{"id":1299,"date":"2024-11-01T18:37:15","date_gmt":"2024-11-01T18:37:15","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1299"},"modified":"2024-11-01T18:37:16","modified_gmt":"2024-11-01T18:37:16","slug":"lectio-divina-tiempo-ordinario-2-de-noviembre-todos-los-fieles-difuntos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1299","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 TIEMPO ORDINARIO 2 DE NOVIEMBRE \u00abTODOS LOS FIELES DIFUNTOS\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-0b6b29be-dc0a-407a-a136-fbbdac285d9b\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/LECTIO-TIEMPO-ORDINARIO-DIFUNTOS.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; TIEMPO ORDINARIO &#8211; FIELES DIFUNTOS<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/LECTIO-TIEMPO-ORDINARIO-DIFUNTOS.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-0b6b29be-dc0a-407a-a136-fbbdac285d9b\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Juan 14, 1-6<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abNo se turbe vuestro coraz\u00f3n, creed en Dios y creed tambi\u00e9n en m\u00ed. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habr\u00eda dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volver\u00e9 y os llevar\u00e9 conmigo, para que donde estoy yo est\u00e9is tambi\u00e9n vosotros. Y adonde yo voy, ya sab\u00e9is el camino\u00bb.<\/p>\n<p>Tom\u00e1s le dice:<\/p>\n<p>\u00abSe\u00f1or, no sabemos ad\u00f3nde vas, \u00bfc\u00f3mo podemos saber el camino?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le responde:<\/p>\n<p>\u00abYo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Esta conversaci\u00f3n entre Jes\u00fas y los disc\u00edpulos tiene lugar de nuevo alrededor de la mesa, durante la Cena (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a014,1-6). Jes\u00fas est\u00e1 triste y todos est\u00e1n tristes: Jes\u00fas hab\u00eda dicho que uno de ellos lo traicionar\u00eda (cf.\u00a0<em>Jn<\/em> 13,21) y todos perciben que algo malo va a suceder. Jes\u00fas comienza a consolar a los suyos: porque una de las tareas, \u201cde los trabajos\u201d<strong>\u00a0<\/strong>del Se\u00f1or es\u00a0<em>consolar<\/em>. El Se\u00f1or consuela a sus disc\u00edpulos y aqu\u00ed vemos cu\u00e1l es la forma de consolar de Jes\u00fas. Nosotros tenemos muchas formas de consolar, desde las m\u00e1s aut\u00e9nticas, las m\u00e1s cercanas a las m\u00e1s formales, como esos telegramas de p\u00e9same: \u201cProfundamente afligido por&#8230;\u201d. No consuela a nadie, es una simulaci\u00f3n, es el consuelo formal. Pero, \u00bfc\u00f3mo consuela el Se\u00f1or? Es importante saber esto, para que tambi\u00e9n nosotros, cuando en nuestra vida tengamos que pasar momentos de tristeza, aprendamos a percibir cu\u00e1l es el verdadero consuelo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Y en este pasaje del Evangelio vemos que el Se\u00f1or siempre consuela en la\u00a0<em>cercan\u00eda<\/em>, con la\u00a0<em>verdad<\/em>\u00a0y en la\u00a0<em>esperanza<\/em>. Estas son las tres huellas del consuelo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>En la\u00a0<em>cercan\u00eda<\/em>, nunca lejos: \u201cestoy aqu\u00ed\u201d. Esa hermosa palabra: \u201cestoy aqu\u00ed\u201d. \u201cEstoy aqu\u00ed contigo\u201d. Y muchas veces en silencio. Pero sabemos que \u00e9l est\u00e1 aqu\u00ed. \u00c9l siempre est\u00e1 aqu\u00ed. Esa cercan\u00eda que es el estilo de Dios, tambi\u00e9n en la Encarnaci\u00f3n, para acercarse a nosotros. El Se\u00f1or consuela en la cercan\u00eda. Y no usa palabras vac\u00edas, por el contrario, prefiere el silencio. La fuerza de la cercan\u00eda, de la presencia. Habla poco. Pero est\u00e1 cerca.<\/p>\n<p>La segunda huella de la cercan\u00eda de Jes\u00fas, del modo de consolar a Jes\u00fas, es <em>la verdad<\/em>: Jes\u00fas es veraz. No dice cosas formales que son mentiras: \u201cNo, no te preocupes, todo pasar\u00e1, no suceder\u00e1 nada, pasar\u00e1, lo malo pasa&#8230;\u201d. No. Dice la verdad. No esconde la verdad. Porque en este pasaje \u00e9l mismo dice: \u201cYo soy la verdad\u201d (cf. <em>Jn<\/em> 14,6). Y la verdad es: \u201cMe voy\u201d, es decir: \u201cMorir\u00e9\u201d (cf. vv. 2-3). Estamos ante la muerte. Es la verdad. Y \u00e9l lo dice simplemente y tambi\u00e9n suavemente, sin lastimar. Pero estamos ante la muerte. No esconde la verdad.<\/p>\n<p>Y esta es la tercera huella: Jes\u00fas consuela en la\u00a0<em>esperanza<\/em>. S\u00ed, es un mal momento, pero \u00abno se turbe vuestro coraz\u00f3n. [&#8230;] Creed tambi\u00e9n en m\u00ed\u00bb (v. 1). Os digo una cosa \u2014as\u00ed dice Jes\u00fas\u2014, \u00aben la casa de mi Padre hay muchas moradas. [&#8230;] Voy a prepararos un lugar\u00bb (v. 2). \u00c9l va primero a abrir las puertas, las puertas de ese lugar por el que pasaremos todos, as\u00ed lo espero. \u00abVolver\u00e9 y os tomar\u00e9 conmigo, para que donde est\u00e9 yo est\u00e9is tambi\u00e9n vosotros\u00bb (v. 3). El Se\u00f1or regresa cada vez que alguno de nosotros est\u00e1 en camino de abandonar este mundo. \u201cVolver\u00e9 y os tomar\u00e9 conmigo\u201d: la esperanza. \u00c9l vendr\u00e1 y nos tomar\u00e1 de la mano y nos llevar\u00e1. No dice: \u201cNo, no sufrir\u00e9is, no es nada&#8230;\u201d. No. Dice la verdad: \u201cEstoy cerca de vosotros. Esta es la verdad: es un mal momento, de peligro, de muerte. Pero no dej\u00e9is que vuestro coraz\u00f3n se turbe, permaneced en esa paz, esa paz que es la base de todo consuelo, porque volver\u00e9 y os llevar\u00e9 de la mano a donde est\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil dejarse\u00a0<em>consolar<\/em>\u00a0por el Se\u00f1or. Muchas veces, en los malos tiempos, nos enojamos con el Se\u00f1or y no dejamos que venga y nos hable as\u00ed, con esta dulzura, con esta cercan\u00eda, con esta mansedumbre, con esta verdad y con esta esperanza.<\/p>\n<p>Pidamos la gracia de aprender a dejarnos consolar por el Se\u00f1or. El consuelo del Se\u00f1or es verdadero, no enga\u00f1a. No es anestesia, no. Est\u00e1 cerca, es veraz y nos abre las puertas de la esperanza. (Papa Francisco, 08-05-2020)<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>EVANGELIO SEG\u00daN SAN JUAN 14, 1-6<\/strong><\/h4>\n<p>Jes\u00fas tranquiliza a sus disc\u00edpulos en el discurso de despedida, despu\u00e9s de la \u00daltima Cena, ante la inminencia de su vuelta al Padre: es necesario tener confianza en la bondad y en el poder de Dios, m\u00e1s fuertes que la muerte, y en \u00e9l como a su revelador m\u00e1s completo. Jes\u00fas ve la muerte no como una destrucci\u00f3n, sino como un retorno al hogar paterno, que es tambi\u00e9n su casa. La entrada en esta comuni\u00f3n con Dios-Padre no est\u00e1 reservada s\u00f3lo para \u00e9l, sino tambi\u00e9n para los disc\u00edpulos. <em>\u201cCuando vaya y os prepare un lugar, volver\u00e9 y os llevar\u00e9 conmigo\u201d<\/em>. La vida, pues, no es una autopista que acaba en el vac\u00edo, sino que tiene un camino que conduce a la plenitud: despu\u00e9s de haber vivido tanto con Jes\u00fas los disc\u00edpulos deber\u00edan saber que \u00e9l es el camino que conduce al Padre.<\/p>\n<p>Tom\u00e1s, sin embargo, no comprende las palabras de Jes\u00fas: en el evangelio de Juan este disc\u00edpulo reconoce a Jes\u00fas como Mes\u00edas, hasta el punto de estar dispuesto a dar la vida por \u00e9l (Jn 11,16), pero le cuesta comprender la dimensi\u00f3n divina, duda de verlo resucitado (Jn 20,25). En este momento Jes\u00fas manifiesta claramente <em>\u201cYo soy el camino y la verdad y la vida\u201d<\/em>. Que es \u201c<em>camino<\/em>\u201d supone que hay una meta en la vida; y la \u201c<em>verdad<\/em>\u201d, un contenido, que no es una teor\u00eda, sino \u201c<em>la vida<\/em>\u201d (Jn 1,4). Jes\u00fas es \u201c<em>la vida<\/em>\u201d porque es el \u00fanico que posee el secreto del sentido de la existencia, sin \u00e9l no habr\u00eda esperanza posible, s\u00f3lo \u00e9l tiene \u201c<em>palabras de vida eterna<\/em>\u201d (Jn 6,68); todo aquel que ama desinteresadamente, lo sepa o no, sigue el camino de Jes\u00fas que lleva a la vida plena y a la casa del Padre.<\/p>\n<p><strong>EL MISTERIO DE LA MUERTE<\/strong><\/p>\n<p>La muerte es un gran misterio. Todas las culturas de todos los tiempos se han preguntado por su sentido. Tambi\u00e9n el pueblo de Israel ten\u00eda sus interrogantes sobre la muerte. Con la muerte no acaba nuestra existencia, s\u00f3lo nuestra vida terrenal.<\/p>\n<p><strong>CRISTO HA VENCIDO A LA MUERTE<\/strong><\/p>\n<p>Los cristianos damos un paso adelante sobre la fe del Antiguo Testamento porque la vida de los hombres ha sido transformada por la resurrecci\u00f3n de Cristo. Que Jes\u00fas ha muerto y ha resucitado est\u00e1 en el centro de nuestra fe. Y que nos haya hecho part\u00edcipes de su victoria sobre la muerte es una pieza clave. Las lecturas de difuntos, de un modo u otro, recogen esta idea: \u00ab<em>Escucha con bondad, Se\u00f1or, nuestras s\u00faplicas para que, al confesar nuestra fe en tu Hijo resucitado de entre los muertos, se afiance tambi\u00e9n nuestra esperanza en la futura resurrecci\u00f3n de tus siervos<\/em>\u00bb (oraci\u00f3n colecta).<\/p>\n<p><strong>EL CAMINO PARA LA RESURRECCI\u00d3N: CREER EN JES\u00daS<\/strong><\/p>\n<p>Para recibir el premio prometido s\u00f3lo se nos pide la fe: \u00ab<em>creed en Dios y creed tambi\u00e9n en m\u00ed<\/em>\u00bb (evangelio). Creer en Jes\u00fas es fundamental ya que se nos presenta como el \u00fanico medio para alcanzar la vida eterna: <em>\u00abYo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por m\u00ed\u00bb<\/em>. Jes\u00fas mismo nos ha prometido que ha ido por delante para prepararnos sitio, as\u00ed nos lo dice en el evangelio: <em>\u00abEn la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habr\u00eda dicho, porque me voy a prepararos un lugar\u00bb.\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Esta fe no es algo et\u00e9reo, que se queda en el aire y no se pueda demostrar. La fe se manifiesta en un modo concreto de vivir: el estilo de vida que nos marc\u00f3 Jes\u00fas en el evangelio. La vida terrenal y la vida celestial est\u00e1n estrechamente unidas. En palabras del ap\u00f3stol san Pablo: <em>\u00abSi vivimos, vivimos para el Se\u00f1or; si morimos, morimos para el Se\u00f1or; as\u00ed que, ya vivamos ya muramos, somos del Se\u00f1or.\u00a0Pues para esto muri\u00f3 y resucit\u00f3 Cristo: para ser Se\u00f1or de muertos y vivos\u00bb <\/em>(Romanos 14, 8-9). Participar o no de la resurrecci\u00f3n de Jesucristo est\u00e1 sujeto a nuestra existencia terrenal. Las oraciones de la misa piden insistentemente a Dios que borre los pecados que los difuntos cometieron por fragilidad humana y los admita en la asamblea de los santos y elegidos.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><strong><em>\u201cCuando vaya y os prepare un lugar, volver\u00e9 y os llevar\u00e9 conmigo\u201d.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfAsumo la limitaci\u00f3n y caducidad de la vida terrena?<\/p>\n<p>\u00bfCreo de verdad en la vida junto a Dios?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>En tu vida,<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo te implica esta celebraci\u00f3n a vivir la vida de una forma concreta?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Juan 14, 1-6 En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u00abNo se turbe vuestro coraz\u00f3n, creed en Dios y creed tambi\u00e9n en m\u00ed. 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