{"id":1921,"date":"2025-03-15T17:46:16","date_gmt":"2025-03-15T17:46:16","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1921"},"modified":"2025-03-15T17:46:16","modified_gmt":"2025-03-15T17:46:16","slug":"lectio-divina-ciclo-c-cuaresma-domingo-iii","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1921","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO C &#8211; CUARESMA DOMINGO III"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-4826ca69-382e-4160-a489-0a00dffdc8ae\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/LECTIO-CICLO-C-CUARESMA-3.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO C &#8211; CUARESMA 3<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/LECTIO-CICLO-C-CUARESMA-3.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-4826ca69-382e-4160-a489-0a00dffdc8ae\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro del \u00c9xodo 3, 1-8a. 13-15<\/strong><\/h3>\n<p>En aquellos d\u00edas, Mois\u00e9s pastoreaba el reba\u00f1o de su suegro Jetr\u00f3, sacerdote de Madi\u00e1n. Llev\u00f3 el reba\u00f1o trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, la monta\u00f1a de Dios.<\/p>\n<p>El \u00e1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 en una llamarada entre las zarzas. Mois\u00e9s se fij\u00f3: la zarza ard\u00eda sin consumirse.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s se dijo:<\/p>\n<p>\u00abVoy a acercarme a mirar este espect\u00e1culo admirable, a ver por qu\u00e9 no se quema la zarza\u00bb.<\/p>\n<p>Viendo el Se\u00f1or que Mois\u00e9s se acercaba a mirar, lo llam\u00f3 desde la zarza:<\/p>\n<p>\u00abMois\u00e9s, Mois\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>Respondi\u00f3 \u00e9l:<\/p>\n<p>\u00abAqu\u00ed estoy\u00bb.<\/p>\n<p>Dijo Dios:<\/p>\n<p>\u00abNo te acerques; qu\u00edtate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado\u00bb.<\/p>\n<p>Y a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abYo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrah\u00e1n, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob\u00bb.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s se tap\u00f3 la cara, porque tem\u00eda ver a Dios.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or le dijo:<\/p>\n<p>\u00abHe visto la opresi\u00f3n de mi pueblo en Egipto y he o\u00eddo sus quejas contra los opresores; conozco sus sufrimientos. He bajado a librarlo de los egipcios, a sacarlo de esta tierra, para llevarlo a una tierra f\u00e9rtil y espaciosa, tierra que mana leche y miel\u00bb.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s replic\u00f3 a Dios:<\/p>\n<p>\u00abMira, yo ir\u00e9 a los hijos de Israel y les dir\u00e9: \u201cEl Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros\u201d. Si ellos me preguntan: \u201c\u00bfCu\u00e1l es su nombre?\u201d, \u00bfqu\u00e9 les respondo?\u00bb<\/p>\n<p>Dios dijo a Mois\u00e9s:<\/p>\n<p>\u00ab\u201cYo soy el que soy\u201d; esto dir\u00e1s a los hijos de Israel: \u201cYo soy\u201d me env\u00eda a vosotros\u00bb.<\/p>\n<p>Dios a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abEsto dir\u00e1s a los hijos de Israel: \u201cEl Se\u00f1or, Dios de vuestros padres, el Dios de Abrah\u00e1n, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me env\u00eda a vosotros. Este es mi nombre para siempre: as\u00ed me llamar\u00e9is de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u201d\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 102, 1b-2. 3-4. 6-7. 8 y 11<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ El Se\u00f1or es compasivo y misericordioso.<\/strong><\/h4>\n<p>Bendice, alma m\u00eda, al Se\u00f1or,<br \/>y todo mi ser a su santo nombre.<br \/>Bendice, alma m\u00eda, al Se\u00f1or,<br \/>y no olvides sus beneficios. R.\/<\/p>\n<p>\u00c9l perdona todas tus culpas<br \/>y cura todas tus enfermedades;<br \/>\u00e9l rescata tu vida de la fosa,<br \/>y te colma de gracia y de ternura. R.\/<\/p>\n<p>El Se\u00f1or hace justicia<br \/>y defiende a todos los oprimidos;<br \/>ense\u00f1\u00f3 sus caminos a Mois\u00e9s<br \/>y sus haza\u00f1as a los hijos de Israel. R.\/<\/p>\n<p>El Se\u00f1or es compasivo y misericordioso,<br \/>lento a la ira y rico en clemencia.<br \/>Como se levanta el cielo sobre la tierra,<br \/>se levanta su bondad sobre los que lo temen. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 10, 1-6. 10-12<\/strong><\/h3>\n<p>No quiero que ignor\u00e9is, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos atravesaron el mar y todos fueron bautizados en Mois\u00e9s por la nube y por el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues beb\u00edan de la roca espiritual que los segu\u00eda; y la roca era Cristo. Pero la mayor\u00eda de ellos no agradaron a Dios, pues sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto.<\/p>\n<p>Estas cosas sucedieron en figura para nosotros, para que no codiciemos el mal como lo codiciaron ellos. Y para que no murmur\u00e9is, como murmuraron algunos de ellos, y perecieron a manos del Exterminador.<\/p>\n<p>Todo esto les suced\u00eda aleg\u00f3ricamente y fue escrito para escarmiento nuestro, a quienes nos ha tocado vivir en la \u00faltima de las edades. Por lo tanto, el que se crea seguro, cu\u00eddese de no caer.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas 13, 1-9<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel momento se presentaron algunos a contar a Jes\u00fas lo de los galileos, cuya sangre hab\u00eda mezclado Pilato con la de los sacrificios que ofrec\u00edan.<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfPens\u00e1is que esos galileos eran m\u00e1s pecadores que los dem\u00e1s galileos porque han padecido todo esto? Os digo que no; y, si no os convert\u00eds, todos perecer\u00e9is lo mismo. O aquellos dieciocho sobre los que cay\u00f3 la torre en Silo\u00e9 y los mat\u00f3, \u00bfpens\u00e1is que eran m\u00e1s culpables que los dem\u00e1s habitantes de Jerusal\u00e9n? Os digo que no; y, si no os convert\u00eds, todos perecer\u00e9is de la misma manera\u00bb.<\/p>\n<p>Y les dijo esta par\u00e1bola:<\/p>\n<p>\u00abUno ten\u00eda una higuera plantada en su vi\u00f1a, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontr\u00f3.<\/p>\n<p>Dijo entonces al vi\u00f1ador:<\/p>\n<p>\u00abYa ves, tres a\u00f1os llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. C\u00f3rtala. \u00bfPara qu\u00e9 va a perjudicar el terreno?\u00bb.<\/p>\n<p>Pero el vi\u00f1ador respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abSe\u00f1or, d\u00e9jala todav\u00eda este a\u00f1o y mientras tanto yo cavar\u00e9 alrededor y le echar\u00e9 esti\u00e9rcol, a ver si da fruto en adelante. Si no, la puedes cortar\u00bb\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>En medio de la Cuaresma, en las lecturas de este d\u00eda resuena, de nuevo, una invitaci\u00f3n a la <strong>conversi\u00f3n<\/strong>. Dios que se manifiesta como el que act\u00faa en la historia, ha visto la aflicci\u00f3n de su pueblo y, con la ayuda de Mois\u00e9s, est\u00e1 dispuesto a salvarlo de la esclavitud. Pero, como dice la carta a los Corintios, una parte de este pueblo liberado y en camino hacia la tierra prometida no lleg\u00f3 a alcanzar la meta por su maldad (pecado). Jes\u00fas nos pide en el evangelio, a los que hemos sido <strong>liberados y llamados a la esperanza, que nos convirtamos y demos frutos de bondad<\/strong> ante la salvaci\u00f3n pascual que Dios ofrece, de esta manera podremos entonar un himno de alabanza a la misericordia de Dios como el que proclama el salmista.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>El evangelio de este domingo es el primero de una serie de tres pasajes que insisten en el tema de la <strong>conversi\u00f3n<\/strong> como actitud necesaria para vivir la Pascua. El suceso que le cuentan a Jes\u00fas da pie a una lecci\u00f3n sobre la necesidad de cambiar para dar fruto.<\/p>\n<p>En el evangelio podemos distinguir 2 partes: la narraci\u00f3n de dos acontecimientos hist\u00f3ricos y una par\u00e1bola que ilustra el tema de fondo de todo el pasaje. Para entender este pasaje hay que tener en cuenta el contexto m\u00e1s amplio en el que se sit\u00faa: el juicio que se hace a la persona de Jes\u00fas (Lc 12,54-57).<\/p>\n<p>Unas personas, de las que no se aclara su identidad, se acercan a Jes\u00fas para referirle que Pilato hab\u00eda hecho matar a unos galileos. Detr\u00e1s de esta noticia est\u00e1 la tradicional teor\u00eda de la retribuci\u00f3n: <strong>al pecado le corresponde el castigo<\/strong>. En este caso, si ha habido castigo, es que esos galileos han hecho algo mal. Jes\u00fas no reacciona criticando la actuaci\u00f3n del gobernador romano, representante de un pueblo que oprime y domina a Israel, simplemente utiliza este episodio para hacer una llamada a la conversi\u00f3n y al arrepentimiento. Para ello, Jes\u00fas utiliza palabras duras y amenazantes.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica del juda\u00edsmo y su forma de entender la justicia de Dios supon\u00eda que los galileos hab\u00edan sufrido tal suerte porque eran pecadores. \u00c9sta es la idea cl\u00e1sica de la retribuci\u00f3n. Jes\u00fas rompe con este planteamiento y constata que la <strong>existencia de toda persona es fr\u00e1gil<\/strong> y que en cualquier momento puede verse truncada. Esto no supone una amenaza por su parte sino una invitaci\u00f3n al arrepentimiento y al cambio de vida de sus oyentes. Es m\u00e1s, lo que espera en primer lugar es el cambio de esa mentalidad que defiende que hay relaci\u00f3n directa entre delito y castigo. Por eso Jes\u00fas, para completar su argumentaci\u00f3n, a\u00f1ade el suceso de los 18 habitantes de Jerusal\u00e9n que murieron aplastados por el desplome de la torre de Silo\u00e9. Ni el asesinato de los galileos ni el accidente de la torre hacen a sus v\u00edctimas m\u00e1s culpables de lo que puedan ser los que escuchan a Jes\u00fas. Todos son pecadores, pero no por ello est\u00e1n destinados al castigo, sino que la <strong>misericordia de Dios ofrece una nueva oportunidad<\/strong> (par\u00e1bola de la higuera).<\/p>\n<p>Jes\u00fas rompe de nuevo con el principio tradicional de la retribuci\u00f3n mediante la par\u00e1bola de la higuera est\u00e9ril. De este modo subraya que <strong>Dios est\u00e1 dispuesto a dar una nueva oportunidad, por lo que es necesaria y urgente la conversi\u00f3n<\/strong>. Solo la conversi\u00f3n puede servir de defensa ante el juicio y puede ayudar a escapar de la condena. Para explicar esta lecci\u00f3n propone una par\u00e1bola que tiene en cuenta la costumbre jud\u00eda de plantar higueras en las vi\u00f1as.<\/p>\n<p>La Higuera y la vi\u00f1a no son \u00e1rboles sin m\u00e1s, sino que est\u00e1n cargados de simbolismo. Israel ha sido identificado en la tradici\u00f3n del Antiguo Testamento bien con la imagen de la vid y de la vi\u00f1a (Is 5), bien con la higuera (Os 9). Dios ha sido muy paciente con el pueblo elegido a lo largo de la historia de la salvaci\u00f3n. Pero, Israel, que no ha dado fruto a su tiempo, a\u00fan tiene una oportunidad de gracia con Jes\u00fas. <strong>\u00c9l es el vi\u00f1ador que est\u00e1 dispuesto a trabajar sobre ese campo<\/strong>, que Dios, el due\u00f1o de la vi\u00f1a, plant\u00f3 con la esperanza de recoger frutos. El \u00e1rbol destinado a dar brevas e higos se ha manifestado est\u00e9ril hasta ahora. Por eso esta par\u00e1bola es una llamada urgente ante la seriedad del momento actual, que es de juicio. Con Jes\u00fas el tiempo se ha cumplido.<\/p>\n<p>Pero la par\u00e1bola tambi\u00e9n subraya la actitud del due\u00f1o de la higuera, desilusionado porque ha buscado higos 3 veces. No ha exigido un fruto que ese \u00e1rbol no pueda dar, pero a\u00fan se muestra muy <strong>paciente, gracias a la intercesi\u00f3n del vi\u00f1ador<\/strong>, que en el simbolismo de la par\u00e1bola es Jes\u00fas, da una nueva oportunidad a la higuera. <strong>Dios est\u00e1 dispuesto a dar siempre una nueva oportunidad de gracia, porque es muy paciente y sigue confiando en el ser humano que \u00c9l ha creado para que genere vida.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Dar fruto es la raz\u00f3n de ser del hombre: amor, servicio\u2026, hemos sido creados para ello.<\/em><\/strong><\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Jes\u00fas, el vi\u00f1ador, nos alimenta con su Palabra para que podamos dar fruto de vida ante el juicio inminente que se ha iniciado con su llegada. Para ello no basta con escuchar, sino que hemos de dejarnos convertir por esa Palabra que es eficaz y que llena de frutos nuestras vidas.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Detr\u00e1s de la par\u00e1bola se refleja el rostro de Dios.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo son el rostro de Dios y de Cristo?<\/p>\n<p>Son comunes frases como: \u201c<em>quien la hace la paga<\/em>\u201d, \u201c<em>Dios te va a castigar<\/em>\u201d. Este pasaje cambia la visi\u00f3n de Dios que tenemos.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Dios no pide imposibles. Espera el fruto que t\u00fa puedes dar.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 frutos espera Dios de nosotros en esta Cuaresma?<\/p>\n<p>\u00bfA que me compromete la paciencia de Dios?<\/p>\n<p>La Cuaresma se nos presenta como una oportunidad \u00fanica para cavar, para echar abono en nuestra vida cristiana, para seguir avanzando en nuestro camino de conversi\u00f3n y dar frutos de vida. En nuestra oraci\u00f3n le pedimos a Jes\u00fas, el vi\u00f1ador, que no se canse de interceder por nosotros, que nos haga fructificar.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro del \u00c9xodo 3, 1-8a. 13-15 En aquellos d\u00edas, Mois\u00e9s pastoreaba el reba\u00f1o de su suegro Jetr\u00f3, sacerdote de Madi\u00e1n. Llev\u00f3 el reba\u00f1o trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, la monta\u00f1a de Dios. El \u00e1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 en una llamarada entre las zarzas. 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