{"id":1076,"date":"2024-05-12T18:23:30","date_gmt":"2024-05-12T18:23:30","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1076"},"modified":"2026-04-22T12:21:08","modified_gmt":"2026-04-22T12:21:08","slug":"lectio-divina-ciclo-a-tiempo-ordinario-domingo-xvi","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1076","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XVI"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-b8f32b39-7fe1-4dbe-87a1-ae646ed48f3e\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-16.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; TIEMPO ORDINARIO 16<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-16.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-b8f32b39-7fe1-4dbe-87a1-ae646ed48f3e\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de la Sabidur\u00eda 12, 13. 16-19<\/strong><\/h3>\n<p>Fuera de ti no hay otro Dios que cuide de todo, a quien tengas que demostrar que no juzgas injustamente.<\/p>\n<p>Porque tu fuerza es el principio de la justicia y tu se\u00f1or\u00edo sobre todo te hace ser indulgente con todos.<\/p>\n<p>Despliegas tu fuerza ante el que no cree en tu poder perfecto y confundes la osad\u00eda de los que lo conocen.<\/p>\n<p>Pero t\u00fa, due\u00f1o del poder, juzgas con moderaci\u00f3n y nos gobiernas con mucha indulgencia, porque haces uso de tu poder cuando quieres.<\/p>\n<p>Actuando as\u00ed, ense\u00f1aste a tu pueblo que el justo debe ser humano y diste a tus hijos una buena esperanza, pues concedes el arrepentimiento a los pecadores.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 85, 5-6. 9-10. 15-16a<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ T\u00fa, Se\u00f1or, eres bueno y clemente.<\/strong><\/h4>\n<p>Porque t\u00fa, Se\u00f1or, eres bueno y clemente,<br \/>rico en misericordia con los que te invocan.<br \/>Se\u00f1or, escucha mi oraci\u00f3n,<br \/>atiende la voz de mi s\u00faplica. R.\/<\/p>\n<p>Todos los pueblos vendr\u00e1n<br \/>a postrarse en tu presencia, Se\u00f1or;<br \/>bendecir\u00e1n tu nombre:<br \/>\u00abGrande eres t\u00fa, y haces maravillas;<br \/>t\u00fa eres el \u00fanico Dios\u00bb. R.\/<\/p>\n<p>Pero t\u00fa, Se\u00f1or,<br \/>Dios clemente y misericordioso,<br \/>lento a la c\u00f3lera, rico en piedad y leal,<br \/>m\u00edrame, ten compasi\u00f3n de m\u00ed. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 8, 26-27<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu acude en ayuda de nuestra debilidad, pues nosotros no sabemos pedir como conviene; pero el Esp\u00edritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables.<\/p>\n<p>Y el que escruta los corazones sabe cu\u00e1l es el deseo del Esp\u00edritu, y que su intercesi\u00f3n por los santos es seg\u00fan Dios.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo 13, 24-43<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas propuso otra par\u00e1bola a la gente diciendo:<\/p>\n<p>\u00abEl reino de los cielos se parece a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dorm\u00edan, un enemigo fue y sembr\u00f3 ciza\u00f1a en medio del trigo y se march\u00f3. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareci\u00f3 tambi\u00e9n la ciza\u00f1a. Entonces fueron los criados a decirle al amo:<\/p>\n<p>\u201cSe\u00f1or, \u00bfno sembraste buena semilla en tu campo? \u00bfDe d\u00f3nde sale la ciza\u00f1a?\u201d.<\/p>\n<p>\u00c9l les dijo:<\/p>\n<p>\u201cUn enemigo lo ha hecho\u201d.<\/p>\n<p>Los criados le preguntan:<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQuieres que vayamos a arrancarla?\u201d.<\/p>\n<p>Pero \u00e9l les respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cNo, que al recoger la ciza\u00f1a pod\u00e9is arrancar tambi\u00e9n el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega dir\u00e9 a los segadores: arrancad primero la ciza\u00f1a y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Les propuso otra par\u00e1bola:<\/p>\n<p>\u00abEl reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; aunque es la m\u00e1s peque\u00f1a de las semillas, cuando crece es m\u00e1s alta que las hortalizas; se hace un \u00e1rbol hasta el punto de que vienen los p\u00e1jaros del cielo a anidar en sus ramas\u00bb.<\/p>\n<p>Les dijo otra par\u00e1bola:<\/p>\n<p>\u00abEl reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas dijo todo esto a la gente en par\u00e1bolas y sin par\u00e1bolas no les hablaba nada, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta:<\/p>\n<p>\u00abAbrir\u00e9 mi boca diciendo par\u00e1bolas; anunciar\u00e9 lo secreto desde la fundaci\u00f3n del mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Luego dej\u00f3 a la gente y se fue a casa. Los disc\u00edpulos se le acercaron a decirle:<\/p>\n<p>\u00abExpl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a en el campo\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abEl que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la ciza\u00f1a son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los \u00e1ngeles. Lo mismo que se arranca la ciza\u00f1a y se echa al fuego, as\u00ed ser\u00e1 al final de los tiempos: el Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles y arrancar\u00e1n de su reino todos los esc\u00e1ndalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojar\u00e1n al horno de fuego; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillar\u00e1n como el sol en el reino de su Padre. El que tenga o\u00eddos, que oiga\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>El Evangelio de hoy presenta dos modos de actuar y de vivir la historia: por un lado, la mirada del amo, que ve lejos; por otro, la mirada de los siervos, que ven el problema. Los criados se preocupan por un campo sin malezas, el amo se preocupa por el buen trigo. El Se\u00f1or nos invita a asumir su misma mirada, la que mira al buen trigo, que sabe custodiarlo tambi\u00e9n en las malas hierbas. (Papa Francisco, 19-07-2020)<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO (Comentarios al Antiguo y al Nuevo Testamento. La Casa de la Biblia)<\/strong><\/h3>\n<p><strong>El Evangelio de Mateo. <\/strong><\/p>\n<p><strong>13,24-30 El trigo bueno y la ciza\u00f1a.<\/strong> Comienza una serie de tres par\u00e1bolas, introducidas con la misma f\u00f3rmula (Mt 13,24.31.33). La primera de ellas, que s\u00f3lo se encuentra en Mateo y en el Evangelio de Tom\u00e1s (v\u00e9ase introducci\u00f3n a Mt 13,1-52), cuenta una escena de la vida cotidiana: el due\u00f1o del campo que manda sembrar, el enemigo que trata de perjudicarle, las relaciones entre el patr\u00f3n y sus clientes-siervos; todo parece normal, excepto la sorprendente reacci\u00f3n del due\u00f1o del campo: \u00a1dejar que ambas semillas crezcan juntas! Esto es lo que m\u00e1s llamar\u00eda la atenci\u00f3n de los oyentes de Jes\u00fas; seguramente les har\u00eda pensar si la extra\u00f1a decisi\u00f3n del due\u00f1o del campo hab\u00eda sido acertada. Es cierto que la ciza\u00f1a puede impedir o dificultar el crecimiento del trigo, pero ambas plantas se parecen mucho al principio, y es posible que al arrancar la ciza\u00f1a los segadores arranquen tambi\u00e9n el trigo. Hay que esperar hasta el momento de la cosecha (t\u00e9rmino que en los profetas designa muchas veces el momento de juicio de Dios; v\u00e9ase Mt 3,12) para separar el trigo de la ciza\u00f1a.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola puede comprenderse en el contexto del ministerio de Jes\u00fas, que no reuni\u00f3 una comunidad de puros, sino que dirig\u00eda su mensaje a los pecadores. Esta actitud provoc\u00f3 entre sus adversarios una dura oposici\u00f3n. Con esta par\u00e1bola, Jes\u00fas justifica su actuaci\u00f3n: mientras llega el momento final, hay tiempo para la conversi\u00f3n y la misericordia, pues Dios ofrece un plazo de gracia a los pecadores. Le\u00edda en el contexto de la comunidad de Mateo, la par\u00e1bola pudo contribuir a explicar la existencia de diversas tendencias dentro de la comunidad. Es irremediable que todas ellas coexistan en la situaci\u00f3n actual. Hay que esperar hasta el final para distinguir el grano bueno de las plantas in\u00fatiles.<\/p>\n<p><strong>13,31-33 El grano de mostaza y la levadura.<\/strong> Estas dos par\u00e1bolas son muy parecidas en su contenido y en su forma. Marcos s\u00f3lo transmite la primera, mientras que en Lucas se encuentran las dos ya unidas (Lc 13, 18-21).<\/p>\n<p>El aspecto m\u00e1s llamativo en ambas par\u00e1bolas es el contraste que existe entre la situaci\u00f3n inicial y el resultado final. Un grano de mostaza, siendo la m\u00e1s peque\u00f1a de las semillas, puede hacer surgir un \u00e1rbol grande, y lo mismo ocurre con la levadura, que tiene capacidad para hacer fermentar una gran cantidad de masa. A trav\u00e9s de estas comparaciones, Jes\u00fas habla de la presencia del reino, que est\u00e1 comenzando a llegar: su presencia es por ahora germinal; su apariencia, como la de la semilla y la levadura, es insignificante, pero lleva dentro una fuerza transformadora, que ha prendido ya en la historia, y su crecimiento es irreversible.<\/p>\n<p>Es probable que en labios de Jes\u00fas estas par\u00e1bolas respondieran a las objeciones de los que no ve\u00edan llegar el reino que \u00e9l anunciaba, y que con ellas el Se\u00f1or quisiera infundir esperanza y \u00e1nimo a sus disc\u00edpulos (v\u00e9ase Mt 13,1-9). Sin embargo Mateo, que conoc\u00eda ya el \u00e9xito de la misi\u00f3n cristiana entre los paganos, pudo ver en estas par\u00e1bolas un anuncio de la difusi\u00f3n del evangelio, y un est\u00edmulo para seguir haciendo presente en medio del mundo la fuerza transformadora del reino.<\/p>\n<p><strong>13,34-35 Finalidad de las par\u00e1bolas.<\/strong> Esta peque\u00f1a reflexi\u00f3n sobre el sentido de las par\u00e1bolas es paralela a la de Mt 13,10-17, y como ella precede a una explicaci\u00f3n reservada a los disc\u00edpulos. Aqu\u00ed, sin embargo, la explicaci\u00f3n no responde a una pregunta de los disc\u00edpulos, sino al inter\u00e9s del evangelista, el cual introduce una cita de reflexi\u00f3n para explicar, no el sentido de las par\u00e1bolas, sino el hecho de que Jes\u00fas hablara en par\u00e1bolas. En este hecho ve Mateo el cumplimiento de las Escrituras, y tal vez un argumento contra quienes objetaban que esta forma de ense\u00f1ar no se ajustaba a la tradici\u00f3n jud\u00eda.<\/p>\n<p><strong>13,36-43. Explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a<\/strong>. Como en el caso de la par\u00e1bola del sembrador, Jes\u00fas explica en privado a sus disc\u00edpulos el significado de la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a (Mt 13,18-23). Se trata, tambi\u00e9n aqu\u00ed, de una aplicaci\u00f3n de dicha par\u00e1bola a la situaci\u00f3n posterior de la Iglesia, como indica el escenario en que tiene lugar y el cambio de perspectiva que se advierte con respecto al sentido original de la par\u00e1bola.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n tiene lugar en la <em>casa,<\/em> muy probablemente una referencia al \u00e1mbito en el que los primeros cristianos conservaban y transmit\u00edan las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. El contexto es de ense\u00f1anza, con una clara intenci\u00f3n de descubrir el mensaje de la par\u00e1bola para una situaci\u00f3n concreta. En esta nueva interpretaci\u00f3n el acento se ha desplazado hacia el futuro, tal vez aprovechando la menci\u00f3n de la cosecha, que en los profetas se refiere muchas veces al juicio de Dios. La cuesti\u00f3n no es ya, si el trigo y la ciza\u00f1a pueden crecer juntos, sino el discernimiento que tendr\u00e1 lugar en el d\u00eda del juicio. Lo que era una historia sencilla con un s\u00f3lo aspecto llamativo (que el due\u00f1o dejara crecer juntos el trigo y la ciza\u00f1a) se ha convertido en una complicada alegor\u00eda, en la que cada elemento de la par\u00e1bola tiene un significado figurado.<\/p>\n<p>Mateo alude con frecuencia al juicio y a la recompensa final (Mt 6,4.6.18; 13,47-50; 25,31-46; etc&#8230;) para reforzar su exhortaci\u00f3n a poner en pr\u00e1ctica las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Para \u00e9l lo que ser\u00e1 determinante en el momento del juicio no es la pertenencia a la Iglesia, ni siquiera conocer a Jes\u00fas (Mt 7,21-23), sino la pr\u00e1ctica del amor al pr\u00f3jimo (Mt 25,34-40). El evangelista dirige esta exhortaci\u00f3n a su iglesia, para que no descuide nunca las exigencias \u00e9ticas, pues ellas son su signo de autenticidad.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><strong><em>\u201cEl Esp\u00edritu acude en ayuda de nuestra debilidad\u201d:<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El Esp\u00edritu Santo es el par\u00e1clito, el ayudador; cuando te sientes d\u00e9bil \u00bfacudes a su ayuda?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u201cEl reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; aunque es la m\u00e1s peque\u00f1a de las semillas, cuando crece es m\u00e1s alta que las hortalizas\u201d.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfVes el Reino de Dios en lo peque\u00f1o, en lo humilde, o lo buscas en lo grandioso?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>El Se\u00f1or nos invita a asumir su misma mirada, la que mira al buen trigo, que sabe custodiarlo tambi\u00e9n en las malas hierbas.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfMiras a los dem\u00e1s con misericordia, los cuidas, o los juzgas con dureza?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de la Sabidur\u00eda 12, 13. 16-19 Fuera de ti no hay otro Dios que cuide de todo, a quien tengas que demostrar que no juzgas injustamente. Porque tu fuerza es el principio de la justicia y tu se\u00f1or\u00edo sobre todo te hace ser indulgente con todos. Despliegas tu fuerza ante el que &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1076\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XVI\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"ppma_author":[52],"class_list":["post-1076","page","type-page","status-publish","hentry"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1076"}],"collection":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1076"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1076\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3498,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1076\/revisions\/3498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=1076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}