{"id":1095,"date":"2024-05-19T17:13:58","date_gmt":"2024-05-19T17:13:58","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1095"},"modified":"2024-05-19T17:14:26","modified_gmt":"2024-05-19T17:14:26","slug":"lectio-divina-ciclo-b-tiempo-ordinario-domingo-viii-la-santisima-trinidad","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1095","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO B &#8211; TIEMPO ORDINARIO DOMINGO VIII \u00abLA SANT\u00cdSIMA TRINIDAD\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-6b806cf0-791c-4963-a3dd-9727a2931696\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/LECTIO-CICLO-B-TIEMPO-ORDINARIO-8.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO B &#8211; TIEMPO ORDINARIO 8<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/LECTIO-CICLO-B-TIEMPO-ORDINARIO-8.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-6b806cf0-791c-4963-a3dd-9727a2931696\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro del Deuteronomio 4, 32-34. 39-40<\/strong><\/h3>\n<p>Mois\u00e9s habl\u00f3 al pueblo diciendo:<\/p>\n<p>\u00abPregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el d\u00eda en que Dios cre\u00f3 al hombre sobre la tierra; pregunta desde un extremo al otro del cielo, \u00bfsucedi\u00f3 jam\u00e1s algo tan grande como esto o se oy\u00f3 cosa semejante? \u00bfEscuch\u00f3 alg\u00fan pueblo, como t\u00fa has escuchado, la voz de Dios, hablando desde el fuego, y ha sobrevivido? \u00bfIntent\u00f3 jam\u00e1s alg\u00fan dios venir a escogerse una naci\u00f3n entre las otras mediante pruebas, signos, prodigios y guerra y con mano fuerte y brazo poderoso, con terribles portentos, como todo lo que hizo el Se\u00f1or, vuestro Dios, con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos?<\/p>\n<p>As\u00ed pues, reconoce hoy, y medita en tu coraz\u00f3n, que el Se\u00f1or es el \u00fanico Dios all\u00e1 arriba en el cielo y aqu\u00ed abajo en la tierra; no hay otro. Observa los mandatos y preceptos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, t\u00fa y tus hijos, despu\u00e9s de ti, y se prolonguen tus d\u00edas en el suelo que el Se\u00f1or, tu Dios, te da para siempre\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 32, 4-5. 6 y 9. 18-19. 20 y 22<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Dichoso el pueblo que el Se\u00f1or se escogi\u00f3 como heredad.<\/strong><\/h4>\n<p>La palabra del Se\u00f1or es sincera,<br \/>y todas sus acciones son leales;<br \/>\u00e9l ama la justicia y el derecho,<br \/>y su misericordia llena la tierra. R.\/<\/p>\n<p>La palabra del Se\u00f1or hizo el cielo;<br \/>el aliento de su boca, sus ej\u00e9rcitos.<br \/>Porque \u00e9l lo dijo, y existi\u00f3;<br \/>\u00e9l lo mand\u00f3 y todo fue creado. R.\/<\/p>\n<p>Los ojos del Se\u00f1or est\u00e1n puestos en quien lo teme,<br \/>en los que esperan su misericordia,<br \/>para librar sus vidas de la muerte<br \/>y reanimarlos en tiempo de hambre. R.\/<\/p>\n<p>Nosotros aguardamos al Se\u00f1or:<br \/>\u00e9l es nuestro auxilio y escudo.<br \/>Que tu misericordia, Se\u00f1or, venga sobre nosotros,<br \/>como lo esperamos de ti. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 8, 14-17<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Cuantos se dejan llevar por el Esp\u00edritu de Dios, esos son hijos de Dios.<\/p>\n<p>Pues no hab\u00e9is recibido un esp\u00edritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino que hab\u00e9is recibido un Esp\u00edritu de hijos de adopci\u00f3n, en el que clamamos: \u00ab\u00a1Abba, Padre!\u00bb.<\/p>\n<p>Ese mismo Esp\u00edritu da testimonio a nuestro esp\u00edritu de que somos hijos de Dios; y, si hijos, tambi\u00e9n herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo; de modo que, si sufrimos con \u00e9l, seremos tambi\u00e9n glorificados con \u00e9l.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo 28, 16-20<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, los once disc\u00edpulos se fueron a Galilea, al monte que Jes\u00fas les hab\u00eda indicado.<\/p>\n<p>Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.<\/p>\n<p>Acerc\u00e1ndose a ellos, Jes\u00fas les dijo:<\/p>\n<p>\u00abSe me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra.<\/p>\n<p>Id, pues, y haced disc\u00edpulos a todos los pueblos, bautiz\u00e1ndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo; ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que os he mandado.<\/p>\n<p>Y sabed que yo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el final de los tiempos\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Esta fiesta nos invita a introducirnos en el misterio de Dios. Un misterio que ser\u00eda imposible de entender para nosotros si \u00e9l mismo no nos lo hubiera dado a conocer. Esta revelaci\u00f3n comienza ya en el Antiguo testamento con la afirmaci\u00f3n de la unicidad de Dios frente al polite\u00edsmo de otros pueblos, tal y como se contiene en la primera lectura del libro del Deuteronomio. Pero es Jes\u00fas quien nos permite comprende que ese Dios \u00fanico es a la vez comuni\u00f3n entre personas al hablarnos del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Pablo nos recuerda, adem\u00e1s, que tambi\u00e9n nosotros vivimos sumergidos en ese misterio trinitario y que es en su seno donde podemos entender y experimentar lo que significa ser hijos de Dios.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>La liturgia nos presenta el final del evangelio de Mateo para ser proclamado en la fiesta de la Sant\u00edsima Trinidad. La raz\u00f3n es porque la formula trinitaria aparece claramente expresada en las palabras con las que Jes\u00fas env\u00eda a sus disc\u00edpulos a continuar su misi\u00f3n despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El \u00faltimo encuentro entre Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos reviste, seg\u00fan el evangelio de Mateo, una importancia muy especial. La iniciativa de esta cita parte de Jes\u00fas, que se re\u00fane con los suyos en el lugar en el que los hab\u00eda convocado previamente. (Mt 28,7.10).<\/p>\n<p>Galilea es el lugar donde Jes\u00fas llam\u00f3 por primera vez a sus disc\u00edpulos (Mt 4,18-22) y desarroll\u00f3 con ellos gran parte de su misi\u00f3n. Por otro lado, la menci\u00f3n del monte recuerda aquel momento fundamental de la historia de salvaci\u00f3n en el que Dios congreg\u00f3 a su pueblo en el Sina\u00ed. Con esas dos alusiones, el evangelista indica que nos encontramos en un momento decisivo. Se trata del nacimiento de la Iglesia, pueblo nuevo, nacido tras la Pascua, convocado por la autoridad de Cristo resucitado y llamado a continuar la misi\u00f3n de su Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Para entender el alcance de las palabras con las que Jes\u00fas env\u00eda a sus ap\u00f3stoles tras la Pascua es necesario recordar que, durante su vida terrena, su misi\u00f3n hab\u00eda quedado limitada a \u201clas ovejas descarriadas de Israel\u201d (Mt 10,5-6). Ahora, en cambio, son enviados \u201ca todos los pueblos\u201d. El fuerte contraste entre aquel particularismo y la universalidad de este encargo final pone de manifiesto la inauguraci\u00f3n de una realidad totalmente nueva. Esa novedad se manifiesta tambi\u00e9n en el modo en el que los ap\u00f3stoles reaccionan ante el Resucitado.<\/p>\n<p>Mateo destaca la transformaci\u00f3n interior que el encuentro con el Resucitado opera en los disc\u00edpulos, que antes \u201chab\u00edan dudado\u201d pero ahora \u201cse postraron\u201d, adoran al Se\u00f1or. Este cambio revela la actitud de fe con la que ellos acogen esta experiencia y la mentalidad renovada con la que se disponen a obedecer el mandato de Jes\u00fas. Sin esta transformaci\u00f3n, la misi\u00f3n universal que se les encarga hubiera resultado est\u00e9ril.<\/p>\n<p>El objetivo del env\u00edo misionero es \u201chaced disc\u00edpulos\u201d, lo cual no se ha de entender en un sentido proselitista. Lo que Jes\u00fas quiere es ofrecer a todos la oportunidad de establecer con \u00e9l esa relaci\u00f3n \u00fanica de intimidad y seguimiento que caracteriza la vida cristiana y que puede dar plenitud a la existencia humana. Y para ello se establecen dos medios: el bautismo y la ense\u00f1anza. En cuanto a lo segundo, los disc\u00edpulos son enviados a transmitir lo mismo que han aprendido de Jes\u00fas. Y esto debe entenderse no tanto como doctrina te\u00f3rica, sino como algo que se ha de \u201cponer en obra\u201d. En cuento al bautismo se subraya que es una \u201cconsagraci\u00f3n\u201d, es decir, una estrecha vinculaci\u00f3n al Dios que se ha manifestado como Trinidad, al Dios Comunidad, al Dios Amor, al Dios de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Las \u00faltimas palabras del Resucitado son sumamente consoladoras. La resurrecci\u00f3n no aleja a Jes\u00fas de los suyos, sino que inaugura un nuevo modo de estar con ellos. Aunque desde el momento de la encarnaci\u00f3n el evangelista lo ha presentado como el Enmanuel (Mt 1,23) es ahora, gracias a la resurrecci\u00f3n, cuando los disc\u00edpulos podr\u00e1n entender de verdad que Jes\u00fas es \u201cDios-con-nosotros\u201d. Sin esa presencia permanente, \u201cyo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el final de los tiempos\u201d, que no es f\u00edsica pero s\u00ed absolutamente real y que s\u00f3lo puede entenderse desde la comuni\u00f3n trinitaria, la Iglesia se sentir\u00eda ineficaz para llevar a cabo la misi\u00f3n encomendada.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<p>Este misterio que nos ocupa hoy ha sido presentado con frecuencia como algo imposible de entender, solo asequible a mentes iluminadas. Pero no es la elucubraci\u00f3n intelectual, sino la experiencia vital de la fe la que nos permite \u201centenderlo\u201d. Que Dios, siendo uno, sea a la vez una comunidad de amor entre tres personas tiene consecuencias muy claras a la hora de comprender lo que significa ser y actuar como cristianos. Sumergidos en ese misterio desde el d\u00eda de nuestro bautismo, estamos llamados a ser hijos como lo fue Jes\u00fas, el Hijo, y movidos por su Esp\u00edritu atrevernos como \u00e9l a ver en Dios a un Padre. Solo as\u00ed podremos construir un mundo de hermanos, donde nuestras relaciones est\u00e9n fundadas, como las de la Trinidad, en el amor.<\/p>\n<ol>\n<li><strong><em>\u201cId, pues, y haced disc\u00edpulos a todos los pueblos\u201d\u2026,<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 te sugieren estas palabras en este momento de tu vida?<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 te comprometen?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u201c&#8230;bautiz\u00e1ndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa para ti haber sido bautizado en el nombre de la Trinidad?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo te ayuda a comprender tu misi\u00f3n como cristiano en este mundo?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong><em>\u201cY sabed que yo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el final de los tiempos\u201d.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sentimientos provoca en ti esta promesa de Jes\u00fas?<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 modo te anima a seguir construyendo el Reino cuando te desmoralizas o desanimas?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro del Deuteronomio 4, 32-34. 39-40 Mois\u00e9s habl\u00f3 al pueblo diciendo: \u00abPregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el d\u00eda en que Dios cre\u00f3 al hombre sobre la tierra; pregunta desde un extremo al otro del cielo, \u00bfsucedi\u00f3 jam\u00e1s algo tan grande como esto o se oy\u00f3 cosa semejante? \u00bfEscuch\u00f3 &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1095\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLECTIO DIVINA &#8211; CICLO B &#8211; TIEMPO ORDINARIO DOMINGO VIII \u00abLA SANT\u00cdSIMA TRINIDAD\u00bb\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"ppma_author":[52],"class_list":["post-1095","page","type-page","status-publish","hentry"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1095"}],"collection":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1095"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1095\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1098,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1095\/revisions\/1098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=1095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}