{"id":1747,"date":"2025-01-22T13:02:26","date_gmt":"2025-01-22T13:02:26","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1747"},"modified":"2025-01-22T13:02:26","modified_gmt":"2025-01-22T13:02:26","slug":"lectio-divina-ciclo-c-cuaresma-domingo-i","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1747","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO C &#8211; CUARESMA DOMINGO I"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-7df2a836-6724-4344-b772-5accd4ba17c1\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/LECTIO-CICLO-C-CUARESMA-1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO C &#8211; CUARESMA 1<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/LECTIO-CICLO-C-CUARESMA-1.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-7df2a836-6724-4344-b772-5accd4ba17c1\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro del Deuteronomio 26, 4-10<\/strong><\/h3>\n<p>Mois\u00e9s habl\u00f3 al pueblo, diciendo:<\/p>\n<p>\u00abEl sacerdote tomar\u00e1 de tu mano la cesta con las primicias de todos los frutos y la pondr\u00e1 ante el altar del Se\u00f1or, tu Dios.<\/p>\n<p>Entonces tomar\u00e1s la palabra y dir\u00e1s ante el Se\u00f1or, tu Dios:<\/p>\n<p>\u201cMi padre fue un arameo errante, que baj\u00f3 a Egipto, y se estableci\u00f3 all\u00ed como emigrante, con pocas personas, pero all\u00ed se convirti\u00f3 en un pueblo grande, fuerte y numeroso.<\/p>\n<p>Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron una dura esclavitud. Entonces clamamos al Se\u00f1or, Dios de nuestros padres, y el Se\u00f1or escuch\u00f3 nuestros gritos, mir\u00f3 nuestra indefensi\u00f3n, nuestra angustia y nuestra opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or nos sac\u00f3 de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, en medio de gran terror, con signos y prodigios, y nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel. Por eso, ahora traigo aqu\u00ed las primicias de los frutos del suelo que t\u00fa, Se\u00f1or, me has dado\u201d.<\/p>\n<p>Los pondr\u00e1s ante el Se\u00f1or, tu Dios, y te postrar\u00e1s en presencia del Se\u00f1or, tu Dios\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 90, 1-2. 10-11. 12-13. 14-15<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Qu\u00e9date conmigo, Se\u00f1or, en la tribulaci\u00f3n.<\/strong><\/h4>\n<p>T\u00fa que habitas al amparo del Alt\u00edsimo,<br \/>que vives a la sombra del Omnipotente,<br \/>di al Se\u00f1or: \u00abRefugio m\u00edo, alc\u00e1zar m\u00edo,<br \/>Dios m\u00edo, conf\u00edo en ti\u00bb. R.\/<\/p>\n<p>No se acercar\u00e1 la desgracia,<br \/>ni la plaga llegar\u00e1 hasta tu tienda,<br \/>porque a sus \u00e1ngeles ha dado \u00f3rdenes<br \/>para que te guarden en tus caminos. R.\/<\/p>\n<p>Te llevar\u00e1n en sus palmas,<br \/>para que tu pie no tropiece en la piedra;<br \/>caminar\u00e1s sobre \u00e1spides y v\u00edboras,<br \/>pisotear\u00e1s leones y dragones. R.\/<\/p>\n<p>\u00abSe puso junto a m\u00ed: lo librar\u00e9;<br \/>lo proteger\u00e9 porque conoce mi nombre;<br \/>me invocar\u00e1 y lo escuchar\u00e9.<br \/>Con \u00e9l estar\u00e9 en la tribulaci\u00f3n,<br \/>lo defender\u00e9, lo glorificar\u00e9. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 10, 8-13<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 dice la Escritura?<\/p>\n<p>\u00abLa palabra est\u00e1 cerca de ti: la tienes en los labios y en el coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Se refiere a la palabra de la fe que anunciamos.\u00a0Porque, si profesas con tus labios que Jes\u00fas es Se\u00f1or, y crees con tu coraz\u00f3n que Dios lo resucit\u00f3 de entre los muertos, ser\u00e1s salvo. Pues con el coraz\u00f3n se cree para alcanzar la justicia, y con los labios se profesa para alcanzar la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pues dice la Escritura:<\/p>\n<p>\u00abNadie que crea en \u00e9l quedar\u00e1 confundido\u00bb.<\/p>\n<p>En efecto, no hay distinci\u00f3n entre jud\u00edo y griego, porque uno mismo es el Se\u00f1or de todos, generoso con todos los que lo invocan, pues \u00abtodo el que invoque el nombre del Se\u00f1or ser\u00e1 salvo\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas 4, 1-13<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas, lleno del Esp\u00edritu Santo, volvi\u00f3 del Jord\u00e1n y el Esp\u00edritu lo fue llevando durante cuarenta d\u00edas por el desierto, mientras era tentado por el diablo. En todos aquellos d\u00edas estuvo sin comer y, al final, sinti\u00f3 hambre.<\/p>\n<p>Entonces el diablo le dijo:<\/p>\n<p>\u00abSi eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abEst\u00e1 escrito: \u201cNo solo de pan vive el hombre\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, llev\u00e1ndole a lo alto, el diablo le mostr\u00f3 en un instante todos los reinos del mundo y le dijo:<\/p>\n<p>\u00abTe dar\u00e9 el poder y la gloria de todo eso, porque a m\u00ed me ha sido dado, y yo lo doy a quien quiero. Si t\u00fa te arrodillas delante de m\u00ed, todo ser\u00e1 tuyo\u00bb.<\/p>\n<p>Respondiendo Jes\u00fas, le dijo:<\/p>\n<p>\u00abEst\u00e1 escrito: \u201cAl Se\u00f1or, tu Dios, adorar\u00e1s y a \u00e9l solo dar\u00e1s culto\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces lo llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n y lo puso en el alero del templo y le dijo:<\/p>\n<p>\u00abSi eres Hijo de Dios, t\u00edrate de aqu\u00ed abajo, porque est\u00e1 escrito: \u201cHa dado \u00f3rdenes a sus \u00e1ngeles acerca de ti, para que te cuiden\u201d, y tambi\u00e9n: \u201cTe sostendr\u00e1n en sus manos, para que tu pie no tropiece contra ninguna piedra\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Respondiendo Jes\u00fas, le dijo:<\/p>\n<p>\u00abEst\u00e1 escrito: \u201cNo tentar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Acabada toda tentaci\u00f3n, el demonio se march\u00f3 hasta otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Iniciamos este domingo la Cuaresma, tiempo de prueba y esfuerzo en el camino de maduraci\u00f3n hacia la Pascua, tiempo de gracia para experimentar al Dios liberador en la vida. De esto nos habla el libro del Deuteronomio, que, cuando se refiere a la ofrenda de las primicias, recuerda inmediatamente la historia del \u00e9xodo y la liberaci\u00f3n de Israel de la esclavitud. Como el salmista, tambi\u00e9n los jud\u00edos experimentaron en Egipto la compa\u00f1\u00eda de Dios en la prueba. Pablo habla a los cristianos de Roma de la fe en Jes\u00fas, el Se\u00f1or, que salva y libera de todos los dem\u00e1s \u201cse\u00f1ores\u201d que dividen y esclavizan. Y es que Jes\u00fas tambi\u00e9n fue capaz de superar la prueba gracias a la fuerza del Esp\u00edritu y de mantenerse libre ante otros \u201cse\u00f1ores\u201d.<\/p>\n<p>El evangelio que leemos en este primer domingo de Cuaresma nos propone, como cada a\u00f1o, contemplar la escena de las tentaciones de Jes\u00fas en el desierto. En ellas se simbolizan no s\u00f3lo las amenazas que acecharon su camino, sino tambi\u00e9n las que amenazan a todo cristiano tras el bautismo. En este ciclo lit\u00fargico seguiremos el relato de Lucas que nos presenta c\u00f3mo Jes\u00fas, lleno del Esp\u00edritu, vence al tentador.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>La escena de las tentaciones de Jes\u00fas en el desierto introduce su ministerio p\u00fablico. Lo entendemos mucho mejor si tenemos presentes los dos episodios que lo preceden: bautismo de Jes\u00fas (Lc 3,21-22) y su genealog\u00eda (Lc 3,23-38). Estos episodios subrayan dos afirmaciones que vuelven a ocupar un lugar central en el pasaje de este domingo: la condici\u00f3n de Jes\u00fas como Hijo de Dios y la presencia en \u00e9l del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Cada una de estas expresiones aparece dos veces a lo largo del relato. El Esp\u00edritu es protagonista de la vida de Jes\u00fas, es la fuerza que lo llena y el impulso que lo lleva al desierto. Y esto desde el principio, pues ya su concepci\u00f3n es precisamente obra del Esp\u00edritu, como afirma el \u201c<em>evangelio de la infancia<\/em>\u201d (Lc 1-2). Adem\u00e1s, es tambi\u00e9n durante su bautismo cuando la voz del cielo revela su condici\u00f3n de Hijo de Dios. Y es justamente esta condici\u00f3n la que es puesta a prueba por el diablo: \u201c<em>Si eres Hijo de Dios&#8230;\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Las tentaciones del relato evang\u00e9lico quieren hacer cambiar de rumbo la misi\u00f3n de Jes\u00fas como Hijo. La primera de ellas lo invita a que se aproveche de su poder para transformar las piedras en pan, es decir, para salir victorioso de las dificultades materiales. Pero la vida supera con creces lo material. La segunda le propone que reconozca como due\u00f1o y se\u00f1or a alguien que no es su Padre. Y \u00e9l la supera confesando que no hay m\u00e1s Se\u00f1or que Dios y s\u00f3lo a \u00e9l servir\u00e1. Y la tercera le impulsa a manifestar su pretendida condici\u00f3n divina de forma ostentosa. Pero \u00e9l rechaza la pretensi\u00f3n de exigir a Dios una intervenci\u00f3n prodigiosa que ratifique su condici\u00f3n de Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Este relato, situado al inicio del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas, condensa de modo ejemplar algo que no se produjo s\u00f3lo en un momento de la existencia de Jes\u00fas, sino que acompa\u00f1\u00f3 toda su vida y su misi\u00f3n: la tentaci\u00f3n de manifestarse de modo llamativo como Mes\u00edas e Hijo de Dios. Lucas sit\u00faa al inicio de la misi\u00f3n de Jes\u00fas algo que lo acompa\u00f1ar\u00e1 hasta el final de la misma; as\u00ed lo insin\u00faa el v. 13 <em>\u201cel demonio se march\u00f3 hasta otra ocasi\u00f3n\u201d<\/em>. La tentaci\u00f3n siempre esperar\u00e1 el momento para apartar a Jes\u00fas de su camino.<\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n sit\u00faa a Jes\u00fas ante la opci\u00f3n de elegir entre el proyecto del Padre y el proyecto que le presenta el diablo, Satan\u00e1s, dos proyectos basados en valores totalmente opuestos. Pero aqu\u00ed Jes\u00fas no cede ante la seducci\u00f3n, sino que elige sin dudar el proyecto del Padre, a diferencia de lo que hizo Israel a lo largo de su historia, tal y como lo constatamos al leer las escrituras. Por tres veces, Jes\u00fas cita el Deuteronomio (Dt 8,3; 6,13.16) para recordar otros tantos momentos de la historia del \u00e9xodo en los que el pueblo de Dios fue puesto a prueba y fall\u00f3. Donde \u00e9ste fracas\u00f3, Jes\u00fas se muestra fiel como Hijo: no usa sus poderes en provecho propio, no reconoce como due\u00f1o y se\u00f1or a alguien distinto de su Padre, y no se presenta ante los dem\u00e1s con ostentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El orden de los escenarios donde tienen lugar las diversas tentaciones es diferente al de Mateo (Mt 4,1-10). El evangelista Lucas, despu\u00e9s de conducir a Jes\u00fas al desierto y hacerlo subir a la monta\u00f1a elevada, finaliza las tentaciones en el templo de Jerusal\u00e9n. Para \u00e9l, esta ciudad es m\u00e1s que un punto geogr\u00e1fico en el mapa y queda revestida en su obra de un hondo valor teol\u00f3gico. Es el lugar donde ha de cumplirse el destino del Mes\u00edas: su pasi\u00f3n, muerte, resurrecci\u00f3n y exaltaci\u00f3n; y es tambi\u00e9n el centro de irradiaci\u00f3n de la Buena Noticia, que alcanzar\u00e1 hasta los confines de la tierra. Tambi\u00e9n nosotros tenemos que subir con Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n en esta Cuaresma y luego anunciar todo lo que experimentamos all\u00ed.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Nosotros, los bautizados, tenemos que enfrentarnos a la tentaci\u00f3n al igual que Jes\u00fas. Pero, como \u00e9l, tambi\u00e9n contamos con la fuerza del Esp\u00edritu y la luz de la Palabra de Dios. \u00c9stas nos ayudan a superar todos los obst\u00e1culos que se nos presentan en nuestro camino de hijos de Dios, llamados a hacer la voluntad del Padre.<\/p>\n<ol>\n<li><strong><em>\u201cJes\u00fas, lleno del Esp\u00edritu Santo, volvi\u00f3 del Jord\u00e1n\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfCreo que, como Jes\u00fas, yo tambi\u00e9n soy hijo de Dios y puedo vencer la tentaci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo nos podemos ayudar unos a otros?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u201cEl Esp\u00edritu lo fue llevando durante cuarenta d\u00edas por el desierto\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son mis desiertos y qu\u00e9 tentaciones siento en ellos?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo te ayuda el Esp\u00edritu y la Palabra a superar las tentaciones?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>Jes\u00fas es capaz de vencer la tentaci\u00f3n con la fuerza de Dios:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo me siento animado por la certeza de que es posible ser fiel a la voluntad de Dios a pesar de los momentos de prueba?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro del Deuteronomio 26, 4-10 Mois\u00e9s habl\u00f3 al pueblo, diciendo: \u00abEl sacerdote tomar\u00e1 de tu mano la cesta con las primicias de todos los frutos y la pondr\u00e1 ante el altar del Se\u00f1or, tu Dios. 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