez ante el retraso de la esperada llegada de Jes\u00fas en gloria. Adem\u00e1s, en medio de Judea han ocurrido sucesos que muchos identificaban con los del fin de los tiempos, como son la guerra contra Roma y la destrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n. Frente a estas inquietudes, Jes\u00fas responde que lo m\u00e1s importante no es tanto el momento y el modo, cuanto c\u00f3mo deben esperar ese momento. Para ello echa mano de dos par\u00e1bolas. En la primera (Mt 24,37-42) se recuerda c\u00f3mo Dios vino de forma inesperada en tiempos de No\u00e9.<\/p>\n<p>Jes\u00fas comienza hablando de No\u00e9 para poner la atenci\u00f3n en el comportamiento de los que vivieron antes del diluvio y la actitud que reflejan sus obras. Segu\u00edan su ritmo de vida normal. No percib\u00edan la acci\u00f3n de Dios en la cotidianeidad de sus vidas. Nadie conoc\u00eda ni preve\u00eda el diluvio y no se preparaban para este acontecimiento. Ante la llegada de Cristo hay que esperar vigilantes. No se puede vivir despreocupadamente, como si nada fuese a ocurrir. La segunda par\u00e1bola (Mt 24,43-44) nos presenta al ladr\u00f3n que llega en medio de la noche. Como en la primera par\u00e1bola, la del ladr\u00f3n insiste en la hora tambi\u00e9n desconocida. Una serie de datos empujan a tomar mayores medidas de atenci\u00f3n: el ladr\u00f3n act\u00faa con nocturnidad, sin previo aviso y a la hora menos pensada.<\/p>\n<p>Recurriendo al comportamiento de los contempor\u00e1neos de No\u00e9 y a la imagen del ladr\u00f3n se subraya que no se sabe cu\u00e1ndo vendr\u00e1 Jes\u00fas, el Hijo del hombre. Cada una de estas dos partes termina con una exhortaci\u00f3n. Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas tienen que estar atentos y preparados siempre, precisamente porque no saben cu\u00e1ndo suceder\u00e1n estas cosas. Desde el punto de vista del evangelista, esto es lo m\u00e1s importante. En ambos casos se trata de una advertencia que sigue siendo actual para todos nosotros: \u00a1Velad! \u00a1Estad preparados!<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Como aquellos primeros cristianos, tambi\u00e9n nosotros vivimos de esperanza ante la venida del Se\u00f1or al final de los tiempos. Esto se subraya con fuerza durante el Adviento. Por eso el grito con el que la Iglesia nos despierta para que nos preparemos para la venida del Se\u00f1or durante este tiempo es: \u00a1Velad! \u00a1Estad preparados!<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Al inicio del Adviento y ante este evangelio,<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 aspectos de la fe se iluminan?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo entiendo y experimento su venida en mi vida cotidiana?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Hemos de estar vigilantes.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa para m\u00ed vigilar y estar preparado para la venida de Jes\u00fas?<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 cosa he de prestar atenci\u00f3n para concretar estas actitudes?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>La venida del Hijo del hombre es imprevisible pero segura.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfMe angustia pensar en la venida del Hijo del hombre?<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de Isa\u00edas 2, 1-5 Visi\u00f3n de Isa\u00edas, hijo de Amos, acerca de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n: En los d\u00edas futuros estar\u00e1 firme el monte de la casa del Se\u00f1or, en la cumbre de las monta\u00f1as, m\u00e1s elevado que las colinas. 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