{"id":1437,"date":"2024-12-08T18:58:32","date_gmt":"2024-12-08T18:58:32","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1437"},"modified":"2024-12-08T18:58:33","modified_gmt":"2024-12-08T18:58:33","slug":"lectio-divina-ciclo-c-adviento-domingo-iii-gaudete","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1437","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO C &#8211; ADVIENTO DOMINGO III \u201cGAUDETE\u201d"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-7552f2b1-9922-4fac-9690-3af08e1c94ce\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/LECTIO-CICLO-C-ADVIENTO-3.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO C &#8211; ADVIENTO 3<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/LECTIO-CICLO-C-ADVIENTO-3.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-7552f2b1-9922-4fac-9690-3af08e1c94ce\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura de la profec\u00eda de Sofon\u00edas 3, 14-18a<\/strong><\/h3>\n<p>Al\u00e9grate hija de Sion, grita de gozo Israel, regoc\u00edjate y disfruta con todo tu ser, hija de Jerusal\u00e9n.<br \/>El Se\u00f1or ha revocado tu sentencia, ha expulsado a tu enemigo.<\/p>\n<p>El rey de Israel, el Se\u00f1or, est\u00e1 en medio de ti, no temas mal alguno.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda se dir\u00e1 a Jerusal\u00e9n:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1No temas! \u00a1Sion, no desfallezcas!\u00bb<\/p>\n<p>El Se\u00f1or tu Dios est\u00e1 en medio de ti, valiente y salvador; se alegra y goza contigo, te renueva con su amor; exulta y se alegra contigo como en d\u00eda de fiesta.<\/p>\n<h3><strong>Salmo Is 12, 2-3. 4bcde. 5-6<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Gritad jubilosos, porque es grande en medio de ti el Santo de Israel.<\/strong><\/h4>\n<p>\u00ab\u00c9l es mi Dios y Salvador:<br \/>confiar\u00e9 y no temer\u00e9,<br \/>porque mi fuerza y mi poder es el Se\u00f1or,<br \/>\u00e9l fue mi salvaci\u00f3n\u00bb.<br \/>Y sacar\u00e9is aguas con gozo<br \/>de las fuentes de la salvaci\u00f3n. R.\/<\/p>\n<p>\u00abDad gracias al Se\u00f1or,<br \/>invocad su nombre,<br \/>contad a los pueblos sus haza\u00f1as,<br \/>proclamad que su nombre es excelso\u00bb. R.\/<\/p>\n<p>Ta\u00f1ed para el Se\u00f1or, que hizo proezas,<br \/>anunciadlas a toda la tierra;<br \/>gritad jubilosos, habitantes de Sion,<br \/>porque es grande en medio de ti el Santo de Israel. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Filipenses 4, 4-7<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Alegraos siempre en el Se\u00f1or; os lo repito, alegraos.<\/p>\n<p>Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Se\u00f1or est\u00e1 cerca.<\/p>\n<p>Nada os preocupe; sino que, en toda ocasi\u00f3n, en la oraci\u00f3n y en la s\u00faplica, con acci\u00f3n de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios.<\/p>\n<p>Y la paz de Dios, que supera todo juicio, custodiar\u00e1 vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas 3, 10-18<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan:<\/p>\n<p>\u00abEntonces, \u00bfqu\u00e9 debemos hacer?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l contestaba:<\/p>\n<p>\u00abEl que tenga dos t\u00fanicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo\u00bb.<\/p>\n<p>Vinieron tambi\u00e9n a bautizarse unos publicanos y le preguntaron:<\/p>\n<p>\u00abMaestro, \u00bfqu\u00e9 debemos hacer nosotros?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abNo exij\u00e1is m\u00e1s de lo establecido\u00bb.<\/p>\n<p>Unos soldados igualmente le preguntaban:<\/p>\n<p>\u00abY nosotros, \u00bfqu\u00e9 debemos hacer?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abNo hag\u00e1is extorsi\u00f3n ni os aprovech\u00e9is de nadie con falsas denuncias, sino contentaos con la paga\u00bb.<\/p>\n<p>Como el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no ser\u00eda el Mes\u00edas, Juan les respondi\u00f3 dirigi\u00e9ndose a todos:<\/p>\n<p>\u00abYo os bautizo con agua; pero viene el que es m\u00e1s fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. \u00c9l os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo y fuego; en su mano tiene el bieldo para aventar su parva, reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga\u00bb.<\/p>\n<p>Con estas y otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo el Evangelio.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>La liturgia de este tercer domingo de Adviento rebosa de alegr\u00eda, porque esa es la reacci\u00f3n t\u00edpica de los que saben que la salvaci\u00f3n de Dios est\u00e1 en marcha. En ello insiste el profeta Sofon\u00edas, el salmo tomado de Isa\u00edas, y las palabras de Pablo recogidas en la carta a los Filipenses. Anunciando la proximidad del Mes\u00edas, tambi\u00e9n Juan Bautista se hace portador de esa Buena Noticia, pero adem\u00e1s las implicaciones \u00e9ticas que supone acogerla en la propia vida.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>Recordando el hilo de la semana pasada, volvemos a encontrarnos con la figura de Juan el Bautista. El evangelio que leeremos en este tercer domingo de Adviento concreta a\u00fan m\u00e1s su llamada a la conversi\u00f3n y da pistas pr\u00e1cticas para poner manos a la obra en la tarea de preparar el camino al Se\u00f1or, que se acerca.<\/p>\n<p>Este evangelio es la continuaci\u00f3n casi inmediata del que le\u00edmos la semana anterior. La figura del Bautista sigue ocupando el centro de la escena. Dos partes bien diferenciadas se distinguen. En la primera, Juan responde a una serie de preguntas que le hacen quienes han venido a ser bautizados por \u00e9l. En la segunda, deja bien clara su identidad respecto a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La primera parte (Lc 3,10-14) debe entenderse en relaci\u00f3n al evangelio del pasado domingo. Juan ha sido presentado por Lucas como el ultimo profeta de Israel, el nuevo El\u00edas cuya misi\u00f3n consiste en \u201c<em>preparar al Se\u00f1or un pueblo bien dispuesto<\/em>\u201d (Lc 1,17) mediante un bautismo de arrepentimiento. No es extra\u00f1o que aquellos que han escuchado su urgente llamada a convertirse deseen concretar las implicaciones que ese mensaje tiene para ellos. Por eso le preguntan: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 debemos hacer?\u201d<\/em><\/p>\n<p>El arrepentimiento implica un cambio de vida. Juan Bautista lo deja bien claro en esos pocos vers\u00edculos eliminados en la versi\u00f3n lit\u00fargica que hoy proclamamos (Lc 3,7-9), donde exhorta a quienes le escucha a <em>\u201cdad el fruto que pide la conversi\u00f3n\u201d<\/em> (Lc 3,8). Pero no se trata de frutos espec\u00edficamente religiosos, puesto que no se menciona la observancia de la ley ni las oraciones, sacrificios, votos o actos de piedad propios del juda\u00edsmo. La conversi\u00f3n se concreta en la realizaci\u00f3n fraterna con el pr\u00f3jimo, en la pr\u00e1ctica de la justicia, en la renuncia a la violencia y en la \u00e9tica profesional, que son dimensiones que implican a cualquier ser humano. De este modo se subraya que el camino de la salvaci\u00f3n est\u00e1 abierto a todos (recordamos lo que se dice en Lc 3,6: <em>\u201cY toda carne ver\u00e1 la salvaci\u00f3n de Dios\u201d)<\/em>, sin que nadie est\u00e9 excluido de ella por su origen, condici\u00f3n o profesi\u00f3n. Ni siquiera los publicanos, que eran tenidos por pecadores sin posibilidad de perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 en juego en la segunda parte del pasaje (Lc 3,15-17) es la misma identidad del Bautista. Su predicaci\u00f3n hab\u00eda despertado en el pueblo grandes expectativas y muchos se preguntaban si no ser\u00eda el Mes\u00edas esperado. La contestaci\u00f3n que Juan les da es claramente negativa, aunque no tan expl\u00edcita como la que aparece en otros evangelios (Jn 1,20). Sus palabras nos ayudan a conocer mejor lo que \u00e9l pensaba de Aquel cuya venida anunciaba.<\/p>\n<p>Muchos especialistas opinan que los disc\u00edpulos del Bautista pudieron considerarle como el Mes\u00edas y por eso los evangelistas quieren evitar malos entendidos desde el principio. Antes de que Jes\u00fas comience su ministerio, Juan declara humildemente su inferioridad respecto a \u00e9l. Frente al que es \u201c<em>m\u00e1s fuerte<\/em>\u201d, se reconoce como indigno de ser su esclavo (que eran los que desataban las sandalias de sus se\u00f1ores). Frente al que podr\u00e1 bautizar con \u201cEsp\u00edritu Santo y fuego\u201d, su bautismo \u201ccon agua\u201d es totalmente provisional.<\/p>\n<p>Juan imagina al Mes\u00edas como juez definitivo que vendr\u00e1 a separar a los buenos de los malos \u2013el trigo de la paja- para dar a cada uno su merecido. En cambio, el ministerio hist\u00f3rico de Jes\u00fas se caracteriz\u00f3 por la pr\u00e1ctica liberadora de la misericordia y no por la amenaza de un juicio inminente. Parece incluso que el mismo Juan se sinti\u00f3 desorientado cuando vio defraudadas sus expectativas y hasta lleg\u00f3 a dudar sobre si Jes\u00fas ser\u00eda el Mes\u00edas esperado (Lc 7,18-30). En todo caso, Lucas se esfuerza en presentar la cara m\u00e1s amable y positiva del Bautista. Por eso, y a pesar del car\u00e1cter apocal\u00edptico de algunas de sus palabras (Lc 3,7.9.17), concluye su presentaci\u00f3n declar\u00e1ndolo pregonero de la Buena Noticia (Lc 3,18).<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Si de verdad nos creemos que el Se\u00f1or viene, no basta alegrarse. Es necesario prepararle el camino. Pero el deseo de conversi\u00f3n no puede quedarse en bonitas palabras o en sentimientos m\u00e1s o menos pasajeros. Tiene que aterrizar en la vida cotidiana. Por eso, la pregunta que debemos plantearnos, tambi\u00e9n nosotros, suena as\u00ed de concreta: \u00bf<em>Qu\u00e9 debemos hacer?<\/em><\/p>\n<ol>\n<li><strong>La respuesta de Juan Bautista a quienes le preguntan es que la conversi\u00f3n debe concretarse en la solidaridad con el necesitado, en la pr\u00e1ctica de la justicia y en la honestidad profesional:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfCu\u00e1l de sus respuestas te interpela m\u00e1s en este momento de tu vida?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u201c\u00bfQu\u00e9 debemos hacer?\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfSobre qu\u00e9 aspectos de tu vida personal, familiar, religiosa, social o profesional te atrever\u00edas a plantearle al Bautista una pregunta as\u00ed?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda su respuesta?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong><em>\u201cEl pueblo estaba expectante\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 expectativas tienes en este momento de tu vida?<\/p>\n<p>\u00bfTe ayudan a vivir con esperanza cristiana o simplemente a seguir tirando?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura de la profec\u00eda de Sofon\u00edas 3, 14-18a Al\u00e9grate hija de Sion, grita de gozo Israel, regoc\u00edjate y disfruta con todo tu ser, hija de Jerusal\u00e9n.El Se\u00f1or ha revocado tu sentencia, ha expulsado a tu enemigo. 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