{"id":2738,"date":"2025-07-19T16:41:22","date_gmt":"2025-07-19T16:41:22","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=2738"},"modified":"2025-07-19T16:41:23","modified_gmt":"2025-07-19T16:41:23","slug":"lectio-divina-ciclo-c-tiempo-ordinario-domingo-xix","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=2738","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO C &#8211; TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XIX"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-eb0b5786-778a-4833-9d04-d450bf1c8766\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/LECTIO-CICLO-C-TIEMPO-ORDINARIO-19.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO C &#8211; TIEMPO ORDINARIO 19<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/LECTIO-CICLO-C-TIEMPO-ORDINARIO-19.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-eb0b5786-778a-4833-9d04-d450bf1c8766\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de la Sabidur\u00eda 18,6-9<\/strong><\/h3>\n<p>La noche de la liberaci\u00f3n les fue preanunciada a nuestros antepasados, para que, sabiendo con certeza en qu\u00e9 promesas cre\u00edan, tuvieran buen \u00e1nimo.<\/p>\n<p>Tu pueblo esperaba la salvaci\u00f3n de los justos y la perdici\u00f3n de los enemigos, pues con lo que castigaste a los adversarios, nos glorificaste a nosotros, llam\u00e1ndonos a ti.<\/p>\n<p>Los piadosos hijos de los justos ofrec\u00edan sacrificios en secreto y establecieron un\u00e1nimes esta ley divina: que los fieles compartir\u00edan los mismos bienes y peligros, despu\u00e9s de haber cantado las alabanzas de los antepasados.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 32, 1 y 12. 18-19. 20 y 22<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Dichoso el pueblo que el Se\u00f1or se escogi\u00f3 como heredad.<\/strong><\/h4>\n<p>Aclamad, justos, al Se\u00f1or,<br \/>que merece la alabanza de los buenos.<br \/>Dichosa la naci\u00f3n cuyo Dios es el Se\u00f1or,<br \/>el pueblo que \u00e9l se escogi\u00f3 como heredad. R.\/<\/p>\n<p>Los ojos del Se\u00f1or est\u00e1n puestos en quien lo teme,<br \/>en los que esperan su misericordia,<br \/>para librar sus vidas de la muerte<br \/>y reanimarlos en tiempo de hambre. R.\/<\/p>\n<p>Nosotros aguardamos al Se\u00f1or:<br \/>\u00e9l es nuestro auxilio y escudo.<br \/>Que tu misericordia, Se\u00f1or, venga sobre nosotros,<br \/>como los esperamos de ti. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta a los Hebreos 11, 1-2. 8-19<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>La fe es fundamento de lo que se espera, y garant\u00eda de lo que no se ve.<\/p>\n<p>Por ella son recordados los antiguos.<\/p>\n<p>Por la fe obedeci\u00f3 Abrah\u00e1n a la llamada y sali\u00f3 hacia la tierra que iba a recibir en heredad. Sali\u00f3 sin saber ad\u00f3nde iba.<\/p>\n<p>Por la fe vivi\u00f3 como extranjero en la tierra prometida, habitando en tiendas, y lo mismo Isaac y Jacob, herederos de la misma promesa, mientras esperaba la ciudad de s\u00f3lidos cimientos cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.<\/p>\n<p>Por la fe tambi\u00e9n Sara, siendo est\u00e9ril, obtuvo \u201cvigor para concebir\u201d cuando ya le hab\u00eda pasado la edad, porque consider\u00f3 fiel al que se lo promet\u00eda.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, de un hombre, marcado ya por la muerte, nacieron hijos numerosos, como las estrellas del cielo y como la arena incontable de las playas.<\/p>\n<p>Con fe murieron todos estos, sin haber recibido las promesas, sino vi\u00e9ndolas y salud\u00e1ndolas de lejos, confesaron que eran hu\u00e9spedes y peregrinos en la tierra.<\/p>\n<p>Es claro que los que as\u00ed hablan est\u00e1n buscando una patria; pues si a\u00f1oraban la patria de donde hab\u00edan salido, estaban a tiempo para volver.<\/p>\n<p>Pero ellos ansiaban una patria mejor, la del cielo.<\/p>\n<p>Por eso Dios no tiene reparo en llamarse su Dios: porque les ten\u00eda preparada una ciudad.<\/p>\n<p>Por la fe, Abrah\u00e1n, puesto a prueba, ofreci\u00f3 a Isaac: ofreci\u00f3 a su hijo \u00fanico, el destinatario de la promesa, del cual le hab\u00eda dicho Dios: \u00abIsaac continuar\u00e1 tu descendencia\u00bb.<\/p>\n<p>Pero Abrah\u00e1n pens\u00f3 que Dios tiene poder hasta para resucitar de entre los muertos, de donde en cierto sentido recobr\u00f3 a Isaac.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas 12,32-48<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abNo temas, peque\u00f1o reba\u00f1o, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.<\/p>\n<p>Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde est\u00e1 vuestro tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n vuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Tened ce\u00f1ida vuestra cintura y encendidas las l\u00e1mparas. Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su se\u00f1or vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.<\/p>\n<p>Bienaventurados aquellos criados a quienes el se\u00f1or, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que se ce\u00f1ir\u00e1, los har\u00e1 sentar a la mesa y, acerc\u00e1ndose, les ir\u00e1 sirviendo.<\/p>\n<p>Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra as\u00ed, bienaventurados ellos.<\/p>\n<p>Comprended que si supiera el due\u00f1o de casa a qu\u00e9 hora viene el ladr\u00f3n, velar\u00eda y no le dejar\u00eda abrir un boquete en casa.<\/p>\n<p>Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos pens\u00e9is viene el Hijo del hombre\u00bb.<\/p>\n<p>Pedro le dijo:<\/p>\n<p>\u00abSe\u00f1or, \u00bfdices esta par\u00e1bola por nosotros o por todos?\u00bb.<\/p>\n<p>Y el Se\u00f1or dijo:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQui\u00e9n es el administrador fiel y prudente a quien el se\u00f1or pondr\u00e1 al frente de su servidumbre para que reparta la raci\u00f3n de alimento a sus horas?<\/p>\n<p>Bienaventurado aquel criado a quien su se\u00f1or, al llegar, lo encuentre port\u00e1ndose as\u00ed. En verdad os digo que lo pondr\u00e1 al frente de todos sus bienes.<\/p>\n<p>Pero si aquel criado dijere para sus adentros: \u201cMi se\u00f1or tarda en llegar\u201d, y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendr\u00e1 el se\u00f1or de ese criado el d\u00eda que no espera y a la hora que no sabe y los castigar\u00e1 con rigor, y le har\u00e1 compartir la suerte de los que no son fieles.<\/p>\n<p>El criado que, conociendo la voluntad de su se\u00f1or, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibir\u00e1 muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibir\u00e1 menos.<\/p>\n<p>Al que mucho se le dio, mucho se le reclamar\u00e1; al que mucho se le confi\u00f3, m\u00e1s a\u00fan se le pedir\u00e1\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>En el Evangelio de la Liturgia de hoy, Jes\u00fas habla a los disc\u00edpulos para tranquilizarles de todo temor e invitarlos a estar alerta. Son dos las exhortaciones fundamentales que les dirige: la primera es \u00abno temas, peque\u00f1o reba\u00f1o\u00bb (Lc\u00a012,32); la segunda \u00abest\u00e9n preparados\u00bb (v. 35). \u201cNo temas\u201d y \u201cest\u00e9n preparados\u201d. Se trata de dos palabras-clave para derrotar los miedos que a veces nos paralizan y para superar la tentaci\u00f3n de una vida pasiva, adormecida. \u201cNo temas\u201d y \u201cest\u00e9n preparados\u201d: deteng\u00e1monos en estas dos invitaciones. (Papa Francisco, 07-08-2022)<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO (Comentarios al Antiguo y al Nuevo Testamento. La Casa de la Biblia)<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Libro de la Sabidur\u00eda 18,6-9<\/strong>. El desarrollo de la narraci\u00f3n [\u2026] se desdobla en dos fases: noche de salvaci\u00f3n para Israel (Sab 18,6-9) y de exterminio para los egipcios (Sab 18,10-19). Los hebreos esperaban la liberaci\u00f3n que se realiz\u00f3 en aquella noche. Los patriarcas hab\u00edan transmitido la promesa de la liberaci\u00f3n de la tierra extranjera en que ser\u00edan oprimidos (Gn 15,13s; 26,3).<\/p>\n<p><strong>Carta a los Hebreos 11, 1-2. 8-19. Abrah\u00e1n y los patriarcas. <\/strong>La fe explica la salida de Abrah\u00e1n de su tierra y parentela y toda su peregrinaci\u00f3n, y la de sus descendientes. S\u00f3lo la esperanza-seguridad, adquirida en la fe, de una ciudad firme pudo moverlos a ello. De la fe, de haber dado cr\u00e9dito al que formula las promesas de una descendencia numerosa, a pesar de que todo lo visible (edad, esterilidad\u2026) estaba en contra, procede la fecundidad de Sara.<\/p>\n<p>La fe fue ya para todos ellos una visi\u00f3n anticipada de las promesas con lo que se obtiene una cierta posesi\u00f3n. En virtud de ella asumieron su condici\u00f3n de peregrinos y extranjeros, anhelando constantemente la ciudad del cielo, firme y consistente, dise\u00f1ada y ornamentada por Dios mismo como morada para ellos.<\/p>\n<p>El resto de la historia patriarcal acent\u00faa este caminar en la fe, especialmente el sacrificio de Isaac, prueba suprema para Abrah\u00e1n por tratarse del heredero de la promesa, prueba de la que triunfa por la seguridad firme de que Dios tiene poder incluso para devolver la vida a los muertos.<\/p>\n<p><strong>Evangelio seg\u00fan san Lucas 12,32-48. Invitaci\u00f3n a la vigilancia y a la fidelidad.<\/strong> Se re\u00fanen en este texto varias par\u00e1bolas que exhortan a los creyentes a permanecer vigilantes en la espera de la venida del Se\u00f1or. M\u00e1s que poner el inter\u00e9s en las posesiones, el disc\u00edpulo de Jes\u00fas debe estar esperando su venida. Este es el tema que desarrolla la primera par\u00e1bola (Lc 12,35-38). Probablemente en la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas se relacionaba con la venida del reino, pero Lucas la lee a la luz de la venida del Hijo del hombre e incluso introduce, con respecto al texto similar de Mt 25,1-13, alg\u00fan rasgo que personaliza m\u00e1s la espera (Lc 12,37b). La segunda par\u00e1bola (Lc 12,39-40) apunta a la incertidumbre de la hora de la venida del Se\u00f1or (Lc 17,24; 21,34-35; 1 Tes 5,2). Lo que se quiere inculcar no es tanto la vigilancia como el estar preparados, pues el que viene es el Hijo del hombre que se manifiesta como juez.<\/p>\n<p>La tercera par\u00e1bola (Lc 12,4) parece dirigirse, as\u00ed se deducir\u00eda de la pregunta de Pedro, a los responsables de la Iglesia, aunque en la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas deb\u00eda ser una cr\u00edtica de los jefes del pueblo de Israel. El ministro prudente debe permanecer fiel a su tarea hasta que el Se\u00f1or venga. Si descuida su servicio para con los dem\u00e1s, ser\u00e1 castigado en el momento del juicio. La comunidad cristiana tiene en realidad una sola cabeza y un solo Se\u00f1or, Jes\u00fas resucitado (Mt 23,8-10). Todos los dem\u00e1s, aunque ocupen puestos de responsabilidad, son servidores y hermanos. El presidir la comunidad de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas no se puede nunca transformar en poder o autoridad. El texto de la par\u00e1bola ha sufrido una segunda actualizaci\u00f3n para adaptarse a la escatolog\u00eda humana, que ya no presenta la venida del Se\u00f1or como inminente (Lc 12,45). El retraso de esta venida le sirve a Lucas para advertir a los responsables de la comunidad que no se aprovechen de esta tardanza para actuar irresponsablemente.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n nos viene dada en los dos \u00faltimos vers\u00edculos en los que se diversifica el castigo seg\u00fan que la desobediencia haya sido intencionada o no. Los primeros ser\u00e1n castigados m\u00e1s severamente. En cualquier caso, estas l\u00edneas subrayan la mayor responsabilidad que en la Iglesia tienen aquellos que podemos llamar sus l\u00edderes. Es algo que el pueblo de Israel hab\u00eda experimentado previamente: la elecci\u00f3n no es un privilegio sino una responsabilidad acrecentada (Jr 2,19; Am 3,2; Os 4,4-11). Y as\u00ed debemos vivirla todos los creyentes que formamos parte del nuevo pueblo de Dios. La \u00faltima afirmaci\u00f3n (Lc 12,48b) tiene una clara aplicaci\u00f3n a los responsables comunitarios, pero puede tambi\u00e9n aplicarse a todos los que han recibido dones materiales o espirituales.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><strong><em>\u201cLa fe es fundamento de lo que se espera, y garant\u00eda de lo que no se ve\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La fe alimenta nuestra esperanza y la esperanza abre nuestro futuro. \u00bfLo vives as\u00ed?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u201cNo temas\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Nuestros miedos nos hacen dudar, a veces nos paralizan, \u00bfte dejas guiar por Dios para superar tus miedos, asumiendo tu peque\u00f1ez?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong><em>\u201cEstad preparados, porque a la hora que menos pens\u00e9is viene el Hijo del hombre\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfVives del modo en que te gustar\u00eda que Dios te encontrara?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tendr\u00edas que cambiar para estar preparado al encuentro con \u00c9l?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de la Sabidur\u00eda 18,6-9 La noche de la liberaci\u00f3n les fue preanunciada a nuestros antepasados, para que, sabiendo con certeza en qu\u00e9 promesas cre\u00edan, tuvieran buen \u00e1nimo. 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