{"id":1307,"date":"2024-11-01T19:00:23","date_gmt":"2024-11-01T19:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1307"},"modified":"2024-11-30T17:40:38","modified_gmt":"2024-11-30T17:40:38","slug":"lectio-divina-ciclo-b-tiempo-ordinario-domingo-xxxii","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1307","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO B \u2013 TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XXXII"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-ed710aef-7643-408e-acc3-a38878521776\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/LECTIO-CICLO-B-TIEMPO-ORDINARIO-32.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO B &#8211; TIEMPO ORDINARIO 32<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/LECTIO-CICLO-B-TIEMPO-ORDINARIO-32.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-ed710aef-7643-408e-acc3-a38878521776\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del primer libro de los Reyes 17, 10-16<\/strong><\/h3>\n<p>En aquellos d\u00edas, se alz\u00f3 el profeta El\u00edas y fue a Sarepta. Traspasaba la puerta de la ciudad en el momento en el que una mujer viuda recog\u00eda por all\u00ed le\u00f1a.<\/p>\n<p>El\u00edas la llam\u00f3 y le dijo:<\/p>\n<p>\u00abTr\u00e1eme un poco de agua en el jarro, por favor, y beber\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando ella fue a tra\u00e9rsela, \u00e9l volvi\u00f3 a gritarle:<\/p>\n<p>\u00abTr\u00e1eme, por favor, en tu mano un trozo de pan\u00bb.<\/p>\n<p>Ella respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abVive el Se\u00f1or, tu Dios, que no me queda pan cocido; solo un pu\u00f1ado de harina en la orza y un poco de aceite en la alcuza. Estoy recogiendo un par de palos, entrar\u00e9 y preparar\u00e9 el pan para m\u00ed y mi hijo, lo comeremos y luego moriremos\u00bb.<\/p>\n<p>Pero El\u00edas le dijo:<\/p>\n<p>\u00abNo temas. Entra y haz como has dicho, pero antes prep\u00e1rame con la harina una peque\u00f1a torta y tr\u00e1emela. Para ti y tu hijo lo har\u00e1s despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or, Dios de Israel:<\/p>\n<p>\u201cLa orza de harina no se vaciar\u00e1, la alcuza de aceite no se agotar\u00e1 hasta el d\u00eda en que el Se\u00f1or conceda lluvias sobre la tierra\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Ella se fue y obr\u00f3 seg\u00fan la palabra de El\u00edas, y comieron \u00e9l, ella y su familia.<\/p>\n<p>Por mucho tiempo la orza de harina no se vaci\u00f3 ni la alcuza de aceite se agot\u00f3, seg\u00fan la palabra que hab\u00eda pronunciado el Se\u00f1or por boca de El\u00edas.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 145, 6c-7. 8-9a. 9bc-10<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Alaba, alma m\u00eda, al Se\u00f1or.<\/strong><\/h4>\n<p>El Se\u00f1or\u00a0mantiene su fidelidad perpetuamente,<br \/>hace justicia a los oprimidos,<br \/>da pan a los hambrientos.<br \/>El Se\u00f1or liberta a los cautivos. R.\/<\/p>\n<p>El Se\u00f1or abre los ojos al ciego,<br \/>el Se\u00f1or endereza a los que ya se doblan,<br \/>el Se\u00f1or ama a los justos.<br \/>El Se\u00f1or guarda a los peregrinos. R.\/<\/p>\n<p>Sustenta al hu\u00e9rfano y a la viuda<br \/>y trastorna el camino de los malvados.<br \/>El Se\u00f1or reina eternamente,<br \/>tu Dios, Sion, de edad en edad. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta a los Hebreos 9, 24-28<\/strong><\/h3>\n<p>Cristo entr\u00f3 no en un santuario construido por hombres, imagen del aut\u00e9ntico, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros.<\/p>\n<p>Tampoco se ofrece a s\u00ed mismo muchas veces como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los a\u00f1os y ofrec\u00eda sangre ajena. Si hubiese sido as\u00ed, tendr\u00eda que haber padecido muchas veces, desde la fundaci\u00f3n del mundo. De hecho, \u00e9l se ha manifestado una sola vez, al final de los tiempos, para destruir el pecado con el sacrificio de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez; y despu\u00e9s de la muerte, el juicio.<\/p>\n<p>De la misma manera, Cristo se ofreci\u00f3 una sola vez para quitar los pecados de todos.<\/p>\n<p>La segunda vez aparecer\u00e1, sin ninguna relaci\u00f3n al pecado, para salvar a los que lo esperan.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Marcos 12, 38-44<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas, instruyendo al gent\u00edo, les dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas y aparentan hacer largas oraciones. Esos recibir\u00e1n una condenaci\u00f3n m\u00e1s rigurosa\u00bb.<\/p>\n<p>Estando Jes\u00fas sentado enfrente del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acerc\u00f3 una viuda pobre y ech\u00f3 dos monedillas, es decir, un cuadrante.<\/p>\n<p>Llamando a sus disc\u00edpulos, les dijo:<\/p>\n<p>\u00abEn verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas m\u00e1s que nadie. Porque los dem\u00e1s han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que ten\u00eda para vivir\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>El episodio evang\u00e9lico de hoy (ver <em>Mc<\/em> 12, 38-44) concluye la serie de ense\u00f1anzas impartidas por Jes\u00fas en el templo de Jerusal\u00e9n y resalta dos figuras opuestas: <em>el escriba y la viuda. <\/em>Pero \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1n contrapuestas? El escriba representa a las personas importantes, ricas, influyentes; la otra \u2014la viuda\u2014 representa a los \u00faltimos, a los pobres, a los d\u00e9biles. En realidad, el juicio resuelto de Jes\u00fas contra los escribas no concierne a toda la categor\u00eda de escribas, sino que se refiere a aquellos que alardean de su posici\u00f3n social, que se enorgullecen del t\u00edtulo de \u201crab\u00ed\u201d, es decir, maestro, a quienes les gusta que les reverencien y ocupar los primeros puestos (ver vers\u00edculos 38-39). Lo peor es que su ostentaci\u00f3n es sobre todo de naturaleza religiosa, porque rezan, dice Jes\u00fas \u2014\u201cso capa de largas oraciones\u201d\u2014(v.40) y se sirven de Dios para proclamarse como los defensores de su ley. Y esta actitud de superioridad y de vanidad les lleva a despreciar a los que cuentan poco o se encuentran en una posici\u00f3n econ\u00f3mica desaventajada, como es el caso de las viudas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas desenmascara este mecanismo perverso: denuncia la opresi\u00f3n instrumentalizada de los d\u00e9biles por motivos religiosos, diciendo claramente que Dios est\u00e1 del lado de los \u00faltimos. Y para grabar esta lecci\u00f3n en la mente de los disc\u00edpulos, les pone un ejemplo viviente: una pobre viuda, cuya posici\u00f3n social era insignificante porque no ten\u00eda un marido que pudiera defender sus derechos, y por eso era presa f\u00e1cil para alg\u00fan acreedor sin escr\u00fapulos. Esta mujer, que echar\u00e1 en el tesoro del templo solamente dos moneditas, todo lo que le quedaba, y hace su ofrenda intentando pasar desapercibida, casi avergonz\u00e1ndose. Pero, precisamente con esta humildad, ella cumple una acci\u00f3n de gran importancia religiosa y espiritual. Ese gesto lleno de sacrificio no escapa a la mirada de Jes\u00fas, que, al contrario, ve brillar en \u00e9l el don total de s\u00ed mismo en el que quiere educar a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza que Jes\u00fas nos da hoy nos ayuda a recobrar lo que es esencial en nuestras vidas y favorece una relaci\u00f3n concreta y cotidiana con Dios. Hermanos y hermanas, las balanzas del Se\u00f1or son diferentes a las nuestras. Pesa de manera diferente a las personas y sus gestos: Dios no mide la cantidad sino la calidad, escruta el coraz\u00f3n, mira la pureza de las intenciones. Esto significa que nuestro \u201cdar\u201d a Dios en la oraci\u00f3n y a los dem\u00e1s en la caridad deber\u00eda huir siempre del ritualismo y del formalismo, as\u00ed como de la l\u00f3gica del c\u00e1lculo, y debe ser expresi\u00f3n de gratuidad, como hizo Jes\u00fas con nosotros: nos salv\u00f3 gratuitamente, no nos hizo pagar la redenci\u00f3n. Nos salv\u00f3 gratuitamente. Y nosotros, debemos hacer las cosas como expresi\u00f3n de gratuidad. Por eso, Jes\u00fas indica a esa viuda pobre y generosa como modelo a imitar de vida cristiana. No sabemos su nombre, pero conocemos su coraz\u00f3n \u2014la encontraremos en el Cielo y seguramente iremos a saludarla\u2014, y eso es lo que cuenta ante Dios. Cuando nos sentimos tentados por el deseo de aparentar y de contabilizar nuestros gestos de altruismo, cuando estamos demasiado interesados \u200b\u200ben la mirada de los dem\u00e1s pensemos en esta mujer y, \u2014permitidme las palabras\u2014 cuando nos pavoneemos, pensemos en esta mujer. Nos har\u00e1 bien: nos ayudar\u00e1 a despojarnos de lo superfluo para ir a lo que realmente importa, y a permanecer humildes.<\/p>\n<p>\u00a1Que la Virgen Mar\u00eda, mujer pobre que se entreg\u00f3 totalmente a Dios, nos sostenga en el prop\u00f3sito de dar al Se\u00f1or y a los hermanos, no algo nuestro, sino a nosotros mismos, en una ofrenda humilde y generosa! (Papa Francisco, 11-11-2018)<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>La <strong>primera<\/strong> lectura y <strong>evangelio<\/strong> de hoy nos muestran a dos viudas pobres. Una ayuda generosamente a un enviado de Dios, el profeta El\u00edas. La otra se convierte en ejemplo de entrega total y, desinteresada para los disc\u00edpulos. En ambas se realiza la Palabra de Dios que, como dice el <strong>salmo<\/strong>, \u201c<em>sustenta a la viuda<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La <strong>segunda<\/strong> lectura nos dice que, conociendo nuestra debilidad, Cristo se ha ofrecido de una vez para siempre, para quitar los pecados de todos. Sin embargo, lejos de adormilar nuestra conciencia, la certeza de contar con la misericordia de Dios nos debe impulsar a mirarnos en el ejemplo de aquella viuda pobre a la que Jes\u00fas alaba.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Evangelio seg\u00fan san Marcos 12, 38-44<\/strong><\/span><\/p>\n<p>En Marcos 12,28, un escriba se presenta con sinceridad ante Jes\u00fas porque desea saber su opini\u00f3n acerca del mandamiento m\u00e1s importante de la ley. No todos los escribas son as\u00ed, otros maestros de la ley tienen una actitud totalmente distinta. Jes\u00fas nos llama la atenci\u00f3n sobre la incoherencia de estos maestros en el inicio del evangelio de hoy.<\/p>\n<p>La actividad de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n gira en torno al templo y al culto. Se inicia con unos gestos simb\u00f3licos que manifiestan qui\u00e9n es Jes\u00fas (Mc 11,15-18 expulsi\u00f3n de los vendedores), esto tiene su r\u00e9plica por parte de los dirigentes jud\u00edos (Mc 11,27-33: controversia sobre su autoridad). Este es el ambiente pol\u00e9mico en el que se inserta el evangelio de hoy. Jes\u00fas ha respondido con autoridad a las cuestiones que le plantean distintos grupos jud\u00edos, <strong>se dirige a sus disc\u00edpulos para mostrarles qu\u00e9 actitudes deben rechazar y cu\u00e1les favorecer en su relaci\u00f3n con Dios<\/strong>.<\/p>\n<p>El texto le\u00eddo consta de una <strong>advertencia<\/strong> y una <strong>ense\u00f1anza<\/strong> final a los disc\u00edpulos. La advertencia es que hay que guardarse de las actitudes personificadas en los maestros de la ley, escribas, actitudes que en el fondo amenazan a todo ser humano: la ambici\u00f3n, el orgullo y la b\u00fasqueda de prestigio.<\/p>\n<p>Los escribas o maestros de la ley eran especialistas en el estudio y aplicaci\u00f3n de la escritura. Pero saber interpretarlas se convirti\u00f3 para ellos en una forma de ganar prestigio social y en un medio para enriquecerse, olvid\u00e1ndose, entre otras cosas, que Dios hab\u00eda pedido la defensa de los m\u00e1s d\u00e9biles (entre ellos las viudas Ex 22,21). Por tanto, la religi\u00f3n les otorgaba prestigio, reconocimiento p\u00fablico, seguridad material y, adem\u00e1s, les permit\u00eda aprovecharse de los m\u00e1s desfavorecidos.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas no se queda solo en el reproche a los escribas, sino que nos presenta un ejemplo positivo. Jes\u00fas quiere transmitir algo muy importante a los disc\u00edpulos, pero m\u00e1s que un discurso, les pide que se fijen en una viuda pobre que deposita en la caja del templo una ofrenda voluntaria. Jes\u00fas establece el contraste entre <strong>dos formas de vivir la religi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong>ESCRIBAS:<\/strong> la ejercen en su propio provecho, expertos en la escritura, disfrutan de prestigio social, buscan poder.<\/li>\n<li><strong>VIUDA:<\/strong> vive la escritura desde la hondura de su desamparo; es mujer, viuda y pobre (3 elementos que en aquella \u00e9poca significaban marginaci\u00f3n); carece de todo reconocimiento p\u00fablico, es toda peque\u00f1ez. Jes\u00fas que ya se ha presentado como juez en el gesto simb\u00f3lico de la higuera (Mc 11,12-14) establece una valoraci\u00f3n muy diferente para ambos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Dios no se fija en los ritos externos<\/strong> suntuosos, ni siquiera en lo que entregamos; m\u00e1s bien <strong>observa cu\u00e1nto nos reservamos para nosotros<\/strong>. Por eso las dos monedas, de escaso valor aparente, de esa mujer y la entrega total que implica es lo que requiere el verdadero culto. Ese <strong>abandono en manos de Dios (primera bienaventuranza)<\/strong> es lo que separa a la viuda pobre de los ricos y de los escribas, lo que la hace obrar \u201ccon todo su coraz\u00f3n.., con todas sus fuerzas\u201d, cumpliendo as\u00ed el mandamiento m\u00e1s importante de la ley (Mc 12,29-31).<\/p>\n<p>Su actitud ante Dios y el culto refleja una fe sin reservas, una humildad sincera y una confianza absoluta. Por eso esta viuda an\u00f3nima fue un ejemplo para los disc\u00edpulos y lo ser\u00e1 para los cristianos de todos los tiempos.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>El evangelio de hoy ha puesto ante nuestros ojos un ejemplo de piedad ejemplar, una muestra de apertura total a Dios, un culto de coraz\u00f3n que se hace vida. Podemos quedarnos en las ideas o podemos dejarnos interpelar por ellas y ponernos en camino de superaci\u00f3n, de cambio y de mirada agradecida.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Las monedas significan todo aquello que somos y tenemos.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos reservamos para nosotros, qu\u00e9 ofrecemos a Dios y a los dem\u00e1s?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Aquella mujer viuda y pobre deposit\u00f3 toda su confianza en Dios.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfMi confianza en Dios es absoluta, como la de aquella mujer?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>Este pasaje,<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfMe invita a abandonar actitudes de escriba en mi forma de vivir el cristianismo?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les?<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong>Aquella viuda deposit\u00f3 las dos \u00fanicas monedas que ten\u00eda en el cesto de las ofrendas.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son mis dos mejores monedas que quiero entregar hoy para construir el Reino de Dios?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del primer libro de los Reyes 17, 10-16 En aquellos d\u00edas, se alz\u00f3 el profeta El\u00edas y fue a Sarepta. 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