{"id":1270,"date":"2024-09-21T12:04:04","date_gmt":"2024-09-21T12:04:04","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1270"},"modified":"2026-05-22T11:35:18","modified_gmt":"2026-05-22T11:35:18","slug":"lectio-divina-ciclo-a-tiempo-ordinario-domingo-xxiii","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1270","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XXIII"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-df0a29c1-d3e9-4f21-ab11-533a3200dc81\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-23.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; TIEMPO ORDINARIO 23<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-23.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-df0a29c1-d3e9-4f21-ab11-533a3200dc81\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura de la profec\u00eda de Ezequiel 33, 7-9<\/strong><\/h3>\n<p>Esto dice el Se\u00f1or:<\/p>\n<p>\u00abA ti, hijo de hombre, te he puesto de centinela en la casa de Israel; cuando escuches una palabra de mi boca, les advertir\u00e1s de mi parte.<\/p>\n<p>Si yo digo al malvado: \u00ab\u00a1Malvado, eres reo de muerte!\u00bb, pero t\u00fa no hablas para advertir al malvado que cambie de conducta, \u00e9l es un malvado y morir\u00e1 por su culpa, pero a ti te pedir\u00e9 cuenta de su sangre.<\/p>\n<p>Pero si t\u00fa adviertes al malvado que cambie de conducta, y no lo hace, \u00e9l morir\u00e1 por su culpa, pero t\u00fa habr\u00e1s salvado la vida\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 94, 1-2. 6-7c. 7d-9<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Ojal\u00e1 escuch\u00e9is hoy la voz del Se\u00f1or: \u00abNo endurezc\u00e1is vuestro coraz\u00f3n\u00bb.<\/strong><\/h4>\n<p>Venid, aclamemos al Se\u00f1or,<br \/>demos v\u00edtores a la Roca que nos salva;<br \/>entremos a su presencia d\u00e1ndole gracias,<br \/>aclam\u00e1ndolo con cantos. R.\/<\/p>\n<p>Entrad, postr\u00e9monos por tierra,<br \/>bendiciendo al Se\u00f1or, creador nuestro.<br \/>Porque \u00e9l es nuestro Dios,<br \/>y nosotros su pueblo,<br \/>el reba\u00f1o que \u00e9l gu\u00eda. R.\/<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 escuch\u00e9is hoy su voz:<br \/>\u00abNo endurezc\u00e1is el coraz\u00f3n como en Merib\u00e1,<br \/>como el d\u00eda de Mas\u00e1 en el desierto;<br \/>cuando vuestros padres me pusieron a prueba<br \/>y me tentaron, aunque hab\u00edan visto mis obras\u00bb. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 13, 8-10<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>A nadie le deb\u00e1is nada, m\u00e1s que el amor mutuo; porque el que ama ha cumplido el resto de la ley. De hecho, el \u00abno cometer\u00e1s adulterio, no matar\u00e1s, no robar\u00e1s, no codiciar\u00e1s\u00bb, y cualquiera de los otros mandamientos, se resume en esto: \u00abAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb.<\/p>\n<p>El amor no hace mal a su pr\u00f3jimo; por eso la plenitud de la ley es el amor.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo 18, 15-20<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abSi tu hermano peca contra ti, repr\u00e9ndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, d\u00edselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, consid\u00e9ralo como un pagano o un publicano.<\/p>\n<p>En verdad os digo que todo lo que at\u00e9is en la tierra quedar\u00e1 atado en los cielos, y todo lo que desat\u00e9is en la tierra quedar\u00e1 desatado en los cielos.<\/p>\n<p>Os digo, adem\u00e1s, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dar\u00e1 mi Padre que est\u00e1 en los cielos. Porque donde dos o tres est\u00e1n reunidos en mi nombre, all\u00ed estoy yo en medio de ellos\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>El pasaje de hoy habla de la correcci\u00f3n fraterna, y nos invita a reflexionar sobre la doble dimensi\u00f3n de la existencia cristiana: la comunitaria, que exige la protecci\u00f3n de la comuni\u00f3n, es decir de la Iglesia, y la personal, que requiere la atenci\u00f3n y el respeto de cada conciencia individual. Para corregir al hermano que se ha equivocado, Jes\u00fas sugiere una pedagog\u00eda de recuperaci\u00f3n. Y siempre la pedagog\u00eda de Jes\u00fas es pedagog\u00eda de la recuperaci\u00f3n; \u00c9l siempre busca recuperar, salvar. (Papa Francisco 06-09-2020)<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO (Comentarios al Antiguo y al Nuevo Testamento. La Casa de la Biblia)<\/strong><\/h3>\n<p>En la <strong>lectura de la profec\u00eda de Ezequiel<\/strong> el profeta se presenta como centinela para describir su funci\u00f3n entre los exiliados. [&#8230;] Ser centinela es una de las caracter\u00edsticas de los verdaderos profetas, porque los falsos no acuden a las brechas para ver lo que pasa y avisar inmediatamente al pueblo (v\u00e9ase Ez 13,5). Los falsos profetas son adivinos, magos y embusteros; el profeta verdadero es el centinela que vigila y est\u00e1 atento a la palabra de Dios; no adivina, sino que lee los acontecimientos de la historia para iluminarlos a trav\u00e9s de la palabra de Dios que anuncia. Pero la imagen del centinela evoca tambi\u00e9n la urgencia y el peligro, porque el profeta aparece en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles y m\u00e1s dram\u00e1ticos, en los per\u00edodos de crisis del pueblo. Por eso escruta todo aquello que haga referencia a la vida y a la muerte. [&#8230;] Sin embargo para Ezequiel, con la se\u00f1al de alarma, todav\u00eda hay tiempo para evitar lo peor. Todav\u00eda es posible cambiar el curso de los acontecimientos. El centinela est\u00e1 ah\u00ed para que los malvados a quienes se les dirige la advertencia puedan desandar sus malos caminos. El Se\u00f1or quiere la vida del hombre no su muerte (Ez 33,11). Pero es necesaria la conversi\u00f3n a la que invita frecuentemente el profeta.<\/p>\n<p>En la <strong>lectura a los Romanos, Pablo<\/strong> concluye la primera parte de la secci\u00f3n exhortativa de la carta (Rom 12-13) pidiendo dos cosas a los creyentes de Roma y a los de todas las \u00e9pocas: que construyan su vida sobre el amor y que sean conscientes de la hora hist\u00f3rica que les ha tocado vivir.<\/p>\n<p>En el mandamiento del amor se compendian todos los dem\u00e1s preceptos. Es \u00e9sta una constante de la tradici\u00f3n b\u00edblica, incluida la evang\u00e9lica (ver Mc 12,28-34 y par.), que Pablo recoge y reafirma (Gal 5,14). Por otra parte esta concreta relaci\u00f3n entre la ley y el amor confirma el valor positivo que Pablo confiere a la ley, no ciertamente como fuerza salvadora, sino como manifestaci\u00f3n pr\u00e1ctica de esa fuerza salvadora.<\/p>\n<p><strong>Lectura del Evangelio seg\u00fan san Mateo 18,15-20. Correcci\u00f3n fraterna.<\/strong> Despu\u00e9s de la ense\u00f1anza sobre la importancia de los peque\u00f1os en la comunidad (Mt 18,6-14), la atenci\u00f3n se dirige hacia otro problema comunitario. Cambia el vocabulario; no se trata ya de los <em>peque\u00f1os<\/em> que se hacen como ni\u00f1os, sino de los <em>hermanos,<\/em> y de c\u00f3mo actuar cuando hay conflictos en el seno de la comunidad.<\/p>\n<p>La exhortaci\u00f3n comienza con el enunciado de un caso: <em>si tu hermano peca.<\/em> No se trata de un pecado en sentido moral ni tampoco de una ofensa personal (probablemente las palabras <em>contra ti<\/em> han sido a\u00f1adidas posteriormente), sino de una falta contra la comunidad. Esta situaci\u00f3n se daba en la comunidad de Mateo, y el evangelista trata de iluminarla desde el amor y el perd\u00f3n predicados por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El procedimiento que se describe aqu\u00ed no es un proceso disciplinar, sino una aplicaci\u00f3n de la par\u00e1bola de la oveja perdida (Mt 18,10-14). Se trata de un hermano que se ha separado de la comunidad, y hay que emplear todos los recursos para hacer que vuelva. Esta b\u00fasqueda debe hacerse con respeto y amor: primero en privado, para no ponerle en evidencia ante la comunidad. Si no hace caso, hay que mostrarle su falta en presencia de algunos testigos, como mandaba la ley de Mois\u00e9s, que para muchos miembros de aquella comunidad ten\u00eda gran autoridad (v\u00e9ase Lv 19,17-18; Dt 19,15;\u00a0 y 1 Cor 5,1-8, donde puede encontrarse un procedimiento similar). Finalmente, y como \u00faltimo recurso, habr\u00e1 que reunir a la comunidad, la cual, en caso de obstinaci\u00f3n, tendr\u00e1 que reconocer dolorosamente la situaci\u00f3n en que este hermano se ha colocado a s\u00ed mismo. Entonces, el hermano que no ha querido reconciliarse ser\u00e1 como un extra\u00f1o para la comunidad.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esta instrucci\u00f3n acerca de la correcci\u00f3n fraterna el evangelista a\u00f1ade tres palabras de Jes\u00fas (Mt 18,18-20) que tuvieron probablemente un origen independiente, pero que ahora sirven para fundamentar la instrucci\u00f3n precedente. La primera (Mt 18,18) confiere a la comunidad local la capacidad de decidir en cuestiones disciplinares. La expresi\u00f3n <em>atar y desatar<\/em> designaba entre los maestros de la ley la capacidad de interpretar de forma vinculante la ley de Mois\u00e9s. Mateo la utiliza otra vez en su evangelio, aunque en un contexto diferente y directamente referida a la autoridad de Pedro. La segunda (Mt 18,19) especifica el clima de oraci\u00f3n en que deben tomarse estas decisiones y asegura a los disc\u00edpulos, reunidos en el nombre de Jes\u00fas, que el Padre escuchar\u00e1 su oraci\u00f3n. La tercera (Mt 19,20), por su parte, aborda un tema muy querido para Mateo: la presencia de Jes\u00fas en medio de su Iglesia (v\u00e9ase Mt 1,23; 28,20). La expresi\u00f3n es muy semejante a una frase que sol\u00edan repetir los maestros rab\u00ednicos: \u00absi dos hombres est\u00e1n hablando sobre la ley, la morada de Dios est\u00e1 en medio de ellos\u00bb. En la formulaci\u00f3n de Mateo, la comunidad cristiana (los dos reunidos) no se congrega ya en torno a la ley de Mois\u00e9s, sino que lo hace en el nombre de Jes\u00fas, y el resultado es la presencia viva del Se\u00f1or resucitado: <em>yo estoy all\u00ed en medio de ellos.<\/em><\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><strong>\u00abEl amor<em> no hace mal a su pr\u00f3jimo; por eso la plenitud de la ley es el amor\u00bb.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfAgradeces el amor que recibes de los dem\u00e1s? \u00bfEl amor es el fundamento de tus relaciones?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u00abSi tu hermano peca contra ti, repr\u00e9ndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, [&#8230;]. Si no les hace caso, d\u00edselo a la comunidad\u00bb.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La correcci\u00f3n fraterna requiere caridad, humildad, comprensi\u00f3n y coraje. \u00bfExiste en tu comunidad la correcci\u00f3n fraterna? \u00bfC\u00f3mo te sit\u00faas t\u00fa en este tema?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong><em>\u00abDonde dos o tres est\u00e1n reunidos en mi nombre, all\u00ed estoy yo en medio de ellos.\u00bb<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfReconoces a Dios en medio de la comunidad, en medio de aquellos que se re\u00fanen en su nombre?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura de la profec\u00eda de Ezequiel 33, 7-9 Esto dice el Se\u00f1or: \u00abA ti, hijo de hombre, te he puesto de centinela en la casa de Israel; cuando escuches una palabra de mi boca, les advertir\u00e1s de mi parte. 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