{"id":2972,"date":"2025-10-09T16:25:48","date_gmt":"2025-10-09T16:25:48","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=2972"},"modified":"2025-10-17T15:50:47","modified_gmt":"2025-10-17T15:50:47","slug":"lectio-divina-ciclo-c-tiempo-ordinario-domingo-xxix","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=2972","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO C &#8211; TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XXIX"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-7c7533a3-3ecd-46f9-9aa1-d3c8acce65cb\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/LECTIO-CICLO-C-TIEMPO-ORDINARIO-29-.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO C &#8211; TIEMPO ORDINARIO 29<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/LECTIO-CICLO-C-TIEMPO-ORDINARIO-29-.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-7c7533a3-3ecd-46f9-9aa1-d3c8acce65cb\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro del \u00c9xodo 17, 8-13<\/strong><\/h3>\n<p>En aquellos d\u00edas, Amalec vino y atac\u00f3 a Israel en Refid\u00edn.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s dijo a Josu\u00e9:<\/p>\n<p>\u00abEscoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Ma\u00f1ana yo estar\u00e9 en pie en la cima del monte, con el bast\u00f3n de Dios en la mano\u00bb.<\/p>\n<p>Hizo Josu\u00e9 lo que le dec\u00eda Mois\u00e9s, y atac\u00f3 a Amalec; entretanto, Mois\u00e9s, Aar\u00f3n y Jur sub\u00edan a la cima del monte.<\/p>\n<p>Mientras Mois\u00e9s ten\u00eda en alto las manos, venc\u00eda Israel; mientras las ten\u00eda bajadas, venc\u00eda Amalec. Y, como le pesaban los brazos, sus compa\u00f1eros tomaron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentase; mientras, Aar\u00f3n y Jur le sosten\u00edan los brazos, uno a cada lado.<\/p>\n<p>As\u00ed resistieron en alto sus brazos hasta la puesta del sol.<\/p>\n<p>Josu\u00e9 derrot\u00f3 a Amalec y a su pueblo, a filo de espada.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 120, 1bc-2. 3-4. 5-6. 7-8<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Nuestro auxilio es el nombre del Se\u00f1or, que hizo el cielo y la tierra.<\/strong><\/h4>\n<p>Levanto mis ojos a los montes:<br \/>\u00bfde d\u00f3nde me vendr\u00e1 el auxilio?<br \/>El auxilio me viene del Se\u00f1or,<br \/>que hizo el cielo y la tierra. R.\/<\/p>\n<p>No permitir\u00e1 que resbale tu pie,<br \/>tu guardi\u00e1n no duerme;<br \/>no duerme ni reposa<strong><br \/><\/strong>el guardi\u00e1n de Israel. R.\/<\/p>\n<p>El Se\u00f1or te guarda a su sombra,<br \/>est\u00e1 a tu derecha;<br \/>de d\u00eda el sol no te har\u00e1 da\u00f1o,<br \/>ni la luna de noche. R.\/<\/p>\n<p>El Se\u00f1or te guarda de todo mal,<br \/>\u00e9l guarda tu alma;<br \/>el Se\u00f1or guarda tus entradas y salidas,<br \/>ahora y por siempre. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la segunda carta del ap\u00f3stol san Pablo a Timoteo 3,14 &#8211; 4,2<\/strong><\/h3>\n<p>Querido hermano:<\/p>\n<p>Permanece en lo que aprendiste y cre\u00edste, consciente de qui\u00e9nes lo aprendiste, y que desde ni\u00f1o conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabidur\u00eda que conduce a la salvaci\u00f3n por medio de la fe en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Toda Escritura es inspirada por Dios y adem\u00e1s \u00fatil para ense\u00f1ar, para arg\u00fcir, para corregir, para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y est\u00e9 preparado para toda obra buena.<\/p>\n<p>Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jes\u00fas, que ha de juzgar a vivos y a muertos, por su manifestaci\u00f3n y por su reino: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, reprocha, exhorta con toda magnanimidad y doctrina.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas 18, 1-8<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dec\u00eda a sus disc\u00edpulos una par\u00e1bola para ense\u00f1arles que es necesario orar siempre, sin desfallecer.<\/p>\n<p>\u00abHab\u00eda un juez en una ciudad que ni tem\u00eda a Dios ni le importaban los hombres.<\/p>\n<p>En aquella ciudad hab\u00eda una viuda que sol\u00eda ir a decirle:<\/p>\n<p>\u201cHazme justicia frente a mi adversario\u201d.<\/p>\n<p>Por alg\u00fan tiempo se estuvo negando, pero despu\u00e9s se dijo a s\u00ed mismo:<\/p>\n<p>\u201cAunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me est\u00e1 molestando, le voy a hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Y el Se\u00f1or a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abFijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, \u00bfno har\u00e1 justicia a sus elegidos que claman ante \u00e9l d\u00eda y noche?; \u00bfo les dar\u00e1 largas? Os digo que les har\u00e1 justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, \u00bfencontrar\u00e1 esta fe en la tierra?\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Las lecturas de este domingo son un est\u00edmulo en nuestra vida de oraci\u00f3n. <em>\u201cP<\/em><em>ara ense\u00f1arles que es necesario orar siempre, sin desfallecer\u201d <\/em>Jes\u00fas cuenta a sus disc\u00edpulos una par\u00e1bola con el relato de una viuda que clama justicia al juez. Otro testimonio sobre la oraci\u00f3n constante lo encontramos en Mois\u00e9s, en el pasaje del libro del \u00c9xodo. En el trasfondo de ambos textos est\u00e1 la confianza en el Dios cercano, que, como dice el salmo, guarda la vida de sus elegidos.<\/p>\n<p>Desde esta convicci\u00f3n hacemos las lecturas de hoy, sabiendo, como el autor de la carta a Timoteo, que en la Palabra encontramos el camino de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>Jes\u00fas contin\u00faa instruyendo a sus disc\u00edpulos. Lo hace en esta ocasi\u00f3n mediante una par\u00e1bola que s\u00f3lo encontramos en el evangelio de Lucas y que tiene bastantes similitudes con la del amigo inoportuno (Lc 11,5-13). La comunidad cristiana es invitada a sostener su fe mediante la oraci\u00f3n constante y la esperanza en la realizaci\u00f3n de la justicia: Dios no olvida a sus elegidos.<\/p>\n<p>En el pasaje de este domingo, nos encontramos con una par\u00e1bola de Jes\u00fas (vv 2-5) enmarcada por un vers\u00edculo introductorio (v 1) que determina el sentido de sus palabras y por unos vers\u00edculos finales (vv 6-7) en los que se comenta esa par\u00e1bola aplicada a la vida de los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Ya hemos podido comprobar c\u00f3mo la oraci\u00f3n es un tema fundamental en el tercer evangelio. Por una parte, Lucas presenta en infinidad de ocasiones a Jes\u00fas orando: en el bautismo, tras la curaci\u00f3n de un leproso, la noche anterior a la elecci\u00f3n de los Doce, en la transfiguraci\u00f3n&#8230; Marcos y Mateo recogen estos mismos pasajes, pero en ninguno de ellos mencionan la oraci\u00f3n de Jes\u00fas. Se trata pues de algo caracter\u00edstico de Lucas, que indica su inter\u00e9s por este tema. Por otra parte, Jes\u00fas ense\u00f1a a orar a sus disc\u00edpulos. Les habla de una oraci\u00f3n que brota desde una actitud de conversi\u00f3n y humildad, como la que descubrimos en las palabras del hijo pr\u00f3digo al padre o en la oraci\u00f3n del publicano; de una oraci\u00f3n que ha de ser fuerte, insistente, como lo es la petici\u00f3n del amigo inoportuno o la de la viuda de la par\u00e1bola que leemos hoy.<\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola nos sit\u00faa en dos momentos distintos. En el primero de ellos (vv 2 y 3) son presentados los dos protagonistas y se explica la relaci\u00f3n que se ha establecido entre ambos. En el segundo (vv 4 y 5) se cuenta el desenlace de la situaci\u00f3n. Comenzaremos a fijarnos en los personajes que aparecen en la par\u00e1bola.<\/p>\n<p>El primero en ser presentado es un juez de quien no se valora el ejercicio de su profesi\u00f3n, sino su moralidad, pues desobedece los mandamientos supremos del amor a Dios y al pr\u00f3jimo. A continuaci\u00f3n es presentada una viuda que encarna la dependencia y la fragilidad y que en el contexto del evangelio de Lucas, preocupado por los pobres y los d\u00e9biles, es beneficiaria de la misericordia salvadora de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La mujer reclama del juez que le haga justicia. Lo hace sin cesar, constantemente: sin otra ayuda que su propia insistencia, una y otra vez expone su petici\u00f3n. Inicialmente, el juez no atiende a sus demandas, pero pasado un tiempo recapacita y decide actuar.<\/p>\n<p>La segunda parte de la par\u00e1bola, introducida por el tiempo que pasa sin que la viuda sea atendida, contiene la reflexi\u00f3n del juez. De nuevo es presentado como alguien que ni teme a Dios ni respeta a nadie, y, precisamente partiendo de esa moralidad, se proponen los interesados motivos que provocan su cambio de actitud. No es su compromiso con la justicia lo que le mueve, sino el cansancio ante la constante demanda de la viuda y, tal vez, el miedo de que su prestigio en la ciudad se vea da\u00f1ado.<\/p>\n<p>Los vers\u00edculos finales del pasaje contienen una aplicaci\u00f3n de la par\u00e1bola a la vida de los oyentes. Jes\u00fas comienza haciendo recapacitar a cuantos le escuchan sobre la forma de actuar del juez inicuo, que decide hacer justicia a la viuda aunque sea por puro inter\u00e9s personal, de este modo, los oyentes de Jes\u00fas podr\u00e1n imaginar la manera de ser de Dios, pues si un juez tan malvado acaba atendiendo la s\u00faplica de la mujer, con m\u00e1s raz\u00f3n atender\u00e1 el Se\u00f1or el clamor de sus fieles. Esta idea y la comparaci\u00f3n entre la viuda y los elegidos se corroboran con las dos preguntas del vers\u00edculo 7. Como aquella viuda, tambi\u00e9n los elegidos, es decir la comunidad cristiana clama al Se\u00f1or d\u00eda y noche porque est\u00e1n privados de sus derechos en medio de una sociedad hostil que los margina. La consecuencia es clara: deben perseverar en la oraci\u00f3n, porque Dios les har\u00e1 justicia sin tardar.<\/p>\n<p>La \u00faltima frase del texto (v.8) nos hace volver la mirada sobre la venida del Hijo del hombre, un tema que se hab\u00eda tratado en los vers\u00edculos anteriores al pasaje de hoy y que replantea la cuesti\u00f3n ya abordada al comienzo: la necesidad de no desfallecer ni desanimarse, aunque parezca que la actuaci\u00f3n de Dios se retrasa demasiado. La comunidad cristiana debe vivir este tiempo de espera desde la oraci\u00f3n incesante que es expresi\u00f3n de una fe hecha confianza.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Tambi\u00e9n nosotros, como los cristianos a quienes Lucas dirige sus palabras, vivimos en medio de dificultades, sintiendo el cansancio de la espera y, en ocasiones, el debilitamiento de nuestra fe. Como ellos, somos invitados a revitalizar nuestra vida de oraci\u00f3n y a animar nuestra fe, en la confianza de que Dios no har\u00e1 o\u00eddos sordos a quienes claman a \u00c9l noche y d\u00eda.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Nuestro Dios no est\u00e1 sordo ante la s\u00faplica de sus hijos:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es el Dios en quien nos invita a confiar el pasaje de hoy?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo nos anima a relacionarnos con \u00c9l?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Fe y oraci\u00f3n van unidas, como nos ense\u00f1a el pasaje:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 papel juega la oraci\u00f3n en nuestra vida de fe?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong><em>\u201c\u00bfN<\/em><\/strong><strong><em>o har\u00e1 Dios justicia a sus elegidos<\/em><\/strong><strong><em>?\u201d.<\/em><\/strong><strong> Desde lo que hemos le\u00eddo en este pasaje,<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 razones encuentro en mi vida para seguir rezando sin perder la esperanza?<\/p>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro del \u00c9xodo 17, 8-13 En aquellos d\u00edas, Amalec vino y atac\u00f3 a Israel en Refid\u00edn. 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