{"id":3011,"date":"2025-11-03T20:23:37","date_gmt":"2025-11-03T20:23:37","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=3011"},"modified":"2025-11-19T19:39:21","modified_gmt":"2025-11-19T19:39:21","slug":"lectio-divina-tiempo-ordinario-9-de-noviembre","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=3011","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; TIEMPO ORDINARIO 9 de noviembre \u00abNUESTRA SE\u00d1ORA DE LA ALMUDENA\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-ce4f9e8b-ce6a-4a16-becc-dd8cc0eeb227\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/LECTIO-DIVINA-NTRA.-SENORA-DE-LA-ALMUDENA-9-noviembre-.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO DIVINA &#8211; NTRA. SE\u00d1ORA DE LA ALMUDENA 9 de noviembre<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/LECTIO-DIVINA-NTRA.-SENORA-DE-LA-ALMUDENA-9-noviembre-.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-ce4f9e8b-ce6a-4a16-becc-dd8cc0eeb227\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>NUESTRA SE\u00d1ORA DE LA ALMUDENA <\/strong><\/h3>\n<h3><strong>PATRONA DE LA ARCHIDI\u00d3CESIS DE MADRID<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Lectura de la profec\u00eda de Zacar\u00edas 2, 14-17<\/strong><\/h3>\n<p>Al\u00e9grate y goza, Sion, pues voy a habitar en medio de ti -or\u00e1culo del Se\u00f1or-.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda se asociar\u00e1n al Se\u00f1or pueblos sin n\u00famero; ellos ser\u00e1n mi pueblo, y habitar\u00e9 en medio de ti.<\/p>\n<p>Entonces reconocer\u00e1s que el Se\u00f1or del universo me ha enviado a ti.<\/p>\n<p>Jud\u00e1 ser\u00e1 la herencia del Se\u00f1or, su lote en la tierra santa, y volver\u00e1 a elegir a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>\u00a1Silencio todo el mundo ante el Se\u00f1or que se levanta de su morada santa!<\/p>\n<h3><strong>Salmo Jdt 13, 18bcde. 19<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ T\u00fa eres el honor de nuestro pueblo.<\/strong><\/h4>\n<p>Hija, que el Dios alt\u00edsimo te bendiga<br \/>entre todas las mujeres de la tierra.<br \/>Alabado sea el Se\u00f1or,<br \/>el Dios que cre\u00f3 el cielo y tierra. R.\/<\/p>\n<p>Tu esperanza permanecer\u00e1<br \/>en el coraz\u00f3n de los hombres<br \/>que recuerdan el poder de Dios por siempre. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura del libro del Apocalipsis 21, 1-5a<\/strong><\/h3>\n<p>Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe.<\/p>\n<p>Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusal\u00e9n que descend\u00eda del cielo, de parte de Dios, preparada como una esposa que se ha adornado para su esposo.<\/p>\n<p>Y o\u00ed una gran voz desde el trono que dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u00abHe aqu\u00ed la morada de Dios entre los hombres, y morar\u00e1 entre ellos, y ellos ser\u00e1n su pueblo, y el \u201cDios con ellos\u201d ser\u00e1 su Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Y enjugar\u00e1 toda l\u00e1grima de sus ojos, y ya no habr\u00e1 muerte, ni duelo, ni llanto ni dolor, porque lo primero ha desaparecido.<\/p>\n<p>Y dijo el que est\u00e1 sentado en el trono:<\/p>\n<p>\u00abMira, hago nuevas todas las cosas\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Juan 19, 25-27<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, junto a la cruz de Jes\u00fas estaban su madre, la hermana de su madre, Mar\u00eda, la de Cleof\u00e1s, y Mar\u00eda, la Magdalena.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, al ver a su madre y junto a ella al disc\u00edpulo al que amaba, dijo a su madre:<\/p>\n<p>\u00abMujer, ah\u00ed tienes a tu hijo\u00bb.<\/p>\n<p>Luego, dijo al disc\u00edpulo:<\/p>\n<p>\u00abAh\u00ed tienes a tu madre\u00bb.<\/p>\n<p>Y desde aquella hora, el disc\u00edpulo la recibi\u00f3 como algo propio.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Fiesta de la Almudena:<\/strong> Su imagen fue descubierta milagrosamente en la cuesta de la Vega en 1085, hab\u00eda sido ocultada ante el avance de los musulmanes y Alfonso VI prometi\u00f3 buscarla cuando conquistara Toledo. Almudena viene de Almudaina, que significa ciudadela, fortificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Papa Pablo VI la declar\u00f3 oficialmente patrona de Madrid en 1977.<\/p>\n<p>Fueron grandes devotos de esta imagen de la virgen S. Isidro Labrador, su esposa Santa Mar\u00eda de la Cabeza y San Ildefonso de Toledo.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>Zacar\u00edas 2, 14-17<\/strong><\/h4>\n<p>Llamada a los exiliados. Se interrumpe el ritmo de las visiones para insertar este himno de gozo y alegr\u00eda que celebra la liberaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Al castigo de las naciones que oprimieron al pueblo de Dios sucede el j\u00fabilo de la liberaci\u00f3n de los oprimidos. El movimiento lo pone en marcha la predilecci\u00f3n de Dios por su pueblo. El destierro hab\u00eda sido castigo medicinal; por eso, el mismo Dios que los dispers\u00f3 estimula ahora la huida y el castigo de los opresores.<\/p>\n<p>El motivo de la alegr\u00eda de Si\u00f3n ser\u00e1 la presencia salvadora del Se\u00f1or en medio de ella.<\/p>\n<p>El pueblo ser\u00e1 numeroso, porque no s\u00f3lo volver\u00e1n los desterrados, sino que muchas naciones se har\u00e1n tambi\u00e9n pueblo de Dios.<\/p>\n<p>La perspectiva universalista, el mensaje consolador y el tono de alegr\u00eda recuerdan los or\u00e1culos del Segundo Isa\u00edas (Is 40-55)<\/p>\n<h4><strong>Apocalipsis 21, 1-5a<\/strong><\/h4>\n<p>La aparici\u00f3n de la ciudad santa, la nueva Jerusal\u00e9n, se presenta como la culminaci\u00f3n del libro; es la aspiraci\u00f3n de toda la aventura humana de la historia de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de la nueva Jerusal\u00e9n viene de Dios, su origen es divino y por ello instaura un nuevo orden de cosas y exige que todo lo viejo sea transformado. Juan declara que lo antiguo ha envejecido y ya no sirve (Is 65,17; 66,22). El mar, s\u00edmbolo de potencias hostiles, desaparecer\u00e1. Lo que era lugar de la conducta pecadora del hombre, el cielo y la tierra, deben ser cambiados; se van a representar unas bodas entre Cristo y la Iglesia. Las relaciones humanas ser\u00e1n nuevas. Y Dios mismo empezar\u00e1 a secar las l\u00e1grimas de dolor, y no habr\u00e1 m\u00e1s muerte, ni trabajo que oprima, porque eso pertenece al orden antiguo. La palabra de las profec\u00edas (Is 25,8; 35,10; 65,19; Ap 7,16) se cumple.<\/p>\n<p>La presencia de la nueva Jerusal\u00e9n, regalo gratuito de Dios, colma las aspiraciones de las mejores p\u00e1ginas de la Biblia, se realiza la uni\u00f3n, ya para siempre, de Dios con la humanidad transformada. Se cumple lo que ansiaba la humanidad, y que de tantas formas ha expresado la Biblia: la marcha del \u00c9xodo; los anhelos de los profetas y de los reyes del pueblo. Se materializa la aspiraci\u00f3n del mismo Dios por plantar, de una vez por todas, una tienda permanente (Ez 48,35; Zac 14,16): la morada de Dios con la humanidad, la presencia estable de Dios entre los hombres, Dios con nosotros (Zac 8,8), la revelaci\u00f3n de Dios como Padre y del pueblo como hijo (2Sam 7,14; Heb 1,5; Rom 8,15.29), Dios, padre de todos. Se realiza as\u00ed por fin el ideal de la alianza.<\/p>\n<p>Dios, con su poder creador, hace nuevas estas realidades, hace un nuevo g\u00e9nesis.<\/p>\n<h4><strong>Juan 19, 25-27<\/strong><\/h4>\n<p>En este pasaje, se nos invita a contemplar la muerte del Se\u00f1or en la cruz con la misma mirada de fe que el evangelista nos propone. Y descubrir que esta es la hora de la victoria de Jes\u00fas, la hora de su glorificaci\u00f3n, la hora en la que culmina la misi\u00f3n que el Padre le hab\u00eda encomendado.<\/p>\n<p>El evangelio de Juan nos sit\u00faa junto a la cruz de Jes\u00fas, en el mismo lugar donde estaban su madre y el disc\u00edpulo amado. Desde all\u00ed, el evangelista nos invita a mirar al Traspasado con los ojos de la fe. Esa mirada creyente nos ayudar\u00e1 a comprender que sus heridas nos han curado; que, m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias, el Crucificado es el Glorificado; que su muerte no es la demostraci\u00f3n de su fracaso, sino el signo de su victoria; que su coraz\u00f3n abierto es la se\u00f1al m\u00e1s grande de su amor por nosotros.<\/p>\n<p>La madre de Jes\u00fas est\u00e1 junto a su hijo que sufre. Al verse en trance de muerte, Jes\u00fas, hijo \u00fanico de Mar\u00eda, se preocupa por el futuro incierto de su madre viuda, y la encomienda a los cuidados de su mejor amigo, que la acoge desde aquel momento en su propia casa. Hasta aqu\u00ed llega lo que podemos ver con los ojos del cuerpo. Pero el evangelista nos invita a abrir los ojos de la fe y seguir las pistas que nos ha ido dejando en forma de expresiones simb\u00f3licas.<\/p>\n<p>La presencia de Mar\u00eda, su reaparici\u00f3n, nos recuerda la \u00faltima vez en la que la vimos actuar con ocasi\u00f3n de las bodas de Can\u00e1 (Jn 2,1-12). Entonces, Jes\u00fas, se resisti\u00f3 a actuar porque todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora. Fue su madre la que le pidi\u00f3 mostrar su gloria antes de tiempo. Al pie de la cruz esa hora ha llegado y Mar\u00eda est\u00e1 de nuevo junto a \u00e9l. En Can\u00e1, Jes\u00fas transform\u00f3 el agua en vino por insinuaci\u00f3n de su madre. Ahora brotar\u00e1 de su costado sangre y agua y ella estar\u00e1 all\u00ed para recoger el vino nuevo que sellar\u00e1 la Alianza definitiva de Dios con los hombres.<\/p>\n<p>En esta escena, Mar\u00eda no hace s\u00f3lo el papel de madre de Jes\u00fas. Su maternidad se extiende a una multitud de nuevos hijos simbolizados por el \u201c<em>disc\u00edpulo amado<\/em>\u201d. Mar\u00eda personifica a la Iglesia y el \u201c<em>disc\u00edpulo amado<\/em>\u201d representa al seguidor ideal de Jes\u00fas, al verdadero creyente que es capaz de perseverar hasta el final con su Maestro. La muerte de Jes\u00fas es fuente de fecundidad porque, gracias a ella, su madre se convertir\u00e1 en madre de todos aquellos que le siguen. Por eso es llamada \u201c<em>mujer<\/em>\u201d, para recordarnos que es la Nueva Eva, capaz de dar a luz una humanidad renovada (Gn 4,1).<\/p>\n<p>Contemplar al Crucificado con los ojos de la fe nos cura, nos salva y nos da la vida eterna. Fijar la vista en el Traspasado nos exige solidarizarnos con \u00c9l e identificarnos con su destino.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Miramos nuestra vida<\/strong><\/p>\n<p>Al contemplar al Crucificado con los ojos de la fe, como hace Mar\u00eda, hemos descubierto que su sufrimiento no ha sido in\u00fatil. Su sacrificio es fuente de vida para todos. De su coraz\u00f3n abierto brota el Esp\u00edritu que renueva la humanidad. Si nos situamos al pie de las cruces de nuestros hermanos que sufren y desde all\u00ed los miramos con la misma mirada de fe con la que hemos contemplado al Traspasado, seguro que encontramos motivos para permanecer junto a ellos. Sus heridas, sus llagas, sus corazones desgarrados&#8230; pueden ser el lugar en el que Dios nos d\u00e9 a beber del agua de la vida.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>En nuestra vida:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer para vivir nuestro sufrimiento desde la esperanza y no desde el des\u00e1nimo?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>En este mundo:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 manera deber\u00edamos acercarnos a los \u201c<em>crucificados<\/em>\u201d y \u201c<em>traspasados<\/em>\u201d de nuestro mundo?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos ofrecerles consuelo y animarlos a seguir luchando?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>En el camino del discipulado:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo nos ayuda la identificaci\u00f3n y cercan\u00eda de Mar\u00eda y de Juan con respecto a Jes\u00fas para sentirnos en el camino del discipulado?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NUESTRA SE\u00d1ORA DE LA ALMUDENA PATRONA DE LA ARCHIDI\u00d3CESIS DE MADRID Lectura de la profec\u00eda de Zacar\u00edas 2, 14-17 Al\u00e9grate y goza, Sion, pues voy a habitar en medio de ti -or\u00e1culo del Se\u00f1or-. Aquel d\u00eda se asociar\u00e1n al Se\u00f1or pueblos sin n\u00famero; ellos ser\u00e1n mi pueblo, y habitar\u00e9 en medio de ti. Entonces reconocer\u00e1s &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=3011\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLECTIO DIVINA &#8211; TIEMPO ORDINARIO 9 de noviembre \u00abNUESTRA SE\u00d1ORA DE LA ALMUDENA\u00bb\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"ppma_author":[52],"class_list":["post-3011","page","type-page","status-publish","hentry"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3011"}],"collection":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3011"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3011\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3089,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3011\/revisions\/3089"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3011"}],"wp:term":[{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=3011"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}