{"id":1034,"date":"2024-04-28T09:45:19","date_gmt":"2024-04-28T09:45:19","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1034"},"modified":"2026-04-22T11:23:12","modified_gmt":"2026-04-22T11:23:12","slug":"lectio-divina-ciclo-a-tiempo-ordinario-domingo-xiii","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1034","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA \u2013 CICLO A \u2013 TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XIII"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-db718c77-34ae-473e-b377-78e72d8d91d2\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-13.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO A &#8211; TIEMPO ORDINARIO 13<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/LECTIO-CICLO-A-TIEMPO-ORDINARIO-13.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-db718c77-34ae-473e-b377-78e72d8d91d2\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del segundo libro de los Reyes 4, 8-11. 14-16a<\/strong><\/h3>\n<p>Pas\u00f3 Eliseo un d\u00eda por Sun\u00e9n. Viv\u00eda all\u00ed una mujer principal que le insisti\u00f3 en que se quedase a comer; y desde entonces, se deten\u00eda all\u00ed a comer cada vez que pasaba.<\/p>\n<p>Ella dijo a su marido: \u00abEstoy segura de que es un hombre santo de Dios el que viene siempre a vernos. Construyamos en la terraza una peque\u00f1a habitaci\u00f3n y pong\u00e1mosle arriba una cama, una mesa, una silla y una l\u00e1mpara, para que cuando venga pueda retirarse\u00bb.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el d\u00eda en que Eliseo se acerc\u00f3 por all\u00ed y se retir\u00f3 a la habitaci\u00f3n de arriba, donde se acost\u00f3.<\/p>\n<p>Entonces se pregunt\u00f3 Eliseo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 podemos hacer por ella?\u00bb<\/p>\n<p>Respondi\u00f3 Guejaz\u00ed, su criado: \u00abPor desgracia no tiene hijos y su marido es ya anciano\u00bb.<\/p>\n<p>Eliseo orden\u00f3 que la llamase. La llam\u00f3 y ella se detuvo a la entrada.<\/p>\n<p>Eliseo le dijo: \u00abEl a\u00f1o pr\u00f3ximo, por esta \u00e9poca, t\u00fa estar\u00e1s abrazando un hijo\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 88, 2-3. 16-17. 18-19<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ Cantar\u00e9 eternamente las misericordias del Se\u00f1or.<\/strong><\/h4>\n<p>Cantar\u00e9 eternamente las misericordias del Se\u00f1or,<br \/>anunciar\u00e9 tu fidelidad por todas las edades.<br \/>Porque dijiste: \u00abLa misericordia es un edificio eterno\u00bb,<br \/>m\u00e1s que el cielo has afianzado tu fidelidad. R.\/<\/p>\n<p>Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:<br \/>caminar\u00e1, oh, Se\u00f1or, a la luz de tu rostro;<br \/>tu nombre es su gozo cada d\u00eda,<br \/>tu justicia es su orgullo. R.\/<\/p>\n<p>Porque t\u00fa eres su honor y su fuerza,<br \/>y con tu favor realzas nuestro poder.<br \/>Porque el Se\u00f1or es nuestro escudo,<br \/>y el Santo de Israel nuestro rey. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 6, 3-4. 8-11<\/strong><\/h3>\n<p>Hermanos:<\/p>\n<p>Cuantos fuimos bautizados en Cristo Jes\u00fas fuimos bautizados en su muerte.<\/p>\n<p>Por el bautismo fuimos sepultados con \u00e9l en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucit\u00f3 de entre los muertos por la gloria del Padre, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros andemos en una vida nueva.<\/p>\n<p>Si hemos muerto con Cristo, creemos que tambi\u00e9n viviremos con \u00e9l; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere m\u00e1s; la muerte ya no tiene dominio sobre \u00e9l. Porque quien ha muerto, ha muerto al pecado de una vez para siempre; y quien vive, vive para Dios.<\/p>\n<p>Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan San Mateo 10, 37-42<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus ap\u00f3stoles:<\/p>\n<p>\u00abEl que quiere a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; el que quiere a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de m\u00ed.<\/p>\n<p>El que encuentre su vida la perder\u00e1, y el que pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1. El que os recibe a vosotros, me recibe a m\u00ed, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendr\u00e1 recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendr\u00e1 recompensa de justo.<\/p>\n<p>El que d\u00e9 a beber, aunque no sea m\u00e1s que un vaso de agua fresca, a uno de estos peque\u00f1os, solo porque es m\u00ed disc\u00edpulo, en verdad os digo que no perder\u00e1 su recompensa\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>El verdadero amor a Jes\u00fas requiere verdadero amor a los padres, a los hijos, pero si primero buscamos el inter\u00e9s familiar, esto siempre nos lleva por el camino equivocado. (Papa Francisco, 28-06-2020)<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO (Comentarios al Antiguo y al Nuevo Testamento. La Casa de la Biblia)<\/strong><\/h3>\n<p>En <strong>el segundo libro de los Reyes<\/strong> la historia de la sunamita tiene dos partes bien diferenciadas: la hospitalidad de la mujer hacia el profeta, recompensada por \u00e9ste con el anuncio del nacimiento de un hijo (2 Re 4,8-17) y la repentina enfermedad y muerte del hijo que exigir\u00e1 una ulterior intervenci\u00f3n de Eliseo para devolverlo vivo a su madre (2 Re 8-18-37).<\/p>\n<p>La primera parte (2 Re 4,8-17) nos presenta a un Eliseo itinerante. En sus ideas y venidas al Carmelo pasa por Sunem, donde una mujer hacendada le ofrece su generosa hospitalidad, hasta el punto de ponerle una habitaci\u00f3n amueblada (2 Re 4,8-10). En respuesta a la generosidad de la mujer, Eliseo le anuncia el nacimiento de un hijo en el plazo de un a\u00f1o. La promesa tiene un valor especial, dada la casi imposibilidad de tener hijos que pesa sobre el matrimonio, a causa de la vejez del marido (2 Re 4,14-16). El relato ofrece paralelos notables con Gn 18,1-15 (temas de la hospitalidad, esterilidad por edad avanzada y promesa del hijo) y con otros casos de concepci\u00f3n y nacimiento en circunstancias aparentemente imposibles (v\u00e9anse Jue 13 y 1 Sm 1). La escueta noticia del cumplimiento de la palabra de Eliseo (2 Re 4,17) cierra esta primera parte.<\/p>\n<p>En <strong>la lectura de San Pablo a los Romanos: <\/strong>La relaci\u00f3n entre la nueva vida y el bautismo, entre el bautismo del cristiano y la pascua (muerte-resurrecci\u00f3n) de Cristo, era, sin duda, algo de dominio com\u00fan en la primera comunidad cristiana. Pablo se hace eco de ello. Por lo dem\u00e1s, no dice que el pecado est\u00e9 muerto, sino que los bautizados est\u00e1n muertos al pecado. Si es verdad que hemos resucitado con Cristo a una vida nueva no tendr\u00eda por qu\u00e9 volver a dominarnos el pecado, pero desgraciadamente puede volver a dominarnos. Habr\u00e1 que estar en guardia, vigilantes, preparados.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En <strong>el Evangelio de San Mateo: <\/strong><\/p>\n<p>En el contexto del discurso de misi\u00f3n Mateo ha incluido estos dos grupos de sentencias que proceden de la Fuente de dichos.<\/p>\n<p>vv. 37-39: En Lucas, romper con la familia y tomar la cruz se relaciona con el discipulado (v\u00e9ase Mt 8,22 y Lc 9,59-62), mientras que en Mateo tiene una motivaci\u00f3n m\u00e1s cristol\u00f3gica, manifestada en el triple estribillo: <em>no es digno de m\u00ed.<\/em> En Mt 10,37 se plantea la alternativa de tener que elegir entre Jes\u00fas y la propia familia. Se trata de una alternativa muy dolorosa y arriesgada, pues entonces la familia era el grupo social que daba sentido a la vida de los individuos, y por tanto la ruptura con ella supon\u00eda un desarraigo social casi completo (v\u00e9ase Mt 8-18-20). Viene a continuaci\u00f3n la exigencia de romper con las propias seguridades (Mt 10-38), simbolizada en la actitud de <em>tomar la cruz y seguir a Jes\u00fas.<\/em> Esta expresi\u00f3n refleja una profunda comprensi\u00f3n del seguimiento como un camino de uni\u00f3n con Jes\u00fas, que lleva incluso a participar en su entrega pascual. Finalmente, la tercera exhortaci\u00f3n propone un cambio en la escala de valores de los disc\u00edpulos. <em>Buscar la vida<\/em> era el ideal de los sabios del Antiguo Testamento, pero Jes\u00fas invita a cambiar esta sabidur\u00eda por otra m\u00e1s profunda, que consiste en imitar su entrega y alcanzar as\u00ed una vida en plenitud.\u00a0<\/p>\n<p>vv. 40-42: Las palabras con que concluye el discurso de misi\u00f3n se refieren a la recompensa que espera a quienes acojan a los mensajeros del evangelio. Es la otra cara de la moneda, que contrasta con el rechazo de que se habla en los vers\u00edculos anteriores.<\/p>\n<p>Mateo habla aqu\u00ed de cuatro grupos de personas: los ap\u00f3stoles (<em>vosotros<\/em>), los profetas, los justos y los peque\u00f1os. A trav\u00e9s de ellos podemos descubrir qu\u00e9 tipo de personas compon\u00edan su comunidad. Los <em>ap\u00f3stoles<\/em> eran, ante todo los mensajeros del evangelio, que continuaban la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Mateo ve en ellos no s\u00f3lo a los enviados del Se\u00f1or, sino tambi\u00e9n a sus representantes, pues s\u00f3lo de ellos se dice<em> quien os recibe a vosotros a m\u00ed me recibe<\/em>. Seg\u00fan un conocido proverbio rab\u00ednico, \u00abel enviado de un hombre es como si fuera \u00e9l mismo\u00bb, por eso la acogida o rechazo de los ap\u00f3stoles es, en realidad, acogida o rechazo del mismo Jes\u00fas. Los <em>profetas<\/em> ejerc\u00edan un ministerio itinerante, que consist\u00eda sobre todo en la predicaci\u00f3n. Es posible que los <em>justos<\/em> designen gen\u00e9ricamente a los cristianos procedentes del juda\u00edsmo, que intentaban vivir en el seno de la Iglesia cristiana su fidelidad a la ley de Mois\u00e9s (Mt 13,43.49; 25,37.46). El justo por excelencia es Jes\u00fas (Mt 27,4.19.24), pero tambi\u00e9n Jos\u00e9 es presentado como modelo de justo (Mt 1.19). Finalmente los <em>peque\u00f1os<\/em> podr\u00edan designar al grupo de los disc\u00edpulos en proceso de maduraci\u00f3n. A\u00fan son d\u00e9biles en la fe, y pueden escandalizarse con facilidad (Mt 18,6.10)<\/p>\n<p>Estas palabras que cierran el discurso de misi\u00f3n aplican a todos los miembros de la comunidad cristiana lo dicho anteriormente a los ap\u00f3stoles. Los enviados no son s\u00f3lo los doce ap\u00f3stoles, sino tambi\u00e9n los profetas, los justos y los peque\u00f1os que componen la iglesia de Mateo. La tarea de anunciar el evangelio pertenece a toda la comunidad.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><strong>Cada uno de nosotros:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfJes\u00fas es el centro de tu vida?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 valores son m\u00e1s importantes para ti?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>En nuestra sociedad:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo acogemos y recibimos a los dem\u00e1s?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del segundo libro de los Reyes 4, 8-11. 14-16a Pas\u00f3 Eliseo un d\u00eda por Sun\u00e9n. Viv\u00eda all\u00ed una mujer principal que le insisti\u00f3 en que se quedase a comer; y desde entonces, se deten\u00eda all\u00ed a comer cada vez que pasaba. 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