{"id":1386,"date":"2024-11-23T19:06:51","date_gmt":"2024-11-23T19:06:51","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1386"},"modified":"2024-11-26T09:05:01","modified_gmt":"2024-11-26T09:05:01","slug":"lectio-divina-ciclo-c-adviento-domingo-i","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1386","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO C &#8211; ADVIENTO DOMINGO I"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-844f1442-2481-42f9-b9d2-186af2e12bf1\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/LECTIO-CICLO-C-ADVIENTO-1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO C &#8211; ADVIENTO 1<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/LECTIO-CICLO-C-ADVIENTO-1.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-844f1442-2481-42f9-b9d2-186af2e12bf1\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de Jerem\u00edas 33, 14-16<\/strong><\/h3>\n<p>Ya llegan d\u00edas -or\u00e1culo del Se\u00f1or- en que cumplir\u00e9 la promesa que hice a la casa de Israel y a la casa de Jud\u00e1.<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas y en aquella hora, suscitar\u00e9 a David un v\u00e1stago leg\u00edtimo que har\u00e1 justicia y derecho en la tierra.<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas se salvar\u00e1 Jud\u00e1, y en Jerusal\u00e9n vivir\u00e1n tranquilos, y la llamar\u00e1n as\u00ed: \u201cEl Se\u00f1or es nuestra justicia\u201d.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 24,<\/strong><strong>\u00a04-5a. 8-9. 10 y 14<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ A ti, Se\u00f1or, levanto mi alma.<\/strong><\/h4>\n<p>Se\u00f1or, ens\u00e9\u00f1ame tus caminos,<br \/>instr\u00fayeme en tus sendas:<br \/>haz que camine con lealtad;<br \/>ens\u00e9\u00f1ame, porque t\u00fa eres mi Dios y Salvador. R.\/<\/p>\n<p>El Se\u00f1or es bueno y es recto,<br \/>y ense\u00f1a el camino a los pecadores;<br \/>hace caminar a los humildes con rectitud,<br \/>ense\u00f1a su camino a los humildes. R.\/<\/p>\n<p>Las sendas del Se\u00f1or son misericordia y lealtad<br \/>para los que guardan su alianza y sus mandatos.<br \/>El Se\u00f1or se conf\u00eda a los que lo temen,<br \/>y les da a conocer su alianza.<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Tesalonicenses 3,12 &#8211; 4,2<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Que el Se\u00f1or os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos a vosotros; y que afiance as\u00ed vuestros corazones, de modo que os present\u00e9is ante Dios, nuestro Padre, santos e irreprochables en la venida de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas con todos sus santos.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Se\u00f1or Jes\u00fas: ya hab\u00e9is aprendido de nosotros c\u00f3mo comportarse para agradar a Dios; pues comportaos as\u00ed y seguid adelante. Pues ya conoc\u00e9is las instrucciones que os dimos, en nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas 21, 25-28. 34-36<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abHabr\u00e1 signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y el oleaje, desfalleciendo los hombres por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo ser\u00e1n sacudidas.<\/p>\n<p>Entonces ver\u00e1n al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria.<\/p>\n<p>Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel d\u00eda; porque caer\u00e1 como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.<\/p>\n<p>Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que pod\u00e1is escapar de todo lo que est\u00e1 por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p><strong><em>Adviento<\/em><\/strong><em> es tiempo de esperanza<\/em>.<\/p>\n<p>Y la Palabra nos ayuda a ponernos en esa longitud de onda al asegurarnos que la salvaci\u00f3n de Dios se abre paso en medio de los vaivenes de la vida. El Se\u00f1or tiene un plan de liberaci\u00f3n para su pueblo y lo lleva a cabo con fidelidad. Tanto la promesa de un rey justo (lectura de Jerem\u00edas) como el anuncio de la venida del Hijo del hombre (Evangelio de Lucas) reflejan esa certeza de modo diverso. Una certeza que compromete a los creyentes para que acojan adecuadamente la redenci\u00f3n que se acerca.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>Al iniciar este nuevo ciclo lit\u00fargico, abrimos el evangelio de Lucas. Pero no comenzamos a leerlo por el principio, sino por un pasaje acorde con el tiempo de Adviento que hoy estrenamos. Su lenguaje puede resultarnos extra\u00f1o pero su mensaje sigue interpel\u00e1ndonos.<\/p>\n<p>Se nos invita a renovar nuestra experiencia de fe, de encuentro con el Se\u00f1or que vino, que viene y que vendr\u00e1. \u00c9l nos vuelve a decir: \u201cMirad que hago nuevas todas las cosas\u201d.<\/p>\n<p>El pasaje de hoy tiene dos partes bien diferenciadas. En la primera se anuncia la venida del Hijo del hombre (vv.25-28) y en la segunda hay una llamada a los disc\u00edpulos a estar preparados para ella (vv.34-36). Hay que recordar que Jes\u00fas pronuncia estas palabras mientras se encuentra en Jerusal\u00e9n, ya al final de su ministerio p\u00fablico. Ense\u00f1ando en el templo, acaba de anunciar su destrucci\u00f3n y la de la Ciudad Santa. Todo ello forma parte del \u201c<em>discurso escatol\u00f3gico<\/em>\u201d (Lc 21,5-38), llamado as\u00ed porque se refiere a los acontecimientos \u00faltimos que tendr\u00e1n lugar al fin de los tiempos (en griego, \u201c<em>\u00faltimo<\/em>\u201d se dice \u00e9sjatos).<\/p>\n<p>Tras describir de modo realista la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas cambia de registro y comienza a expresarse con un lenguaje diferente, lleno de im\u00e1genes inquietantes. Se trata del \u201c<em>lenguaje apocal\u00edptico<\/em>\u201d, un g\u00e9nero literario muy popular en aquella \u00e9poca, caracterizado, entre otras cosas, por utilizar un simbolismo con enigmas, cuyo significado no aparece a primera vista y debe ser interpretado.<\/p>\n<p>Los \u201c<em>signos<\/em>\u201d de los que habla Jes\u00fas en el texto afectan a la totalidad de la creaci\u00f3n (cielo, sol, luna, estrellas, tierra y mar). Este simbolismo c\u00f3smico es t\u00edpico de la apocal\u00edptica. Es el universo entero el que se convulsiona. Lo que sucede en el cielo tiene su reflejo en la tierra. La violenta sacudida de las potencias celestes hace presente el final de un orden social injusto, de un mundo \u201c<em>viejo<\/em>\u201d que se encamina a su destrucci\u00f3n. La reacci\u00f3n m\u00e1s l\u00f3gica ante ello es el miedo. Sin embargo, el objetivo de la apocal\u00edptica, aunque parezca lo contrario, no es provocar el terror, sino animar la esperanza en medio de la tribulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La venida del Hijo del hombre (en griego = parus\u00eda) es una imagen bien conocida en la apocal\u00edptica jud\u00eda. Este movimiento floreci\u00f3 entre los siglos II a.C. y II d.C. y arraig\u00f3 con fuerza en muchos ambientes cristianos. Fue precisamente en ellos donde Jes\u00fas fue identificado con ese personaje misterioso que vendr\u00e1 como juez al final de los tiempos. Inspir\u00e1ndose en la descripci\u00f3n de Dn 7,13-14, Lucas destaca su condici\u00f3n celeste, ya que lo muestra bajando \u201c<em>en una nube, con gran poder y gloria<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Lucas presenta este acontecimiento como una buena noticia. El evangelista, que ve a Jes\u00fas como Salvador m\u00e1s que como Juez universal, insiste en que la parus\u00eda supondr\u00e1 la liberaci\u00f3n definitiva. Con ella se har\u00e1 presente la plenitud del Reino de Dios (Lc 21,31). Por eso los \u201c<em>signos<\/em>\u201d que preceden a este acontecimiento no deben angustiar a los creyentes, sino infundir \u00e1nimo. Y ya que es imposible saber \u201c<em>cu\u00e1ndo<\/em>\u201d, lo importante es saber \u201c<em>c\u00f3mo<\/em>\u201d hay que prepararse. Se impone, por tanto, vivir el momento presente en actitud de vigilancia activa. De lo contrario, <em>\u201c<\/em><em>caer\u00e1 como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra<\/em><em>\u201d,<\/em> sobre aquellos que se han dejado adormecer por los vicios y las preocupaciones de una vida irresponsable y superficial.<\/p>\n<p>Lucas, aunque conserva este lenguaje escatol\u00f3gico como Marcos y Mateo, lo adapta a su propia visi\u00f3n de la historia de la salvaci\u00f3n. As\u00ed, corrige el entusiasmo \u201c<em>apocal\u00edptico<\/em>\u201d de quienes pensaban que los d\u00edas de este mundo estaban contados. La destrucci\u00f3n del templo y de la ciudad de Jerusal\u00e9n (a\u00f1o 70 d.C.) hizo que muchos cristianos creyeran que el retorno de Cristo era inminente. En cambio, Lucas que escribe entre los a\u00f1os 80-90 d.C., sabe que esto no es as\u00ed, que \u201c<em>el fin no vendr\u00e1 inmediatamente<\/em>\u201d (Lc 21,9). La historia sigue su curso, seg\u00fan los designios de Dios. Antes de que llegue el \u201c<em>final de los tiempos<\/em>\u201d, los cristianos, impulsados por el Esp\u00edritu, debemos dar testimonio de Jes\u00fas en medio de este mundo. Es el tiempo de la Iglesia.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Esperar al Se\u00f1or no es hacer calendarios sobre el fin del mundo, sino vivir el presente con la lucidez y la responsabilidad propias de los creyentes. Aunque nuestro mundo siga sacudido por acontecimientos que lo convulsionan, no hay que ser alarmistas. Tampoco conformistas. Lo nuestro es creer en un futuro de salvaci\u00f3n y mantener viva la esperanza. Si alimentamos el miedo o nos sentimos satisfechos con lo que hay, sin esperar nada nuevo, no estamos preparando la venida liberadora del Hijo del hombre.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Esperar la venida de Cristo nos compromete a vivir el presente liber\u00e1ndonos y liberando:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo concretar ese compromiso en nuestra vida cotidiana?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Si queremos estar preparados, no podemos vivir \u201cadormilados\u201d por el mundo que nos rodea:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 realidades nos embotan el coraz\u00f3n y nos impiden vivir el presente con esa actitud activa y atenta que Jes\u00fas nos pide?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>Estamos en Adviento. Por eso, y aunque el panorama es muchas veces sombr\u00edo&#8230;<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo te ayudan estas palabras del evangelio a mantenerte firme y vigilante?<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><em><strong>\u00abHabr\u00e1 signos &#8230;\u00bb<\/strong><\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 signos de esperanza descubres en nuestro mundo?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de Jerem\u00edas 33, 14-16 Ya llegan d\u00edas -or\u00e1culo del Se\u00f1or- en que cumplir\u00e9 la promesa que hice a la casa de Israel y a la casa de Jud\u00e1. En aquellos d\u00edas y en aquella hora, suscitar\u00e9 a David un v\u00e1stago leg\u00edtimo que har\u00e1 justicia y derecho en la tierra. En aquellos d\u00edas &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1386\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLECTIO DIVINA &#8211; CICLO C &#8211; ADVIENTO DOMINGO I\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"ppma_author":[52],"class_list":["post-1386","page","type-page","status-publish","hentry"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1386"}],"collection":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1386"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1386\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1421,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1386\/revisions\/1421"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=1386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}