{"id":1149,"date":"2024-06-07T19:04:08","date_gmt":"2024-06-07T19:04:08","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1149"},"modified":"2026-05-18T16:19:53","modified_gmt":"2026-05-18T16:19:53","slug":"lectio-divina-ciclo-a-tiempo-ordinario-domingo-xxi","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1149","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XXI"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-4e8079f4-86dd-459f-ac5b-02e2abcf7933\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-21.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; TIEMPO ORDINARIO 21<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-21.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-4e8079f4-86dd-459f-ac5b-02e2abcf7933\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de Isa\u00edas 22, 19-23<\/strong><\/h3>\n<p>Esto dice el Se\u00f1or a Sobn\u00e1, mayordomo de palacio:<\/p>\n<p>\u00abTe echar\u00e9 de tu puesto, te destituir\u00e1n de tu cargo.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda llamar\u00e9 a mi siervo, a Eliaqu\u00edn, hijo de Esqu\u00edas, le vestir\u00e9 tu t\u00fanica, le ce\u00f1ir\u00e9 tu banda, le dar\u00e9 tus poderes; ser\u00e1 padre para los habitantes de Jerusal\u00e9n y para el pueblo de Jud\u00e1.<\/p>\n<p>Pongo sobre sus hombros la llave del palacio de David: abrir\u00e1 y nadie cerrar\u00e1; cerrar\u00e1 y nadie abrir\u00e1.<\/p>\n<p>Lo clavar\u00e9 como una estaca en un lugar seguro, ser\u00e1 un trono de gloria para la estirpe de su padre\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 137, 1bcd-2a. 2bcd-3. 6 y 8bc<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Se\u00f1or, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos.<\/strong><\/h4>\n<p>Te doy gracias, Se\u00f1or, de todo coraz\u00f3n,<br \/>porque escuchaste las palabras de mi boca;<br \/>delante de los \u00e1ngeles ta\u00f1er\u00e9 para ti;<br \/>me postrar\u00e9 hacia tu santuario. R.\/<\/p>\n<p>Dar\u00e9 gracias a tu nombre:<br \/>por tu misericordia y tu lealtad,<br \/>porque tu promesa supera tu fama.<br \/>Cuando te invoqu\u00e9, me escuchaste,<br \/>acreciste el valor en mi alma. R.\/<\/p>\n<p>El Se\u00f1or es sublime, se fija en el humilde,<br \/>y de lejos conoce al soberbio.<br \/>Se\u00f1or, tu misericordia es eterna,<br \/>no abandones la obra de tus manos. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 11, 33-36<\/strong><\/h3>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 abismo de riqueza, de sabidur\u00eda y de conocimiento el de Dios! \u00a1Qu\u00e9 insondables sus decisiones y qu\u00e9 irrastreables sus caminos!<\/p>\n<p>En efecto, \u00bfqui\u00e9n conoci\u00f3 la mente del Se\u00f1or? O \u00bfqui\u00e9n fue su consejero? O \u00bfqui\u00e9n le ha dado primero para tener derecho a la recompensa?<\/p>\n<p>Porque de \u00e9l, por \u00e9l y para \u00e9l existe todo. A \u00e9l la gloria por los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo 16, 13-20<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, al llegar a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre?\u00bb<\/p>\n<p>Ellos contestaron:<\/p>\n<p>\u00abUnos que Juan el Bautista, otros que El\u00edas, otros que Jerem\u00edas o uno de los profetas\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l les pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abY vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u00bb<\/p>\n<p>Sim\u00f3n Pedro tom\u00f3 la palabra y dijo:<\/p>\n<p>\u00abT\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo del Dios vivo\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Bienaventurado t\u00fa, Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que est\u00e1 en los cielos.<\/p>\n<p>Ahora yo te digo: t\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotar\u00e1.<\/p>\n<p>Te dar\u00e9 las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedar\u00e1 atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedar\u00e1 desatado en los cielos\u00bb.<\/p>\n<p>Y les mand\u00f3 a los disc\u00edpulos que no dijesen a nadie que \u00e9l era el Mes\u00edas.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Confesar a Jes\u00fas es una gracia del Padre. Decir que Jes\u00fas es el Hijo del Dios vivo, que es el Redentor, es una gracia que nosotros debemos pedir: \u00abPadre, dame la gracia de confesar a Jes\u00fas\u00bb. Al mismo tiempo, el Se\u00f1or reconoce la pronta correspondencia de Sim\u00f3n con la inspiraci\u00f3n de la gracia y por tanto a\u00f1ade, en tono solemne: \u00abT\u00fa eres Pedro y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecer\u00e1n contra ella\u00bb (v. 18). Con esta afirmaci\u00f3n, Jes\u00fas hace entender a Sim\u00f3n el sentido del nuevo nombre que le ha dado, \u00abPedro\u00bb: la fe que acaba de manifestar es la \u00abpiedra\u00bb inquebrantable sobre la cual el Hijo de Dios quiere construir su Iglesia, es decir la Comunidad. Y la Iglesia va adelante siempre sobre la fe de Pedro, sobre la fe que Jes\u00fas reconoce [en Pedro] y lo hace jefe de la Iglesia. (Papa Francisco 23-08-2020)<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO (Comentarios al Antiguo y al Nuevo Testamento. La Casa de la Biblia)<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Primera lectura del libro de Isa\u00edas.<\/strong> Sobn\u00e1, un mayordomo de palacio (hom\u00f3nimo del escriba que aparece en 2 Re 18,18.37), parece, por su nombre, un funcionario de origen arameo que se ha construido una tumba en un lugar particularmente apreciado. De acuerdo a la cultura del mundo antiguo la posesi\u00f3n de tierras, aunque fuera la del sepulcro, aseguraba la pertenencia a un grupo nacional, y por consiguiente convalidaba todas las propiedades adquiridas. Isa\u00edas anuncia su deposici\u00f3n del cargo, su exilio y su muerte en tierra extranjera. Ser\u00e1 substituido por otro personaje, Eliaqu\u00edn, al cual se conf\u00eda el \u00abpoder de las llaves\u00bb del palacio (Is 22,22). Eliaqu\u00edn es descrito con el elogioso t\u00edtulo de <em>padre para los habitantes de Jerusal\u00e9n y para la casa de Jud\u00e1<\/em> (Is 22,21) y apodado con el curioso mote de <em>clavo<\/em> (o \u00abclavija\u00bb). La imagen sugiere en un primer momento la firmeza (Is 22,23).<\/p>\n<p><strong>Segunda lectura de san Pablo a los Romanos 11,33-36 Canto a la sabidur\u00eda divina.\u00a0 <\/strong>Magn\u00edfico himno de alabanza y reconocimiento a los designios siempre sabios y soberanos, aunque misteriosos, de Dios. Con \u00e9l concluye Pablo la secci\u00f3n espec\u00edficamente doctrinal de la carta. En \u00e9l reconoce, inspir\u00e1ndose de nuevo en la Escritura, que todo cuanto sabemos de Dios es fragmentario. Por tanto nuestra actitud no deber\u00e1 ser nunca la de pedirle explicaciones sino la de acoger con amorosa humildad su palabra y seguir con sencillez de coraz\u00f3n sus caminos. Dios es siempre m\u00e1s grande. M\u00e1s grande que nuestros proyectos; m\u00e1s grande que nuestros sue\u00f1os y esperanzas, m\u00e1s grande que nuestras rebeld\u00edas. Pablo pod\u00eda haber quedado mudo de asombro ante la contemplaci\u00f3n de esta incre\u00edble realidad divina. Ha querido sin embargo estallar en un gozoso himno de alabanza para ense\u00f1arnos que las acciones de Dios, por desconcertantes que a veces nos parezcan, siempre<em> merecen la alabanza de los buenos.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>Evangelio seg\u00fan san Mateo 16, 13-20 Confesi\u00f3n de Pedro. <\/strong>El pasaje de la confesi\u00f3n de Pedro nos sit\u00faa en un momento muy importante de la vida de Jes\u00fas, que tambi\u00e9n ha quedado reflejado en algunas de sus par\u00e1bolas. Parece que su ministerio tuvo unos comienzos brillantes y que fueron muchos los que le siguieron. Pero despu\u00e9s de este triunfo inicial tuvo que afrontar el rechazo de su pueblo y el fracaso aparente de su misi\u00f3n. Es entonces cuando el Se\u00f1or se dirige a sus disc\u00edpulos con una serie de preguntas sobre su propia identidad: <em>\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre? &#8230; \u00bfQui\u00e9n dec\u00eds vosotros que soy yo?<\/em> El sentido de esta doble pregunta puede captarse mejor si tenemos en cuenta que en la cultura en que vivi\u00f3 Jes\u00fas la opini\u00f3n que los dem\u00e1s ten\u00edan sobre una persona era muy importante. Los evangelios est\u00e1n llenos de referencias a la fama de Jes\u00fas, que crec\u00eda y se difund\u00eda por todas partes (p. e. Mt 9,26.31). En este contexto, la pregunta tiene una doble funci\u00f3n: reafirmar a Jes\u00fas en su misi\u00f3n y confirmar a los disc\u00edpulos en el seguimiento.<\/p>\n<p>El relato, tal como lo leemos en este evangelio, se debe en gran parte a la pluma de Mateo, que ha remodelado y ampliado el texto de Marcos, a\u00f1adiendo la afirmaci\u00f3n de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios (Mt 16,16) y el encargo confiado a Pedro (Mt 16,17-19). Con estos retoques, el evangelista hace que la atenci\u00f3n de los lectores se centre no tanto en Jes\u00fas (Marcos), cuanto en la Iglesia, que Jes\u00fas convoca en torno a Pedro, como resultado del rechazo de su pueblo y de la acogida de sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>La doble pregunta de Jes\u00fas hace que aparezca con claridad la diferencia entre la opini\u00f3n de la gente y la de los disc\u00edpulos. Pedro, en nombre de estos \u00faltimos, reconoce que Jes\u00fas es el Mes\u00edas, el Hijo de Dios. Estos dos t\u00edtulos resumen la fe de la iglesia de Mateo. No basta con afirmar que Jes\u00fas es el Mes\u00edas esperado por Israel; hay que a\u00f1adir que es el Hijo de Dios. As\u00ed es como Mateo presenta a Jes\u00fas en la primera parte de su evangelio (Mt 1,1-4,16), y como le reconocen sus disc\u00edpulos (Mt 14,33), y los paganos (Mt 27,54).<\/p>\n<p>A esta confesi\u00f3n de Pedro, Jes\u00fas responde con una palabra de felicitaci\u00f3n y un encargo muy especial de cara a la Iglesia (Mt 16,17-19). Jes\u00fas declara dichoso a Pedro, no por sus m\u00e9ritos, sino porque el Padre le ha revelado el misterio de reconocerle como Mes\u00edas y como Hijo de Dios (v\u00e9ase Mt 11,25-26); y le conf\u00eda la misi\u00f3n de ser la roca sobre la que se asentar\u00e1 su Iglesia, reunida en torno a los disc\u00edpulos. El cambio de nombre produce un juego de palabras (Cefas=roca), que describe pl\u00e1sticamente la tarea que Jes\u00fas le encomienda: ser roca firme, para que la Iglesia no sucumba ante las dificultades (v\u00e9ase Mt 7,24-27). Para ello le entrega las llaves del reino y le confiere el poder de \u00abatar y desatar\u00bb. La entrega de las llaves equivale al nombramiento de mayordomo supremo, como aparece en algunos textos del Antiguo Testamento (v\u00e9ase especialmente Is 22,19-22). Por su parte, la expresi\u00f3n atar y desatar designaba entre los jud\u00edos de la \u00e9poca la potestad para interpretar la ley de Mois\u00e9s con autoridad. As\u00ed pues, Jes\u00fas nombra a Pedro mayordomo y supervisor de su Iglesia, con autoridad para interpretar la ley seg\u00fan las palabras de Jes\u00fas, y adaptarla a nuestras necesidades y situaciones.<\/p>\n<p>La especial tarea que se le confiere a Pedro en este pasaje concuerda con la que aparece en otros pasajes de Mateo: es el portavoz del grupo de los disc\u00edpulos y tiene una especial relaci\u00f3n con Jes\u00fas. Al presentar as\u00ed a Pedro, el evangelista se hace eco del importante papel que desempe\u00f1\u00f3 en la vida de la Iglesia naciente, sobre todo en las comunidades de Siria, a las que se dirige este evangelio. De Pedro han recibido el evangelio y la tradici\u00f3n sobre Jes\u00fas; \u00e9l ha sido la roca sobre la que se ha edificado su comunidad.<\/p>\n<p>Este texto ha suscitado numerosas discusiones entre cat\u00f3licos y protestantes sobre la figura del papa como sucesor de Pedro. La tradici\u00f3n cat\u00f3lica sostiene que estas palabras se aplican a Pedro y tambi\u00e9n a todos los que le suceden en la tarea de presidir a los hermanos en la fe y el amor. La tradici\u00f3n protestante, sin embargo, ha visto en las palabras de Jes\u00fas una alabanza y una promesa referidas, no a su persona, sino a su actitud de fe.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><strong><em>\u00abY vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u00bb\u00a0<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfReconoces a Jes\u00fas como Hijo de Dios, como el Mes\u00edas?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u00abT\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia\u00bb: <\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfReconoces que la Iglesia est\u00e1 edificada sobre la fe de Pedro?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo vives la comuni\u00f3n eclesial?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de Isa\u00edas 22, 19-23 Esto dice el Se\u00f1or a Sobn\u00e1, mayordomo de palacio: \u00abTe echar\u00e9 de tu puesto, te destituir\u00e1n de tu cargo. 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