{"id":2360,"date":"2025-06-20T17:40:43","date_gmt":"2025-06-20T17:40:43","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=2360"},"modified":"2025-06-20T17:51:46","modified_gmt":"2025-06-20T17:51:46","slug":"lectio-divina-ciclo-c-tiempo-ordinario-domingo-xiii-solemnidad-santos-pedro-y-pablo-apostoles","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=2360","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO C &#8211; TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XIII \u2013 SOLEMNIDAD, SANTOS PEDRO Y PABLO, AP\u00d3STOLES"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-a9923ce4-1b8e-42a4-b970-009b3cceb514\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/LECTIO-CICLO-C-TIEMPO-ORDINARIO-13-SANTOS-PEDRO-Y-PABLO.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO C &#8211; TIEMPO ORDINARIO 13 &#8211; SANTOS PEDRO Y PABLO<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/LECTIO-CICLO-C-TIEMPO-ORDINARIO-13-SANTOS-PEDRO-Y-PABLO.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-a9923ce4-1b8e-42a4-b970-009b3cceb514\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 12, 1-11<\/strong><\/h3>\n<p>En aquellos d\u00edas, el rey Herodes decidi\u00f3 arrestar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan. Al ver que esto agradaba a los jud\u00edos, decidi\u00f3 detener tambi\u00e9n a Pedro. Eran los d\u00edas de los \u00c1cimos. Despu\u00e9s de prenderlo, lo meti\u00f3 en la c\u00e1rcel, entreg\u00e1ndolo a la custodia de cuatro piquetes de cuatro soldados cada uno; ten\u00eda intenci\u00f3n de presentarlo al pueblo pasadas las fiestas de Pascua. Mientras Pedro estaba en la c\u00e1rcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por \u00e9l.<\/p>\n<p>Cuando Herodes iba a conducirlo al tribunal, aquella misma noche, estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con cadenas. Los centinelas hac\u00edan guardia a la puerta de la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>De repente, se present\u00f3 el \u00e1ngel del Se\u00f1or, y se ilumin\u00f3 la celda. Tocando a Pedro en el costado, lo despert\u00f3 y le dijo:<\/p>\n<p>\u00abDate prisa, lev\u00e1ntate\u00bb.<\/p>\n<p>Las cadenas se le cayeron de las manos, y el \u00e1ngel a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abPonte el cintur\u00f3n y las sandalias\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed lo hizo, y el \u00e1ngel le dijo:<\/p>\n<p>\u00abEnvu\u00e9lvete en el manto y s\u00edgueme\u00bb.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 y lo segu\u00eda, sin acabar de creerse que era realidad lo que hac\u00eda el \u00e1ngel, pues se figuraba que estaba viendo una visi\u00f3n. Despu\u00e9s de atravesar la primera y la segunda guardia, llegaron al port\u00f3n de hierro que daba a la ciudad, que se abri\u00f3 solo ante ellos. Salieron y anduvieron una calle y de pronto se march\u00f3 el \u00e1ngel.<\/p>\n<p>Pedro volvi\u00f3 en s\u00ed y dijo:<\/p>\n<p>\u00abAhora s\u00e9 realmente que el Se\u00f1or ha enviado a su \u00e1ngel para librarme de las manos de Herodes y de toda la expectaci\u00f3n del pueblo de los jud\u00edos\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ El Se\u00f1or me libr\u00f3 de todas mis ansias.<\/strong><\/h4>\n<p>Bendigo al Se\u00f1or en todo momento,<br \/>su alabanza est\u00e1 siempre en mi boca;<br \/>mi alma se glor\u00eda en el Se\u00f1or:<br \/>que los humildes lo escuchen y se alegren. R.\/<\/p>\n<p>Proclamad conmigo la grandeza del Se\u00f1or,<br \/>ensalcemos juntos su nombre.<br \/>Yo consult\u00e9 al Se\u00f1or, y me respondi\u00f3,<br \/>me libr\u00f3 de todas mis ansias. R.\/<\/p>\n<p>Contempladlo, y quedar\u00e9is radiantes,<br \/>vuestro rostro no se avergonzar\u00e1.<br \/>El afligido invoc\u00f3 al Se\u00f1or,<br \/>\u00e9l lo escuch\u00f3 y lo salv\u00f3 de sus angustias. R.\/<\/p>\n<p>El \u00e1ngel del Se\u00f1or acampa en<br \/>torno a quienes lo temen<br \/>y los protege.<br \/>Gustad y ved qu\u00e9 bueno es el Se\u00f1or,<br \/>dichoso el que se acoge a \u00e9l. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la segunda carta del ap\u00f3stol san Pablo a Timoteo 4, 6-8. 17-18<\/strong><\/h3>\n<p>Querido hermano:<\/p>\n<p>Yo estoy a punto de ser derramado en libaci\u00f3n y el momento de mi partida es inminente.<\/p>\n<p>He combatido el noble combate, he acabado la carrera, he conservado la fe.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, me est\u00e1 reservada la corona de la justicia, que el Se\u00f1or, juez justo, me dar\u00e1 en aquel d\u00eda; y no solo a m\u00ed, sino tambi\u00e9n a todos los que hayan aguardado con amor su manifestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mas el Se\u00f1or estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, a trav\u00e9s de m\u00ed, se proclamara plenamente el mensaje y lo oyeran todas las naciones. Y fui librado de la boca del le\u00f3n.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or me librar\u00e1 de toda obra mala y me salvar\u00e1 llev\u00e1ndome a su reino celestial.<\/p>\n<p>A \u00e9l la gloria por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo 16, 13-19<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, al llegar a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre?\u00bb<\/p>\n<p>Ellos contestaron:<\/p>\n<p>\u00abUnos que Juan el Bautista, otros que El\u00edas, otros que Jerem\u00edas o uno de los profetas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abY vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u00bb<\/p>\n<p>Sim\u00f3n Pedro tom\u00f3 la palabra y dijo:<\/p>\n<p>\u00abT\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo del Dios vivo\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Bienaventurado t\u00fa, Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que est\u00e1 en los cielos.<\/p>\n<p>Ahora yo te digo: t\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotar\u00e1.<\/p>\n<p>Te dar\u00e9 las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedar\u00e1 atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedar\u00e1 desatado en los cielos\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong> <strong>(Comentarios al Nuevo Testamento. La Casa de la Biblia)<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 12, 1-11<\/strong><\/p>\n<p>Esta persecuci\u00f3n es obra de Herodes Agripa I, nieto del famoso Herodes el Grande. Agripa I rein\u00f3 entre los a\u00f1os 41-44 d. C. Por congraciarse con los jud\u00edos (Hch 12,3) persigue a los disc\u00edpulos y probablemente hacia la pascua del 42 hace matar a Santiago, probablemente porque hab\u00eda sido un predicador especialmente activo y se\u00f1alado, y un miembro representativo de la comunidad de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>En todo caso esa nueva persecuci\u00f3n va alcanzando a otros miembros destacados de la comunidad y llega hasta Pedro.<\/p>\n<p>Este episodio debe de tener como base hist\u00f3rica una prisi\u00f3n y posterior liberaci\u00f3n del jefe de los Doce, fruto de esa persecuci\u00f3n. En cambio no parece que hayan de tomarse necesariamente a la letra todos los detalles portentosos de la liberaci\u00f3n de Pedro. A trav\u00e9s de ellos, el autor quiere subrayar la semejanza entre el ap\u00f3stol y su Se\u00f1or perseguido, pero manifestando tambi\u00e9n c\u00f3mo las circunstancias desfavorables ponen de relieve la acci\u00f3n salvadora de Dios. En efecto, a \u00e9l atribuye Pedro su puesta en libertad (Hch 12,17). As\u00ed como tambi\u00e9n es significativo que la comunidad est\u00e9 reunida orando por \u00e9l mientras acontece su liberaci\u00f3n (Hch 12,12).<\/p>\n<p><strong>Segunda carta del ap\u00f3stol san Pablo a Timoteo 4, 6-8. 17-18<\/strong><\/p>\n<p>Pablo ha realizado fielmente su misi\u00f3n. El ap\u00f3stol desde el d\u00eda en que respondi\u00f3 con toda generosidad a la llamada de Cristo, hab\u00eda gastado y desgastado su vida por Cristo y la salvaci\u00f3n de los hombres. Al final de su vida alguien escribi\u00f3 en su nombre estas l\u00edneas que constituyen el mejor epitafio para su sepulcro: <em>He combatido el buen combate. He concluido mi carrera. He guardado la fe. S\u00f3lo me queda recibir la corona de la salvaci\u00f3n<\/em> (2 Tim 4,7-8). Cumplida su misi\u00f3n, que ha sido un sacrificio de culto a Dios mismo, no le queda sino derramar sobre ella la libaci\u00f3n de su sangre (Flp 2,17). En los sacrificios se vert\u00eda el vino inmediatamente antes de ser inmolada la v\u00edctima.<\/p>\n<p>Hay dos maneras de dar la vida por Cristo: una consumirla d\u00eda a d\u00eda en la tarea de dar a conocer a Cristo a las gentes (2 Cor 12,15). Otra, derramar la sangre por su causa. Imitar a Pablo, que supo darla de las dos maneras, es un reto para sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo 16, 13-19<\/strong><\/p>\n<p>El pasaje de la confesi\u00f3n de Pedro nos sit\u00faa en un momento muy importante de la vida de Jes\u00fas, que tambi\u00e9n ha quedado reflejado en algunas de sus par\u00e1bolas. Parece que su ministerio tuvo unos comienzos brillantes y que fueron muchos los que le siguieron. Pero despu\u00e9s de este triunfo inicial tuvo que afrontar el rechazo de su pueblo y el fracaso aparente de su misi\u00f3n. Es entonces cuando el Se\u00f1or se dirige a sus disc\u00edpulos con una serie de preguntas sobre su propia identidad: <em>\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre? &#8230; \u00bfQui\u00e9n dec\u00eds vosotros que soy yo?<\/em> El sentido de esta doble pregunta puede captarse mejor si tenemos en cuenta que en la cultura en que vivi\u00f3 Jes\u00fas la opini\u00f3n que los dem\u00e1s ten\u00edan sobre una persona era muy importante. Los evangelios est\u00e1n llenos de referencias a la fama de Jes\u00fas, que crec\u00eda y se difund\u00eda por todas partes (p. e. Mt 9,26.31). En este contexto, la pregunta tiene una doble funci\u00f3n: reafirmar a Jes\u00fas en su misi\u00f3n y confirmar a los disc\u00edpulos en el seguimiento.<\/p>\n<p>[\u2026]<\/p>\n<p>La doble pregunta de Jes\u00fas hace que aparezca con claridad la diferencia entre la opini\u00f3n de la gente y la de los disc\u00edpulos. Pedro, en nombre de estos \u00faltimos, reconoce que Jes\u00fas es el Mes\u00edas, el Hijo de Dios. Estos dos t\u00edtulos resumen la fe de la iglesia de Mateo. No basta con afirmar que Jes\u00fas es el Mes\u00edas esperado por Israel; hay que a\u00f1adir que es el Hijo de Dios. As\u00ed es como Mateo presenta a Jes\u00fas en la primera parte de su evangelio (Mt 1,1-4,16), y como le reconocen sus disc\u00edpulos (Mt 14,33), y los paganos (Mt 27,54).<\/p>\n<p>A esta confesi\u00f3n de Pedro, Jes\u00fas responde con una palabra de felicitaci\u00f3n y un encargo muy especial de cara a la Iglesia (Mt 16,17-19). Jes\u00fas declara dichoso a Pedro, no por sus m\u00e9ritos, sino porque el Padre le ha revelado el misterio de reconocerle como Mes\u00edas y como Hijo de Dios (v\u00e9ase Mt 11,25-26); y le conf\u00eda la misi\u00f3n de ser la roca sobre la que se asentar\u00e1 su Iglesia, reunida en torno a los disc\u00edpulos. El cambio de nombre produce un juego de palabras (Cefas=roca), que describe pl\u00e1sticamente la tarea que Jes\u00fas le encomienda: ser roca firme, para que la Iglesia no sucumba ante las dificultades (v\u00e9ase Mt 7,24-27). Para ello le entrega las llaves del reino y le confiere el poder de \u201catar y desatar\u201d. La entrega de las llaves equivale al nombramiento de mayordomo supremo, como aparece en algunos textos del Antiguo Testamento (v\u00e9ase especialmente Is 22,19-22). Por su parte, la expresi\u00f3n atar y desatar designaba entre los jud\u00edos de la \u00e9poca la potestad para interpretar la ley de Mois\u00e9s con autoridad. As\u00ed pues, Jes\u00fas nombra a Pedro mayordomo y supervisor de su Iglesia, con autoridad para interpretar la ley seg\u00fan las palabras de Jes\u00fas, y adaptarla a nuevas necesidades y situaciones.<\/p>\n<p>La especial tarea que se le confiere a Pedro en este pasaje concuerda con la que aparece en otros pasajes de Mateo: es el portavoz del grupo de los disc\u00edpulos y tiene una especial relaci\u00f3n con Jes\u00fas. Al presentar as\u00ed a Pedro, el evangelista se hace eco del importante papel que desempe\u00f1\u00f3 en la vida de la Iglesia naciente, sobre todo en las comunidades de Siria, a las que se dirige este evangelio. De Pedro han recibido el evangelio y la tradici\u00f3n sobre Jes\u00fas; \u00e9l ha sido la roca sobre la que se ha edificado su comunidad.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><strong><em>\u201cEl Se\u00f1or me librar\u00e1 de toda obra mala y me salvar\u00e1 llev\u00e1ndome a su reino celestial\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>En tu vida, \u00bfves c\u00f3mo Dios te sostiene, te protege, incluso en las situaciones y acontecimientos dif\u00edciles?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u201c\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre?\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Jes\u00fas puede ser para nosotros un profeta, una persona a la que admirar, el Mes\u00edas, el Hijo de Dios&#8230; Para ti, \u00bfqui\u00e9n es Jes\u00fas?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 12, 1-11 En aquellos d\u00edas, el rey Herodes decidi\u00f3 arrestar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. 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