{"id":1311,"date":"2024-11-03T17:23:54","date_gmt":"2024-11-03T17:23:54","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1311"},"modified":"2024-11-16T17:47:21","modified_gmt":"2024-11-16T17:47:21","slug":"lectio-divina-ciclo-b-tiempo-ordinario-domingo-xxxiii","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1311","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO B &#8211; TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XXXIII"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-a0cda38e-47e5-48cc-a75b-cf7bd6ce09bd\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/LECTIO-CICLO-B-TIEMPO-ORDINARIO-33-.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO B &#8211; TIEMPO ORDINARIO 33<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/LECTIO-CICLO-B-TIEMPO-ORDINARIO-33-.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-a0cda38e-47e5-48cc-a75b-cf7bd6ce09bd\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura de la profec\u00eda de Daniel 12, 1-3<\/strong><\/h3>\n<p>Por aquel tiempo se levantar\u00e1 Miguel, el gran pr\u00edncipe que se ocupa de los hijos de tu pueblo; ser\u00e1n tiempos dif\u00edciles como no los ha habido desde que hubo naciones hasta ahora.<\/p>\n<p>Entonces se salvar\u00e1 tu pueblo: todos los que se encuentran inscritos en el libro.<\/p>\n<p>Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra despertar\u00e1n: unos para vida eterna, otros para verg\u00fcenza e ignominia perpetua.<\/p>\n<p>Los sabios brillar\u00e1n como el fulgor del firmamento, y los que ense\u00f1aron a muchos la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 15, 5 y 8. 9-10. 11<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Prot\u00e9geme, Dios m\u00edo, que me refugio en ti.<\/strong><\/h4>\n<p>El Se\u00f1or es el lote de mi heredad y mi copa,<br \/>mi suerte est\u00e1 en tu mano.<br \/>Tengo siempre presente al Se\u00f1or,<br \/>con \u00e9l a mi derecha no vacilar\u00e9. R.\/<\/p>\n<p>Por eso se me alegra el coraz\u00f3n,<br \/>se gozan mis entra\u00f1as,<br \/>y mi carne descansa esperanzada.<br \/>Porque no me abandonar\u00e1s en la regi\u00f3n de los muertos<br \/>ni dejar\u00e1s a tu fiel ver la corrupci\u00f3n. R.\/<\/p>\n<p>Me ense\u00f1ar\u00e1s el sendero de la vida,<br \/>me saciar\u00e1s de gozo en tu presencia,<br \/>de alegr\u00eda perpetua a tu derecha. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta a los Hebreos 10, 11-14. 18<\/strong><\/h3>\n<p>Todo sacerdote ejerce su ministerio diariamente ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, porque de ning\u00fan modo pueden borrar los pecados.<\/p>\n<p>Pero Cristo, despu\u00e9s de haber ofrecido por los pecados un \u00fanico sacrificio, est\u00e1 sentado para siempre jam\u00e1s a la derecha de Dios y espera el tiempo que falta hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies.<\/p>\n<p>Con una sola ofrenda ha perfeccionado definitivamente a los que van siendo santificados.<\/p>\n<p>Ahora bien, donde hay perd\u00f3n, no hay ya ofrenda por los pecados.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Marcos 13, 24-32<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abEn aquellos d\u00edas, despu\u00e9s de la gran angustia, el sol se oscurecer\u00e1, la luna no dar\u00e1 su resplandor, las estrellas caer\u00e1n del cielo, los astros se tambalear\u00e1n.<\/p>\n<p>Entonces ver\u00e1n venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y gloria; enviar\u00e1 a los \u00e1ngeles y reunir\u00e1 a sus elegidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.<\/p>\n<p>Aprended de esta par\u00e1bola de la higuera: cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deduc\u00eds que el verano est\u00e1 cerca; pues cuando ve\u00e1is vosotros que esto sucede, sabed que \u00e9l est\u00e1 cerca, a la puerta. En verdad os digo que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n sin que todo suceda. El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n. En cuanto al d\u00eda y la hora, nadie lo conoce, ni los \u00e1ngeles del cielo ni el Hijo, solo el Padre\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>El a\u00f1o lit\u00fargico est\u00e1 pr\u00f3ximo a su fin y las lecturas nos recuerdan que, desde la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, los \u00faltimos tiempos ya han comenzado. Daniel expresa, en lenguaje apocal\u00edptico o escatol\u00f3gico (tratado de los \u00faltimos tiempos) una esperanza: el mal no tiene la \u00faltima palabra y quienes est\u00e1n inscritos en el libro de Dios alcanzar\u00e1n la vida. Esta es la misma certeza que ofrece el evangelio de Marcos, pero centrada en el misterio pascual de Cristo. Porque como dice Hebreos, \u00e9l ya ha vencido, est\u00e1 sentado a la derecha de Dios y espera el tiempo en que su victoria se vuelva evidente y definitiva para el mundo.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>El pasaje del evangelio resulta extra\u00f1o a nuestra mentalidad. El lenguaje que utiliza puede provocar desconcierto y temor, aunque no es esa la intenci\u00f3n del evangelista, que adopta una forma de escritura propia de la \u00e9poca: el lenguaje apocal\u00edptico (que oculta y revela) para decir a su comunidad que no se deje vencer por el des\u00e1nimo porque, a pesar de la demora, habr\u00e1 una segunda venida, esta vez gloriosa, de Jesucristo.<\/p>\n<p>Este pasaje se sit\u00faa despu\u00e9s de las acciones simb\u00f3licas de Jes\u00fas en el templo (Mc 11,1) y tras las discusiones que mantiene con los principales grupos jud\u00edos (Mc 11,26).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas inicia una instrucci\u00f3n particular a sus seguidores. En el mismo escenario, frente al templo, toma la postura del maestro (Mc 13,3 sentado) e inicia la ense\u00f1anza, respondiendo a las preguntas de Pedro, Santiago, Juan y Andr\u00e9s sobre el fin de los tiempos. Usa el lenguaje apocal\u00edptico que pretend\u00eda desvelar un mensaje de Dios, que ofrec\u00eda un mensaje de \u00e1nimo y consuelo a grupos jud\u00edos y cristianos en crisis.<\/p>\n<p>Los cristianos para los que Marcos escribe su evangelio pasaban por dificultades. Constataban que la segunda venida de Jes\u00fas, que cre\u00edan inmediatamente, se retrasaba; en sus filas hab\u00eda signos de dejadez, rutina y abandono del mensaje radical de Jes\u00fas. Marcos recuerda que en la tradici\u00f3n cristiana hay palabras de exhortaci\u00f3n y aliento: <strong>Cristo volver\u00e1 con gloria, aunque no se sabe cu\u00e1ndo. Por eso es necesaria la vigilancia.<\/strong><\/p>\n<p>El pasaje de hoy habla de la venida de Cristo. Pero no le llama Mes\u00edas, ni Jes\u00fas, sino que le denomina con un t\u00edtulo del Antiguo Testamento: HIJO DEL HOMBRE, para juzgar a la humanidad (Dn 7,13). Este personaje anunciado en el Antiguo Testamento es Jes\u00fas, \u00e9l aparecer\u00e1 al final de los tiempos revestido con el poder y la gloria de Dios. Como triunfador definitivo, convocar\u00e1 y reunir\u00e1 a quienes hayan <strong>permanecido fieles<\/strong>. Lo que no sabemos es cuando ocurrir\u00e1, s\u00f3lo lo sabe el Padre. Lo importante es <strong>fiarse de la Palabra de Jes\u00fas y vivir con la certeza de que a partir de su muerte y resurrecci\u00f3n ese d\u00eda ya est\u00e1 presente, palpitando en nuestro tiempo.<\/strong><\/p>\n<p>Este pasaje es muy rico en im\u00e1genes (caracter\u00edstica del lenguaje apocal\u00edptico), pero no se puede entender de forma literal. La revoluci\u00f3n c\u00f3smica, las calamidades y tribulaciones que utiliza este g\u00e9nero literario son una forma de expresar la intervenci\u00f3n de Dios en la historia y el mundo. Las im\u00e1genes, comparaciones y otras sentencias est\u00e1n tambi\u00e9n al servicio del mensaje que se quiere revelar, en el caso del evangelio de hoy es claro: <strong>VENDR\u00c1 CRISTO, en un tiempo cercano, pero incierto. Hay que estar preparados.<\/strong><\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Jes\u00fas nos invita a vivir en profundidad, a prestar atenci\u00f3n a los signos de los tiempos, porque el futuro palpita en nuestro presente como la vida en la higuera aparentemente sin vida durante el invierno. Si no abrimos nuestros ojos, si no estamos alertas, podemos olvidar que \u00e9ste es un tiempo en el que Dios act\u00faa y en el que el ser humano va forjando su opci\u00f3n a favor o en contra de la vida.<\/p>\n<ol>\n<li><strong><em>\u201cVer\u00e1n venir al Hijo del hombre\u201d<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo entiendo hoy que el Se\u00f1or viene?<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde descubro su llegada a mi vida y al mundo?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>La certeza de la fe de que el Se\u00f1or est\u00e1 cerca,<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfTe invita a tomar compromisos concretos: personales y como Iglesia?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>En este mundo,<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfEs para ti motivo de esperanza la venida del Se\u00f1or o te provoca miedo y angustia? \u00f3 quiz\u00e1, ni siquiera le esperas.<\/p>\n<h3><strong>ORAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Vivimos aguardando la manifestaci\u00f3n definitiva de Jesucristo. Es tiempo de sostener la fe, de arriesgar la vida, y s\u00f3lo con nuestras fuerzas no podemos caminar. Vamos a hablar con el Se\u00f1or y a pedirle que reconozcamos d\u00eda a d\u00eda los signos de su presencia en el mundo.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura de la profec\u00eda de Daniel 12, 1-3 Por aquel tiempo se levantar\u00e1 Miguel, el gran pr\u00edncipe que se ocupa de los hijos de tu pueblo; ser\u00e1n tiempos dif\u00edciles como no los ha habido desde que hubo naciones hasta ahora. Entonces se salvar\u00e1 tu pueblo: todos los que se encuentran inscritos en el libro. 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