{"id":3049,"date":"2025-11-14T12:11:16","date_gmt":"2025-11-14T12:11:16","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=3049"},"modified":"2025-11-14T12:11:17","modified_gmt":"2025-11-14T12:11:17","slug":"lectio-divina-ciclo-c-tiempo-ordinario-domingo-xxxiv-nuestro-senor-jesucristo-rey-del-universo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=3049","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO C &#8211; TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XXXIV \u00abNUESTRO SE\u00d1OR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-608db1c8-26fe-46c2-87ef-251b8fdcd44b\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/LECTIO-CICLO-C-TIEMPO-ORDINARIO-34.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO C &#8211; TIEMPO ORDINARIO 34<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/LECTIO-CICLO-C-TIEMPO-ORDINARIO-34.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-608db1c8-26fe-46c2-87ef-251b8fdcd44b\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del segundo libro de Samuel 5, 1-3<\/strong><\/h3>\n<p>En aquellos d\u00edas, todas las tribus de Israel se presentaron ante David en Hebr\u00f3n y le dijeron:<\/p>\n<p>\u00abHueso tuyo y carne tuya somos. Desde hace tiempo, cuando Sa\u00fal reinaba sobre nosotros, eras t\u00fa el que dirig\u00eda las salidas y entradas de Israel. Por su parte, el Se\u00f1or te ha dicho: \u201cT\u00fa pastorear\u00e1s a mi pueblo Israel, t\u00fa ser\u00e1s el jefe de Israel\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Los ancianos de Israel vinieron a ver al rey en Hebr\u00f3n. El rey hizo una alianza con ellos en Hebr\u00f3n, en presencia del Se\u00f1or, y ellos le ungieron como rey de Israel.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 121, 1bc-2. 4-5<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Vamos alegres a la casa del Se\u00f1or.<\/strong><\/h4>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda cuando me dijeron:<br \/>\u00abVamos a la casa del Se\u00f1or\u00bb!<br \/>Ya est\u00e1n pisando nuestros pies<br \/>tus umbrales, Jerusal\u00e9n. R.\/<\/p>\n<p>All\u00e1 suben las tribus,<br \/>las tribus del Se\u00f1or,<br \/>seg\u00fan la costumbre de Israel,<br \/>a celebrar el nombre del Se\u00f1or;<br \/>en ella est\u00e1n los tribunales de justicia,<br \/>en el palacio de David. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Colosenses 1, 12-20<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Demos gracias a Dios Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.<\/p>\n<p>\u00c9l nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor, por cuya sangre hemos recibido la redenci\u00f3n, el perd\u00f3n de los pecados.<\/p>\n<p>\u00c9l es imagen del Dios invisible, primog\u00e9nito de toda criatura; porque en \u00e9l fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles.<\/p>\n<p>Tronos y Dominaciones, Principados y Potestades; todo fue creado por \u00e9l y para \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00c9l es anterior a todo, y todo se mantiene en \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00c9l es tambi\u00e9n la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.<\/p>\n<p>\u00c9l es el principio, el primog\u00e9nito de entre los muertos, y as\u00ed es el primero en todo.<\/p>\n<p>Porque en \u00e9l quiso Dios que residiera toda la plenitud.<\/p>\n<p>Y por \u00e9l y para \u00e9l quiso reconciliar todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas 23, 35-43<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, los magistrados hac\u00edan muecas a Jes\u00fas diciendo:<\/p>\n<p>\u00abA otros ha salvado; que se salve a s\u00ed mismo, si \u00e9l es el Mes\u00edas de Dios, el Elegido\u00bb.<\/p>\n<p>Se burlaban de \u00e9l tambi\u00e9n los soldados, que se acercaban y le ofrec\u00edan vinagre, diciendo:<\/p>\n<p>\u00abSi eres t\u00fa el rey de los jud\u00edos, s\u00e1lvate a ti mismo\u00bb.<\/p>\n<p>Hab\u00eda tambi\u00e9n por encima de \u00e9l un letrero:<\/p>\n<p>\u00abEste es el rey de los jud\u00edos\u00bb.<\/p>\n<p>Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfNo eres t\u00fa el Mes\u00edas? S\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros\u00bb.<\/p>\n<p>Pero el otro, respondi\u00e9ndole e increp\u00e1ndolo, le dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfNi siquiera temes t\u00fa a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, este no ha hecho nada malo\u00bb.<\/p>\n<p>Y dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u00abJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando llegues a tu reino\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo:<\/p>\n<p>\u00abEn verdad te digo: hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>En consonancia con la fiesta que celebramos, las lecturas de este domingo giran en torno a la figura del rey. En el pasaje del libro de Samuel, David es ungido por los ancianos del pueblo. Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas supieron reconocerle como el Cristo (ungido), como el sucesor esperado de aquel gran rey de Israel. As\u00ed lo presenta el evangelio de Lucas, pero su entronizaci\u00f3n no tendr\u00e1 lugar en un palacio, sino en la cruz. El autor de la carta a los Colosenses, mediante un precioso himno, exalta a Cristo como rey de todo el universo seg\u00fan el designio amoroso de Dios.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>Al terminar el a\u00f1o lit\u00fargico celebramos la fiesta de Jesucristo, Rey del universo. Jes\u00fas, a quien hemos acompa\u00f1ado como disc\u00edpulos a lo largo de todo el a\u00f1o, ha anunciado con su palabra y sus obras la venida del Reino de Dios. El Padre lo ha puesto todo en sus manos y ahora se manifiesta como rey, como Se\u00f1or del tiempo y del espacio. Veamos la peculiar forma con la que el evangelio de Lucas propone la realeza de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Hoy la liturgia propone la lectura de un fragmento amplio de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas tomado del relato de la pasi\u00f3n de san Lucas. De entrada, resulta llamativo que para celebrar la realeza de Jes\u00fas leamos un pasaje en el que lo encontramos en la cruz, pr\u00f3ximo a su muerte y en medio de las burlas de cuantos lo rodean. Pero es en esa situaci\u00f3n en la que el evangelista presenta a Jes\u00fas como rey, rompiendo as\u00ed con las expectativas mesi\u00e1nicas de muchos. Contemplemos despacio y con atenci\u00f3n esta escena para descubrir el sentido profundo que Lucas transmite con ella.<\/p>\n<p>En primer lugar, aparece el pueblo del que s\u00f3lo se dice que est\u00e1 mirando. Pero a continuaci\u00f3n se describe sucesivamente la actuaci\u00f3n de las autoridades, de los soldados y de uno de los malhechores. Todos ellos se burlan de Jes\u00fas. En el otro bando se sit\u00faa el \u201cbuen ladr\u00f3n\u201d, que se enfrenta al primer malhechor y defiende la inocencia de Jes\u00fas. Como hemos visto, las burlas se dirigen hacia su persona en tres andanadas sucesivas, y en todas ellas se repite el verbo \u201csalvar\u201d. Adem\u00e1s, se aplican a Jes\u00fas diversos \u201ct\u00edtulos\u201d. Es denominado \u201cMes\u00edas de Dios\u201d, \u201cel Elegido\u201d y \u201crey de los jud\u00edos\u201d, en tres frases en las que se cuestiona su capacidad para salvarse a s\u00ed mismo. Adem\u00e1s, en la inscripci\u00f3n que ponen sobre su cabeza especificando el delito por el que es condenado tambi\u00e9n estaba escrito: \u201cEste es el rey de los jud\u00edos\u201d. En boca de quienes las pronuncian, esas palabras no constituyen un reconocimiento de la dignidad de Jes\u00fas, ni expresan un \u00e1pice de fe en ninguno de ellos. Son m\u00e1s bien un insulto sarc\u00e1stico de aquellos que, victoriosos, creen haber desenmascarado a Jes\u00fas. Esperaban un Mes\u00edas-rey, poderoso, salvador, y lo que tienen delante es un despojo humano. El relato cambia de tono cuando entra en escena el buen ladr\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de recriminar la actitud del primero de los malhechores, las palabras de este buen ladr\u00f3n contienen el reconocimiento de la propia culpa, una declaraci\u00f3n de la inocencia de Jes\u00fas y la petici\u00f3n de que le tenga presente cuando vuelva como rey. A diferencia de los anteriores, \u00e9ste s\u00ed ha descubierto qui\u00e9n es Jes\u00fas. El evangelista, en l\u00ednea con el Antiguo Testamento, presenta a Jes\u00fas en la cruz como el cordero llevado al matadero, el Mes\u00edas sufriente, distinto del esperado por quienes lo insultaban. Como en el caso del publicano que le\u00edamos hace unas semanas (Lc 18,9-14), desde la fe y el reconocimiento de su situaci\u00f3n brota la s\u00faplica. En el umbral de la muerte, este buen ladr\u00f3n, en contraste con el otro, que no tiene temor de Dios, se dirige a Jes\u00fas desde la fe: cree realmente en su realeza, que un d\u00eda se manifestar\u00e1.<\/p>\n<p>Desde la cruz, Jes\u00fas completa el plan misericordioso de Dios. El perd\u00f3n a quienes lo crucifican (Lc 23,34) y la promesa al buen ladr\u00f3n de compartir su propio destino son la expresi\u00f3n de su victoria, del poder de un rey que tiene autoridad para perdonar. La triple oleada de insultos, con el \u201cs\u00e1lvate\u201d, es transformada en manifestaci\u00f3n de misericordia y salvaci\u00f3n. De esta manera subraya Lucas el aspecto salv\u00edfico de la crucifixi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas: exaltado como rey en la cruz, trae la salvaci\u00f3n a todos los seres humanos que sufren. Su victoria sobre la muerte constituye la manifestaci\u00f3n de su reinado no s\u00f3lo para los jud\u00edos, sino sobre todo el universo.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Lucas nos cuenta una historia del pasado: entre burlas e insultos, Jes\u00fas se manifiesta como rey a trav\u00e9s de su muerte en la cruz. S\u00f3lo uno es capaz de reconocer su realeza. Volvamos ahora la mirada a nuestros d\u00edas para meditar sobre el significado del reinado de Cristo en nuestra vida y en la de cuantos nos rodean.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Decir que Jes\u00fas es rey puede entenderse de muchas maneras:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo nos ayuda este pasaje a comprender la realeza de Jes\u00fas?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos manifestar en nuestras vidas que Jes\u00fas es nuestro rey, tal y como nos lo ha dado a entender el evangelio de hoy?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Jes\u00fas muere en la cruz en medio de las burlas de los que se sienten victoriosos.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQui\u00e9n tiene realmente m\u00e1s poder, el que castiga o el que perdona?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos llevar esta ense\u00f1anza a nuestro compromiso diario?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del segundo libro de Samuel 5, 1-3 En aquellos d\u00edas, todas las tribus de Israel se presentaron ante David en Hebr\u00f3n y le dijeron: \u00abHueso tuyo y carne tuya somos. 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