{"id":1029,"date":"2024-04-27T17:30:25","date_gmt":"2024-04-27T17:30:25","guid":{"rendered":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1029"},"modified":"2024-04-27T17:30:41","modified_gmt":"2024-04-27T17:30:41","slug":"lectio-divina-ciclo-b-pascua-domingo-vi","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquialanatividad.org\/?page_id=1029","title":{"rendered":"LECTIO DIVINA &#8211; CICLO B &#8211; PASCUA DOMINGO VI"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-file alignright\"><a id=\"wp-block-file--media-92dd7fd2-adef-4e43-b2b2-61df3a760ea0\" href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/LECTIO-CICLO-B-PASCUA-6.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LECTIO &#8211; CICLO B &#8211; PASCUA 6<\/a><a href=\"https:\/\/parroquialanatividad.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/LECTIO-CICLO-B-PASCUA-6.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-92dd7fd2-adef-4e43-b2b2-61df3a760ea0\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n<h3><strong>Lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 10, 25-26. 34-35. 44-48<\/strong><\/h3>\n<p>Cuando iba a entrar Pedro, Cornelio le sali\u00f3 al encuentro y, postr\u00e1ndose, le quiso rendir homenaje. Pero Pedro lo levant\u00f3, dici\u00e9ndole:<\/p>\n<p>\u00abLev\u00e1ntate, que soy un hombre como t\u00fa\u00bb.<\/p>\n<p>Pedro tom\u00f3 la palabra y dijo:<\/p>\n<p>\u00abAhora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepci\u00f3n de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la naci\u00f3n que sea\u00bb.<\/p>\n<p>Todav\u00eda estaba hablando Pedro, cuando baj\u00f3 el Esp\u00edritu Santo sobre todos los que escuchaban la palabra, y los fieles de la circuncisi\u00f3n que hab\u00edan venido con Pedro se sorprendieron de que el don del Esp\u00edritu Santo se derramara tambi\u00e9n sobre los gentiles, porque los o\u00edan hablar en lenguas extra\u00f1as y proclamar la grandeza de Dios.<\/p>\n<p>Entonces Pedro a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfSe puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Esp\u00edritu Santo igual que nosotros?\u00bb.<\/p>\n<p>Y mand\u00f3 bautizarlos en el nombre de Jesucristo.<\/p>\n<p>Entonces le rogaron que se quedara unos d\u00edas con ellos.<\/p>\n<h3><strong>Salmo 97, 1bcde, 2-3ab. 3cd-4<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>R.\/ El Se\u00f1or revela a las naciones su salvaci\u00f3n.<\/strong><\/h4>\n<p>Cantad al Se\u00f1or un c\u00e1ntico nuevo,<br \/>\nporque ha hecho maravillas.<br \/>\nSu diestra le ha dado la victoria,<br \/>\nsu santo brazo. R.\/<\/p>\n<p>El Se\u00f1or da a conocer su salvaci\u00f3n,<br \/>\nrevela a las naciones su justicia.<br \/>\nSe acord\u00f3 de su misericordia y su fidelidad<br \/>\nen favor de la casa de Israel. R.\/<\/p>\n<p>Los confines de la tierra han contemplado<br \/>\nla salvaci\u00f3n de nuestro Dios.<br \/>\nAclama al Se\u00f1or, tierra entera;<br \/>\ngritad, vitoread, tocad. R.\/<\/p>\n<h3><strong>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Juan 4, 7-10<\/strong><\/h3>\n<p>Queridos hermanos, am\u00e9monos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.<\/p>\n<p>En esto se manifest\u00f3 el amor que Dios nos tiene: en que Dios envi\u00f3 al mundo a su Unig\u00e9nito, para que vivamos por medio de \u00e9l.<\/p>\n<p>En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que \u00e9l nos am\u00f3 y nos envi\u00f3 a su Hijo como v\u00edctima de propiciaci\u00f3n por nuestros pecados.<\/p>\n<h3><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Juan 15, 9-17<\/strong><\/h3>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abComo el Padre me ha amado, as\u00ed os he amado yo; permaneced en mi amor.<\/p>\n<p>Si guard\u00e1is mis mandamientos, permanecer\u00e9is en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.<\/p>\n<p>Os he hablado de esto para que mi alegr\u00eda est\u00e9 en vosotros, y vuestra alegr\u00eda llegue a plenitud.<\/p>\n<p>Este es mi mandamiento: que os am\u00e9is unos a otros como yo os he amado.<\/p>\n<p>Nadie tiene amor m\u00e1s grande que el que da la vida por sus amigos.<\/p>\n<p>Vosotros sois mis amigos si hac\u00e9is lo que yo os mando.<\/p>\n<p>Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su se\u00f1or: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he o\u00eddo a mi Padre os lo he dado a conocer.<\/p>\n<p>No sois vosotros los que me hab\u00e9is elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vay\u00e1is y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.<\/p>\n<p>De modo que lo que pid\u00e1is al Padre en mi nombre os lo d\u00e9.<\/p>\n<p>Esto os mando: que os am\u00e9is unos a otros\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>COMENTARIO<\/strong><\/h3>\n<p>Nos acercamos al coraz\u00f3n del mensaje de Jes\u00fas y a la motivaci\u00f3n m\u00e1s profunda de toda su vida. Tanto el evangelio como la primera carta de Juan, con un enfoque de fondo plenamente coincidente, nos hablan del amor. Ambas lecturas concuerdan en destacar que el origen de todo amor se encuentra en el Padre y a trav\u00e9s de Jes\u00fas se manifiesta a los creyentes que han de responder a este don gratuito am\u00e1ndose mutuamente. El libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos ayuda a profundizar a\u00fan m\u00e1s en ese misterio cuando afirma que el amor de Dios no conoce fronteras, y el salmo responsorial acaba de completar este cuadro al afirmar que el Se\u00f1or es fiel y por eso no puede olvidarse de su misericordia hacia Israel. Nosotros que hemos sido privilegiados con esa experiencia, no deber\u00edamos nunca dejar de ahondar en ella.<\/p>\n<h3><strong>COMPRENDER EL TEXTO<\/strong><\/h3>\n<p>A partir del v. 9 el simbolismo de la vid cede su lugar a la realidad del amor. Si la secci\u00f3n anterior (vv.1-8) acaba diciendo que \u00abcon esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; as\u00ed ser\u00e9is disc\u00edpulos m\u00edos\u00bb, ahora Jes\u00fas retorna al amor con que el Padre lo ama, base de su propio amor a los hombres. La frase \u00abComo el Padre me ha amado, as\u00ed os he amado yo\u00bb es mucho m\u00e1s que una comparaci\u00f3n de semejanza. Jes\u00fas nos ama con el mismo amor con que el Padre lo ama. Hay un v\u00ednculo de identidad entre el amor del Padre al Hijo, el amor del Hijo a los disc\u00edpulos y el amor de los disc\u00edpulos entre ellos. El amor precedente de Dios implica la exhortaci\u00f3n: \u00abPermaneced en mi amor\u00bb; con un criterio de verificaci\u00f3n: \u00abSi guard\u00e1is mis mandamientos, permanecer\u00e9is en mi amor\u00bb. Mantenerse en el amor de Jes\u00fas pertenece al orden de la comuni\u00f3n de voluntades, porque \u00abvosotros sois mis amigos si hac\u00e9is lo que yo os mando\u00bb (v. 15).<\/p>\n<p>En el centro del discurso Jes\u00fas evoca su muerte como acto supremo de amor: \u00abNadie tiene amor m\u00e1s grande que el que da la vida por sus amigos\u00bb. \u00bfPor qui\u00e9n da la vida Jes\u00fas? \u00bfS\u00f3lo por sus amigos que responden con amor al amor que \u00e9l les tiene? (porque amigo lo es s\u00f3lo quien responde con amor al amor recibido).<\/p>\n<p>\u00bfO por sus amados, que lo son absolutamente todos? (es la otra posible traducci\u00f3n del original griego).<\/p>\n<p>\u00abLa Iglesia ense\u00f1a que Cristo muri\u00f3 por todos los hombres sin excepci\u00f3n: \u00abNo hay, ni hubo ni habr\u00e1 hombre alguno por quien no haya padecido Jesucristo\u00bb\u00bb (CCE 605).<\/p>\n<p>Con la garant\u00eda cierta de ser todo el mundo amado por Jes\u00fas, sigue ahora la invitaci\u00f3n a pasar de amados a amigos: \u00abVosotros sois mis amigos si hac\u00e9is lo que yo os mando\u00bb.<\/p>\n<p><strong>UNA ALEGR\u00cdA DIFERENTE<\/strong><\/p>\n<p>Las primeras generaciones cristianas cuidaban mucho la alegr\u00eda. Les parec\u00eda imposible vivir de otra manera. Las cartas de Pablo de Tarso que circulaban por las comunidades repet\u00edan una y otra vez la invitaci\u00f3n a \u00ab<em>estar alegres en el Se\u00f1or<\/em>\u00bb. El evangelio de Juan pone en boca de Jes\u00fas estas palabras inolvidables: <em>\u00abOs he hablado&#8230; para que mi alegr\u00eda est\u00e9 en vosotros, y vuestra alegr\u00eda llegue a plenitud\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha podido ocurrir para que la vida de los cristianos aparezca hoy ante muchos como algo triste, aburrido y penoso? \u00bfEn qu\u00e9 hemos convertido la adhesi\u00f3n a Cristo resucitado? \u00bfQu\u00e9 ha sido de esa alegr\u00eda que Jes\u00fas contagiaba a sus seguidores? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1?<\/p>\n<p>La alegr\u00eda no es algo secundario en la vida de un cristiano. Es un rasgo caracter\u00edstico. Una manera de estar en la vida: la \u00fanica manera de seguir y de vivir a Jes\u00fas. Aunque nos parezca \u00abnormal\u00bb, es realmente extra\u00f1o \u00abpracticar\u00bb la religi\u00f3n cristiana sin experimentar que Cristo es fuente de alegr\u00eda vital.<\/p>\n<p>Esta alegr\u00eda del creyente no es fruto de un temperamento optimista. No es el resultado de un bienestar tranquilo. No hay que confundirlo con una vida sin problemas o conflictos. Lo sabemos todos: un cristiano experimenta la dureza de la vida con la misma crudeza y la misma fragilidad que cualquier otro ser humano.<\/p>\n<p>El secreto de esta alegr\u00eda est\u00e1 en otra parte: m\u00e1s all\u00e1 de esa alegr\u00eda que uno experimenta cuando \u00ablas cosas le van bien\u00bb. Pablo de Tarso dice que es una \u00abalegr\u00eda en el Se\u00f1or\u00bb, que se vive estando enraizado en Jes\u00fas. Juan dice m\u00e1s: es la misma alegr\u00eda de Jes\u00fas dentro de nosotros.<br \/>\nLa alegr\u00eda cristiana nace de la uni\u00f3n \u00edntima con Jesucristo. Por eso no se manifiesta de ordinario en la euforia o el optimismo a todo trance, sino que se esconde humildemente en el fondo del alma creyente. Es una alegr\u00eda que est\u00e1 en la ra\u00edz misma de nuestra vida, sostenida por la fe en Jes\u00fas.<br \/>\nEsta alegr\u00eda no se vive de espaldas al sufrimiento que hay en el mundo, pues es la alegr\u00eda del mismo Jes\u00fas dentro de nosotros. Al contrario, se convierte en principio de acci\u00f3n contra la tristeza. Pocas cosas haremos m\u00e1s grandes y evang\u00e9licas que aliviar el sufrimiento de las personas y contagiar alegr\u00eda realista y esperanza.<\/p>\n<h3><strong>ACTUALIZAMOS<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><strong><em>\u201cComo el Padre me ha amado, as\u00ed os he amado yo\u201d.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sentimientos y qu\u00e9 convicciones de fe suscitan en ti estas palabras de Jes\u00fas?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>\u201cOs am\u00e9is unos a otros como yo os he amado\u201d.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto el mandamiento nuevo de Jes\u00fas inspira y motiva tu compromiso cristiano?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong><em>\u201cOs he destinado para que vay\u00e1is y deis fruto, y vuestro fruto permanezca\u201d.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 frutos de amor te est\u00e1 pidiendo el Se\u00f1or en estos momentos en cada uno de los lugares y ambientes donde vives y trabajas?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 10, 25-26. 34-35. 44-48 Cuando iba a entrar Pedro, Cornelio le sali\u00f3 al encuentro y, postr\u00e1ndose, le quiso rendir homenaje. 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