{"id":1067,"date":"2024-05-11T16:49:44","date_gmt":"2024-05-11T16:49:44","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1067"},"modified":"2026-04-22T12:10:18","modified_gmt":"2026-04-22T12:10:18","slug":"lectio-divina-ciclo-a-tiempo-ordinario-domingo-xv","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1067","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XV"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-80cf6e43-869f-41ff-82f0-e36eec425b02\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-15.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; TIEMPO ORDINARIO 15<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-15.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-80cf6e43-869f-41ff-82f0-e36eec425b02\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de Isa\u00edas 55, 10-11 <\/strong><\/h3>\n<p>Esto dice el Se\u00f1or:<\/p>\n<p>\u00abComo bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven all\u00e1 sino despu\u00e9s de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que d\u00e9 semilla al sembrador y pan al que come, as\u00ed ser\u00e1 mi palabra que sale de mi boca: no volver\u00e1 a m\u00ed vac\u00eda, sino que cumplir\u00e1 mi deseo y llevar\u00e1 a cabo mi encargo\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 64, 10abcd. 10e-11. 12-13. 14<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ La semilla cay\u00f3 en tierra buena, y dio fruto.<\/strong><\/h4>\n<p>T\u00fa cuidas la tierra, la riegas<br \/>y la enriqueces sin medida;<br \/>la acequia de Dios va llena de agua,<br \/>preparas los trigales. R.\/<\/p>\n<p>As\u00ed preparas la tierra.<br \/>Riegas los surcos,<br \/>igualas los terrones,<br \/>tu llovizna los deja mullidos,<br \/>bendices sus brotes. R.\/<\/p>\n<p>Coronas el a\u00f1o con tus bienes,<br \/>tus carriles rezuman abundancia;<br \/>rezuman los pastos del p\u00e1ramo,<br \/>y las colinas se orlan de alegr\u00eda. R.\/<\/p>\n<p>Las praderas se cubren de reba\u00f1os,<br \/>y los valles se visten de mieses,<br \/>que aclaman y cantan. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 8, 18-23<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos: Considero que los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un d\u00eda se nos manifestar\u00e1. Porque la creaci\u00f3n, expectante, est\u00e1 aguardando la manifestaci\u00f3n de los hijos de Dios; en efecto, la creaci\u00f3n fue sometida a la frustraci\u00f3n, no por su voluntad, sino por aquel que la someti\u00f3, con la esperanza de que la creaci\u00f3n misma ser\u00eda liberada de la esclavitud de la corrupci\u00f3n, para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.<\/p>\n<p>Porque sabemos que hasta hoy toda la creaci\u00f3n est\u00e1 gimiendo y sufre dolores de parto.<\/p>\n<p>Y no solo eso, sino que tambi\u00e9n nosotros, que poseemos las primicias del Esp\u00edritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la adopci\u00f3n filial, la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo 13, 1-23<\/strong><\/h3>\n<p>Aquel d\u00eda, sali\u00f3 Jes\u00fas de casa y se sent\u00f3 junto al mar. Y acudi\u00f3 a \u00e9l tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sent\u00f3 y toda la gente se qued\u00f3 de pie en la orilla.<\/p>\n<p>Les habl\u00f3 muchas cosas en par\u00e1bolas:<\/p>\n<p>\u00abSali\u00f3 el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cay\u00f3 al borde del camino; vinieron los p\u00e1jaros y se lo comieron.<\/p>\n<p>Otra parte cay\u00f3 en terreno pedregoso, donde apenas ten\u00eda tierra, y como la tierra no era profunda brot\u00f3 enseguida; pero en cuanto sali\u00f3 el sol, se abras\u00f3 y por falta de ra\u00edz se sec\u00f3.<\/p>\n<p>Otra cay\u00f3 entre abrojos, que crecieron y la ahogaron.<\/p>\n<p>Otra cay\u00f3 en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.<\/p>\n<p>El que tenga o\u00eddos, que oiga\u00bb.<\/p>\n<p>Se le acercaron los disc\u00edpulos y le preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 les hablas en par\u00e1bolas?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l les contest\u00f3: \u00abA vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.<\/p>\n<p>Porque al que tiene se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 de sobra, y al que no tiene, se le quitar\u00e1 hasta lo que tiene. Por eso les hablo en par\u00e1bolas, porque miran sin ver y escuchan sin o\u00edr ni entender. As\u00ed se cumple en ellos la profec\u00eda de Isa\u00edas:<\/p>\n<p>\u201cOir\u00e9is con los o\u00eddos sin entender; mirar\u00e9is con los ojos sin ver; porque est\u00e1 embotado el coraz\u00f3n de este pueblo, son duros de o\u00eddo, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni o\u00edr con los o\u00eddos, ni entender con el coraz\u00f3n, ni convertirse para que yo los cure\u201d.<\/p>\n<p>Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros o\u00eddos porque oyen. En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y o\u00edr lo que o\u00eds y no lo oyeron.<\/p>\n<p>Vosotros, pues, o\u00edd lo que significa la par\u00e1bola del sembrador: si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su coraz\u00f3n. Esto significa lo sembrado al borde del camino.<\/p>\n<p>Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegr\u00eda; pero no tiene ra\u00edces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecuci\u00f3n por la palabra, enseguida sucumbe.<\/p>\n<p>Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducci\u00f3n de las riquezas ahogan la palabra y se queda est\u00e9ril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>La par\u00e1bola del sembrador es un poco la \u00abmadre\u00bb de todas las par\u00e1bolas, porque habla de la escucha de la Palabra. Nos recuerda que la Palabra de Dios es una semilla que en s\u00ed misma es fecunda y eficaz; y Dios la esparce por todos lados con generosidad, sin importar el desperdicio. \u00a1As\u00ed es el coraz\u00f3n de Dios! Cada uno de nosotros es un terreno sobre el que cae la semilla de la Palabra, \u00a1sin excluir a nadie! La Palabra es dada a cada uno de nosotros. (Papa Francisco, 12-07-2020)<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO (Comentarios al Antiguo y al Nuevo Testamento. La Casa de la Biblia)<\/strong><\/h3>\n<p><strong>En la lectura de Isa\u00edas <\/strong>la palabra del Se\u00f1or es eficaz, como la lluvia que hace germinar la tierra.<\/p>\n<p><strong>En la lectura a los Romanos <\/strong>acaba de afirmar Pablo que el supremo objetivo de la <em>vida nueva<\/em> de resucitados con Cristo, es la glorificaci\u00f3n con Cristo. Pero en el camino se cruzan los <em>padecimientos del tiempo<\/em> <em>presente<\/em>. Y al decir <em>padecimientos<\/em> Pablo incluye cualquier obst\u00e1culo que pueda impedirnos alcanzar la meta. La dificultad, que es real, no es, sin embargo, insuperable. Todo lo contrario, ya que nuestra esperanza est\u00e1 apoyada en cuatro pilares a cual m\u00e1s s\u00f3lido: la esperanza de la misma creaci\u00f3n -que marcada tambi\u00e9n por el pecado y la muerte- est\u00e1 segura de participar en la liberaci\u00f3n universal; nuestro propio ser que no se resigna a una destrucci\u00f3n aniquiladora; el Esp\u00edritu de Dios que ilumina y fortalece la plegaria cristiana; y finalmente el Padre que no puede menos de ser fiel a su proyecto salvador.<\/p>\n<p>Tal vez lo m\u00e1s sorprendente de este pasaje es la solidaridad que Pablo supone entre el universo y los creyentes. No explica c\u00f3mo, pero afirma con suficiente rotundidad que el universo f\u00edsico no se limitar\u00e1 a ser simple espectador de la salvaci\u00f3n y la glor\u00eda del hombre redimido. De forma para nosotros desconocida, pero cierta, compartir\u00e1 con los hijos de Dios esa gloria y esa salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El <strong>Evangelio de Mateo<\/strong> comienza el primer bloque (Mt 13,1-23), en el que la par\u00e1bola del sembrador va seguida de una reflexi\u00f3n sobre la funci\u00f3n de las par\u00e1bolas y de una explicaci\u00f3n de esta par\u00e1bola en concreto. Es importante notar el marco narrativo en el que el evangelista sit\u00faa las par\u00e1bolas (Mt 13, 1-2). Jes\u00fas aparece sentado, en actitud de ense\u00f1ar, y sus destinatarios no son un grupo reducido, sino la multitud. La ense\u00f1anza de Jes\u00fas no consiste s\u00f3lo en normas de comportamiento (Mt 5-7), sino en el anuncio de algo m\u00e1s profundo y misterioso, que s\u00f3lo puede expresarse a trav\u00e9s de comparaciones. Los disc\u00edpulos y la gente, que han visto sus signos, van a conocer ahora la realidad profunda que manifiestan dichos signos: el reino de Dios.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola del sembrador es, probablemente, la m\u00e1s representativa de cuantas pronunci\u00f3 Jes\u00fas. Fue transmitida, aprendida y comentada en muchas comunidades cristianas. Aunque en ning\u00fan momento se hace referencia en ella al reino de Dios, es claro que trata de mostrar c\u00f3mo este reino se ha hecho presente y cu\u00e1l es su fuerza. Para entender su sentido original hemos de dejar a un lado la explicaci\u00f3n que la acompa\u00f1a (Mt 13,18-23), pues esta explicaci\u00f3n, como veremos, es fruto de una reflexi\u00f3n posterior realizada en el seno de las primeras comunidades cristianas.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola describe una situaci\u00f3n real, que refleja las t\u00e9cnicas agr\u00edcolas que se utilizaban en Palestina en tiempos de Jes\u00fas. (p.e. se sembraba antes de arar la tierra, y eso explica que parte de la semilla cayera fuera del terreno cultivable). Lo m\u00e1s llamativo de la par\u00e1bola no es c\u00f3mo es acogida la semilla, sino la magn\u00edfica cosecha que produce la que cae en tierra buena. Teniendo presente que por entonces en Palestina una cosecha del siete por uno era considerada una buena cosecha, el treinta, sesenta o ciento por uno de que habla la par\u00e1bola, debi\u00f3 resultar exagerado y sorprendente a los oyentes de Jes\u00fas. Este es el detalle que les har\u00eda reflexionar.<\/p>\n<p>Es probable que esta par\u00e1bola fuera pronunciada por Jes\u00fas para responder a las objeciones de quienes no ve\u00edan llegar el reino que \u00e9l anunciaba. La par\u00e1bola pone ante los ojos de sus disc\u00edpulos la grandiosa cosecha final, dici\u00e9ndoles: \u00a1\u00c1nimo! \u00a1No hay que desanimarse! A pesar del fracaso aparente, y de su presencia oculta, la llegada del reino es imparable, y el resultado final ser\u00e1 maravilloso e incalculable.<\/p>\n<p>Las palabras de Mt 13,12: <em>al que tiene se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 de sobra; pero al que no tiene, aun aquello que tiene se le quitar\u00e1<\/em> parecen injustas y poco cristianas. Sin embargo, son la clave para entender el misterio de la acogida y el rechazo del reino. Se trata de un proverbio campesino, que procede del \u00e1mbito econ\u00f3mico: el que tiene puede aumentar su patrimonio, pero el que tiene muy poco acaba perdi\u00e9ndolo todo. Jes\u00fas aplica este refr\u00e1n a la acogida del reino: los que han acogido el reino con fe, cada vez descubrir\u00e1n m\u00e1s profundamente su misterio, mientras que aquellos que s\u00f3lo lo han acogido superficialmente, acabar\u00e1n por abandonarlo.<\/p>\n<p>En la visi\u00f3n de Mateo, los disc\u00edpulos encarnan la postura de los que acogen el reino. Ellos comprenden y pueden profundizar en el significado de las par\u00e1bolas, porque son su verdadera familia, que hace la voluntad del Padre (Mt 12,48-50); son los sencillos, a quienes Dios ha revelado los misterios del reino (Mt 13,11; 11,25). Jes\u00fas les declara dichosos, porque han sabido abrir sus o\u00eddos para escuchar su mensaje, y han abierto sus ojos para ver en los signos que \u00e9l realiza la llegada del reino de Dios. Sin embargo, la gente no entiende nada, porque su coraz\u00f3n est\u00e1 embotado, y sus ojos y sus o\u00eddos permanecen cerrados. Jes\u00fas les habla por medio de par\u00e1bolas para hacerles m\u00e1s accesible el misterio del reino, pero es in\u00fatil: en ellos se cumple la profec\u00eda de Isa\u00edas que anunciaba, seg\u00fan Mateo, este rechazo.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><strong>En este mundo donde hay tantas voces y palabras: <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfEscuchas la Palabra de Dios?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u201cOir\u00e9is con los o\u00eddos sin entender; mirar\u00e9is con los ojos sin ver\u201d: <\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Para poder o\u00edr y ver lo que te dice Dios, \u00bfinteriorizas la Palabra de Dios, haces oraci\u00f3n?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de Isa\u00edas 55, 10-11 Esto dice el Se\u00f1or: \u00abComo bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven all\u00e1 sino despu\u00e9s de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que d\u00e9 semilla al sembrador y pan al que come, as\u00ed ser\u00e1 mi palabra que sale de mi &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1067\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XV\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"ppma_author":[52],"class_list":["post-1067","page","type-page","status-publish","hentry"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1067"}],"collection":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1067"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1067\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3492,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1067\/revisions\/3492"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1067"}],"wp:term":[{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=1067"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}