{"id":1120,"date":"2024-05-31T17:29:00","date_gmt":"2024-05-31T17:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1120"},"modified":"2024-06-04T18:17:43","modified_gmt":"2024-06-04T18:17:43","slug":"lectio-divina-ciclo-b-tiempo-ordinario-domingo-x","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1120","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO B &#8211; TIEMPO ORDINARIO DOMINGO X"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-1d11f39b-abce-4ac8-b8ea-4b53c41b4670\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/LECTIO-CICLO-B-TIEMPO-ORDINARIO-10-.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO B &#8211; TIEMPO ORDINARIO 10<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/LECTIO-CICLO-B-TIEMPO-ORDINARIO-10-.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-1d11f39b-abce-4ac8-b8ea-4b53c41b4670\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro del G\u00e9nesis 3, 9-15<\/strong><\/h3>\n<p>Cuando Ad\u00e1n comi\u00f3 del \u00e1rbol, el Se\u00f1or Dios lo llam\u00f3 y le dijo:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abO\u00ed tu ruido en el jard\u00edn, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escond\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios le replic\u00f3:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQui\u00e9n te inform\u00f3 de que estabas desnudo?, \u00bfes que has comido del \u00e1rbol del que te prohib\u00ed comer?\u00bb<\/p>\n<p>Ad\u00e1n respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abLa mujer que me diste como compa\u00f1era me ofreci\u00f3 del fruto y com\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios dijo a la mujer:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 has hecho?\u00bb.<\/p>\n<p>La mujer respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abLa serpiente me sedujo y com\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios dijo a la serpiente:<\/p>\n<p>\u00abPor haber hecho eso, maldita t\u00fa entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrar\u00e1s sobre el vientre y comer\u00e1s polvo toda tu vida; pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su descendencia; esta te aplastar\u00e1 la cabeza cuando t\u00fa la hieras en el tal\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 129, 1b-2. 3-4. 5-7ab. 7cd-8<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Del Se\u00f1or viene la misericordia, la redenci\u00f3n copiosa.<\/strong><\/h4>\n<p>Desde lo hondo a ti grito, Se\u00f1or;<br \/>Se\u00f1or, escucha mi voz;<br \/>est\u00e9n tus o\u00eddos atentos<br \/>a la voz de mi s\u00faplica. R.\/<\/p>\n<p>Si llevas cuenta de los delitos, Se\u00f1or,<br \/>\u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 resistir?<br \/>Pero de ti procede el perd\u00f3n,<br \/>y as\u00ed infundes temor. R.\/<\/p>\n<p>Mi alma espera en el Se\u00f1or,<br \/>espera en su palabra;<br \/>mi alma aguarda al Se\u00f1or,<br \/>m\u00e1s que el centinela la aurora.<br \/>Aguarde Israel al Se\u00f1or,<br \/>como el centinela la aurora. R.\/<\/p>\n<p>Porque del Se\u00f1or viene la misericordia,<br \/>la redenci\u00f3n copiosa;<br \/>y \u00e9l redimir\u00e1 a Israel<br \/>de todos sus delitos. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la segunda carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 4,13 &#8211; 5,1<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Teniendo el mismo esp\u00edritu de fe, seg\u00fan lo que est\u00e1 escrito: \u00abCre\u00ed, por eso habl\u00e9\u00bb, tambi\u00e9n nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucit\u00f3 al Se\u00f1or Jes\u00fas tambi\u00e9n nos resucitar\u00e1 a nosotros con Jes\u00fas y nos presentar\u00e1 con vosotros ante \u00e9l.<\/p>\n<p>Pues todo esto es para vuestro bien, a fin de que cuantos m\u00e1s reciban la gracia, mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios.<\/p>\n<p>Por eso, no nos acobardamos, sino que, aun cuando nuestro hombre exterior se vaya desmoronando, nuestro hombre interior se va renovando d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>Pues la leve tribulaci\u00f3n presente nos proporciona una inmensa e incalculable carga de gloria, ya que no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve; en efecto, lo que se ve es transitorio; lo que no se ve es eterno.<\/p>\n<p>Porque sabemos que si se destruye esta nuestra morada terrena, tenemos un s\u00f3lido edificio que viene de Dios, una morada que no ha sido construida por manos humanas, es eterna y est\u00e1 en los cielos.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Marcos 3, 20-35<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas lleg\u00f3 a casa con sus disc\u00edpulos y de nuevo se junt\u00f3 tanta gente que no los dejaban ni comer.<\/p>\n<p>Al enterarse su familia, vinieron a llev\u00e1rselo, porque se dec\u00eda que estaba fuera de s\u00ed.<\/p>\n<p>Y los escribas que hab\u00edan bajado de Jerusal\u00e9n dec\u00edan:<\/p>\n<p>\u00abTiene dentro a Belzeb\u00fa y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l los invit\u00f3 a acercarse y les hablaba en par\u00e1bolas:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfC\u00f3mo va a echar Satan\u00e1s a Satan\u00e1s? Un reino dividido internamente no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satan\u00e1s se rebela contra s\u00ed mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, est\u00e1 perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podr\u00e1 arramblar con la casa.<\/p>\n<p>En verdad os digo, todo se les podr\u00e1 perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Esp\u00edritu Santo no tendr\u00e1 perd\u00f3n jam\u00e1s, cargar\u00e1 con su pecado para siempre\u00bb.<\/p>\n<p>Se refer\u00eda a los que dec\u00edan que ten\u00eda dentro un esp\u00edritu inmundo.<\/p>\n<p>Llegan su madre y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar.<\/p>\n<p>La gente que ten\u00eda sentada alrededor le dice:<\/p>\n<p>\u00abMira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas est\u00e1n fuera y te buscan\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les pregunta:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQuienes son mi madre y mis hermanos?\u00bb.<\/p>\n<p>Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice:<\/p>\n<p>\u00abEstos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Jes\u00fas ha formado una nueva familia, que ya no se basa en v\u00ednculos naturales, sino en la fe en \u00c9l, en su amor que nos acoge y nos une entre nosotros, en el Esp\u00edritu Santo. Todos aquellos que acogen la palabra de Jes\u00fas son hijos de Dios y hermanos entre ellos. Acoger la palabra de Jes\u00fas nos hace hermanos entre nosotros y nos hace ser la familia de Jes\u00fas. Hablar mal de los dem\u00e1s, destruir la fama de los dem\u00e1s nos vuelve la familia del diablo. (Papa Francisco, 10-06-2018)<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO (Comentarios al Antiguo y al Nuevo Testamento. La Casa de la Biblia)<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Lectura del G\u00e9nesis.<\/strong> Dios est\u00e1 a la vista, el hombre y su mujer escondidos. Dios lo llama. La pregunta <em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s?<\/em> marca la ruptura definitiva: el hombre ya no est\u00e1 con Dios.<\/p>\n<p>Comienza la investigaci\u00f3n; los implicados son remisos y el juez tiene que repetir tres veces su acusaci\u00f3n (Gn 3, 11. 13. 14). Dios descubre y establece los hechos pero todav\u00eda no emite juicio. El acto, acorde con el tema, tiene forma de procedimiento judicial. Dios act\u00faa como acusador y como juez: interroga a los inculpados, escucha su defensa y pronuncia la sentencia. A la pregunta divina el hombre confiesa con medias verdades; pero, al aceptar que est\u00e1 desnudo, se traiciona y descubre su secreto culpable: s\u00f3lo desobedeciendo ha podido alcanzar el conocimiento que le lleva al miedo y a la verg\u00fcenza. La segunda interrogaci\u00f3n es ret\u00f3rica: el Se\u00f1or asegura que el hombre ha comido del \u00e1rbol prohibido. Al defenderse, el var\u00f3n rehuye su responsabilidad, se escuda en la mujer y acusa verdaderamente a Dios: <em>La mujer que t\u00fa me diste por compa\u00f1era,<\/em> tuvo la culpa. Le reprocha como si la mujer hubiera sido una trampa; como diciendo: Si t\u00fa no me hubieras dado esa compa\u00f1era, si no me hubieras puesto en esta situaci\u00f3n, no habr\u00eda comido del fruto prohibido. Ha olvidado el grito gozoso del encuentro y lo cambia en un despectivo: <em>La que t\u00fa me diste.<\/em> La humanidad tipificada en los sexos, rompe su unidad; se instaura la cobard\u00eda, la insolidaridad y el odio. El pecado, en lugar de unir a los humanos, los a\u00edsla traicion\u00e1ndose unos a otros; rompe su unidad.<\/p>\n<p>Tampoco la mujer afronta su responsabilidad y acusa a la serpiente: ruptura con el mundo animal. Siempre hay alguien a quien culpar. En la pregunta a la mujer resuena la que Dios har\u00e1 a Ca\u00edn (v\u00e9ase Gn 4,9). Ya no quedan m\u00e1s preguntas. Como juez inteligente, Dios descubre y establece los hechos con rapidez. Son responsables ambos, el hombre y su mujer. A la serpiente no la interroga. Ella ha cumplido el papel que se le encomend\u00f3 en la tragedia: como animal, no ten\u00eda sentido del pecado; como enemigo de Dios, no tiene esperanza de perd\u00f3n. Tras el juicio viene el veredicto, formado por tres or\u00e1culos en prosa r\u00edtmica, dirigidos a cada uno de los responsables.<\/p>\n<p>3, 14-15 <em>Maldici\u00f3n de la serpiente. <\/em>Una de las pocas veces en que Dios maldice: \u00a1son tantas en las que bendice! La expresi\u00f3n <em>maldita entre todos los animale<\/em>s corresponde sarc\u00e1sticamente a la <em>sabia entre todos los animales<\/em> (Gn 3,1). Hay una asonancia en hebreo entre <em>maldita<\/em> y <em>sabia:<\/em> <em>&#8216;arur-&#8216;arum.<\/em><\/p>\n<p><strong>En la lectura de san Pablo a los Corintios<\/strong> los mensajeros del evangelio deben saber que sus limitaciones, sus sufrimientos, sus aparentes fracasos y en \u00faltima instancia su misma muerte f\u00edsica, son generadores de vida para s\u00ed mismos y para los dem\u00e1s. A partir de Cristo, que no s\u00f3lo lo proclam\u00f3 de palabra (Jn 12,24) sino que lo verific\u00f3 en su propia existencia, la muerte de uno es la vida de otro. Pablo lo ha constatado en su propia y personal experiencia apost\u00f3lica y ahora lo expresa de forma apasionada. [&#8230;]<\/p>\n<p>[&#8230;] La confianza de Pablo -y la nuestra- estriba en la fuerza de Dios que ya se ha hecho presente en la resurrecci\u00f3n de Cristo y se har\u00e1 presente en los cristianos.<\/p>\n<p><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Marcos 3, 20-35<\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas regresa del monte a la casa, de la cercan\u00eda de Dios a la proximidad con los hombres. La multitud sigue necesit\u00e1ndole y se aglomera a su alrededor. Su actividad es extenuante, y encomiable su celo por la causa que se le ha confiado. Pero surgen de nuevo las cr\u00edticas. Ahora provienen de sus propios parientes, a quienes apoyan de buen grado los maestros jerosolimitanos de la ley, es decir, el basti\u00f3n de la sabidur\u00eda israelita. El evangelista narra esta doble oposici\u00f3n en forma conc\u00e9ntrica o de inclusi\u00f3n, procedimiento literario que le es familiar.<\/p>\n<p><strong>3,20-21 Jes\u00fas y sus familiares.<\/strong> Jes\u00fas est\u00e1 en casa, pero los suyos le ven fuera de su casa e incluso fuera de s\u00ed. Este es su diagn\u00f3stico. Desde el momento en que uno no est\u00e1 en el puesto que los suyos le han se\u00f1alado, comienza a preocupar. Ya no es \u00e9l. Ha perdido la cabeza.<\/p>\n<p>Este breve relato proyecta un rayo de luz, no sobre el estado an\u00edmico de Jes\u00fas, sino sobre la mentalidad de unos familiares que carecen de sentido para percibir las exigencias absolutas de Dios en Jes\u00fas. No las comprenden. Tal incomprensi\u00f3n sigue vigente con frecuencia en los familiares de aquellos a quienes Dios llama para un servicio especial. El relato se convierte as\u00ed en un aviso contra la pretensi\u00f3n de juzgar las cosas de Dios desde los criterios puramente humanos o desde mezquinas preocupaciones por la fama, la salud o el negocio.<\/p>\n<p><strong>3,22-30 Jes\u00fas y los maestros de la ley.<\/strong> Los maestros de la ley, m\u00e1s suspicaces que los familiares, emiten un diagn\u00f3stico mucho m\u00e1s sofisticado sobre Jes\u00fas: es un agente de Satan\u00e1s.<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n, aunque inconsistente, era grave. Estaba castigada con la muerte por lapidaci\u00f3n. Jes\u00fas se ve obligado a defenderse, y lo hace adoptando el lenguaje parab\u00f3lico. Con \u00e9l desenmascara la falacia de sus adversarios y desvela una vez m\u00e1s su identidad. Superior a Satan\u00e1s, \u00e9l es el depositario y administrador de las fuerzas divinas. Por \u00e9l queda Satan\u00e1s reducido a la impotencia y con \u00e9l irrumpe ya el reino de Dios entre los hombres. Quien se obstine en verlo como endemoniado est\u00e1 tergiversando los hechos, cayendo en el \u00fanico pecado imperdonable, el pecado de quien rechaza la verdad con los ojos abiertos, rehusando a la vez toda oferta de perd\u00f3n y salvaci\u00f3n. Cerrarse al arrepentimiento, disfrazando el pecado de virtud, es cerrarse a toda posibilidad de perd\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>3,31-35 Jes\u00fas y su verdadera familia. <\/strong>Los familiares de Jes\u00fas hab\u00edan manifestado ya sobre \u00e9l su parecer y su prop\u00f3sito, pero a\u00fan no hab\u00edan recibido de sus labios ninguna respuesta. La reciben ahora ante la visita, quiz\u00e1s con prop\u00f3sito distinto, de su madre y sus m\u00e1s allegados. Las palabras de Jes\u00fas no revelan frialdad de sentimientos o desprecio de los v\u00ednculos familiares, tan estrechos en Palestina. Revelan m\u00e1s bien las exigencias que lleva consigo la llamada divina, a trav\u00e9s de la cual se va constituyendo la nueva y verdadera familia de Jes\u00fas. Se trata, en consecuencia, de una exhortaci\u00f3n a los all\u00ed sentados y, a trav\u00e9s de ellos, a la comunidad cristiana de todos los tiempos. La escucha atenta de su palabra y el cumplimiento de la voluntad de Dios ser\u00e1n los rasgos que caractericen siempre al aut\u00e9ntico cristiano.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><strong>En este mundo:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que me sostiene, fundamento mi fe en Dios, en Jes\u00fas?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Cuando haces oraci\u00f3n:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfEres sincero con Dios?<\/p>\n<p>\u00bfBuscas hacer la voluntad de Dios?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro del G\u00e9nesis 3, 9-15 Cuando Ad\u00e1n comi\u00f3 del \u00e1rbol, el Se\u00f1or Dios lo llam\u00f3 y le dijo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s?\u00bb \u00c9l contest\u00f3: \u00abO\u00ed tu ruido en el jard\u00edn, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escond\u00ed\u00bb. El Se\u00f1or Dios le replic\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n te inform\u00f3 de que estabas desnudo?, \u00bfes que has comido &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1120\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLECTIO DIVINA &#8211; CICLO B &#8211; TIEMPO ORDINARIO DOMINGO X\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"ppma_author":[52],"class_list":["post-1120","page","type-page","status-publish","hentry"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1120"}],"collection":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1120"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1120\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1140,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1120\/revisions\/1140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=1120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}